¿Necesitas buscar frases que contengan las palabras Por, el, contrario y aquí tienes ejemplos de oraciones con estas 4 palabras.
Estas son todas las frases que tienen TODAS las palabras que has indicado.
- Por el contrario, Santa Cruz y Villalonga se ponían siempre en la grada más alta, envueltos en sus capas y más parecidos a conspiradores que a estudiantes.
- Al contrario, los más brutos, los más feos y los perversos son los que se hartan de vivir, y parece que la misma muerte no quiere nada con ellos.
- Por el contrario, la clara inteligencia del segundo Santa Cruz y su conocimiento de los negocios, sugeríanle la idea de que cada hombre pertenece a su época y a su esfera propias, y que dentro de ellas debe exclusivamente actuar.
- Saltó el marqués incómodo, anonadando a su contrario con una mirada.
- Pero Casa Muñoz tomaba arranque y diciendo el desiderátum, hacía polvo a su contrario.
- En todas las ocasiones, el desprenderse de una cantidad fuerte le costaba siempre algún trabajo, al contrario de los dadivosos que cuando dan parece que se les quita un peso de encima.
- También se puede asegurar, sin temor de que ningún dato histórico pruebe lo contrario, que Platón no era valiente, y que, a pesar de tanta baladronada, su reputación de braveza empezaba a decaer como todas las glorias de fundamento inseguro.
- Diré que es hijo mío, que le he parido yo, y que prueben lo contrario.
- El resultado de la votación indicó Santa Cruz, fue contrario a Castelar.
- Al contrario, eran amigos de su padre, o de doña Lupe o de Juan Pablo.
- Por el contrario, manifestaba con graciosa sinceridad sus ardientes deseos de adquirir ciertas ideas y de aprender palabras finas y decentes.
- Al llegar aquí, el orador se embarulló algo, y no ciertamente por miedo a la dialéctica de su contrario.
- Por el contrario, era quizás la única pincelada feliz de aquel rostro semejante a las pinturas de la Edad Media, y hacía la gracia el tal bozo de ir a terminarse sobre el pico derecho de la boca con una verruguita muy mona, de la cual salían dos o tres pelos bermejos que a la luz brillaban retorcidos como hilillos de cobre.
- Lo contrario pasó entre Juan Pablo y doña Lupe.
- La prójima adivinaba más que entendía esto, que era contrario a sus sentimientos.
- A la imaginación se la mira con desprecio, y se hace lo contrario de lo que ella inspira.
- Al contrario, le gustaba que sus catecúmenos estuvieran rasos y limpios de toda ciencia, para poder él enseñárselo todo.
- Su catecismo era harto elemental y se reducía a dos o tres nociones incompletas, el Cielo y el Infierno, padecer aquí para gozar allá, o lo contrario.
- Ello debía de ser lo contrario de muebles.
- Más tarde celebraba don Hildebrando, cura francés de los de babero, el cual era lo contrario que Pintado, pues estiraba la misa hasta lo increíble.
- La catástrofe tuvo lugar a la noche siguiente, pues habiéndose permitido Rubín algunas reticencias desfavorables a la reputación de la Virgen María, saltó Pedernero de su asiento, trémulo y descompuesto, en estado de horrible agitación, y lanzó a su contrario anatema tan furibundo que los amigos tuvieron que sujetarles.
- Rubín siguió toda la noche afectando mal humor, una severidad torva, el malestar de la persona a quien ponen un puñal al pecho para que consume un acto contrario a sus convicciones.
- Les jugué una partida muy serrana afirmó ella, gozosa de encontrar un argumento contra aquel plan tan contrario a su gusto, pero muy serrana.
- Fíjate bien, y no salgas luego haciendo lo contrario de lo que te mando.
- La otra sintió, por el contrario, tremendo peso dentro de sí.
- Creeríase que la fuerte inervación de la mañana se iba gastando con los actos y movimientos de la persona en el curso del día, y que esta llegaba a la noche en el estado contrario, exhausta como el que ha trabajado mucho.
- Todo lo contrario.
- Si usted me hubiera dicho lo contrario, yo le habría pedido que hiciese todo lo posible por devolver a esa pobrecilla la tranquilidad, eso es.
- Este lenguaje tan confianzudo, era lo más contrario al temperamento y a la timidez de Maxi.
- Al contrario, su institución fundamental, la Eucaristía, la hizo cenando.
- Si es todo lo contrario.
- Le digo todo lo contrario.
- Se habrá convencido de que amar a un marido como el que tiene es contrario a la naturaleza.
- Entráronle alarmas, como las de los peores días pasados, y se puso de un humor vidrioso no acertando a determinar si aquello de la lógica era una crisis favorable, o por el contrario, traería nuevas complicaciones.
- Al contrario, creo que si no me desahogo, me quedo seca.
- Al contrario.
- Luego la advirtió con voz lenta, un índice en alto y el acento imperativo, que en adelante cuidase de volver sola de la fábrica, pues de lo contrario sabría quién era él.
- Pero en vano buscó al contrario, con el deseo de contemplar su cadáver.
- Eso me dijo era que se me ofreció una treta por el cuarto círculo con el compás mayor, continuando la espada para matar sin confesión al contrario, porque no diga quién lo hizo y estaba poniéndolo en términos de matemática.
- La tendencia general era hacer creer que lo grande de España podía ser pequeño fuera de ella y al contrario, por una especie de mala fe internacional.
- Pero no, le pasaba todo lo contrario.
- Por el contrario, decía que todos eran muy buenos, muy caritativos, que hacían grandes limosnas y remediaban muchas miserias.
- El doctor Sánchez recabó como condición indispensable, el que si alguna familia de la sección visitada por Andrés quería que la visitara él o al contrario, se haría según los deseos del enfermo.
- En Alcolea sucedía lo contrario.
- Es frecuente que un hombre robusto tenga hijos raquíticos, y al contrario.
- Y pienso, para hallar estos negros remedios, que me era luz la hambre, pues dicen que el ingenio con ella se avisa y al contrario con la hartura, y así era por cierto en mí.
- Decirle bien de lo que bien le estuviese y, por el contrario, ser malicioso, mofador, malsinar a los de casa y a los de fuera.
- No, de todo lo contrario.
- Por el contrario, tenía una fuerte tendencia a la sátira.
- Para Recalde, yo soy todo lo contrario de lo que era para mi abuela.
- Por el contrario, iba quedando más turbio, más gris.
- Recalde nos mandaba aguantar en sentido contrario para detenernos.
- Asociación extraña desde el punto de vista del carácter, porque Menchaca era un hombre atrevido y lleno de iniciativas, y, por el contrario, Cepeda es el tipo vulgar del comerciante escamón que va marchando rutinariamente sobre seguro.
- Con las drogas sucede lo contrario.
- En otras, por el contrario, la tierra avanza.
- Por el contrario, la quinta me indignaba.
- Nosotros, los progresistas, creemos lo contrario.
- Poníamos unos andamios, raspábamos toda la parte descubierta y volvíamos a torcer el casco al lado contrario y a rasparlo.
- Al mismo tiempo mandó botar la ballenera, la izamos tirando de las cuerdas, y la bajamos al mar por el lado contrario adonde se encontraba el inglés.
- Yo le dije que a mí, por el contrario, me faltaba la vida agitada como la que llevaba en el Asia con sir Wilkins.
- El viento contrario me impedía avanzar, un viento húmedo cargado con efluvios de mar.
- Yo pensaba que con la relación de nuestras fatigas y con la muerte de Allen, la familia de mi novia se habría curado del deseo de encontrar tesoros, pero fue todo lo contrario.
- Las casas, encaramadas en la cintura de piedra de la ciudad, parece a primera vista que se encuentran en una posición estrecha é incómoda, pero no es así, sino todo lo contrario, porque, entre el pie de las casas y los muros fortificados, existe un gran espacio ocupado por una serie de magníficas huertas.
- En cambio, desde el puente y un día de sol, Urbia no da ninguna impresión fosca, por el contrario, parece una diminuta Florencia, asentada en las orillas de un riachuelo claro, pedregoso, murmurador y de rápida corriente.
- Ohando contestó con un puñetazo, se agarraron los dos y cayeron al suelo, se dieron de trompicones, pero Martín, más fuerte, tumbaba siempre al contrario.
- Joshé creía que, cuando él se quitara la chaqueta y el chaleco, toda la familia rompería a reir a carcajadas, pero fué todo lo contrario, porque el señor Arizmendi, mirándole con ojos terribles, le dijo.
- Fué al otro extremo de la mesa y dijo a los del bando contrario.
- Y al contrario, empleaba vaiga por vaya, y hagáis por haced.
- Pero, por el contrario, desencadenáronse con furia los elementos, como si el Cielo creyera que aún no era bastante grande el número de nuestras desdichas.
- Por el contrario, eran los del Santa Ana unos caballeros muy foscos y antipáticos, y mortificaban con exceso a los nuestros, exagerando su propia autoridad y poniendo reparos a todo con suma impertinencia.
- Viendo que no era posible hostilizar a un navío que por la proa molestaba al San Juan impunemente, fue él mismo a apuntar el cañón, y logró desarbolar al contrario.
- Un día sereno trae espantosa noche, o por el contrario, una luna que hermosea el espacio y serena el espíritu suele preceder a un sol terrible, ante cuya claridad la Naturaleza se descompone con formidable trastorno.
- Al contrario, le busco desde el 21, y deseo encontrar ocasión de que mi presencia en la escuadra sea de provecho.
- Al contrario.
- Mas nada consolador me dijeron, sino, por el contrario, que Churruca había muerto, y que su navío, después de batirse con gloria, había caído en poder de los enemigos.
- Don José María, que tal oyó, aseguró que, por el contrario, convenía reanimar el espíritu del enfermo con la conversación.
- Pues él veía, por el contrario, una muchacha demasiado tímida y reservada, de una prudencia exagerada para sus años.
- Lo contrario es dar a entender una malicia que no debes tener.
- Si los argumentos del contrario le apuraban un poco, sacaba lo que no puede llamarse el Cristo, porque era un rotin, y blandiéndolo gritaba.
- Y el contrario, por instinto, retiró una pieza que estorbaba el paso del peón que debía ir a reina.
- Y el contrario, sin querer, le dejó otra casilla libre.
- Si la Marquesa le hubiera exigido algo contrario a sus convicciones de artista no hubiese conseguido más que su dimisión.
- La virtud comienza por un esfuerzo ligero, si bien contrario al hábito adquirido.
- Don Álvaro opinaba lo contrario, que bastaba su presencia y su contacto para adelantar los acontecimientos.
- Y precisamente él quería todo lo contrario.
- Y como esta palabra, si bien le parecía culta, no expresaba lo que él quería, sino lo contrario, añadió.
- Dejaba los ademanes acompasados, suaves, académicos, y encogía las piernas, se bajaba como un cazador en acecho, para disparar sobre el argumento contrario, daba palmadas rápidas, sin medida sobre el púlpito, se arrugaba su frente, se erizaban las puntas de acero que tenía en los ojos, y la voz se transformaba en trompeta desapacible y algo ronca.
- Ya se sabía que una censura desvergonzada quería decir todo lo contrario.
- A pesar de las amonestaciones y malos tratos de su hija, Barinaga no había querido pasarse al partido contrario.
- La hija de Carraspique, sor Teresa, agonizaba en el inmundo asilo de las Salesas, en la celda que era, según Somoza, un inodoro, por no decir todo lo contrario.
- ¡Así, que rabien los de la pitanza! Esta imprudencia provocó otra del lado contrario.
- Buscaban allí contrario objeto.
- Pues allí tenían prueba de lo contrario.
- Ana al saber la noticia, comprendió que aquello era todo lo contrario de irse a la Almunia de don Godino.
- Al contrario.
- Al cabo Edelmira venció, y Paco, silbado por los presentes, propuso luchar de frente, con las manos apoyadas en los hombros del contrario.
- Y en efecto, con tal calor y elocuencia exponía las razones que, desde el punto de vista mundano, aconsejaban el derramamiento de sangre que después, cuando recordaba que tenía que defender el partido contrario, el de caridad, perdón y amor al prójimo, olvido de los agravios y conformidad con la cruz.
- Había sido padrino del contrario Frígilis, único vetustense que asistió al lance.
- El cajero había recibido un arañazo en el cuello, porque el jefe económico daba sablazos horizontales con el propósito de degollar al contrario.
- Cuando supo lo de las pistolas, resolvió no matar a su contrario.
- Todo lo contrario de lo que usted hace.
- En los Pardos de la Lage era, al contrario, axiomático que más vale asno vivo que doctor muerto.
- Pero ella se había propuesto demostrar lo contrario.
- Las señoritas de la Lage, discurría don Manuel, deben casarse, y sería contrario al orden providencial que no apareciese tronco en que injertar dignamente los retoños de tan noble estirpe.
- Pero si lo contrario supiese, me guardaría bien de propalarlo, toda vez que yo.
- A pesar de la asiduidad en la labor, no se desmejoraba, al contrario, parecía que cada pasito de la criatura hacia la luz del día era en beneficio de su madre.
- Lo contrario le parecía un crimen.
- Al contrario.
- Otras, al contrario, les veo la cara con todas sus facciones, la boca muy abierta y haciendo muecas.
- Al contrario, pasó a otra estancia y volvió con un haz de junquillos, palos y bastones.
- Al contrario, aquel día y los siguientes experimenta como un sentirmento de consuelo, de bienestar y de alegría, porque la señorita Nucha, en el cielo, estará desquitándose de lo sufrido en esta tierra miserable, donde sólo martirios aguardan a un alma como la suya.
- Al contrario, salta sobre ella tratando de cogerla.
- Con la venida de la Casa de Austria a España decía yo se inauguró un sistema de intolerancias contrario a las doctrinas de paz y caridad y verdadera libertad proclamadas por Jesucristo.
- Pero si es al contrario, hija, si nunca he sentido más tu falta.