¿Necesitas buscar frases que contengan las palabras a, cuenta y que aquí tienes ejemplos de oraciones con estas 3 palabras.
Estas son todas las frases que tienen TODAS las palabras que has indicado.
- Otras muchas tonterías de este jaez cuenta Villalonga, las cuales no copio por no alargar este relato.
- Entrole la comezón de cumplir religiosamente sus deberes escolásticos y aun de instruirse por su cuenta con lecturas sin tasa y con ejercicios de controversia y palique declamatorio entre amiguitos.
- Todos los dineros que su papá le daba, dejábalos Juanito en casa de Bailly Baillière, a cuenta de los libros que iba tomando.
- Si Barbarita presumiera, habría podido recortar muy bien los cincuenta y dos años plantándose en los treinta y ocho, sin que nadie le sacara la cuenta, porque la fisonomía y la expresión eran de juventud y gracia, iluminadas por una sonrisa que era la pura miel.
- Sobre aquellos cinco hay que apuntar doce más en la cuenta.
- Mas pronto se hicieron esta cuenta.
- Su principal, que le conocía bien, hacía lúgubres profecías del porvenir comercial de Plácido, trabajando por su cuenta.
- Su madre había recobrado sobre él aquel ascendiente omnímodo que tuvo antes de las trapisondas que apuntadas quedan, y como el hijo pródigo a quien los reveses hacen ver cuánto le daña el obrar y pensar por cuenta propia, descansaba de sus funestas aventuras pensando y obrando con la cabeza y la voluntad de su madre.
- Porque hay que tener en cuenta que el Delfín, por su fortuna, por sus prendas, por su talento, era considerado como un ser bajado del cielo.
- él es quien cuenta esto a maravilla y remeda los jaleos que allí se armaban.
- Mientras Estupiñá admiraba, de mostrador adentro, las grandes novedades de aquel Museo universal de comestibles, dando su opinión pericial sobre todo, probando ya una galleta de almendra y coco, que parecía talmente mazapán de Toledo, ya apreciando por el olor la superioridad del té o de las especias, la dama se tomaba por su cuenta a uno de los dependientes, que era un Samaniego, y.
- Cállate la boca, bobón, y no me denuncies, que te traerá peor cuenta.
- Cuenta Villalonga que hace años hablaba Casa Muñoz disparatadamente, y sostiene y jura haberle oído decir, cuando aún no era marqués, que las puertas estaban herméticamente abiertas.
- Cuenta el tunante de Villalonga que hace años usaba Aparisi el e pur si muove de Galileo.
- Perdió la cuenta de los botones que soltaba.
- Tardó un rato en darse cuenta de dónde estaba y de los disparates que había soñado, y se echó mano al pecho con un movimiento de pudor y miedo.
- Cuenta, cuenta.
- Todo eso que usted me cuenta, ¿es verdad o es locura de usted?
- A cuenta que voy a echar un espotrique con mi tocayo.
- A cuenta que ahora no conocen a este pobrete de Izquierdo, porque lo ven maltrajeao.
- Y a cuenta que yo, tocayo, toda mi vida no he hecho más que derramar mi sangre por la judía libertad.
- A cuenta que yo no pido más que un triste destino pa portear el correo a cualsiquiera parte, y na.
- ¡Pa chasco! A cuenta de que el hombre me debía de tener tirria, porque se remontó y dijo que él no tenía colocaciones.
- A cuenta que me cogía del brazo y nos entrábamos en un café, o en la taberna a tomar una angelita.
- A cuenta que es como si verídicamente trajeran al Terso.
- A cuenta que salimos con las freatas por aquellos mares de mi arma.
- A cuenta que no me queréis colocar.
- De una manera y otra, casado y soltero, trabajando por su cuenta y por la ajena, siempre mal, siempre mal, ¡hostia! La vida inquieta, las súbitas apariciones y desapariciones que hacía, y el haber estado en gurapas algunas temporadillas rodearon de misterio su vida, dándole una reputación deplorable.
- A cuenta de ellos se lo pierden.
- Rafaela cuenta que en aquel momento se le ocurrió un plan infalible para defenderse del monstruo, si por acaso las atacaba.
- A cuenta que no es corto de genio.
- Rafaela cuenta que al oír esto, se desconcertó un tanto Platón.
- Dile que sí pero a cuenta que no te vas con ella.
- En el seno de la prosperidad en que ella vivía, no pudo darse nunca cuenta de lo grande que es el imperio de la pobreza, y ahora veía que, por mucho que se explore, no se llega nunca a los confines de este dilatado continente.
- Como coja un pedazo de jabón de olor, pronto da cuenta de él.
- Ix Desde que se cruzaron las primeras palabras de aquella conferencia, que no dudo en llamar memorable, cayó Izquierdo en la cuenta de que tenía que habérselas con un diplomático mucho más fuerte que él.
- A cuenta que nos moteja porque semos probes.
- Además de bruto es usted un embustero, porque ni ha estado en Cartagena ni ese es el camino, y todo lo que cuenta de las revoluciones es gana de hablar.
- Si ese bribón te coge por su cuenta, te saca más de lo que valen todos los chicos de la Inclusa juntos con sus padres respectivos.
- Santa Cruz llevó la lista al comedor, y la iba leyendo mientras comía, haciendo la cuenta de lo que a cada cual tocaba.
- Perdí la cuenta de las hostias que me echó el muy blasfemo.
- ¿Con que fuera de cuenta?
- A cuenta que ahora le enseñará a no soltar exprisiones.
- Al caer en la cuenta de lo tarde que era, púsose precipitadamente el manto, y se despidió del Pituso, a quien dio muchos besos.
- Cuenta Jacinta que nunca como en aquella ocasión sintió ganas de dar a una persona de bofetadas y machacarla contra el suelo.
- Y no era posible explicarse más, porque la tertulia se enzarzó y vinieron otros amigos que empezaron a reír y a bromear, tomándole el pelo a Federico Ruiz con aquello de los castillos y preguntándole con seriedad si los había estudiado todos sin que se le escapase alguno en la cuenta.
- Cuenta, chico, cuenta.
- ¡Qué medroso te has vuelto! Cuenta, pronto.
- Por fin caímos en la cuenta de que habíamos visto a aquel sujeto días antes en el despacho del director del Tesoro.
- Si la Providencia no tenía en cuenta estas circunstancias, ¿de qué le valía a uno portarse bien y ser un modelo de orden y buena fe?
- Lo demás corre de mi cuenta, déjame a mí, tú déjame a mí.
- Por de pronto tendréis que tomar un administrador que os robará los ojos, y os dará cada cuenta que Dios tirita.
- Eso corre de mi cuenta.
- Con que aquí hace cada cual lo que le da la gana, sin tener en cuenta las leyes divinas ni humanas, y haciendo mangas y capirotes de la religión, de la dignidad de la familia.
- Esto es quizás lo más difícil, pero hagámonos la cuenta de que la única hermosura verdad es la del alma, hija mía, porque de la del cuerpo dan cuenta los gusanos.
- Yo saco la cuenta de lo bueno que puede sucederme, por lo malo que me ha sucedido.
- Doña Lupe se sintió con unas ganas tan vivas de protección con respecto a Fortunata, que no podría llevarse cuenta de los consejos que le dio y reglas de conducta que se sirvió trazarle.
- Pues una embarazada fuera de cuenta, que ya no puede dar un paso, y yo parezco el marido que pronto va a ser padre.
- No se dio cuenta de que su hermano y Don León Pintado, entretenidos en una conversación interesante y parándose cada diez palabras, se habían quedado atrás.
- Pobrecito, por poco no lo cuenta.
- Me cogió por su cuenta y me trajo a este establecimiento.
- Luego cayó en la cuenta de que antes debía comerse Mauricia el plato de menestra.
- La impresión moral que recibió la samaritana era tan compleja, que ella misma no se daba cuenta de lo que sentía.
- Si era así, no se daba cuenta de semejante fenómeno, y lo único que su rudeza sabía formular era esto.
- De eso no se hable, porque hazte cuenta.
- Pero eso no es cuenta tuya.
- Cuenta la que después fue señora de Rubín que en una ocasión que miró a su compañera, hubo de observar al través del velo suyo y del de ella una expresión tan particular que se quedó atónita.
- Hágase usted la cuenta le dijo también, de que es otra mujer, de que se ha muerto y resucitado en otro mundo.
- , y que todavía cuenta hacer algo por mí.
- Lo ha tomado por cuenta de él una que llaman Cirila.
- Don León es muy fabulista y boquea más de la cuenta.
- Esto corría de cuenta de la viuda, y Fortunata se comprometió a hacer una paella.
- Y cuidado con dejar de tomarle la cuenta a la muchacha, al céntimo, pues Torquemada dice que no la abona y no hay que fiar.
- Fortunata cogió el cuenta gotas y acercando la luz preparó la pócima.
- Hazte cuenta que no estoy aquí, y a dormir se ha dicho.
- Era una rozadura de que el joven no se había dado cuenta.
- Cuenta el padre Rubín que aquel muchas le dio escalofríos, y que le pareció el rumorcillo que hacen las correderas cuando en tropel se escurren por las paredes.
- Cuenta concluida.
- Con los números no se juega decía él, y le metía mano al presupuesto y lo desmenuzaba como si fuera la cuenta de la lavandera.
- ¿Pero es verdad, Don Juan Pablo, lo que usted nos cuenta?
- Amalia Trujillo la tomó por su cuenta, y la estuvo adulando antes de darle el gran susto.
- Al llegar aquí Juan se asustó, creyendo que se le había ido un poco la lengua, y cayó en la cuenta de que si Fortunata era como él decía, si no tenía complexión viciosa, mayor, mucho mayor era la responsabilidad de él por haberla perdido.
- Jacinta cayó en la cuenta de su distracción.
- Movida de este afán, así que se marcharon Moreno y Villalonga, cogió por su cuenta al Delfín, y otra vez trataron ambos la cuestión de la ruptura.
- Siguió hacia la Puerta del Sol, dándose cuenta de aquel miedo intensísimo que había sentido y preguntándose si en él había también algo de vergüenza.
- En esto era la de no acabar, y de la cuenta total salían a siete aventuras por año, con la particularidad de que eran en las cinco partes del mundo, porque Feijoo, que también había estado en Filipinas, tuvo algo que ver con chinas, javanesas y hasta con joloanas.
- Dobla la hoja y hazte cuenta de que esa gente se ha ido a Ultramar, o se ha muerto.
- No comprendía Maximiliano a cuenta de qué era aquello.
- Y sepa que intervengo en esto por pura humanidad, porque se me ha ocurrido no morirme sin dejar tras de mí una buena acción, ya que en la cuenta de mi vida tengo tantas malas o insignificantes.
- Pero pronto cayó en la cuenta de que era un disparate.
- Yo te quería coger por mi cuenta y hacerte confesar, porque diciéndole tú misma al Señor lo buena pieza que eres, el Señor te daría su gracia.
- Ni aun le gusta que le saquen la cuenta de todo lo que vale.
- A cuenta que no le quiere nada.
- Pues a cuenta que lo mismo estarás tú, y Dios te dará lo tuyo.
- Me lo figuraba dijo Fortunata, y después le dio cuenta de lo que había dispuesto y de lo que le indicó a Papitos que comprase.
- No podía darse cuenta de lo que le pasó.
- Para fijar el día, tuvo que pensarlo porque no quería dar cuenta a doña Lupe de tal visita, temerosa de que metiera en ella su cucharada, y discurrió que era preciso escoger un día en que la de los pavos fuera al Monte de Piedad.
- La señora de Rubín no se dio cuenta de lo demás.
- La luz y el aire parecía que le despejaban algo la cabeza, y empezó a darse cuenta de la situación.
- No tardó en caer en penoso letargo, lleno de visiones disparatadas y horribles, sin darse cuenta del tiempo que estuvo en tal disposición.
- Será que quiere darle uno de esos artículos que escribe y en los cuales cuenta el argumento de los dramas para que nos enteremos.
- Con las murrias de estos últimos tiempos, el pobre chico no caía en la cuenta de que se iba pareciendo a los poetas melenudos.
- Doña Lupe solía encargarle que le arreglase alguna cuenta, y con esto se entretenía, y nadie le tuviera por dañado en la parte más fina de la máquina humana.
- Como haya telégrafos, cuenta que les atrapo el juego.
- Hay que tener en cuenta que la bestia se defiende, por muy decaída que esté.
- Por la noche fueron todos a casa de doña Casta, quien tomó por su cuenta a Maxi, prodigándole mil cuidados, ofreciéndole golosinas, y tratando de refrescarle el cerebro con una plácida disertación sobre las aguas de Madrid, y sobre las propiedades por que se distinguen las de la Acubilla, Abroñigal, y fuente de la Reina, de las de Lozoya.
- Pero más vale que te hagas la cuenta de que por reciente providencia judicial.
- Aquella noche le cogió por su cuenta para echarle un buen réspice.
- ¿Y por qué se lo cuenta usted a su hermana?
- Ahora caigo en la cuenta de que no me he divertido nunca.
- Después de almorzar, bajó al escritorio, y se ocupó de liquidar y poner en claro su cuenta personal.
- Este pico, dádselo a Guillermina dijo Moreno al ver, en la cuenta de alquileres de sus casas, un sobrante con que no contaba.
- Porque allá me cogen por su cuenta unas amigas protestantes que tengo, y que quiera que no, me hacen renegar.
- Cuando concluyeron, dijo a esta que había dado orden en el escritorio de que le entregaran el sobrante de su cuenta personal, con cuya noticia su puso la fundadora como unas castañuelas, y no pudiendo contener su alegría, se fue derecha a él, y le dijo.
- Lo que menos pensarás tú, tontín, es que la rata eclesiástica te ha tomado por su cuenta y te está salvando sin que lo adviertas.
- No calculas el valor que se quitan a sí mismas las personas cuando hablan más de la cuenta.
- Más cuenta te tiene comer.
- Doña Lupe lo sospechó así, y mientras Fortunata se le llevaba otra vez a su cuarto, procurando calmarle, la señora cogió a la chiquilla por su cuenta, y con la persuasión de tres o cuatro pellizcos, hízole confesar que ella era culpable de lo ocurrido.
- Lo hará por la cuenta que le tiene.
- Precisamente en los días últimos del año, cuando ocurrió lo que ahora se cuenta, casi toda la suma estaba sin colocar, y la tenía la señora en su cómoda, esperando una proporción, que Don Francisco tenía en tratos con un señor comandante.
- Hazte cuenta que se ha muerto.
- Que si no quiere usted hacer las obras, las haré yo por mi cuenta.
- Que Fortunata no se ha muerto, que está en Madrid, que vive cerca de la Plaza Mayor, que vive en la Cava de San Miguel, en la casa de los escalones de piedra, que está fuera de cuenta desde hace un mes, y que Don Francisco de Quevedo la asiste.
- Hágase usted cuenta de que no hemos hablado nada.
- ¿No me dijo usted que tenía otra cuenta que arreglar?
- V El interés con que doña Lupe esperaba noticias de la pájara mala y de si sacaba bien o mal el pollo, no podrá ser comprendido sin tener en cuenta las grandes ideas que en aquellos días despuntaban en el caletre de la insigne señora.
- Ahora, ahora comprenderá esa loquinaria la diferencia que hay entre obrar ella por cuenta propia y tenerme a mí por consejera y directora.
- Si la cojo, no lo cuenta.
- Gracias que las oficialas sujetaron a la fiera en el momento en que clavaba sus garras en el pelo de la víctima, que si no, allí da cuenta de ella.
- Una persona decente, que he venido a ajustarle la cuenta a este serpentón que tiene usted en su casa.
- Mejor cuenta le tendría a usted, so bruja, no ser tapadera de las tunanterías de su niña.
- ¡engañar a dos, a dos, señora, a mí y a la otra, que es un ángel, según dice todo el mundo! Dígale usted que su cuenta con la Samaniega está ajustada.
- Si ya te he dicho que lo dejes de mi cuenta.
- Jacinta y su suegra cogieron por su cuenta al Delfín, y le pusieron en duro compromiso, refiriéndole lo ocurrido, mostrándole la carta redactada por Estupiñá y obligándole (con lastimoso desdoro de su dignidad) a manifestarse sinceramente consternado, pues el caso no era para puesto en solfa, ni para rehuido con cuatro frases y un pensamiento ingenioso.
- Y yo también dijo Ballester, cayendo en la cuenta de que no debía contrariarle.
- Miraba con envidia, de la que no se daba cuenta, á los que podían beber una taza de café para combatir el fresco matinal.
- Que nadie se diese cuenta en la casa de los apuros y tristezas del padre.
- Esto sería dar el cuerpo demasiado, teniendo en cuenta lo que podría ocurrir luego.
- 9 ¡Cuatro sueldos de multa! Batiste, dándose cuenta de su situación, calló asustado por haber incurrido en multa, mientras sonaban al otro lado de la verja las risas y los aullidos de alegría de sus contrarios.
- 11 ¡Judío! ¡Ah! Si él no tuviera sus puños de gigante, las espaldas enormes y aquel gesto de pocos amigos, ¡qué pronto hubiera dado cuenta de él toda la vega! Esperando cada uno que fuese su vecino el primero en atreverse, se contentaban con hostilizarle desde lejos.
- Y siguiendo el camino lentamente, comían y comían, mirándose el uno en los ojos del otro, sonriendo como unos tontos sin saber de qué, sentándose muchas veces en un ribazo sin darse cuenta de ello.
- Y cuando la cuenta estuvo completa no pudo librarse de ir con el gitano al sombrajo para convidarle á una copa y dar unos cuantos céntimos á Monote por sus trotes.
- ¡te portarán desgrasia! VIII Batiste y su familia no se dieron cuenta de cómo se inició el suceso inaudito, inesperado.
- Empezaba á darse cuenta exacta de su situación.
- Copa llevaba la cuenta de lo bebido.
- Muchos labradores, cansados de admirar á los tres guapos, jugaban por su cuenta ó merendaban formando corro alrededor de las mesillas.
- Un imprudente dijo esto sin darse cuenta del valor de sus palabras, y se hizo un silencio doloroso, como en la alcoba de un enfermo cuando se pone al descubierto la parte dañada.
- Pero hacía esfuerzos para sonreir, y á cada excitación de venganza contestaba con un gesto arrogante, afirmando que corría de su cuenta el castigar al enemigo.
- La gente arremolinábase en las entradas, y allí fue donde doña Manuela se dio cuenta por primera vez de la molesta persecución que sufría.
- Los que habían emprendido el viaje para morir en un hospital, vegetar toda la vida como dependientes de corto sueldo o sentar plaza en el ejército de Cuba, ésos no eran tenidos en cuenta.
- Don Eugenio era, sin darse cuenta, el cronista de cuantas modificaciones y adelantos había experimentado aquella plaza, en la que nació a la vida del comercio y debía desarrollarse toda su existencia.
- Perdió de cuenta los cachetes y patadas que le largaron don Eugenio y los dependientes viejos, unas veces por entretenerse bailando trompos en la trastienda, otras por pillarle dando retales a cambio de altramuces o cacahuet.
- La tía Quica se dio cuenta del mal efecto que su conversación causaba en doña Manuela, y se apresuró a manifestar el objeto de su embajada, echando mano a la inseparable cesta.
- Demasiado bueno, si se tenía en cuenta el carácter raro del que estaba allá dentro.
- La modista francesa presentaba la cuenta de los trajes de las niñas, y además hacía falta dinero para los gastos de la casa.
- La escuchó, como siempre, embelesado, deleitándose con el eco de su voz, y la madre tuvo necesidad de repetir sus peticiones para que Juanito se diese cuenta de lo que decía.
- Al avalar el pagaré de su madre, había pensado revelar a su tío esta debilidad, pues incapaz de hacer nada por cuenta propia, se lo consultaba todo a don Juan.
- Al reunir y ordenar sus recuerdos, no se daba cuenta de cómo había ocurrido su transformación.
- Acostumbrados a las labores difíciles, menudas y complicadas, eran meticulosos, y tan amantes de la equidad, que hasta se cuenta como chiste que uno de los del gremio hizo parar una vez la procesión para recoger del palio una pasita que se le había caído comiendo en la ventana.
- Hablaron un buen rato en la entrada del mercadillo, sin fijarse en miradas maliciosas ni darse cuenta de los rudos encontronazos de la multitud.
- Nelet el cochero subió muy alarmado a dar cuenta a sus señoras de que el caballo estaba enfermo.
- Pero ten en cuenta que tanto él como Rafaelito estaban algo alegres, y las cosas hay que tomarlas según está el que las dice.
- Sin darse cuenta de ello, se vio junto al cortinaje que cubría la puertecilla por donde entraba doña Manuela todas las noches a la hora de acostarse.
- Permaneció mucho tiempo mirando fijamente aquellos colosos de argamasa, hasta que por fin se dio cuenta de que algunos chicuelos del barrio formaban círculo en torno de él, contemplándolo con curiosidad, tomándole, sin duda, por uno de esos viajeros que para el vulgo han de ser forzosamente ingleses.
- Entonces se dio cuenta de que estaba a pocos pasos de un tren que, conmoviendo el suelo, dando mugidos, por la chimenea y rugiendo por las válvulas de escape, salía de la estación, abofeteando a los más próximos con el viento de su rápido paso.
- Y así, es por demás decir que nos saque vuestro padre, si alguno no nos reza en alguna cuenta de perdones y nos saca de penas con alguna misa en altar previlegiado.
- Y con esto diole un criado para ayo que le gobernase la casa y tuviese cuenta del dinero del gasto, que nos daba remitido en cédulas para un hombre que se llamaba Julián Merluza.
- Ya daban cuenta de un pan, y el que más comía era el cura, con el mirar sólo.
- Los rufianes hicieron la cuenta, y vino a montar de cena sólo treinta reales, que no entendiera Juan de Leganés la suma.
- Mi amo fue el primero que se encajó una cuenta, y al mascarla se quebró un diente.
- Dile cuenta de mis determinaciones.
- Ya he caído en la cuenta de las ejecutorias, después que hallándome en ayunas un día, no me quisieron dar sobre ella en un bodegón dos tajadas.
- Traemos gran cuenta en no andar los unos por las casas de los otros, si sabemos que alguno trata la misma gente que otro.
- En que prosigue la materia comenzada y cuenta algunos raros sucesos.
- Celebraron mucho la traza y recibióle la vieja por su cuenta y razón para venderle.
- Ofrecieron para pagar la patente sus vestidos haciendo cuenta que era mejor entrarse en la cama por desnudos que por heridos.
- Dábanle cuenta a él y todo lo guardaba.
- Otras ciudades españolas se habían dado alguna cuenta de la necesidad de transformarse y de cambiar.
- Pero cuando le cogía a Hurtado por su cuenta, se desbordaba.
- Ten en cuenta que tu padre fué un personaje decía doña Leonarda con énfasis.
- ¿De dónde saca este chico esas cosas que cuenta?
- El otro día leí en un libro añadió Andrés burlonamente que un viajero cuenta que en un remoto país los naturales le aseguraron que ellos no eran hombres, sino loros de cola roja.
- Andrés estuvo atendiendo a la mujer hasta que ésta abrió los ojos y pareció darse cuenta de lo que le pasaba.
- Cuenta, veamos tu odisea en esa tierra de Don Quijote.
- Pero si es así, ellos no se dan cuenta de este motivo.
- Diga usted si le conviene, y, si le conviene, le tendremos en cuenta.
- Ten en cuenta que han de querer envenenarnos.
- Lo tendré en cuenta replicaba Lulú, que se burlaba de la grave recomendación de su marido.
- Pero llegó un momento en que le fué imposible fingir que no se daba cuenta del estado de su mujer.
- Tratado Primero Cuenta Lázaro su vida, y cuyo hijo fue Pues sepa V.M.
- Contaba el mal ciego a todos cuantos allí se allegaban mis desastres, y dábales cuenta una y otra vez, así de la del jarro como de la del racimo, y agora de lo presente.
- Toma, y vuélvela luego, y no hagáis sino golosinar, como si debajo della estuvieran todas las conservas de Valencia, con no haber en la dicha cámara, como dije, maldita la otra cosa que las cebollas colgadas de un clavo, las cuales él tenía tan bien por cuenta, que si por malos de mis pecados me desmandara a más de mi tasa, me costara caro.
- Cuantas blancas ofrecían tenía por cuenta.
- ¡Sant Juan y ciégale! Después que estuvo un gran rato echando la cuenta, por días y dedos contando, dijo.
- Pero de hoy más, sólo por cerrar la puerta a la sospecha, quiero tener buena cuenta con ellos.
- Contélos, si a dicha el lacerado se errara, y hallé su cuenta más verdadera que yo quisiera.
- Y yo le di más larga cuenta que quisiera, porque me parecía más conveniente hora de mandar poner la mesa y escudillar la olla que de lo que me pedía.
- Aquél tendimos, haciendo cuenta de ablandalle, lo cual era imposible, porque de lo duro mal se puede hacer blando.
- ¡Nunca a él yo hubiera de venir! De eso pierda, señor, cuidado le dije yo, que maldito aquél que ninguno tiene de pedirme esa cuenta ni yo de dalla.
- Porque yendo la calle arriba, echando mi cuenta en lo que le emplearía que fuese mejor y más provechosamente gastado, dando infinitas gracias a Dios que a mi amo había hecho con dinero, a deshora me vino al encuentro un muerto, que por la calle abajo muchos clérigos y gente en unas andas traían.
- Hacen cuenta, y de dos en dos meses le alcanzaron lo que él en un año no alcanzara.
- Acabados de tomar todos, dijo mi amo desde el púlpito a su escribano y al del concejo que se levantasen y, para que se supiese quién eran los que habían de gozar de la santa indulgencia y perdones de la santa bula y para que él diese buena cuenta a quien le había enviado, se escribiesen.
- Pregonero, hablando en buen romance, en el cual oficio un día que ahorcábamos un apañador en Toledo y llevaba una buena soga de esparto, conocí y caí en la cuenta de la sentencia que aquel mi ciego amo había dicho en Escalona, y me arrepentí del mal pago que le di por lo mucho que me enseñó, que, después de Dios, él me dio industria para llegar al estado que ahora estó.
- Tanto que en toda la ciudad el que ha de echar vino a vender o algo, si Lázaro de Tormes no entiende en ello, hacen cuenta de no sacar provecho.
- Ten en cuenta que yo he sido negrero y que en mi familia ha habido dos personas que fueron ahorcadas.
- Desde entonces le miraba con rabia, y, de cogerlo por mi cuenta, le hubiera atracado de perejil hasta enviarlo a decir sus relaciones al paraíso de los loros.
- Esto es lo que cuenta Cincunegui en sus Recuerdos históricos de Lúzaro, y, poco más o menos, es lo que decía el libro de casa de mi abuela, aunque con muchos más detalles y comentarios.
- Sin duda la tripulación del barco, dándose cuenta del peligro antes que el capitán, se apoderó del bote, que chocó con algún arrecife y se fué a pique.
- No nos pudimos dar cuenta de lo que ocurría.
- Shanti, ten esto en cuenta.
- Recuerdo que me eché a dormir sobre la mesa, y cuando me quise dar cuenta de dónde estaba, me encontré, como por arte de magia, a bordo de un gran buque, que salía en aquel instante de la rada de Brest.
- Los capitanes de barcos negreros no necesitaban pólizas de cargo para dar cuenta del género recibido.
- Al doctor Cornelius lo habían atrapado, y seguramente estaban dando cuenta de él en aquel momento.
- Pero tened en cuenta que podemos hacer saltar el barco.
- Como no se sentía ningún movimiento en la cubierta, salimos Arraitz y yo para darnos cuenta de lo que pasaba.
- Cuando cogían algún negrero, solían ahorcar al capitán y vendían los negros por su cuenta.
- El barco de guerra se dió cuenta de la estratagema y comenzó a dispararnos cañonazos.
- Para cerciorarme de la verdad de lo dicho por el viejo de Burdeos, encargué al abogado de la Compañía, por cuenta de la cual yo navegaba, que se enterase en Londres de si entre las presas hechas hacía unos treinta años aparecía la de la ballenera de El Dragón.
- Antes de que nos diéramos cuenta estábamos a salvo.
- III LA VENTA DE LA TERNERA Yo insinué varias veces, hablando con doña Celestina, después de comunicarle lo que le ocurría a la muchacha, que debía dar cuenta a su hijo de lo que pasaba con la Shele.
- Que vaya a vivir a otro pueblo o a un caserío lejano, y nadie tendrá en cuenta si la criatura ha nacido antes o después del plazo legal.
- Si se habían dado cuenta de nuestra falta, era una locura intentar nada.
- Al ver que nos habíamos dado cuenta de su espionaje, los hombres se abalanzaron sobre nosotros, y tras ellos diez o doce moros que estaban escondidos.
- La gente de Ryp debió darse cuenta de nuestros gritos y comenzó a dispararnos.
- Tellagorri, cuando le tomó por su cuenta a Martín, le enseñó toda su ciencia.
- Pues preguntadle a ese viejo Soraberri, ya veréis lo que os cuenta.
- Con su rápido instinto de comprender la situación, Martín se dió cuenta de que no había más remedio que someterse y dijo a Bautista, en vascuence, aparentando gran jovialidad.
- CAPÍTULO VI CÓMO CUIDÓ LA SEÑORITA DE BRIONES A MARTÍN ZALACAÍN Cuando de nuevo pudo darse Martín Zalacaín cuenta de que vivía, se encontró en la cama, entre cortinas tupidas.
- Y yo no me he dado cuenta de todo esto dijo Martín.
- Todos los comensales hicieron lo mismo, menos el extranjero a quien advirtió Martín de su olvido y que, al darse cuenta, se quitó apresuradamente la gorra.
- Habla, cuenta de tu vida.
- ¡Cuenta! ¡Cuenta! ¿Cuál ha sido tu vida?
- Briones dió cuenta al general de lo dicho por Martín, y aquél ordenó que medio batallón fuera por el lado indicado por el guía.
- Cuando tuve edad para meterme de cabeza en los negocios por cuenta propia, con objeto de ganar honradamente algunos cuartos, recuerdo que lucí mi travesura en el muelle, sirviendo de a los muchos ingleses que entonces como ahora nos visitaban.
- Tengo que cobrar a los ingleses cierta cuenta atrasada.
- Hay que tener en cuenta dijo mi amo con placer, viendo mencionado su tema favorito, que si el almirante Córdova hubiera mandado virar a babor a los navíos San José y Mejicano, el Sr.
- Haz cuenta de que Paquita no existe para ti.
- Esto me era insoportable, tanto más cuanto que yo soñaba con poner en ejecución cierto atrevido proyectillo, que consistía en ir a visitar por cuenta propia uno de los navíos, llevado por algún marinero conocido, que esperaba encontrar en el muelle.
- ¿Pues a cuenta qué hemos de juntarnos con franceses que no nos dejan hacer lo que nos sale de dentro, sino que hemos de ir al remolque de sus señorías?
- La ansiedad era general, y no digo esto juzgando por lo que pasaba en mi espíritu, pues atento a los movimientos del navío en que se decía estaba Nelson, no pude por un buen rato darme cuenta de lo que pasaba a mi alrededor.
- Marcial hubiera tomado por su cuenta de buena gana la empresa de servir una de las piezas de cubierta.
- Después supe que se había portado heroicamente en el combate, sin que por esto alcanzara las simpatías de sus compañeros, quienes, reputándole como el más bellaco de los hombres, no tuvieron para él una palabra de afecto o conmiseración, ni aun en el momento supremo en que toda falta se perdona, porque se supone al criminal dando cuenta de sus actos ante Dios.
- Malespina, poseído de profunda tristeza al verse en tal estado, y creyendo que no había remedio para él, ni siquiera dio cuenta de su herida y se retiró a aquel sitio, donde le detuvieron sus pensamientos y sus recuerdos.
- Cuando le dejamos allí con los demás oficiales heridos, escuché una voz que reconocí, aunque al punto no pude darme cuenta de la persona a quien pertenecía.
- Pues yo te digo, Gabrielillo, que me confieso contigo, y que te voy a decir mis pecados, y cuenta con que Dios me está oyendo detrás de ti, y que me va a perdonar.
- Dentro de un ratito estaremos libres de pesadumbres, yo dando cuenta a Dios de mis pecadillos, y tú contento como unas pascuas danzando por el Cielo, que está alfombrado con estrellas, y allí parece que la felicidad no se acaba nunca, porque es eterna, que es como dijo el otro, mañana y mañana y mañana, y al otro y siempre.
- Sin embargo, era preciso que me presentase a Don Alonso para darle cuenta de mi conducta.
- En las calles ocurrían a cada momento escenas de desolación, cuando un recién llegado daba cuenta de los muertos que conocía, y nombraba las personas que no habían de volver.
- El mismo Napoleón mandó a los periódicos que no se hablara del asunto, y cuando se le dio cuenta de la victoria de sus implacables enemigos los ingleses, se contentó con encogerse de hombros diciendo.
- Tenía al Obispo en una garra, prisionero voluntario que ni se daba cuenta de sus prisiones.
- Por tener esto en cuenta, he sido siempre feliz en mi matrimonio.
- Crespo, según él dijo, tomó un día por su cuenta a la joven para recomendarle al señor Quintanar.
- Necesitaba para que todo eso saliera a la superficie, para darse cuenta de ello, que fantasía más poderosa que la suya provocase la actividad de su cerebro.
- Ahora con su cuenta y razón.
- Además, nunca faltaban casadas todavía ganosas de cuidar la honra de sus retoños o de divertirse por cuenta propia.
- Pero catarata, cascada, torbellino, todo lo era con cuenta y razón.
- Visita, por economía, y porque le daban asco el pastelero y el confitero, fabricaba por su cuenta, y bajo su dirección, los hojaldres, los almíbares, todo lo que podía hacerse en su cocina.
- Deje usted, ahí tengo yo cuenta.
- Después todo aquello aparecía en la cuenta del Marqués.
- Por supuesto, que no se cuenta tal o cual descuidillo.
- Le había dicho que era un temperamento especial, que todo esto y más había que tener en cuenta.
- Los músculos se movían por su cuenta, a su gusto, libres de la monotonía de la faena rutinaria.
- Cada cual, además, sin darse cuenta de ello, estaba satisfecho de haber hecho algo útil, de haber trabajado.
- Magistrados, catedráticos, autoridades, abogados, hasta clérigos, están deseando todo el día, sin darse cuenta, la hora de las tiendas, los días que hace bueno y pueden las damas decorosamente coger la mantilla y echarse a la calle.
- En efecto, sin darse cuenta de ello, comenzó a parodiar a Perales a quien acababa de ver dando patadas en la escena y gritando como un energúmeno.
- El que entra aquí piensa que es calumnia lo que se cuenta de la rigidez monástica de este hogar honrado, pero aburrido.
- Y el Obispo las iba llamando por rigorosa antigüedad, como en una peluquería, sin tener en cuenta si eran amas o criadas.
- Por eso él se quejaba, muy afligido, de las malas costumbres y de los muchos nacimientos ilegítimos que debía de haber, según su cuenta.
- Edelmira se cuenta como de la casa, pues en ella era huésped.
- Y mientras le abrochaba, la dama, sin quitarse los guantes, el botón del cuello, don Víctor comenzó a darle cuenta de sus propósitos irrevocables de distraer a su mujer.
- La blandura de sus ojos no servía para tales trances, y contestó mirando con chispas de que él no se dio cuenta.
- Y sé tenerlo todo en cuenta.
- Los gastos del nuevo comercio, que no subieron a mucho, corrieron aún por cuenta del párroco, quien hizo el desinteresado más por caridad que por miedo.
- También ponía en la cuenta, a su modo, el perjuicio del escándalo.
- La interrumpió, le ahorró la molestia de rebuscar las pocas frases cultas con que cuenta nuestro rico idioma para expresar materias escabrosas.
- De aquello que don Víctor llamaba los nervios, asesorado por el doctor don Robustiano Somoza, y que era el fondo de su ser, lo más suyo, lo que ella era, en suma, de aquello no tenía que darle cuenta.
- Ahora el Chato iba por cuenta propia.
- ¡Oh, amiga mía! cuenta las estrellas si puedes y señaló al cielo el número de mis enemigos es infinito como las estrellas.
- Hacer la cuenta de las buenas cualidades, por ejemplo, es casi profanación, no se trata allí de eso.
- Porque hablaban de la mujer del confesonario, la que cuenta sus extravíos y prefiere exagerarlos a ocultarlos, la que calla, como es allí natural, sus virtudes, sus grandezas.
- Y además, podemos despachar más pronto la cuenta de los pecados y pecadillos, los días de confesión.
- Sin darse cuenta de ello, le agradaba aquella energía, complacíase en aquella oposición, estimaba más que halagos y elogios las frases fuertes, casi duras del Magistral.
- Tocadas, hija mía, de panteísmo, sin que usted se dé cuenta de ello.
- El buen Fortunato estaba en un apuro, no tenía dinero para pagar una cuenta de un sastre que había hecho sotanas nuevas a los familiares de S.
- En figurándosela con J mayúscula, tomaba para él cierto aire de divinidad, y sin darse cuenta de ello, era idólatra de aquella palabra abstracta.
- El dandy vetustense sudaba de congoja recordando lo mucho que había padecido bajo el poder de don Víctor Quintanar, que según su cuenta, en pocos meses de íntima amistad le había declamado todo el teatro de Calderón, Lope, Tirso, Rojas, Moreto y Alarcón.
- Cada día aumentaba en don Álvaro la superstición del confesonario, cada día creía más poderosa la influencia del cura sobre la mujer que le cuenta sus culpas.
- Pocas horas después, en el Casino, donde le recibieron con muestras de simpatía y de júbilo, ofrecía solemnemente volver a las andadas, acudir a los gaudeamus mensuales en que se daría cuenta de los trabajos de la sociedad innominada que había fundado inter pocula.
- Se bebió, se emborracharon los que solían y se dio cuenta de los trabajos de propaganda.
- El espíritu de imitación se apoderaba de la lectora, sin darse ella cuenta de tamaño atrevimiento.
- Cuando el botón ya no tuvo más que las arrugadas e informes de dentro, don Fermín se lo metió en la boca y mordió con apetito extraño, con una voluptuosidad refinada de que él no se daba cuenta.
- Pero convenía suponerlo, para cargar el delito a la cuenta de los muchos que atribuían al enemigo.
- Ana afectuosa, lánguida todavía, había estrechado la mano a su confesor, que sin darse cuenta, prolongó cuanto pudo el contacto.
- Sin darse cuenta del porqué, don Víctor se figuraba el misticismo de su mujer como una cefalalgia muy aguda.
- Los consejos que para excitarlo le daba Mesía, allá en el Casino, los tomaba muy en cuenta don Víctor, y siempre se estaba preparando para ponerlos por obra, pero no se atrevía.
- Y no importaba que hubiesen pasado tantos siglos, el amor no cuenta el tiempo.
- Agradábale a Glocester tener ocupada por su cuenta la atención del público, y leía despacio, señalando con fuerza las terminaciones en us y en i y en is.
- Después le habían hecho comer más de la cuenta y beber, últimamente, de todo.
- Las señoritas de la clase media (y cuenta que en Vetusta el gobernador civil y familia entraban en la aristocracia) se vengaban de aquel desdén mal disimulado contándoles los huesos de la pechuga a las del barón y a otras jóvenes aristócratas.
- Así como no se explicaba fácilmente por qué el descrédito había sido tan grande y en tan poco tiempo, tampoco ahora podía nadie darse cuenta de cómo en pocas horas el espíritu de la opinión se había vuelto en favor del Magistral, hasta el punto de que ya nadie se atrevía delante de gente a recordar sus vicios y pecados.
- Que el señor había pasado mejor la noche, Cármenes, sin darse cuenta de ello, torcía el gesto, y sentía una impresión desagradable parecida a la que experimentaba cuando llegaba a convencerse de que un periódico de Madrid no le publicaría los versos que le había remitido.
- Las largas filas de hachas encendidas, se perdían a lo lejos hacia arriba, mostrando la luz amarillenta de los pábilos, como un rosario de cuenta, doradas, roto a trechos.
- Ello fue que la devoción antigua no volvió, que la fe se desmoronaba, que las antiguas teorías que sin darse entonces cuenta de ellas había oído a su padre, Ana las sentía dentro de sí.
- Sentía el mareo de la caída en las entrañas, pero si algunos días al despertar en vez de pensamientos alegres encontraba, entre un poco de bilis, ideas tristes, algo como un remordimiento, pronto se curaba con la nueva metafísica naturalista que ella, sin darse cuenta de ello, había creado a última hora para satisfacer su afán invencible de llevar siempre a la abstracción, a las generalidades, los sucesos de su vida.
- Don Víctor supo aquella noche en el Casino que al día siguiente Petra pediría la cuenta, se marcharía.
- El descubrimiento que debía a Petra no era para revelado sin su cuenta y razón.
- (Orgaz palidece ante la idea de que aquello pudiera suceder como lo cuenta.) Una, dos, tres (da las tres palmadas) ¡plun! ¡y al que Dios se la dé San Pedro se la bendiga! Así me bato yo.
- La misma noche del día en que, al parecer (esto se cuenta por lo menos) don Víctor descubrió su deshonra, Frígilis fue a ver a Mesía y le suplicó que saliera del pueblo cuanto antes.
- Y el gran mundo echaba por los dedos la cuenta de lo que le habría quedado a Anita.
- Y además, sin darse cuenta de ello, la religión vulgar (que así la llamaba para sus adentros), le daba un pretexto para faltar a su promesa de no salir jamás de casa.
- ¡Quiá! Vive a mi cuenta toda la parroquia.
- ¡Ahora me dices eso! ¿Pues no es cuenta tuya cuidar de que esté herrada?
- Riéronse las otras hermanas a carcajadas, y don Pedro exclamó cayendo en la cuenta.
- Mas los puños de don Pedro dieron cuenta fácilmente de la endeble trinchera de un par de sillas, que vinieron al suelo con estrépito.
- No le tiene cuenta ahora a Primitivo meterse en dibujos.
- Primitivo, más blando que un guante, le daba cuenta en voz reposada de lo ocurrido allí durante medio año, en materia de vacas paridas, obras emprendidas, rentas cobradas.
- Deje usted ya de mi cuenta este asunto.
- Hasta Julián dio de mano a su formalidad y a su indulgencia acostumbrada para divertirse a cuenta de la mesa escotada y del almacén de quincalla que la señora jueza lucía en el pescuezo y seno.
- Muchos años hacía que la polilla y la vetustez habían dado cuenta de la tablazón del piso.
- Salieron del goteroso Pazo cuando ya anochecía, y sin que se lo comunicasen, sin que ellos mismos pudiesen acaso darse cuenta de ello, callaron todo el camino porque les oprimía la tristeza inexplicable de las cosas que se van.
- Y no entran en la cuenta dos novenas devotísimas, una a la Virgen de Agosto, otra a la Virgen de Septiembre.
- Pero lo mismo que habemos de dar cuenta a Dios nuestro Señor de nuestras auciones, me pasó lo que les voy a contar.
- No podía él darse cuenta de cómo ni por dónde había venido tan gran novedad.
- Que, a pesar de la gran influencia de la casa y de ejercer su nombre bastante prestigio entre los paisanos, la aristocracia montañesa y los curas, la tentativa importaría un comino si no la hubiese tomado de su cuenta Barbacana y no le ayudase un poderoso cacique subalterno, que antes fluctuaba entre el partido de Barbacana y el de Trampeta, pero en esta ocasión se había decidido, y era el mismo mayordomo de los Pazos, hombre resuelto y sutil como un zorro, que disponía de numerosos votos seguros, pues muchísima gente le debía cuartos que tenía esquilmada la casa de Ulloa a cuyas expensas se enriquecía con disimulo y que este solemne bribón, al arrimo del gran encausador Barbacana, se alzaría con el distrito, si no se llevaba el asunto a rajatabla y sin contemplaciones.
- ¿Qué cuenta le tiene a ese galopín prestarle a su amo los miles de duros que tan trabajosamente le ha cogido?
- Lo que yo cavilo es ¿qué cuenta le tendrá al raposo de Primitivo esta diputación del amo?
- Cada uno tiene sus defectos y sus pecados, y a Dios dará cuenta de ellos.
- No olvida cuando el arzobispo le llama a su cámara, a fin de inquirir qué hay de verdad en todo lo ocurrido, y él, después de arrodillarse, lo cuenta sin poner ni quitar una sílaba, encontrando en la sincera confesión inexplicable alivio, y besando, con el corazón desahogado ya, la amatista que brilla sobre el anular del prelado.
- Cuando estuvieron los reyes Amadeo y Victoria en Alicante, en 1871, Bossio, el famoso fondista, presentó una cuenta de 17.000 duros.
- Resultado, que la cuenta quedó reducida a poco más de la mitad.
- Y como al fin todo se descubre, las gentes cayeron en la cuenta de que estos buenos hombres no llevaban la inteligencia en la cabeza ni la tenían guardada en casa.
- La conciencia dicen los psicólogos que es un epifenómeno, es decir, una cosa que no es esencial para el proceso de la actividad psicológica, como no es esencial que un reloj se dé o no se dé cuenta de que anda.
- Entonces observo yo filosóficamente, ¿no les tendrá casi cuenta ir a Madrid?
- Torrijos cuenta con 2.923 habitantes.
- En cambio, Logroño, la capital de la región, cuenta con 24 vigas y 35 prensas de husillo, a más de 3 hidráulicas.
- Maqueda cuenta con 250 hectáreas de olivares.
- ¡Yo le hablaré de eso, Rosa, déjalo de mi cuenta! ¿Tú?
- Se os acrecienta la dicha sabiendo que otros se dan cuenta de ella.
- Y en cuanto a éste y al decirlo apretábalo contra su seno palpitante corre ya de mi cuenta, y o poco he de poder o haré de él un hombre.
- Rosa iba abriéndole el espíritu, pero era éste tan sencillo, tan trasparente, que cayó en la cuenta Ramiro de que no le había velado ni recatado nada.
- XVI APENAS, fuera de la soberana, hubo abatimiento en aquel hogar, pues los niños eran incapaces de darse cuenta de lo que había pasado, y Manuela, la viuda casi sin saberlo, concentraba su vida y su ánimo todos en luchar, al modo de una planta, por la otra vida que llevaba en su seno y aun repitiendo, como un gemido de res herida, que se quería morir.
- Haz que no se den cuenta de que me he muerto.