¿Necesitas buscar frases que contengan las palabras con y Fuerte aquí tienes ejemplos de oraciones con estas 2 palabras.
Estas son todas las frases que tienen TODAS las palabras que has indicado.
- En algunas ocasiones era tan fuerte la acometida de cariñitos, que la mamá estaba a punto de rendirse, fatigada de su entereza disciplinaria.
- Efectivamente, quedábanse las otras medio desvanecidas con el fuerte olor de agua de Colonia o de los siete ladrones, que el pañuelo tenía.
- Era tan fuerte el ansia de charla y de trato social, se lo pedía el cuerpo y el alma con tal vehemencia, que si no iban habladores a la tienda no podía resistir la comezón del vicio, echaba la llave, se la metía en el bolsillo y se iba a otra tienda en busca de aquel licor palabrero con que se embriagaba.
- Fuerte en la conciencia de su triunfo presente, Jacinta empezó a sentir el desconsuelo de no someter también el pasado de su marido, haciéndose dueña de cuanto este había sentido y pensado antes de casarse.
- Nadie diría que el hombre que de este modo razonaba, con arte tan sutil y paradójico, era el mismo que noches antes, bajo la influencia de una bebida espirituosa, había vaciado toda su alma con esa sinceridad brutal y disparada que sólo puede compararse al vómito físico, producido por un emético muy fuerte.
- Indicó ella, pisando fuerte en ella.
- Preguntó con vivo interés Aparisi, que era hombre fuerte en negocio de berroqueña.
- Llevaría ambas penas con paciencia, con tal que no saltara algo más fuerte.
- En todas las ocasiones, el desprenderse de una cantidad fuerte le costaba siempre algún trabajo, al contrario de los dadivosos que cuando dan parece que se les quita un peso de encima.
- Fuerte catarro de Juanito Santa Cruz.
- Cuando va a examinar las obras, parece que hasta las mulas de los carros la conocen y tiran más fuerte para darle gusto.
- He almorzado fuerte.
- Jacinta estaba aturdidísima, como si hubiera recibido un fuerte golpe en la cabeza.
- Tenían todos ellos la cara y las manos llenas de chafarrinones negros, hechos con algo que debía de ser betún o barniz japonés del más fuerte.
- Izquierdo lo rompió dando fuerte golpe en la mesa con el mango del cuchillo, y diciendo.
- Hay que advertir que ni en lo más fuerte del acceso era brutal.
- Fuerte, hijo.
- Cuanto más fuerte, menos le dura.
- Ataque muy fuerte.
- Pepe indicó Jacinta, sintiéndose fuerte en compañía de su amiga.
- Ix Desde que se cruzaron las primeras palabras de aquella conferencia, que no dudo en llamar memorable, cayó Izquierdo en la cuenta de que tenía que habérselas con un diplomático mucho más fuerte que él.
- Entonces sentía las cosquillas, pues no merecen otro nombre, las cosquillas de aquella infantil rabia que solía acometerla, sintiendo además en sus brazos cierto prurito de apretar y apretar fuerte para hacerle sentir al infiel el furor de la paloma que la dominaba.
- Cuando él gemía o respiraba muy fuerte, le arrullaba dándole suaves palmadas en la espalda, y por no apartar sus manos de aquella obligación, siempre que quería saber si sudaba o no, acercaba su nariz o su mejilla a la frente de él.
- ¡Qué fuerte te da, hija! le dijo su hermana sonriendo.
- Sus jumeras eran siempre una fuerte emersión de lágrimas patrióticas, porque todo lo decía llorando.
- El instinto, fuerte y precoz en las criaturas como en los animalitos, le impulsaba a pegarse a Jacinta y a no apartarse de ella mientras en la casa estaba.
- Contempló Barbarita sin decir palabra al que le presentaban como nieto, y después miró a su nuera, que estaba en ascuas, con un nudo muy fuerte en la garganta.
- Mas de repente, y cuando Jacinta se disponía a oír denegaciones categóricas, la abuela lanzó una fuerte exclamación de alegría, diciendo así.
- Los otros niños se le llevaron para jugar, no sin que antes le hiciera Jacinta muchas carantoñas, por lo cual dijo Benigna que no debía darle tan fuerte.
- Villalonga giró sobre el último concepto como una veleta impulsada por fuerte racha de viento.
- Castelar se fue con dos amigos por la calle del Florín, y retirose a su casa, donde tuvo un fuerte ataque de bilis.
- Francamente, yo me creía más fuerte contra esta horrible neurosis de la carta que no sale.
- Pero cuando salió de ella parecía un poco más fuerte.
- Esto y contar porquerías es tu fuerte.
- En estos era fuerte la chiquilla.
- Pero Maximiliano, fuerte en su idea y en su conciencia, como dentro de un doble baluarte inexpugnable, se echó a reír.
- Hallábase en la situación de uno de esos chiquillos que para darse aires de hombres encienden un cigarro muy fuerte y se lo empiezan a fumar y se marean con él.
- De improviso, como si se levantara un fuerte viento, la veleta daba la vuelta grande y ponía la punta donde antes tenía la cola.
- No era ella muy fuerte en disimular, y otro menos alucinado que Rubín habría conocido que el lindísimo entrecejo ocultaba algo.
- También era probable que al chico le diera una jaqueca muy fuerte si le sofocaban tan a deshora, y doña Lupe no quería martirizarle.
- A ratos se sentía tan fuerte en su derecho, que le daban ganas de levantarse, correr a la alcoba de su tía, tirarle de un pie, despertarla y soltarle este jicarazo.
- ¡Cuántos argumentos se podían oponer a los que la buena señora disparaba con más ardor que lógica! Pero lo que es en argumentar con palabras ¡qué diablo!, todavía no estaba él fuerte.
- Maximiliano, con estas cosas, se sentía cada vez más fuerte.
- ¡Oh!, es mi fuerte.
- Si tu pasión es tan fuerte que no la puedes combatir, pon el pleito en mis manos, tonto, que yo te lo arreglaré.
- Pocas veces en su vida, ni aun en los mejores días de Jáuregui, se dio doña Lupe tanto pisto como en aquella entrevista, pues siendo el basilisco tan poco fuerte en artes sociales y hallándose tan cohibida por su situación y su mala fama, la otra se despachó a su gusto y se empingorotó hasta un extremo increíble.
- No conviene tampoco que te dé muy fuerte.
- Aquel día, desde que despertó, se le puso a Maxi la obstrucción en la boca del estómago, pero tan fuerte como si tuviera entre pecho y espalda atravesado un palo.
- Sor Antonia, la madre que gobernaba allí, se despertó, y para disimular su descuido, dio una fuerte voz, sin incomodarse mucho con las durmientes y añadiendo que hacía un calor horrible.
- Sonó en dicha puerta el estampido de un fuerte cantazo.
- La Superiora, que era mujer de genio fuerte, no se pudo contener y desde arriba gritó.
- Total, que tuvieron una fuerte pelotera, y desde entonces no se hablaban tía y sobrino, y este se había ido a vivir con una querida.
- Al despedirse, diole Juan Pablo un fuerte apretón de manos, diciéndole que asistiría a la boda.
- Nunca me ha dado un toque tan fuerte, chica.
- Pero probablemente concluiría todo con una fuerte jaqueca.
- Es probable que a la segunda acometida de Papitos, el clérigo se desperezara, y que ahuyentase a la mona con otro fuerte berrido, agasajando en su empañado cerebro la idea de que su tía debía esperar hasta la mañana siguiente.
- Cada instante se abría la puerta de cristales para dar paso a algún parroquiano (que entraba quitándose la bufanda o desembozándose), y luego se cerraba con fuerte batacazo, para volverse a abrir en seguida con estridente chirrido de goznes mohosos.
- ¡Qué fuerte está el señor capellán! dijo Feijoo sonriendo, y no dijo más porque entró Don Basilio y en tono de gran misterio se expresó de este modo.
- Se hacía respetar de los guindillas, protegiendo al débil contra el fuerte y los contraventores de las Ordenanzas urbanas contra la tiranía municipal.
- Juan, aunque bien hubiera querido contradecir los optimismos de su padre y amigos, no se atrevió a ello, porque el empuje de aquella opinión era demasiado fuerte para luchar con él.
- Ya se sabe que la Delfina, no pudiendo adoptar al Pituso y tomarlo por hijo, y sintiendo más fuerte e imperioso en su alma el anhelo de la maternidad, dio en proteger a la preciosísima y cariñosa hija de Mauricia la Dura.
- ¡Pero qué cosas! Lo mismo fue ver a las tres damas, que a Fortunata le entró un fuerte miedo.
- Ii Pues lo que es hoy sí que no me quedo con esto dentro del cuerpo pensó mi hombre al otro día, entrando en la sala, hecho un sol de limpio y despidiendo, como todas las mañanas al salir de su casa, un fuerte olor a colonia.
- El apetito del corazón, aquella necesidad de querer fuerte, le daba sus desazones de tiempo en tiempo, produciéndole la ilusión triste de estar como encarcelada y puesta a pan y agua.
- Esto del horizonte avivó en la mente de la joven aquel naciente anhelo de lo desconocido, del querer fuerte sin saber cómo ni a quién.
- Vibraba más fuerte en el pasillo entre el muge muge de los latines que venía murmurando el acólito.
- Me ha dicho Severiana que cuando delira fuerte, siempre se sale con eso, con que va a sacar del Sagrario la custodia y a guardarla en su baúl, o qué sé yo qué.
- Al oír esta terneza y al ver delante la figura de Maxi, Fortunata sintió fuerte sacudida en su interior.
- Principio de un fuerte catarro.
- Pero ni tuvo tiempo de asustarse porque vio entrar a Nicolás haciendo aspavientos de júbilo, el rostro encendido, los ojos chispos, y llegándose a su cuñada le dio un fuerte abrazo.
- Feijoo expuso sobre aquel tema de la filantropía algunas consideraciones muy sesudas, y despidiose, dando a cada una de las señoras un fuerte apretón de manos.
- ¡Y yo qué débil! ¡Y a este llaman sexo fuerte! ¡Valiente sexo el mío!
- Creeríase que la fuerte inervación de la mañana se iba gastando con los actos y movimientos de la persona en el curso del día, y que esta llegaba a la noche en el estado contrario, exhausta como el que ha trabajado mucho.
- ¡Se ha muerto! exclamó Fortunata sintiendo una fuerte sacudida en su alma.
- La otra, que siendo cifra de todas las debilidades humanas, parecía más fuerte que la gran doctora y santa, se permitió sonreír oyéndola.
- Cogiendo de la percha del recibimiento la caña que usaba, salió dando un fuerte portazo.
- Pero a poco de estar allí, entró Ballester diciendo que se había levantado un airote muy fuerte y amenazaba tormenta, por lo que unánimemente se acordó no salir.
- Estaba fuerte en contabilidad.
- En que Fortunata admirase su levita y su cabellera rizada a fuego, la cual despedía fuerte olor a heliotropo.
- Aquella revelación le había dejado tan atontada, cual si le descargasen un fuerte golpe en la cabeza.
- Ahora, respira fuerte.
- La sístole es demasiado fuerte y.
- La palpitación que sentía era tan fuerte que tuvo que sentarse.
- Lo peor de todo, fue que al asno no se le vio más el pelo, y la familia tuvo que pagar por él una fuerte indemnización.
- Querida mía le dijo Maxi moviendo mucho la cabeza y los músculos de la cara, señal de una fuerte excitación nerviosa.
- Después volvía para acá, describiendo una onda grandísima, y retumbaba ¡plam!, tan fuerte como si el sonoro metal estuviera dentro de la casa.
- Ido del Sagrario se negaba a tomar copas y su amigo Izquierdo, que bebía aguardiente como si fuera agua, se burlaba de la sobriedad del profesor de instrucción primaria, el cual aseguró haber comido fuerte y no hallarse muy bien del estómago.
- Mas convencido de que no era error, lanzó otra exclamación más fuerte y al instante se enteraron todos, y Juan Pablo fue objeto de aclamaciones y plácemes, unos sinceros, otros con su poco de bien disimulada envidia.
- ¡Pero qué abandonada me tienen! Comprendo que te dé tan fuerte.
- Soy muy fuerte.
- Esta llegó a ser tan fuerte, que no pudiendo despertar a su tía dando con los nudillos en el tabique, tuvo al fin que levantarse en busca de agua.
- No había que llamar, sino que se empujaba la mampara, sonaba un plin muy fuerte, y ya estaba uno dentro.
- Guillermina recibió impresión muy fuerte con estas palabras.
- Eso ya es un poco fuerte (no pudiendo contener la risa).
- Era un ángel gritó Maxi dándose un fuerte puñetazo en la rodilla.
- La naricita de alas palpitantes cobijando una boca sombreada por el vello de un fruto sazonado, y que al entreabrirse mostraba una dentadura fuerte é igual, de blancura de leche, cuyo brillo parecía iluminar su rostro.
- Y hablaba de la futura paliza serenamente, sonriendo como una muchacha fuerte acostumbrada á esa autoridad paternal, rígida, imponente y honradota, que se manifiesta á bofetadas y palos.
- Pero Roseta, más fuerte ó más furiosa, logró desasirse, é iba á arrastrar á su adversaria, tal vez á propinarla una zurra interior, pues con la mano libre pugnaba por despojarse de un zapato, cuando ocurrió algo inaudito, irritable, brutal.
- Una bestia de trabajo que, no obstante su aspecto de abrumamiento, parecía fuerte y animosa.
- Se acercó á un caballote fuerte y de pelo brillante, que no pensaba comprar, adivinando su alto precio.
- Reapareció en ella la hembra animosa y fuerte, acostumbrada á un trabajo brutal para mantener su casa.
- Vió Batiste á Pimentó y á sus contrincantes sentados en taburetes de fuerte madera de algarrobo, con los naipes ante los ojos, el jarro de aguardiente al alcance de una mano y sobre el cinc el montoncito de granos de maíz que equivalía á los tantos del juego.
- Sentíase demasiado fuerte para que aquella herida fuese grave.
- El viento, cada vez más fuerte, trajo hasta la barraca un lejano eco de lamentos y voces furiosas.
- El que así hablaba era un hombre fornido, de áspero bigote, estrecha frente, pelo hirsuto y fuerte, rebelde a peines y cepillos, con las puntas hacia adelante, y quijada brutal, que se disimulaba un tanto bajo una sonrisa bondadosa.
- En los días que hacía buen tiempo paseaba por la Alameda con un par de curas tan viejos como él, y cuando llovía o el viento era fuerte, no salía de la plaza del Mercado e iba de tienda en tienda con su gorra de seda, su capita azul y su bastón muleta, para echar un párrafo con los veteranos del comercio reposado y a la antigua, cuyas excelencias eran el tema obligado de la conversación.
- El doctor había jugado fuerte, perdiendo miles de duros.
- Sin duda, el amor era más fuerte que su característica timidez.
- Juanito se encontraba más joven y fuerte.
- El primer sol de verano abrillantaba como espejos las barnizadas tablas de los carromatos, doraba los mástiles, esparcía un polvillo de oro en la plaza, daba al gigantesco toldo una transparencia acaramelada, y este cuadro levantino, fuerte de luz, dulcificábase con el tono blanco de la muchedumbre, vestida de colores claros y cubierta con los primeros sombreros de paja.
- Y aquella mañana, al limpiar una de sus chaquetas, había encontrado en el bolsillo interior una carta que le costó gran trabajo leer, porque ella no estaba fuerte en estas cosas.
- Esto era demasiado fuerte para poder resistirlo.
- Sería una impresión demasiado fuerte.
- Sentámonos nosotros, y yo, que vi el negocio malparado y que mis tripas pedían justicia, como más sano y más fuerte que los otros, arremetí al plato, como arremetieron todos, y emboquéme de tres medrugos los dos y el un pellejo.
- Y con esto, a la noche, después de haber comido y cenado bien, me hallé fuerte y ya como si no hubiera pasado por mí nada.
- Roguéle que me los dijese, y al punto, sacando de las faldriqueras un gran papel, me mostró pintado el fuerte del enemigo y el nuestro, y dijo.
- El soldado iba comparando las peñas a los castillos que había visto, y mirando cuál lugar era fuerte y a dónde se había de plantar la artillería.
- Los ojos derribados, la vista fuerte.
- Él hubiese querido encontrar una disciplina fuerte y al mismo tiempo afectuosa, y se encontraba con una clase grotesca en que los alumnos se burlaban del profesor.
- ¿El sentirse sano y fuerte cerca del impedido y del débil?
- El otro cura era un mozo bravío, alto, fuerte, de facciones enérgicas.
- En el vagón no iba más que un aldeano fuerte, de aspecto enérgico y duro de manchego.
- No se hacía completamente montaraz y salvaje como hubiera deseado Andrés, pero estaba sano y fuerte.
- El Miguelete, rechoncho y fuerte.
- El alejamiento, el haber dejado a su marcha a Luisito sano y fuerte, le impedía experimentar la pena que hubiese sentido cerca del enfermo.
- Si la vida fuera tan fuerte que le arrastrara a uno, el pensar sería una maravilla, algo como para el caminante detenerse y sentarse a la sombra de un árbol, algo como penetrar en un oasis de paz.
- La ciencia es la única construcción fuerte de la Humanidad.
- La voluntad, el deseo de vivir es tan fuerte en el animal como en el hombre.
- El individuo sano, vivo, fuerte, no ve las cosas como son.
- Griegos y semitas tenían el instinto fuerte de vivir, inventaban dioses para ellos, un paraíso exclusivamente suyo.
- El instinto de conservación del cuerpo social es bastante fuerte para rechazar todo lo que no puede digerir.
- Que el tío Fulano cogía un catarro fuerte, pues eran seis visitas para él.
- Pero luego creyó que su situación espiritual era más fuerte siendo él solo el único testigo de su victoria.
- Hurtado decía primeramente que las heridas de la cabeza eran tan superficiales que no estaban hechas por un brazo fuerte, sino por una mano débil y convulsa.
- Alto, fuerte, ya no necesitaba bastón para andar.
- Lo único grande, fuerte, terrible, es que a todas estas mujeres les queda una idea de la honra como algo formidable suspendido sobre sus cabezas.
- ¿Es usted un hombre egoísta, un poco cruel, fuerte, sano, resistente para el dolor propio e incomprensivo para los padecimientos ajenos?
- Tan fuerte como era.
- Por el contrario, tenía una fuerte tendencia a la sátira.
- Pero perdí mi reputación de hombre fuerte.
- El padre era un tipo, hombre enérgico, de carácter fuerte y un poco fosco, que encontraba motivos raros para sus decisiones.
- Pero mi madre me disculpaba siempre y, como veía que me iba poniendo robusto y fuerte, hacía la vista gorda.
- Ese olor fuerte de mar me turbaba un poco la cabeza, y me producía una impresión excitante como la del aroma de un vino generoso.
- Y en invierno, una chaqueta de paño negro, fuerte, que debía de estar calafateada como una gabarra.
- No nos atrevíamos a cruzar la barra en una lancha tan ligera, porque una ola un poco más fuerte podía tumbarla.
- En esto oímos un crujido fuerte.
- Resiste el empuje del mar, se consolida y se afianza como terreno fuerte.
- Era fuerte, valiente, tímida, tostada por el sol y por el aire del mar, con las cejas un poco juntas.
- Llovía cada vez más fuerte, cuando llegamos cerca de la cueva de la Egan suguia.
- Es que tiene el estómago fuerte y la pícara de ella se los traga.
- Pasábamos por delante del Fuerte del Diablo, cuando oímos el cañonazo indicando que se abría el puerto.
- Todos los días tomábamos un café muy fuerte, que hacía Arraitz, un compañero nuestro, y una copa de ron.
- El negro Demóstenes, de quien le hablaba a usted hace un instante, era un negrazo gigantesco, tatuado, fuerte como un cabrestante.
- Le echaba humo de tabaco, le llamaba y solía poner entre los barrotes de la jaula un trozo de madera, como si fuese el dedo, y Poll, que era rencoroso, se echaba sobre él y le daba un picotazo con su pico fuerte, y cuando se encontraba que no tenía presa, se recogía, burlado y huraño, ante las carcajadas del pillo del grumete.
- A los dos días nos cogió un temporal del sudoeste, y como el viento, aunque muy fuerte, era manejable, concebimos la esperanza de llegar pronto a las Canarias.
- Era todavía un hombre en pleno vigor, grueso, fuerte, de facciones nobles, de pelo gris.
- Estos pataches de cabotaje, como algunas barcas pescadoras, tienen tan malas condiciones marineras, que les es necesario inclinar los palos hacia donde viene el viento, por poco que sea éste fuerte.
- El viento, que había saltado a otro cuadrante, se hizo fuerte al avanzar la noche, y pudimos navegar de nuevo.
- La caja era fuerte y nos costó mucho tiempo el conseguir hacer un agujero.
- Además, yo era más fuerte que él.
- Muchas veces yo pienso añadió el médico viejo que nuestra raza no es fuerte.
- Esta raza vasca es bonita, fina de tipo, pero en general no es fuerte.
- La muchacha suspiró más fuerte, y viendo que me disponía a salir, me detuvo.
- La Shele había tenido un hijo fuerte, robusto, pero ella estaba enferma.
- Yo la encontraba fuerte y tensa, dispuesta a cualquier esfuerzo.
- Soplaba un nordeste muy fuerte, que comenzó a traer grandes gotas de lluvia.
- Ohando contestó con un puñetazo, se agarraron los dos y cayeron al suelo, se dieron de trompicones, pero Martín, más fuerte, tumbaba siempre al contrario.
- Punto fuerte en la taberna de Arcale, tenía allí su centro de operaciones, allí peroraba, discutía y mantenía vivo el odio latente que hay entre los campesinos por el propietario.
- Martín se estaba haciendo un hombretón, alto, fuerte, decidido.
- Eres fuerte y valiente y eres buen chico.
- Bautista era delgado, pero fuerte, sereno y muy dueño de sí mismo.
- Yo no, yo siento en mí, aquí dentro, algo duro y fuerte.
- El extranjero explicó al paso la posición respectiva de liberales y carlistas en la batalla de Monte Muru y el sitio donde se desarrolló lo más fuerte de la acción, en la que murió el general Concha.
- Preguntó el general con voz fuerte.
- La puerta, además de ser fuerte, se cerraba por fuera con llave y cerrojo.
- Mi espíritu no había conocido aún ninguna emoción fuerte y verdaderamente honda, hasta que la pérdida de mi madre me presentó a la vida humana bajo un aspecto muy distinto del que hasta entonces había tenido para mí.
- Era una aguja imantada, que a pesar de su fuerte potencia y exacto movimiento, no podía hacer navegar bien el casco viejo y averiado en que iba embarcada.
- Alto allá declaró Don Alonso, dando un fuerte puñetazo en la mesa.
- VII A la mañana siguiente se me preparaba una gran sorpresa, y a mi ama el más fuerte berrinche que creo tuvo en su vida.
- Durante el periodo más fuerte de mi embriaguez, creo que aquellos tunantes se rieron de mí cuanto les dio la gana.
- Si aquella falta hubiera sido cometida ante Doña Francisca, no me habría librado de una fuerte paliza.
- Yo estaba absorto en la contemplación de tanta maravilla, cuando sentí un fuerte golpe en la nuca.
- Disipose por un momento la densa penumbra, ¡pero de qué manera tan terrible! Detonación espantosa, más fuerte que la de los mil cañones de la escuadra disparando a un tiempo, paralizó a todos, produciendo general terror.
- Cuando el oído recibió tan fuerte impresión, claridad vivísima había iluminado el ancho espacio ocupado por las dos flotas, rasgando el velo de humo, y presentose a nuestros ojos todo el panorama del combate.
- Y aquella montaña de madera probaba la fuerte trabazón de sus sólidas cuadernas, cuando no se rompía en mil pedazos al recibir el tremendo golpear de las olas.
- La obscuridad era tan fuerte, que perdimos de vista las demás lanchas, y las luces del navío Pince se desvanecieron tras la niebla, como si un soplo las hubiera extinguido.
- Su espíritu se rebelaba contra la muerte, disimulando el fuerte dolor de un cuerpo mutilado, cuyas postreras palpitaciones se extinguían de segundo en segundo.
- No necesito decir que las velas habían sido cargadas, y que no bastando este recurso contra tan fuerte temporal, se bajaron también los masteleros.
- Tenía el genio fuerte y no consentía la más pequeña falta.
- Desde los primeros momentos caían como moscas los heridos, y el mismo comandante recibió una fuerte contusión en la pierna, y después un astillazo en la cabeza, que le hizo mucho daño.
- Al concluir su relación, y después de contar cómo había pasado del Bahama al Santa Ana, mi compañero dio un fuerte suspiro y calló por mucho tiempo.
- Después una viva alegría sucedió a la anterior tristeza, y, por último, cuando la fuerte emoción les permitió reflexionar sobre el engaño, me interpelaron con severidad, reprendiéndome por el gran susto que les había ocasionado.
- El sol era muy fuerte y el aire se entibiaba, oreando aquel nido cuyas primeras pajas había ayudado a reunir yo mismo cuando fui mensajero de sus amores.
- Era maciza sin perder nada de su espiritual grandeza, y hasta sus segundos corredores, elegante balaustrada, subía como fuerte castillo, lanzándose desde allí en pirámide de ángulo gracioso, inimitable en sus medidas y proporciones.
- Había llegado a los treinta y cinco años y la codicia del poder era más fuerte y menos idealista.
- Hacia el Norte, entre prados de terciopelo tupido, de un verde obscuro, fuerte, se levantaba la blanca fábrica que con sumas fabulosas construían las Salesas, por ahora arrinconadas dentro de Vetusta, cerca de los vertederos de la Encimada, casi sepultadas en las cloacas, en una casa vieja, que tenía por iglesia un oratorio mezquino.
- Y para llegar antes a las regiones del ideal que eran su propio ambiente, cantaba la Casta diva o el Spirto gentil o el Santo Fuerte, y pensaba en sus amores de niño o en alguna heroína de sus novelas.
- Pero la cuerda era muy fuerte.
- La respiración de la Regenta era fuerte, frecuente.
- El enemigo era más fuerte, pero a ella le quedaba aquel reducto inexpugnable.
- Por fortuna en el espíritu de Ana la impresión más fuerte del arte antiguo y de las fábulas griegas, fue puramente estética.
- Una luz más fuerte que la del sol atravesaba sus párpados cerrados.
- Su desgracia más grande, la muerte de su padre, no había tenido consuelo tan fuerte como ella lo esperaba en la piedad que había creído tan firme y tan honda, aunque tan nueva.
- Sus tías, las jóvenes aristócratas, las beatas, todo aquello era más fuerte que ella.
- Se acercaba a la mesa, después de respirar fuerte, silbaba la marcha real, y fingía echar un vistazo a los periódicos.
- Pero su fuerte eran las antigüedades.
- Comprendía que allí las discusiones de menos compromiso eran las de más bulto y de cosas remotas, y así, era su fuerte la política exterior.
- (Espíritu fuerte en el francés de Trabuco.) Se trataba añadió Foja de las varas que toma o no toma cierta dama, hasta hoy muy respetada, y de los refuerzos espirituales que su atribulada conciencia busca o no busca en la dirección moral de don Fermín.
- Y además, no creía en la mujer fuerte.
- ¡Señor, si hasta la Biblia lo dice! ¿Mujer fuerte?
- Sólo el amor fuerte, invencible, podía disculparlo todo.
- Era este una Margarita Gauthier del sexo fuerte.
- Era un capricho fuerte arraigado en él por las dificultades.
- Los prados, de un verde fuerte, con tornasoles azulados, casi negros, parecen de tupido terciopelo.
- El Magistral no había dicho si él era tan fuerte como todo eso, pero ella suponía que sí.
- ¡Eran los celucos ! ¡Así miraban los celos! Era una belleza infernal, sin duda, la de aquellos ojos, ¡pero qué fuerte, qué humana! Dejaron ama y criada por fin el boulevard y entraron en la calle del Comercio.
- Solía ser después de cenar fuerte.
- ¡Oh! ¡sí! aquella tentación fuerte, prometiendo encantos, placeres desconocidos, era un enemigo digno de ella.
- Todos los presentes, menos don Santos, convinieron en que aquello era demasiado fuerte.
- El cuello robusto parecía más fuerte ahora por la tensión a que le obligaba la violencia de la postura, al inclinarse sobre el lavabo de mármol blanco.
- Los brazos cubiertos de vello negro ensortijado, lo mismo que el pecho alto y fuerte, parecían de un atleta.
- El mozo fuerte y velludo que tenía enfrente, en el espejo, le parecía un otro yo que se había perdido, que había quedado en los montes, desnudo, cubierto de pelo como el rey de Babilonia, pero libre, feliz.
- En cuanto se abrochó el alzacuello, el Magistral volvió a ser la imagen de la mansedumbre cristiana, fuerte, pero espiritual, humilde.
- Quedó satisfecho, con la conciencia de su cuerpo fuerte, oculto bajo el manteo epiceno y la sotana flotante y escultural.
- Soy el más fuerte.
- Su naturaleza era fuerte.
- Otros días, al salir de aquella casa había gozado el placer fuerte, picante, del orgullo satisfecho.
- Pero esta idea pasó como un relámpago, se olvidó de sí, y no quedó en la Iglesia nadie que comprendiera y sintiera la elocuencia del apóstol, a no ser algún niño de imaginación fuerte y fresca que por vez primera oía la descripción de la escena del Calvario.
- Las niñas de las Escuelas Dominicales y los chiquillos del Catecismo, que cantaban por las calles en vez de coplas profanas el Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, y lo de Venid y vamos todos con flores a María, inventaron un cantar contra el Círculo.
- ¡Qué poéticas, qué nobles, qué espirituales le parecían ahora la virtud del otro, su elocuencia, su culto romántico de la Virgen! Y las propias habilidades ¡qué ruines, qué prosaicas! su carácter fuerte y dominante, ¡qué ridículo en el fondo! ¿A quién dominaba él?
- Llegaba tarde al paseo, daba tres o cuatro vueltas, y cuando ya se sentía bastante envidiada, a casa, sin dignarse jamás pasar los ojos sobre ningún individuo del sexo fuerte en estado de merecer.
- Aquella proporción debía ser el premio de algún servicio muy grande que se le hiciera a él, no sabía cuándo ni en qué necesidad fuerte.
- Doña Rufina vestida de azul eléctrico, empolvada la cabeza que adornaban flores naturales que parecían, sin que se supiera por qué, de trapo, doña Rufina reinaba y no gobernaba en aquella sociedad tan de su gusto, donde canónigos reían, aristócratas fatuos hacían el pavo real, muchachuelas coqueteaban, jamonas lucían carne blanca y fuerte, diputados provinciales salvaban la comarca, y elegantes de la legua imitaban las amaneradas formas de sus congéneres de Madrid.
- El Marqués en cuanto se sintió fuerte, merced al sabio equilibrio gástrico de líquidos y sólidos que él establecía con gran tino, insistió en su espíritu de reformista de cal y canto.
- Empujó demasiado fuerte, para que se cayera Saturno y, ¡zas! subió la barquilla allá arriba y al bajar.
- Seguía figurándoselo como un escudo bien labrado y fuerte.
- El Magistral se paseaba por el gabinete y pisaba muy fuerte.
- Contestó un pillo rubio, el más fuerte de la compañía, que siempre se colocaba el primero por derecho de conquista.
- Fuerte era como un roble Paula, pero Francisco había sido el más arrogante mozo de nuestro ejército, y tenía músculos de oso.
- Aunque ya no era joven, su cuerpo fuerte, su piel tersa y blanca, sus brazos fornidos, sus caderas exuberantes excitaban la lujuria de aquellos miserables que vivían en tinieblas.
- Además, le temían unos por fuerte, otros por hijo, y procuraban vencer sin que él se enterase.
- ¡y él era un ingrato! A esta conclusión llegaba el Magistral aquella noche, en que, después de larga conversación con su madre, se encerró en su despacho a repasar en la memoria todo lo que él sabía de los sacrificios que aquella mujer fuerte había emprendido y realizado por él, porque él subiera, porque dominase y ganara riquezas y honores.
- Esto es algo fuerte.
- ¿Podía una copa de cognac, una comida algo fuerte, un poco de Burdeos, producir aquella irritación en la conciencia, en el cerebro o donde fuera?
- Nunca se le había ocurrido que aquel espectáculo era fuente de placeres secretos intensos, vivos como pasión fuerte.
- Él dirá lo que quiera, pero está chiflado, pensaba con un secreto dolor que tenía en el fondo una voluptuosidad como la produce una esencia muy fuerte.
- Ana veía a Edelmira y a Obdulia, que se había declarado maestra de la niña colorada y fuerte, correr como locas por el bosque de robles seculares perseguidas por Paco Vegallana, Joaquín Orgaz y otros íntimos.
- Veíalas arrojarse intrépidas al pozo que estaba cegado y embutido con hierba seca, y en estas y otras escenas de bucólica picante llenas de alegría, misteriosos gritos, sorpresas, sustos, saltos, roces y contactos, no había encontrado más que una tentación grosera, fuerte al acercarse a ella, al tocarla, pero repugnante de lejos, vista a sangre fría.
- Mientras las miradas del jinete eran cohetes que se encaramaban a la barandilla en que descansaba el pecho fuerte y bien torneado de la Regenta.
- Se vistió deprisa, cogió papel que tenía el mismo olor que el del Magistral, pero más fuerte, y escribió a don Fermín una carta muy dulce con mano trémula, turbada, como si cometiera una felonía.
- Anita, que estaba en la obscuridad, sintió fuego en las mejillas y por la primera vez, desde que le trataba, vio en el Magistral un hombre, un hombre hermoso, fuerte.
- Quintanar le seguía muerto de sueño, encerrado en su uniforme de cazador, de que se reía no poco Frígilis, quien usaba la misma ropa en el monte y en la ciudad, y los mismos zapatos blancos de suela fuerte, claveteada.
- Aquel anhelo villano era una pasión cada día más fuerte, era de un saborcillo agridulce y picante que prefería ya a todas las dulzuras de la confitería.
- Pasó después al palacio y el Obispo sufrió una fuerte reprensión de las que en tono casi irrespetuoso, avinagrado, espinoso, solía enderezarle su Provisor.
- Su egoísmo candoroso, pero fuerte, estaba cansado de pensar en los demás, de olvidarse a sí mismo, no quería más tiempo de servidumbre, y si Ana se quejaba, su marido torcía el gesto, y hasta llegó a hablar con voz agridulce de la paciencia y de la formalidad.
- Era una casualidad, pura casualidad la presencia de aquel libro místico coincidiendo con los pensamientos de abandono que la entristecían, y despertando ideas de piedad, con fuerte impulso, con calor del alma, serias, profundas, no impuestas, sino como reveladas y acogidas al punto con abrazos del deseo.
- Y Ana, apoyándose tranquila en el brazo fuerte del mejor amigo, olfateaba en el ambiente los anuncios inefables de la primavera.
- ¿Por qué he de creerme más fuerte de lo que soy?
- Que mientras su devoción fuese callejera, ostentosa y distraída, ella misma la tendría en poco, y cualquier pasión mala, pero fuerte, la haría polvo.
- La impaciencia pudo más que las órdenes del médico, y antes de dejar el lecho, cuando empezaron a permitirle otra vez incorporarse entre almohadones, algo más fuerte ya, Ana hizo nuevo ensayo y entonces encontró las letras firmes, quietas, compactas.
- Se le figuraba que todos los presentes les miraban a los dos y los comparaban, y encontraban más fuerte, más hábil, más airoso al vencedor, al cura.
- Y después las quejas de la cama frágil, el gruñir del jergón de gárrulas hojas de mazorca, y la protesta muda, pero enérgica, brutal de la moza, que se defendía a puñadas, a patadas, con los dientes, despertando en él, decía don Álvaro, una lascivia montaraz, desconocida, fuerte, invencible.
- Gorjeos de pájaros y rayos de un sol vivo, fuerte y alegre la hablaban de la vida de fuera, de la naturaleza que resucitaba, con esperanza de salud y alegría para todos.
- Al leer lo de hermano mayor querido, le daba el corazón unos brincos que causaban delicia mortal, un placer doloroso que era la emoción más fuerte de su vida.
- Volvió su pensamiento a la Regenta, y aquel vago y picante anhelo con que saliera de la iglesia se convirtió en deseo fuerte y definido de ver a doña Ana, de agradecerle su carta y decírselo con la más eficaz elocuencia que pudiera.
- El Magistral gozaba encontrando dentro de sí semejante hombre, más fuerte que nunca, decidido a todo, enamorado de la vida que tiene guardados para sus predilectos estos sentimientos intensos, avasalladores.
- Ya estoy fuerte, Dios lo ha permitido.
- Cuando estuvo mejor, aún más fuerte, huyó la pereza del colchón y saltó al suelo y rezó sobre la piel de tigre.
- Pero el enemigo era fuerte, mucho más de lo que ella había creído.
- Su vocación religiosa, su pacto serio con Jesús la obligaban de otro modo más fuerte que los lazos demasiado sutiles del deber vagamente admitido por la conciencia, sin pensar en sanción divina.
- Él, elocuente, con imaginación viva, fuerte y hábil, improvisó de palabra una de aquellas novelas que hubiera escrito a no robarle el tiempo ocupaciones más serias.
- Y cuanto más temida más fuerte.
- Cuando oía, desde su despacho, muy temprano, el Santo Dios, Santo Fuerte, que cantaba como si fueran malagueñas, Teresina, que hacía la limpieza allá fuera, tentaciones sentía de cantar él también.
- Entregarme con toda el alma a esta pasión noble, fuerte.
- Ya que amistades nocivas le apartaban otra vez del buen camino y le envenenaban el alma con insinuaciones malévolas, con sospechas torpes e impías, más valía dejarle en paz, apartar de su vista el espectáculo inocente, mas para él poco agradable, de dos almas hermanas que viven unidas, con lazo fuerte, en la piedad y el idealismo más poético.
- Se necesitaba alguna impresión fuerte para que volviese a discurrir lo poco que sabía.
- Verdad es que había cenado fuerte el buen señor y se le había ocurrido celebrar a su modo el Nacimiento de Jesús.
- El baile animado, ardiendo de voluptuosidad fuerte y disimulada, era el cuadro propio para servir de fondo a la figura que ella, la pobre Ana, había visto tantas veces en sueños.
- Pero el placer era nuevo, nuevo en absoluto y tan fuerte, que le ataba como con cadenas de hierro a lo que ella ya estaba juzgando crimen, caída, perdición.
- A sus pies, en el atrio estrecho y corto, de resbaladizo pavimento de piedra, cerrado por verja de hierro tosco y fuerte, se agolpaba una multitud confusa, como un montón de gusanos negros.
- Una alegría de arcángel satisfecho brillaba en su rostro hermoso, fuerte en que había reflejos de una juventud de aldeano robusto y fino de facciones.
- Era fuerte.
- Oh, si le fuera lícito vestir su traje de cazador, su zamarra ceñida, su pantalón fuerte y apretado al muslo, sus botas de montar, su chambergo, entonces sí, iría de paisano, y la vanidad le decía que en tal caso no tendría que temer el parangón con el arrogante mozo a quien aborrecía.
- No, que es usted fuerte no necesita decirlo.
- Un estímulo fuerte, algo que le ocupe la atención con.
- ¡qué sabía ella! pero aquello era una delicia mucho más fuerte que todas las del misticismo.
- Calculaba él, con aquella frivolidad afectada y natural al mismo tiempo de materialista práctico, calculaba que allá para el invierno él se sentiría fuerte como un roble y la Regenta estaría suave y dócil como una malva.
- Ana sentía que acabarse el amor, aquella pasión absorbente, fuerte, nueva, que gozaba por la primera vez en la vida, sería para ella comenzar la locura.
- Frígilis no podía ver bien el rostro de don Víctor, pero le oyó, de repente, llorar como un chiquillo, y sintió la cabeza fuerte y blanca de Quintanar apoyada en el hombro del amigo.
- ¡Sí, sí! Benítez cree que un gran susto, una impresión fuerte.
- Porque sus ojos se clavaban en los míos y me llamaban hermano mayor del alma al compás de sus labios que también lo decían sonriendo, mato porque debo, mato porque puedo, porque soy fuerte, porque soy hombre.
- Y se transformó el clérigo en dos minutos en un montañés esbelto, fornido, que lucía apuesto talle con aquella ropa parda ceñida al cuerpo fuerte y de elegancia natural y varonil, lleno de juventud todavía.
- Antes que en la traición de aquella mujer pensó en el gran peligro que corría la vida de Ana, si una emoción fuerte la espantaba.
- Roto el secreto, Frígilis tosía fuerte abajo a propósito, para que le oyera Ana, como diciendo.
- En cuanto se sintió bastante fuerte para salir a la huerta, se atrevió a decir a Frígilis lo que la atormentaba tiempo atrás.
- Ana cedió porque no tenía ya energía para contrariar una voluntad fuerte.
- Si las obras de reparación, como poner carpetas de papel fuerte y blanco a las escrituras que se deshacían de puro viejas le eran ya fáciles, no así el conocimiento científico de los malditos papelotes, indescifrables para quien no tuviese lecciones y práctica.
- Al decir esto golpeábase el marqués su fornido tronco, su pecho varonil, cual si de él quisiese hacer brotar fuerte y adulto ya el codiciado heredero.
- La misma estatura prócer, las mismas proporciones amplias, la misma abundancia de hueso y fibra, la misma barba fuerte y copiosa.
- Don Pedro se levantaba de repente, rechazando su silla con energía, y, haciendo temblar el piso bajo su andar fuerte, se largaba al Casino, donde las mesas de tresillo funcionaban día y noche.
- Compostela es pueblo en que nadie quiere pasar por ignorante, y comprendía el señorito cuánto se mofarían de él y qué chacota se le preparaba, si se averiguase con certeza que no estaba fuerte en ortografía ni en otras ías nombradas allí a menudo.
- Parecíale a Julián que Nucha era ni más ni menos que el tipo ideal de la bíblica Esposa, el poético ejemplar de la Mujer fuerte, cuando aún no se ha borrado de su frente el nimbo del candor, y sin embargo ya se adivina su entereza y majestad futura.
- ¡Horrible familia ilegal, enraizada en el viejo caserón solariego como las parietarias y yedras en los derruidos muros! Al capellán le entraban a veces impulsos de coger una escoba, y barrer bien fuerte, bien fuerte, hasta que echase de allí a tan mala ralea.
- Como a Nucha le causaban fuerte sacudimiento nervioso los tiros, no llevaba jamás el señorito su escopeta, y había prohibido expresamente a Primitivo cazar por allí.
- La señora es novicia, y no muy fuerte.
- Le daba vergüenza referir lo de la noche en vela, el desmayo, la fuerte impresión moral y física sufrida con tal motivo.
- Apretaba con su manita el dedo de cualquiera, tan fuerte, que se requería el vigor de un Hércules para desasirse.
- No sólo se turbó, pero subió de nuevo a su dormitorio, notando una sensación extraña, como si le hubiesen descargado un fuerte golpe en las piernas quebrándoselas.
- Poseyendo la perla de las mujeres, el verdadero trasunto de la mujer fuerte, una esposa castísima (este superlativo se le ocurrió al doblar cuidadosamente la sotana nueva), ¡ir a caer precisamente con una vil mozuela, una sirviente, una fregona, una desvergonzada que se va a picos pardos con el primer labriego que encuentra!
- ¡Por fuerza esto es cosa del demonio! ¡Jesús mil veces! No, no me acaloro exclamó ella, respirando fuerte y pasándose por la frente la palma extendida.
- Cumplió don Eugenio el encargo diligentemente, y a poco ambos eclesiásticos, envueltos en cumplidos montecristos, atados los sombreros por debajo de la barba con un pañuelo para que no se los llevase el viento fuerte que corría, bajaban el repecho de la carretera al sosegado paso de sus monturas.
- Entre la patulea de beodos, dos seides de Trampeta, carcelero el uno, el otro alguacil, trataban de calentar a algunos de los que chillaban más fuerte, para que atacasen la morada del abogado.
- La mesa es ancha y fuerte.
- La calabaza tiene de dúctil lo que la cebolla tiene de fuerte.
- La raza ha de ser fuerte, recia, audaz, incontrastable.
- Ron es un varón fuerte, a quien los naturalistas llaman saltador escénico, y dicen que es de la clase de los aracnoides, y aseguran que pertenece al orden de los atidos.
- Azorín ha soltado en la caja un moscardón fuerte y voluminoso.
- Y entonces grito más fuerte que antes, doy grandes golpazos, levanto la cortina de un cuarto.
- Su cabeza es enérgica, redonda, fuerte, trasquilada al rape.
- El problema catalanista, en el fondo, no es más que la lucha de un pueblo fuerte y animoso con otro pueblo débil y pobre, al cual se encuentra unido por vínculos acaso transitorios.
- A la derecha veo las ruinas de una iglesia, con la portada clásica casi intacta, con un arco ojival fino y fuerte, que se destaca en el cielo radiante y deja ver, en la lejanía, entre su delicada membratura, el ramaje seco de un álamo erguido en la llanura inmensa.
- ¿Cómo este pueblo, rico, próspero, fuerte en otros tiempos, ha llegado en los modernos al aniquilamiento y la ruina?
- Y todos estos dolores, todos estos anhelos, estos suspiros, estos sollozos, estos gestos de resignación van formando en los sombríos pueblos, sin agua, sin árboles, sin fácil acceso, un ambiente de postración, de fatiga ingénita, de renunciamiento heredado a la vida fuerte, batalladora y fecunda.
- Y habría que decirles que la vida no es resignación, no es tristeza, no es dolor, sino que es goce fuerte y fecundo.
- Y me da un fuerte abrazo, mientras grita.
- Fuerte, ¿no se dice así?
- Cuando la vió gozar, sufriendo al darle su primer hijo, es cuando comprendió cómo es el amor más fuerte que la vida y que la muerte, y domina la discordia de éstas.
- ¡Sé hombre, Ricardo, sé fuerte! Pero es que ya tienen padre.
- Yo lo único que digo ahora, hija, es que es muy natural que su cuñado, viudo y joven y fuerte, quiera volver a casarse, y más natural, y hasta santo, que busque otra madre para sus hijos.
- ¿Soy yo fuerte?
- ¿Y lo de la mujer fuerte?
- Volvióle todo el luminoso y fuerte aplomo de sus días más heroicos.
- Pero si se ha puesto tan fuerte.