¿Necesitas buscar frases que contengan las palabras medio y día aquí tienes ejemplos de oraciones con estas 2 palabras.
Estas son todas las frases que tienen TODAS las palabras que has indicado.
- Unos carros trabajando a destajo, otros de limosna, aquel que ayuda medio día, el otro que va un par de horas, ello es que no le sale el metro cúbico ni a cinco reales.
- Con que mañana, yo iré después de medio día.
- Iba al café al medio día, después de almorzar, y se estaba hasta las cuatro o las cinco.
- Al medio día era siempre de los retrasados, porque se levantaba tarde.
- ¿Pero usted cree que por allá hay alguien que se esté durmiendo hasta el medio día?
- La tentativa del tercer día no tuvo mejor éxito, y aburrido al fin y desconcertado, resolvió expresarse con su mujer por medio de una carta.
- Al tercer día, en medio de la reserva y huraño silencio que entre ambos cónyuges reinaba, empezó Maxi a soltar una que otra palabra.
- Quería doña Casta que sus niñas tuvieran un medio de ganarse la vida para el día en que por cualquier contingencia empobreciesen, y Olimpia fue llevada al Conservatorio desde edad temprana.
- Creí que había habido un día entre medio.
- Llevaba mes y medio en este oasis, cuando un día el cartero le entregó un sobre manoseado, con letra de su padre.
- Creo que después me sacaron de allí, y con estas indecisas memorias se asocia la vista de unas que daban pavorosa claridad en medio del día, el rumor de unos rezos, el cuchicheo de unas viejas charlatanas, las carcajadas de marineros ebrios, y después de esto la triste noción de la orfandad, la idea de hallarme solo y abandonado en el mundo, idea que embargó mi pobre espíritu por algún tiempo.
- Y el día que haya en España un gobierno medio liberal siquiera, ese hombre saldrá de aquí con la sotana entre piernas.
- ¡Me tienen atado, me tienen atado esos hijos de la aberración y la ceguera! ¡desgraciado de mí! ¡pero más dignos de compasión ellos que no ven la luz del medio día, ni el sol de la Justicia.
- Al medio día le anunció Celestina que quería verle el señor Carraspique.
- Tú poseerás el principado y el imperio en el día de tu poderío y en medio del resplandor que brillará en tus santos.
- Era él capaz de despreciar, llegado el caso, al mismo sol del medio día si se oponía a sus pasiones.
- Él, él era el marido, pensaba, y no aquel idiota, que aún no había matado a nadie (y ya era medio día) y que debía de saberlo todo desde las siete.