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Frases que tengan las palabras: en, voz y alta

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Frases con: en, voz y alta

¿Necesitas buscar frases que contengan las palabras en, voz y alta aquí tienes ejemplos de oraciones con estas 3 palabras.

Estas son todas las frases que tienen TODAS las palabras que has indicado.

  • Sin hacer mucho caso de su amigo, Don Baldomero leyó en voz alta la noticia o estribillo de todos los días.
  • Para usted dijo luego en voz alta, lo mejor sería una cantidad.
  • Y luego en voz alta.
  • Don Baldomero II se sonrió con aquella bondad patriarcal tan suya, y sacando otra vez lista y lápiz, dijo en alta voz.
  • De modo exclamó Feijoo en voz alta, abriendo los brazos y tomando un tono que no se podría decir si era de indignación o de burla, de modo que ya no hay patriotismo.
  • Abur, hombre dijo en alta voz con despecho.
  • Y en alta voz y de mal modo, preguntó a Fortunata.
  • Y en alta voz.
  • Ii En el resto de aquel aciago día, dicho se está que la pobre señora de Rubín se entregó a las mayores extravagancias, pues tal nombre merecen sin duda actos como no querer comer, estar llorando a moco y baba tres horas seguidas, encender la luz cuando aún era día claro, apagarla después que fue noche por gusto de la oscuridad, y decir mil disparates en alta voz, lo mismo que si delirara.
  • Que me lleven el café a la oficina dijo en voz alta, mirando el reloj y haciendo un gesto, por el cual los circunstantes podrían comprender, sin necesidad de más explicaciones, el cataclismo que iba a ocurrir en la Hacienda si Don Basilio se retrasaba un minuto más.
  • Esto último lo dijo en alta voz, saliendo ya al pasillo, de modo que lo oyeron muy bien, Papitos en un extremo de la casa, y Fortunata en otro.
  • Después todos empezaron a hablar en alta voz.
  • Si persiste usted agregó en voz alta, en tener esas ideas estrambóticas, es difícil que yo la consuele.
  • Indicó Fortunata, no recatándose de decirlo en alta voz.
  • Las tres damas estaban con los moños al aire, hablando a un tiempo en alta voz, con ese desparpajo y esa independencia de modales que caracterizan a los vendedores ambulantes que viven siempre al aire libre, y tienen la voz hecha a la gritería de los pregones.
  • Agregó en alta voz, volviendo hacia Maxi su cara de caimán, en la cual la sonrisa venía a ser como una expresión de ferocidad.
  • Algo quiso decir en alta voz.
  • Y en alta voz, viendo al desgraciado Ido llegar otra vez hasta la puerta de la alcoba y mirar hacia dentro con los ojos de estúpido.
  • Y en alta voz.
  • El sacerdote la miró más de cerca, y en alta voz dijo.
  • La maestra y el cura se pusieron a rezar en voz alta.
  • Pero al llegar, decía en alta voz como si hablara con un ser invisible.
  • Y mientras se amaestraban infiriendo cortes ó poblando las cabezas da trasquilones y peladuras, el amo daba conversación á los parroquianos sentados en el banco del paseo, ó leía en alta voz un periódico á este auditorio, que, con la quijada en ambas manos, escuchaba impasible.
  • La pasó en vela, revolviéndose inquieto en su cama, y declarando en voz alta que era el más cobarde de los hombres.
  • Su melena blanca, su bigote engomado, su perilla puntiaguda, que le temblaba al hablar, su voz hueca y solemne le daban el aspecto de un padre severo de drama, y alguno de los estudiantes que encontró este parecido, recitó en voz alta y cavernosa los versos de Don Diego Tenorio, cuando entra en la Hostería del Laurel en el drama de Zorrilla.
  • Estando en lo mejor del sermón, entra por la puerta de la iglesia el alguacil y, desque hizo oración, levantóse y con voz alta y pausada cuerdamente comenzó a decir.
  • De cuando en cuando sonaba el órgano, y su voz armoniosa se levantaba hasta la alta bóveda.
  • A Martín no le agradó el espectáculo y dijo en voz alta, y algunos fueron de su opinión, que el oso atado no podía defenderse.
  • ¡Arrayua! ¡El Cura! exclamó el cochero en voz alta.
  • En fin, vamos a ver a mi amiga dijo en voz alta.
  • El Magistral hablaba en voz alta de modo que sus palabras resonaban en las bóvedas y los demás con el ejemplo se arrimaron también a gritar.
  • ¡Ta, ta, ta, ta! dijo en voz alta sin pensar que estaba en la iglesia.
  • Lo ven todo, lo revuelven todo, y les queda tiempo para marear a los horteras y tomar varas al sesgo (frase de Orgaz) de los señoritos que pasean por la acera disputando en voz alta para anunciar su presencia.
  • Leyó en alta voz.
  • Nada, nada, señores, ya lo oyen ustedes dijo el Provisor en voz alta, para que se enterasen todos los presentes y no le aburrieran más en las oficinas del gobierno civil dicen que se resolverán los expedientes uno a uno, porque no hay criterio general aplicable, es decir, que no se resolverán nunca los expedientes dichosos.
  • ¡Deben de ser ellos! ¡qué tarde! dijo en voz alta, acercándose a la cuneta de la carretera, a la sombra de un farol de los del paseo.
  • Mente, dijo en voz alta.
  • Salió de la glorieta hablando en voz alta, pero no muy alta, aparentando no temer al ruido, pero temiéndolo.
  • Y, como en desagravio, para engañarse a sí propio, suspiró con fuerza y exclamó en voz alta.
  • Y luego, sacudiendo la cabeza, y extendiendo los brazos hacia el techo, había añadido en voz alta, para dar más solemnidad a su protesta.
  • Ya tengo el don de lágrimas, leyó el Magistral en voz alta como diciéndoselo a jilgueros y gorriones, petirrojos y demás vecinos de la enramada, ya lloro, amigo mío por algo más que mis penas.
  • Estos últimos párrafos ya no los leía el Magistral en voz alta, sino que había vuelto a sentarse y leía sin ruido y para dentro.
  • Tú vencerás, Dios mío, tú vencerás exclamó en voz alta, hablando con las nubecillas rosadas que imitaban en el cielo las olas del mar en calma.
  • Algunas buenas mozas, mal pergeñadas, alababan la idea en voz alta.
  • Ana vio y oyó que en aquel traje grotesco Quintanar leía en voz alta, a la luz de un candelabro elástico clavado en la pared.
  • Don Víctor entró detrás diciéndose a sí mismo en voz alta.
  • Y en voz alta.
  • El capellán leía el Año cristiano en alta voz, y poblábase el ambiente de historias con sabor novelesco y poético.
  • He aquí lo que dice una de ellas, que Azorín ha leído en voz alta.