¿Necesitas buscar frases que contengan las palabras Sólo y que aquí tienes ejemplos de oraciones con estas 2 palabras.
Estas son todas las frases que tienen TODAS las palabras que has indicado.
- No sólo iba a clase puntualísimo y cargado de apuntes, sino que se ponía en la grada primera para mirar al profesor con cara de aprovechamiento, sin quitarle ojo, cual si fuera una novia, y aprobar con cabezadas la explicación, como diciendo.
- No sólo realizó contratos con las fábricas de Béjar y Alcoy para dar mejor salida a los productos nacionales, sino que introdujo los famosos Sedanes para levitas, y las telas que tanto se usaron del 45 al 55, aquellos patencures, anascotes, cúbicas y chinchillas que ilustran la gloriosa historia de la sastrería moderna.
- Esta prenda hermosa se va desterrando, y sólo el pueblo la conserva con admirable instinto.
- Los herederos de Arnaiz, al inventariar la riqueza de la casa, que sólo en aquel artículo no bajaba de cincuenta mil duros, comprendieron que se aproximaba una crisis.
- Pero nunca le pasó por las mientes que sería su marido, porque el tal, no sólo no le había dicho nunca media palabra de amores, sino que ni siquiera la miraba como miran los que pretenden ser mirados.
- Tan sólo lo sospechaba.
- Me voy, que está mi marido solo.
- Hasta que cumplió los veinticinco nunca fue a paseo solo, sino en corporación con los susodichos dependientes.
- El hombre se educa sólo en virtud de las suscepciones constantes que determina en su espíritu la conciencia, ayudada del ambiente social.
- En la caja habían entrado ya los primeros billetes del Banco de San Fernando, que sólo se usaban para el pago de letras, pues el público los miraba aún con malos ojos.
- El sombrero de copa da mucha respetabilidad a la fisonomía, y raro es el hombre que no se cree importante sólo con llevar sobre la cabeza un cañón de chimenea.
- El crespón es el que ha ido decayendo desde 1840, no sólo por la citada evolución de la seriedad europea, que nos ha cogido de medio a medio, sino por causas económicas a las que no podíamos sustraernos.
- Las puntillas y encajería mecánica vinieron más tarde, siendo tan grandes los pedidos de Arnaiz, que una fábrica de Suiza trabajaba sólo para él.
- De la pañolería y artículos asiáticos, sólo quedaban en la casa por los años del 50 al 60 tradiciones religiosamente conservadas.
- Y no sólo se hablaba de asuntos políticos y de la guerra civil, sino de cosas del comercio.
- Algo se apuntó allí sobre el billete de Banco, que en Madrid no fue papel moneda corriente hasta algunos años después, y sólo se usaba entonces para los pagos fuertes de la banca.
- Había visto a O Donnell y Espartero abrazándose, a Espartero solo saludando al pueblo, a O Donnell solo, todo esto en un balcón, y por fin, en un balcón había visto también en fecha cercana a otro personaje diciendo a gritos que se habían acabado los Reyes.
- Familias de las más empingorotadas del comercio le sentaban a su mesa, no sólo por amistad sino por egoísmo, pues era una diversión oírle contar tan diversas cosas con aquella exactitud pintoresca y aquel esmero de detalles que encantaba.
- Plácido la profesaba con no menos entusiasmo que cualquier caballista andaluz, sólo que era de infantería, y además no quitaba la vida a nadie.
- La voracidad del hombre no tiene límites, y sacrifica a su apetito no sólo las presentes sino las futuras generaciones gallináceas.
- Sólo hay unos inquilinos que alborotan algo por las noches.
- Sólo que es un poquito larga.
- Estos furores solían concluir con risas, besos, promesas de enmienda y reconciliaciones cariñosas, porque Juanito se pintaba solo para desenojar a su mamá.
- He visto a Juanito en un simón, solo, por la Puerta del Sol.
- Por eso Juanito no sólo lo decía, sino que parecía como que pensaba, yéndose a pasear solo por aquellos peñascales, y se engañaba a sí mismo diciéndose.
- Aquella gran mujer, heroína y mártir del deber, autora de diez y siete españoles, se embriagó de felicidad sólo con el olor de ella, y sucumbió a su primera embriaguez.
- Como de aquella acción pretérita sólo tenía leves indicios, despertáronse en ella curiosidades que la inquietaban.
- ¿Para qué me obligas a repetir lo que quiero olvidar, si sólo con recordarlo paréceme que no merezco este bien que hoy poseo, tú, niña mía?
- ¡Y qué tienda, hija, qué desorden, qué escenas! Primero se emborrachaba él solo, después los dos a turno.
- Sólo le mueven sus pasiones o el interés.
- Hacía frío, y aunque no lo hiciera, los viajeros lo tendrían sólo de ver las estaciones encharcadas, los empleados calados y los campesinos que venían a tomar el tren con un saco por la cabeza.
- Pasaron allí creo que ocho o diez días, encantados, sin aburrirse ni un solo momento, viendo los portentos de la arquitectura y de la Naturaleza, participando del buen humor que allí se respira con el aire y se recoge de las miradas de los transeúntes.
- Como los palomos no comen sino del pico de la madre, Fortunata se los metía en el seno, ¡y si vieras tú qué seno tan bonito!, sólo que tenía muchos rasguños que le hacían los palomos con los garfios de sus patas.
- No te muevas, no me dejes solo, por Dios.
- Sólo una media docena de voces elegantes, de las que usa la alta sociedad.
- Nadie diría que el hombre que de este modo razonaba, con arte tan sutil y paradójico, era el mismo que noches antes, bajo la influencia de una bebida espirituosa, había vaciado toda su alma con esa sinceridad brutal y disparada que sólo puede compararse al vómito físico, producido por un emético muy fuerte.
- Y después, cuando el despejo de su cerebro le hacía dueño de todas sus triquiñuelas de hombre leído y mundano, no volvió a salir de sus labios ni un solo vocablo soez, ni una sola espontaneidad de aquellas que existían dentro de él, como existen los trapos de colorines en algún rincón de la casa del que ha sido cómico, aunque sólo lo haya sido de afición.
- Es que cuando un conjunto de circunstancias favorables pone en las manos del hombre gran cantidad de bienes, privándole de uno solo, la fatalidad de nuestra naturaleza o el principio de descontento que existe en nuestro barro constitutivo le impulsan a desear precisamente lo poquito que no se le ha otorgado.
- Esta pena, que al principio fue desazón insignificante, impaciencia tan sólo convirtiose pronto en dolorosa idea de vacío.
- Sólo se puede intentar tal empresa con la ayuda de Estupiñá, que sabe al dedillo la historia de todas las familias comerciales de Madrid, y todos los enlaces que se han hecho en medio siglo.
- Allí tenía número sobrado de habitaciones, todas en un solo andar desde el salón a la cocina.
- No aspiraba ella a tener uno solo, sino que quería verse rodeada de una serie, desde el pillín de cinco años, hablador y travieso, hasta el rorró de meses que no hace más que reír como un bobo, tragar leche y apretar los puños.
- ¡Ah! Si su suegra sabía por Deogracias lo ocurrido en la calle ¡cuánto se había de burlar! Jacinta se avergonzaba de antemano, poniéndose colorada, sólo de considerar que entraba Barbarita diciéndole con su maleante estilo.
- Sólo a su marido, bajo palabra de secreto, contó el lance de los gatitos.
- El vicio aquel tenía sus depravaciones, porque la señora de Santa Cruz no sólo iba a las tiendas de lujo, sino a los mercados, y recorría de punta a punta los cajones de la plazuela de San Miguel, las pollerías de la calle de la Caza y los puestos de la ternera fina en la costanilla de Santiago.
- Ahora no pido sólo dinero, sino ladrillo recocho y pintón.
- Sólo allí, de aquella puerta para adentro, se descubrían las trastadas.
- Sólo ella, fundándose en datos negativos, podía destruir la aureola que el público y la familia ponían al glorioso Delfín.
- Era el oráculo de la familia y les cautivaba a todos no sólo por lo mucho que le querían y mimaban, sino por el sortilegio de su imaginación, por aquella bendita labia suya y su manera de insinuarse.
- Los pasillos de su gran casa le parecían lúgubres, sólo porque no sonaba en ellos el estrépito de las pataditas infantiles.
- Preguntó el papá calándose los quevedos, que sólo usaba para leer.
- Sólo en las novelas malas se ven esos hijos de sorpresa que salen cuando hace falta para complicar el argumento.
- ¿Y me voy a quedar solo con Blas?
- Recibía tan sólo la imagen borrosa de los objetivos diversos que iban pasando, y lo digo así, porque era como si ella estuviese parada y la pintoresca vía se corriese delante de ella como un telón.
- En el patio, que era casi todo de tierra, empedrado sólo a trechos, había chiquillos de ambos sexos y de diferentes edades.
- Toda la santa tarde estuvo mi hombre ocupado en el transporte de los ladrillos, y tuvo la satisfacción de que ni uno solo de los setenta se le rompiera por el camino.
- Pero Izquierdo le apretó el brazo con tanta fuerza, que al fin no tuvo más remedio que asentir con una cabezada, haciendo la reserva mental de que sólo por la violencia daba su autorizado voto a tal barbaridad.
- La mayor parte de sus empresas políticas eran soñadas, y sólo las creían ya poquísimos oyentes, entre los cuales Ido del Sagrario era el de mayores tragaderas.
- El considerar que había llegado a los cincuenta años sin saber plumear y leyendo sólo a trangullones, le hacía formar de su endivido la idea más desventajosa.
- Pero en aquella sazón, todo esto era futuro y sólo se presentaba a la mente embrutecida de Platón como presentimiento indeciso de glorias y bienandanza.
- Pero debo ir solo, enteramente solo, sí señor.
- A veces el ataque es muy ligero, y otras se pone tan encalabrinado que sólo de pasar por delante del Matadero le baila el párpado y empieza a decir disparates.
- Sólo para las narices le dieron siete calambres.
- Eso, eso, déjame solo otra vez para ir a divertirte con la bullanga de esos idiotas.
- ¡Verás qué camisas! Sólo que las mangas son así.
- Y él se lo chupaba diciendo que estaba muy rica, con otras muchas tontadas, justificadas sólo por la ocasión, la noche y la dulce intimidad.
- Sólo Jacinta, más piadosa, agitaba el agua queriendo hacerle creer que aquello era muy divertido.
- Sólo se sirvió carne a Juan, que estaba ya mejor y pudo ir a la mesa.
- Sólo tú, que eres la misma inocencia puedes caer en redes tan mal urdidas.
- Sólo existe en tu imaginación.
- Sólo que en vez de ir al Retiro, se personaron en casa de Ramón Villuendas.
- No sólo se comía las velas, sino que lamía los platos, y dimpués.
- Pero pensando en ello, te lo digo ahora en confianza, salí a la calle, me reía solo, y sin saber lo que me hacía, me metí en el Bazar de la Unión y.
- Entraba en todos los cafés, hasta en algunas tabernas entró, unas veces solo, otras acompañado de Villalonga.
- Dicho establecimiento sólo tenía una puerta, y encima de ella este breve rótulo.
- Los acreedores arramblaron por todo, hasta por la anaquelería, que sólo sirvió para leña.
- Ninguno de los tres se parecía a los otros dos ni en el semblante ni en la complexión, y sólo con muy buena voluntad se les encontraba el aire de familia.
- Tenía el hueso de la nariz hundido y chafado, como si fuera de sustancia blanda y hubiese recibido un golpe, resultando de esto no sólo fealdad sino obstrucciones de respiración nasal, que eran sin duda la causa de que tuviera siempre la boca abierta.
- No usaba ya el ioduro tan a pasto ni el canuto de brea, y sólo las jaquecas persistían, como esos amigos machacones cuya visita periódica causa espanto.
- Agradábale más vagar solo que en compañía de Olmedo, porque este le distraía, y el goce de Maximiliano consistía en pensar e imaginar libremente y a sus anchas, figurándose realidades y volando sin tropiezo por los espacios de lo posible, aunque fuera improbable.
- Sólo de pensar que le dirigía la palabra a una honrada, le temblaban las carnes.
- De tal modo se sutilizaron los sentimientos del joven Rubín con aquel extraordinario amor, que este le inspiraba no sólo las buenas acciones, el entusiasmo y la abnegación, sino también la delicadeza llevada hasta la castidad.
- Rubín tragaba saliva y buscaba en el sitio donde tenemos el bigote algo que retorcer, y encontrando sólo unos pelos muy tenues, los martirizaba cruelmente.
- No hubo tiempo de suministrarle y sólo le cogió la Unción.
- Si en el orden literario no mostraba ninguna aplicación, en lo tocante al arte social no sólo era aplicadísima, sino que revelaba aptitudes notables.
- Al menos, así lo pensaba Rubín, que sólo había visto belleza semejante en pinturas de amazonas o cosa tal.
- El semblante de la señora no revelaba tan sólo recelo, sino profunda pena, y cuando llamó a su sobrino para encerrarse con él en el gabinete, este sintió desvanecerse su valor.
- La había visto sólo dos o tres veces siendo muy niño, y no vivía en su imaginación sino por las rosquillas y el arrope que mandaba de regalo todos los años en vida de Don Nicolás Rubín.
- Levantose y fue por los pasillos adelante, hablando solo en baja voz o haciendo gestos.
- Sólo al entrar, y cuando los cuatro se sentaron a tomar café dijo con su habitual desenfado.
- Una de las cosas que tengo que enseñarte es a comer con tenedor y cuchillo, no con tenedor sólo.
- Te lo digo a ti sólo, porque sé que eres muy discreto murmuró Narciso al oído de su amigo Encinas (Quercus gigantea).
- Sólo tú lo sabes.
- Hay que recordar que hace cinco años todavía iba yo por la mañana a abrocharte los calzones, y que tenías miedo de dormir solo en tu cuarto.
- La veía y no la veía, y sólo confusamente y con vaguedades de pesadilla, se hacía cargo de la actitud de la señorita aquella, retratada sobre un fondo marino y figurando que estaba en una barca.
- Sólo doña Lupe, en virtud de una larga práctica, sabía encontrar algunos jeroglíficos en aquella cara ordinaria y enjuta, que tenía ciertos rasgos de tipo militar con visos clericales.
- Quédate con Dios dijo Torquemada a Maximiliano que sólo contestó al saludo con un ju ju.
- Yo no puedo hablar, y me aturullo y me turbo sólo de que mi tía me mire.
- En esto sí que se pintaba solo.
- Porque usted no me puede hacer creer que estamos en el mundo sólo para comer, dormir, digerir la comida y pasearnos.
- Pero tras de la ropa, sólo la mitad de su seno era de carne.
- Pero no lo es que hubiese practicado la usura por el solo interés de dar carrera al sietemesino.
- Iii Conocedor Nicolás de la tremenda noticia, le faltó tiempo para pegar la hebra de su soporífero sermón, sólo interrumpido cuando Papitos trajo la ensalada.
- Me pinto solo terminó, cuando ya los fluidos se habían difundido por el comedor.
- No, yo solo, quiero ir solo.
- Bien, muy bien, perfectamente bien dijo Nicolás, orgulloso de lo que creía un triunfo de su personalidad, que se imponía sólo con mostrarse.
- Mascando el último bocado, salió Maximiliano para irse a clase, llevando la carga de sus libros, y mucho después almorzó Juan Pablo solo.
- Acordada la admisión en los términos que marca el reglamento de la casa, sólo se esperaba para realizarla a que pasasen los días de Semana Santa.
- La Providencia dictaba no sólo la historia pública sino también la privada.
- De institutos para clérigos sólo hay uno, grandón, vulgar y triste como un falansterio.
- Llegó un día en que sólo se alcanzaban a ver las zapatas de los maderos que sostenían el techo del corredor, y al fin la masa constructiva lo tapó todo, no quedando fuera más que las chimeneas, y aun para columbrar estas era preciso tomar la visual desde muy lejos.
- Turbábala sólo algún perro sabio de los que, huyendo de la estricnina municipal, se pasean por allí sin quitar la vista del suelo.
- Pero aquellas prendas sólo eran de indispensable uso al bajar a la capilla y en las horas de rezo, y podía quitárselas en las horas de trabajo, poniéndose entonces una falda vieja de las de su propio ajuar y un cuerpo, también de lana, muy honesto, que recibían para tales casos.
- Apóstol fanático de la limpieza, a la que seguía sus doctrinas la agasajaba y mimaba mucho, arrojando tremendos anatemas sobre las que prevaricaban, aunque sólo fuera venialmente, en aquella moral cerrada del aseo.
- Era para Fortunata este trabajo no sólo fácil, sino divertido.
- Su fealdad sólo era igualada por la impavidez y el desdén compasivo con que miró a Mauricia.
- Por fin la techumbre de la iglesia se lo tragó todo, y sólo se pudo ver la claridad del crepúsculo, la cola del día arrastrada por el cielo.
- Mucho molestó en los primeros tiempos a algunas monjas el tal tamboril, no sólo por la pesadez de su toque, sino por la idea de lo mucho que se peca al son de aquel mundano instrumento.
- Sólo le dijo.
- ¡Cosa más rara! ¡Y ella había tenido en su mano, días antes, para limpiarle unas gotas de cera, aquel mismo manto que había servido para pagar, digámoslo así, la salvación del chico de Santa Cruz! Y no obstante, todo era muy natural, sólo que a ella se le revolvían los pensamientos y le daba qué pensar, no el hecho en sí, sino la casualidad, eso es, la casualidad, el haber tenido en su mano objetos relacionados, por medio de una curva social, con ella misma, sin que ella misma lo sospechara.
- El gran disco que transmitía a la bomba la fuerza del viento, estaba aquel día muy perezoso, moviéndose tan sólo a ratos con indolente majestad.
- Gozaba de cierta paz espiritual, desconocida para ella en épocas anteriores, paz que sólo turbaba Mauricia arrojando en sus oídos una maligna frase.
- ¿Crees que estamos aquí para mandar, verbi gracia, que se altere la ley de la sociedad sólo porque a una marmotona como tú se le antoja?
- Por fin, gracias a Dios, pudo abrir la puerta que sólo tocan las manos ungidas del sacerdote.
- Entonces notó que la sagrada forma no sólo tenía ya ojos profundos tan luminosos como el cielo, sino también voz, una voz que la tarasca oyó resonar en su oído con lastimero son.
- Pero Pintado tenía manos de hierro, aunque era de pocos ánimos, y una vez lanzado al heroísmo, no sólo sujetó a Mauricia, sino que le aplicó dos sonoras bofetadas.
- Y no sólo tenían ya casa y muebles, sino también criada.
- Papeles nuevos, alcoba estucada, calle tranquila, poca vecindad, dos cuartos en cada piso, y sólo había principal y segundo.
- Ella también saldría, pues sólo estaba allí por equivocación.
- Molestaban a Fortunata las visitas que, según ella, sólo iban por curiosear.
- Sentose a su lado y no se hartaba de contemplarla, llenándose de regocijo cuando la otra solicitaba su ayuda, aunque sólo fuera para lo más insignificante.
- Sólo me acuerdo de que vi a la Pura y Limpia, y después quise entrar en la iglesia y coger al Santísimo Sacramento.
- Poco después Fortunata veía sólo el bulto de su amiga y los zapatos amarillos.
- Sólo te falta meter la otra.
- Como era tan idealista, quería hacer el papel de novio con todas las reglas recomendadas por el uso, y aunque se vio solo en el comedor con su amada, tratábala con aquellos miramientos que impone el pudor más exquisito.
- Fortunata estaba guapísima, y Papitos buscaba mil pretextos para ir al gabinete y admirarla aunque sólo fuera un instante.
- Estas gracias sólo las reían doña Silvia y doña Lupe.
- Sólo se hablan olvidado unas bujías y Patricia bajó a traerlas.
- Sin duda la trampa se armaba sólo por las noches.
- Si sólo se tratara de tenerle unos días en la cárcel, hasta me alegraría, para que escarmiente y no vuelva a meterse donde no le llaman.
- De este modo devastaba el infeliz su alma, arrancando todo lo bueno, noble y hermoso para ofrecérselo a la ingrata, como quien tala un jardín para ofrecer en un solo ramo todas las flores posibles.
- Sólo descuartizada iría ella a vivir al campo.
- Soy muy miedosa, y de sólo ver eso me pongo a temblar.
- Pasó el joven más allá de los Almacenes de la Villa y examinó las casas de un solo piso alto que allí existen.
- El silencio que en las tres piezas reinaba sólo se interrumpía con tal cual palabra estropajosa pronunciada por Maxi, y con el paso gatuno de la sirviente que atravesaba la sala para ir a recibir órdenes de la única persona que aquella noche mandara en la casa.
- Me dio vergüenza de decirle que sí, porque habría sido preciso añadir que sólo con la manera de entrar te declaras culpable.
- Con uno solo.
- ¡Con uno sólo!
- Que quieren sólo a aquel y no pueden desterrarlo del pensamiento, y que patatín y que patatán.
- No sólo es usted una bribona, sino una idiota.
- Como sus amigos no eran tan constantes, pasaba algunos ratos solo, meditando en problemas graves de política religión o filosofía, contemplando con incierto y soñoliento mirar las escayolas de la escocia, las pinturas ahumadas del techo, los fustes de hierro y las mediascañas doradas.
- Aquel recinto y aquella atmósfera éranle tan necesarios a la vida, por efecto de la costumbre, que sólo allí se sentía en la plenitud de sus facultades.
- Sólo Rubín era punto fijo en ambas.
- Esto de que todo el mundo sea amigo particular de todo el mundo es síntoma de que las ideas van siendo tan sólo un pretexto para conquistar o defender el pan.
- El creer que todo esto es una comedia y que sólo se trata de saber a quién le toca mamar y a quién no.
- Pero estaba descontento, no sólo por lo mezquino del sueldo, sino por razones de dignidad.
- Pues yo murmuraba una voz que parecía salida de una botella, voz correspondiente a una cara escuálida y cadavérica, en la cual estaban impresas todas las tristezas de la Administración española, sólo pido dos meses, dos meses más de activo para poderme jubilar por Ultramar.
- ¡Maldita sea mi suerte! El cesante más digno de conmiseración es aquel que sólo pide unos cuantos días más de empleo para poder reclinar sobre la almohada de las Clases Pasivas una frente cargada de años, de sustos y de servicios.
- Después de la una sólo quedan los enviciados con la conversación, los adheridos al diván o a las sillas por una especie de solidificación calcárea, las verdaderas ostras del café.
- Porque no sólo van al café los perdidos y maldicientes.
- Pero el cura Rubín y otros dos que allí había bufaban sólo de oír hablar del alfonsismo.
- Toda la parte religiosa del programa carlista la descartaba, quedándose tan sólo con la política, porque ya había visto prácticamente que los curas lo echan todo a perder.
- El móvil de esto no era simplemente el amor al saber, sino un maligno deseo de tener argumentos con qué apabullar a los curas de la mesa próxima, que sólo por ser curas, aunque sueltos, le eran antipáticos, pues odiaba a la clase entera desde aquella trastada que los sotanas le hicieron en el Norte.
- Una de las primeras noches, cuando aún no habían llegado los amigos, Rubín estaba solo en la mesa, y ponía su atención en dos grupos inmediatos a él.
- Entre ellos vio Rubín al individuo a quien sólo faltaban dos meses de empleo para poder pedir su jubilación.
- Sólo en la edad pueril, cuando a la sociedad se le cae la baba y vive bajo la férula del dómine, se comprende que exista y tenga prosélitos la institución llamada matrimonio, unión perpetua de los sexos, contraviniendo la ley de Naturaleza.
- Cuando sus amigos no le querían oír sobre este particular, hablaba solo.
- En medio del estrujón frustrado, sólo pudo articular la esposa muy vagamente estas palabras.
- Es la que sólo pueden gustar los paladares muy sensibles.
- No sólo no me inspiraba pasión, sino que hasta me repugnaba.
- No me fío yo, no me fío, porque para fabricar estos arcos triunfales de frases y entrar por ellos dándote mucho tono, te pintas tú solo.
- De acuerdo estaban en lo principal, discrepando sólo en el procedimiento más adecuado, pues ella opinaba por una carta y él por una entrevista de despedida.
- La pobrecilla no aprende, no adelanta un solo paso en el arte de agradar.
- Sólo que no puedo visitarte más.
- Quedose solo en el comedor mi hombre, y después de quince minutos de espera, Dorotea le mandó pasar.
- Sólo se devuelve el dinero que se ha robado, y usted tenía derecho a que él le diera, no sólo eso, sino muchísimo más.
- El tiempo es un médico que se pinta solo para curar estas cosas.
- Porque me río yo de las virtudes que sólo están en el pico de la lengua.
- Sólo falta que la suerte le depare un buen hombre.
- No tengo nada que hacer, vivo de mis rentas, soy solo en el mundo, me doy buena vida y puedo dársela a quien me acomoda.
- En toda la casa no se oía ni el ruido de una mosca, pues el Ministro Plenipotenciario del principal era hombre solo, y fuera de las noches de recepción, que eran muy contadas, creeríase que allí no vivía nada.
- Y lo más raro es que después de tanto manosear hayan quedado intactas ciertas prendas, como la sinceridad, que al fin es algo y la constancia en el amor a uno solo.
- Se vio allí bien claro, cual vestigio honroso conservado sólo por indulgencia del tiempo.
- Sólo que como no tengo costumbre de encamarme.
- Al quedarse otra vez solo, Don Evaristo arrugó el ceño.
- De los antiguos cofrades sólo iban a Madrid Don Basilio, insufrible con su ministerialismo, Leopoldo Montes y el Pater.
- Fortunata se asustó sólo de oír el nombre de su tía política.
- Es el que llamábamos Ramsés II, el pobre Villaamil que sólo necesitaba dos meses para jubilarse.
- Decidió retirarse, descontento de no haber encontrado solo a Juan Pablo, pues delante del farmacéutico no podía hablar del espinoso asunto que entre manos traía.
- Sólo que algo grande.
- Estas cenizas sólo para nosotros esconden un poco de calor.
- Sólo que me intereso por las personas de mérito.
- Y Don Evaristo se quedó solo, pensativo y dulcemente ensimismado, saboreando en su conciencia el goce puro de hacer a sus semejantes todo el bien posible, o de haber evitado el mal en la medida que la Providencia ha concedido a la iniciativa humana.
- V Otra restauración i Las personas muy rutinarias y ordenadas que se acostumbran a las dulzuras tranquilas del método en la vida, concluyen, abusando en cierto modo de la regularidad, por someter al casillero del tiempo, no sólo las ocupaciones, sino los actos y funciones del espíritu y aun del cuerpo que parecen más rebeldes al régimen de las horas.
- Sólo le había hablado una o dos veces en las funciones del asilo, así como por entrometimiento y oficiosidad, y cuando en dichas fiestas veíala rodeada de damas de la grandeza y de señoronas ricas, que tenían el coche a la puerta, doña Lupe habría dado el único pecho que poseía por meter las narices entre aquella gente, codearse con ellas y mangonear en los petitorios.
- Pero ¡quia, si eran más legítimos que el sol! Tal prueba de confianza le llegaba al alma, porque no sólo era confianza en su honradez, sino en su talento para hacer producir dinero al dinero.
- Se ponía malo de sólo pensarlo.
- Encargábase calzado con tacones altos, y se esmeraba en vestir bien y en atender a ciertos perfiles de que sólo se ocupan los dandys.
- Sólo de oír hablar de comida se ponía peor Mauricia.
- Doña Lupe creyó que no la reconocería, pues sólo se habían hablado una vez en la función del Asilo.
- Estaba reducida a usar tan sólo la tercera parte de los vocablos que emplear solía, y aún no se le quitaban los escrúpulos, sospechando que tuviese en algún eco infernal las voces más comunes.
- Doña Lupe subió y Fortunata fue a la botica, donde Maxi estaba solo, haciendo un emplasto.
- Era la agredida, y no sólo podía serenarse más pronto, sino responder a la ofensa con desdén soberano y aun con el perdón mismo.
- En aquella meditación, lo que descollaba, después de vueltas mil, era un vivo deseo de ser no sólo igual, sino superior a la otra.
- Reconociendo que le eran las tres muy superiores por la crianza y el acertado empleo de palabras finas, a veces quedábase a oscuras de lo que hablaban, y sólo asentía con movimientos de cabeza.
- No sólo parecía recobrado de su debilidad, sino que estaba inquieto, ágil y como si acabara de tomar un excitante muy enérgico.
- Pies preciosísimos que no darían ya un solo paso, Doña Fuensanta salió y le dijo algunas palabras.
- ¿No sabe que es pecado, y pecado horrible, desear el hombre ajeno, y que la esposa ofendida tiene derecho a ponerle a usted las peras al cuarto, mientras que usted, con dos adulterios nada menos sobre su conciencia, la ofende con sólo mirarla?
- Y no era sólo la pena de ver desaparecer para siempre a una persona hacia la cual sentía amor, afición, querencia increíble.
- Sólo te quería decir que ya que no me acabes el piso, me des siquiera unas vigas viejas que tienes en tu solar de la calle de Relatores.
- Usted ha dicho cosas infernales que desgarran el corazón de mi amiga, y las ha dicho porque creía que hablaba sólo conmigo.
- Se oyeron tan sólo sus sollozos.
- Llegó el caso de prohibirle que hiciese por sí solo ningún medicamento de cuidado.
- Yo me las arreglo mejor solo.
- Abstraerse, renunciar a todo, anular por completo la vida exterior, y vivir sólo para adentro.
- Acabando de vestirse, empezó a dar trancos por la habitación, manoteando y hablando solo.
- Si sólo fuera para asesinarme, pase.
- A poco llegó el practicante que sólo hacía servicio en la botica por las noches, y llevándole aparte, le dijo Segismundo.
- Amigo Padilla, hoy mismo le voy a proponer a doña Casta que vengas de día, porque esta calamidad de Rubín tiene la cabeza como un cesto, y me temo que si se queda solo envenene a toda la parroquia.
- Su traje era siempre de un solo color, sin combinaciones, de un corte severo y como expeditivo, traje de mujer joven que sale sola a la calle y trabaja honradamente.
- Por de contado, estas intimidades sólo tenían lugar a espaldas de doña Lupe y muy lejos de doña Casta, pues ni una ni otra habrían consentido que tales temas se trajesen a las honestas y decorosas conversaciones de aquella casa.
- El baúl, que sólo contenía ropas viejas, no dio tampoco nada de sí.
- Ya le dije a usted que estaba pensando, que sólo me faltaba una fórmula para completar.
- Por las noches no se movía de la cama, y si bien es verdad que hablaba solo, hacíalo en voz baja, en el tono de los chicos que se aprenden la lección.
- Volvieron los paseos de noche, y por fin le permitieron salir solo, y reanudó sus trabajos en la botica, cuidadosamente vigilado por Ballester.
- Y eso de pegarse a la familia de Santa Cruz, ¡él, que gusta de andar siempre solo! Ello no será.
- No sólo era ya pacífico, sino tiernísimo, y sus afectos se habían sutilizado, como el licor que pasa por el alambique.
- La bestia se estremece sólo de verla.
- Un hombre, por ejemplo, que podría haber hecho la felicidad de cualquier muchacha honrada, se ve ahora sin amor, sin familia propia, solo, triste.
- Sólo que mi cab corría como una exhalación y estos carruajes andan poco y parece que se deshacen sobre los adoquines.
- Ya en la cuarta misa, el caballero aquel, no sólo se distraía sino que perturbaba la devoción de los fieles, pasando delante de los altares, donde se decía misa, sin hacer la más ligera genuflexión ni reverencia.
- Como aún no habían encendido la luz del recibimiento, sólo columbró un bulto, una sobra y pudo oír dos o tres palabras que se dijeron, al despedirse, Jacinta y la rata eclesiástica.
- Sólo dos cosas bonitas había en ella.
- Se desprendió de la humanidad, cayó del gran árbol la hoja completamente seca, sólo sostenida por fibra imperceptible.
- Sólo faltaba Aurora, a quien Fortunata esperaba con ansia, y siempre que sentía pasos en la escalera, iba a la puerta para abrirle antes de que llamase.
- Sólo que ahora no ve las cosas de un modo tan negro sino que las toma por lo risueño.
- No era sólo el estado lastimosísimo del más querido de sus sobrinos.
- Esto no lo toleraría doña Lupe, aunque tuviera que dar, no sólo el dinero ajeno, sino el propio.
- Fortunata dijo con mucha calma y frialdad que no se llevaba el dinero y que sólo tomaría los réditos.
- Referirle lo ocurrido era ya para ella un verdadero castigo de su perversidad, porque de sólo pensar que lo refería, le entraba espanto.
- Sólo en muy contados momentos lúcidos se revelaba en él un recuerdo vago de lo que había sido.
- Sólo el pedernal de los cimientos y la berroqueña de la escalera valen un dineral.
- ¿Pero cómo es que le dejan salir solo?
- Es una barbaridad que le dejen salir solo a la calle.
- Aunque yo cuidaré de venir algún domingo o los ratos que tenga libres, porque ahora, como estoy solo con Padilla, dispongo de muy poquito tiempo.
- En Febrero ya le permitieron salir solo, pues no se metía con nadie y se le habían acentuado considerablemente la timidez y la docilidad.
- Era Pepe Izquierdo, tío de su mujer, a quien sólo había visto una vez, yendo de paseo con Fortunata por las Rondas, y ella se lo presentó.
- Con la lógica y sólo con la lógica lo averiguaré.
- Con mi cabeza me gobierno yo solo.
- Sin decir una palabra a nadie, sin preguntar a bicho viviente, y fundándome sólo en algún indicio que pescaba aquí y allí, sentando hechos y deduciendo consecuencias, he descubierto la verdad.
- No había visto un solo libro, ni por el forro, y toda su argumentación ingeniosa sacábala de la rabia que contra doña Lupe sentía, rencor satánico que habría bastado para inspirar epopeyas.
- ¡Verla yo! Sólo por curiosidad he querido saber lo que sé.
- Se reía solo.
- De solo oler la carne y ver la sangre de ella y la grasa en el plato de sus amigos, le parecía que se trastornaba.
- Sólo que las mías no son malas, al menos no las tengo por tales.
- Hijo mío, has venido al mundo con bendición, porque suceda lo que suceda, no estarás nunca solo.
- Sólo Dios mata, y Él es quien siempre enseña.
- Sólo que tenía un poquito de duda.
- Francamente, estoy admirada del cariño que le tengo ahora a la mona del Cielo, cuando en otro tiempo, sólo de pensar en ella me ponía mala.
- Ballester era tan delicado, que de sólo oír tal proposición, le salieron los colores a la cara, y se excusó con expresiones de gratitud.
- Sólo que era sin dolor ninguno.
- ¡Y yo solo aquí con ella!, y el crío allá abajo.
- Pero sólo fue para decir.
- Al mediodía estaba solo en ella, y el cuerpo de Fortunata, ya vestido con su hábito negro de los Dolores, yacía en el lecho.
- Y era tal su confianza en la seguridad de aquel refugio, que al perderlo, experimentó por vez primera esa sensación tristísima de las irreparables pérdidas y del vacío de la vida, sensación que en plena juventud equivale al envejecer, en plena familia equivale al quedarse solo, y marca la hora en que lo mejor de la existencia se corre hacia atrás, quedando a la espalda los horizontes que antes estaban por delante.
- Xvi En el entierro de la señora de Rubín contrastaba el lujo del carro fúnebre con lo corto del acompañamiento de coches, pues sólo constaba de dos o tres.
- En el de cabecera iba Ballester, que por no ir solo se había hecho acompañar de su amigo el crítico.
- ¡Bonito programa, sí, señor, bonito contrato! Sólo que ya no puede realizarse, porque falta una de las partes.
- No fui yo solo el engañado, ella también lo fue.
- 1 ¡Buen día nos dé Dios! ¡Bòn día! Y tras este saludo, cambiado con toda la gravedad propia de una gente que lleva en sus venas sangre moruna y sólo puede hablar de Dios con gesto solemne, se hacía el silencio si el que pasaba era un desconocido, y si era íntimo, se le encargaba la compra en Valencia de pequeños objetos para la mujer ó para la casa.
- Joven aún, sólo revelaban su edad aquellos ojazos claros de virgen, inocentones y tímidos.
- Ésta sólo interesaba á los muchachos, que, heredando el odio de sus padres, se metían por entre las ortigas de los campos yermos para acribillar á pedradas la abandonada vivienda, romper los maderos de su cerrada puerta, ó cegar con tierra y pedruscos el pozo que se abría bajo una parra vetusta.
- Una selva enana, enmarañada y deforme se extendía sobre aquellos campos, con un oleaje de extraños tonos verdes, matizado á trechos por flores misteriosas y raras, de esas que sólo surgen en las ruinas y los cementerios.
- Dos ó tres ventanillas, completamente abiertas y martirizadas por los vendavales, pendían de un solo gozne, é iban á caer de un momento á otro, apenas soplase una ruda ventolera.
- Era demasiado trabajo para un hombre solo.
- Que no se turbase la santa alegría de aquella vivienda, animada á todas horas por las risas y las canciones de las cuatro hermanas, cuya edad sólo se diferenciaba de un año.
- Sólo contaba con lo que produjesen los campos.
- Y completamente solo, ocultando á la familia su situación, teniendo que sonreir cuando estaba entre su mujer y sus hijas, las cuales le recomendaban que no se esforzase tanto, el pobre Barret se entregó á la más disparatada locura del trabajo.
- Quiso él solo cultivar todas las tierras.
- Lo peor para él era que este exceso de cansancio insostenible sólo le permitía pagar á medias al insaciable ogro.
- Y el pobre hombre, que consideraba el no pagar como la mayor de las deshonras, volvía á sus faenas cada vez más débil, más extenuado, sintiendo en su interior el lento desplome de su energía, convencido de que no podía prolongar esta lucha, pero indignado ante la posibilidad tan sólo de abandonar un palmo de las tierras de sus ascendientes.
- Pero él, que siempre había cumplido, que nació allí mismo, que sólo debía un año de arrendamiento.
- Cansada la hoz de encontrar obstáculos, había derribado de un solo golpe una de las manos crispadas.
- Durante seis meses sólo se habló en la huerta del tío Barret.
- Pero de nada le sirvió su cautela, pues una tarde en que regresaba solo á su casa, cuando aún no había terminado la roturación de sus nuevos campos, le largaron dos escopetazos, sin que viese al agresor, y salió milagrosamente ileso del puñado de postas que pasó junto á sus orejas.
- No sólo dejaban el trabajo, sino que pasaban aviso á todos sus paisanos para que huyesen de ganar un jornal en los campos de Barret, como quien huye del diablo.
- En unos cuantos años de fatigosa peregrinación por las carreteras de la provincia, comiendo mal, durmiendo al raso y sufriendo el tormento de pasar meses enteros lejos de la familia, á la que adoraba con el afecto reconcentrado de hombre rudo y silencioso, Batiste sólo experimentó pérdidas y vió su situación cada vez más comprometida.
- Al quedar solo, Pimentó recobró su soberbia.
- La pena sentenciada inmediatamente, y nada de papeles, pues éstos sólo sirven para enredar á los hombres honrados.
- ¡Morralón! ¡chodío! 11, sin añadir más á tales insultos, como si éstos sólo pudiesen ser aplicables al enemigo de la huerta.
- ¡Si no hubiera Guardia civil! Y como los náufragos agonizantes de hambre y de sed, que en sus delirios sólo ven mesas de festín y clarísimos manantiales, Batiste contempló imaginariamente campos de trigo con los tallos verdes y erguidos y el agua entrando á borbotones por las bocas de los ribazos, extendiéndose con un temblor luminoso, como si riera suavemente al sentir las cosquillas de la tierra sedienta.
- Le habló, preguntándole de dónde venía, y el joven sólo supo contestar vagamente con su habitual timidez.
- Recordaba la poesía árabe cantando á la mujer junto á la fuente con el cántaro á sus pies, uniendo en un solo cuadro las dos pasiones más vehementes del oriental.
- Pero unas generaciones picando la piedra para marcar mejor las figuras borradas por los años, y otras blanqueándola con escrúpulos de bárbara curiosidad, habían dejado la losa de tal modo que sólo se distinguía un bulto informe de mujer, la reina, que daba su nombre á la fuente.
- Ayudaba al secretario del pueblo cercano en los trabajos extraordinarios, preparaba con hierbas de él tan sólo conocidas ciertos cocimientos que operaban milagros en las barracas.
- Ahora sólo hay guapos en casa de Copa.
- Pero el más pequeño, Pascualet, un chiquillo regordete y panzudo, que sólo tenía cinco años, y á quien adoraba la madre por su dulzura y su mansedumbre, prometiéndose hacerlo capellán, lloraba apenas veía á sus hermanos enzarzados en terrible pelea con los otros condiscípulos.
- Alborotábase Teresa al conocer los atentados de que eran objeto sus hijos, y como mujer ruda y valerosa nacida en el campo, sólo se tranquilizaba oyendo que los suyos habían sabido defenderse, dejando al enemigo malparado.
- Sólo faltaba que se derrumbase su techumbre encima de ellos, aplastándolos á todos.
- Que fuese sólo este sufrido animal el que se iba.
- Sus infortunios como carretero le habían hecho conocer las bestias, y se reía interiormente de algunos curiosos que, influídos por el mal aspecto del caballo, discutían con el gitano, diciendo que sólo era bueno para enviarlo á la Caldera.
- ¡Miserables! Ya estarían convencidos de que era difícil hincarle el diente, de que sabía defenderse solo.
- ¡Cuan desgraciado era! ¡Solo contra todos!
- Todas las perrerías de él y los demás vecinos sólo habían servido para quitar la vida á un pobre chicuelo.
- Teresa se resistió á abandonar á su hijo aunque sólo fuera por breve rato.
- Batiste, solo bajo la parra, sin abandonar su postura de oriental impasible, mordía su cigarro, siguiendo con los ojos la marcha de la procesión.
- No se veía un solo hombre trabajando en los campos, ni una caballería en los caminos.
- Empezaron el viernes al anochecer, y aún estaban los tres en sus silletas de cuerda el domingo por la tarde, jugando la centésima partida de truque, con el jarro de aguardiente sobre la mesilla de cinc, dejando sólo las cartas para tragarse las sabrosas morcillas que daban gran fama al tabernero Copa por lo bien que sabía conservarlas en aceite.
- Él solo conocía el secreto de sus toneles.
- Él sólo llevaba palabras, y no muchas.
- Hasta sintió deseos de acometer á aquella gente sólo por haberle exigido tal monstruosidad.
- Recogió Batiste los manojos de pájaros, colgándolos de su faja, y con sólo dos saltos subió el ribazo, emprendiendo por las sendas el regreso á su barraca.
- Arremolinábase el agua, batida por la furiosa carrera, y Batiste, que cayó de rodillas varias veces, sólo pensó en estirar los brazos para mantener su arma fuera de la superficie, salvando el tiro de reserva.
- Estaba solo, en medio de la vega, completamente desarmado.
- Ya iría curándose él solo.
- Que sólo deseaba mantener á los suyos sin causar daño á nadie.
- Y pareciéndole aún poco, con sólo su mirada arrebató los trapos y vendajes de su herida, que volaron y se esparcieron.
- La noche era tranquila, no soplaba ninguna brisa, y el azul del cielo sólo estaba empañado por la columna de humo, entre cuyos blancos vellones asomaban curiosas las estrellas.
- Ya sólo quedaban en pie las paredes y la parra, con sus sarmientos retorcidos por el incendio y las pilastras que se destacaban como barras de tinta sobre un fondo rojo.
- ¡Cómo estaba grabado en su memoria el aspecto de la plaza! La veía cerrando los ojos y podía ir describiéndola sin olvidar un solo detalle.
- Nelet, levantando las tapas de la cesta, iba arreglando en el interior los manojos de frescas hortalizas, mientras la señora no dejaba tranquilo un solo instante su limosnero, pagando en piezas de plata y recibiendo con repugnancia calderilla verdosa y mugrienta.
- Eso sólo lo compra la gente de dinero.
- Sólo falta que me pidas una limosna.
- Una de esas gargantas de lobo que dan entrada a pasillos y escaleras estrechas, infectas como intestinos, que sólo se encuentran en las casas donde las necesidades del comercio y la aglomeración de mercancías disputan a las personas el terreno palmo a palmo.
- Cuando vivía el padre de éste señalando a Juan y yo era sólo primer dependiente! Entonces, aunque me esté mal el decirlo, todos los años, al hacer el inventario, quedaban dos o tres mil duritos para guardar.
- La esposa del comerciante era sólo Teresa, mientras que ésta llamaba siempre doña Manuela a la madre de Juanito, y en sus palabras notábase un acento lejano de humilde subordinación.
- Además, Teresa no había ascendido un solo peldaño en la escala de la vanidad.
- Pero don Eugenio no había dejado de vivir un solo día en aquella casa, fuera de la cual no comprendía la existencia.
- Como un censo redimible sólo por la muerte, se habían impuesto los dueños de la tienda la obligación de mantener y dar albergue a don Eugenio, el cual, siguiendo sus costumbres independientes de solterón áspero y malhumorado, entraba y salía sin decir una palabra.
- Sobre el rumor del gentío, que encerrado y oprimido en tan estrecho espacio tenía bramidos de amor tempestuoso, destacábase el agudo chillido de la aterrada gallina, el arrullo del palomo, el trompeteo insolente del gallo, matón de roja montera, agresivo y jactancioso, y el monótono y discordante quejido del triste pato, que, vulgar hasta en su muerte, sólo conseguía atraerse la atención de los compradores pobres.
- / Inflamado mi pecho amoroso, sólo en ti se cifraba mi anhelo.
- Comía lo que le daban, acogía como indiscutibles todos los actos de su mujer, y curado ya de las manías románticas, sólo pensaba en los negocios y en conquistar una fortuna para que su esposa pudiese ver realizadas sus altas aspiraciones.
- Setenta mil duros aproximadamente heredaron en dinero, géneros e inmuebles cada uno de los hijos del Fraile, y mientras el primogénito se quedó con la casa solariega, contento con su posición y dispuesto a aumentar lo heredado, doña Manuela, al verse rica, sólo pensó en salir de su estado de tendera.
- ¡Pobre don Melchor! ¡Cuan caro le costaba ser esposo de una mujer hermosa y rica! Aburríase con el trato de unas personas a las que no podía entender, su esposa sólo le hablaba para proporcionarle nuevos tormentos, y únicamente se sentía feliz cuando, puesto de veinticinco alfileres, huía de casa, buscando en el Mercado a sus antiguos amigos.
- Primero sólo visitaba a la viuda por las tardes.
- La que se escapaba a cada instante del salón, para ir a la cocina a charlar con las criadas, gozando en ser su amanuense, sólo por intercalar en las cartas al novio soldado terribles barbaridades, con las que estaba riéndose toda una semana.
- Los dos, tiesos, majestuosos, dentro de estos trajes que, al través de innumerables reformas, venían subsistiendo desde su boda y sólo salían a luz en visitas de días o entierros.
- Mi hermano es un ente raro, un extravagante, que pudiendo estar bien con los suyos, prefiere vivir casi solo en aquella casa, contando sus miles de duros y adorándolos como si los hubiera de llevar a la fosa.
- Era el tío que llegaba, anunciándose, como siempre, con un carraspeo que le cortaba las palabras, y que, según doña Manuela, sólo tenía por objeto el darse tiempo para pensar las contestaciones.
- Sólo faltan unas cuantas vueltas.
- Sólo en una casa como la suya había una criada capaz de arreglar la mesa con tanto arte.
- Pero esto pasó sin gran éxito, atreviéndose el tío sólo con algunos pedazos de fruta que le mandó Juanito.
- Eso sólo lo hacen las locas como tú, que has firmado más papel que un escribano, y miras con la mayor tranquilidad cómo tu nombre anda por el mundo en pagarés siempre renovados, con condiciones que sólo admiten las personas tramposas y sin crédito.
- Al ver que los muchachos sólo atendían al piano, siguió hablando, pero levantó más la voz, con gran alarma de su hermana.
- Pero sólo me resta hacerte una advertencia.
- Mendigaba alguna invitación en las redacciones de los periódicos, y si la conseguía, iba al baile, pero sólo hasta la una.
- Sólo una vez consiguió que Andresito se esperase hasta las dos, pero al día siguiente sospechó con fundamento que en Las Tres Rosas habían estado a la espera, tras la puerta, unos ásperos bigotes y una vara de medir, para dar las ¡buenas noches! en las costillas al bailarín rezagado.
- Era Roberto del Campo, el cual, a pesar de su gallardía, iba resultando un posma, que sólo sabía decir floreos, sin llegar nunca a declararse.
- Las cosas de la tienda tratábalas ahora con indiferencia, como asuntos sin importancia, dignos sólo de una capacidad vulgar.
- Que a él le importaba un bledo la tienda, y se burlaba de aquel comercio a la antigua, que sólo servía para que los hombres de capacidad financiera se matasen trabajando como unos burros, para comer sopas a la vejez.
- Eso de los noviazgos sólo servía para disgustos y lloros.
- Abajo, solo con su desesperación.
- Pero las rarezas de aquel señorito que hablaba solo y miraba al balcón de enfrente llamaron su atención, y con la cariñosa insolencia de los borrachos alegres, pusiéronse a contemplarle, riendo de sus gestos dolorosos.
- ¡Buena suerte y que saliese pronto de cuidado! Y los dos viejos, que sólo necesitaban unas cuantas copas para ser dueños de la falla, de la plaza y del mundo entero, metiéronse en el cafetín a continuar la obra.
- ¡Cristo! ¡Cómo se reirían de él sus hermanas si conocieran sus timideces! Sólo esto faltaba para que todos los de casa le creyesen un imbécil.
- Sólo en pensarlo la producía rubor y hacía que echase su cuerpo atrás, como para huir de un peligro.
- Sólo una pobre como ella podía sufrir tantas exigencias.
- Obligábanla, con falsos mimos, a no levantar la cabeza del trabajo ni un solo instante.
- Pero Juanito tembló, pensando que podía quedarse solo y desesperado dentro de pocos minutos por culpa de su timidez, y al fin se sintió hombre.
- Yo no la quiero a usted sólo como amigo.
- No entendía de amoríos, pues sólo los había visto en las novelas.
- ¡Ay, Dios! ¡Cuánto cuesta criar a los hijos y sostener el rango de una familia! Tú, hijo mío, sólo tú puedes sacar a tu madre de apuros.
- Esa doña Clara es una tal, que sólo va donde puede sacar, y vuelve las espaldas a una persona decente al verla en un apuro.
- Y no es que amase gran cosa una finca que sólo veía una o dos veces por año.
- El tejedor entraba de aprendiz en un taller, y sólo lo abandonaba para irse al cementerio.
- Aquello acabó, y ahora sólo queda la sedería de Lyón, mírame y no me toques, algodón malo, géneros que no duran un año, porquerías con las que van tan orgullosas estas señoritas del día.
- Pero a una derrochadora, que sólo se acuerda de su hermano en los apuros, y cuando tiene cuatro cuartos desprecia sus consejos, a ésa no le doy ni esto.
- Firmaré, pero sólo por quince mil pesetas.
- Y Andresito, con la imaginación perturbada, iba siguiendo el curso de la sinfonía extraña que sólo sonaba para sus ojos.
- Al ver al pobre muchacho solo y gesticulando como un imbécil, había llamado a la niña para que lo llevara abajo con la gente joven, lo mismo que dos meses antes le había mandado que rompiese con él toda clase de relaciones.
- El artillero, ¡valiente mico! Yo sólo te he querido a ti.
- ¡Oh, qué criatura! Había que creerla y él se lo tragaba todo a ojos cerrados, incluso la afirmación de que sus relaciones con el teniente sólo fueron para aumentar sus rabietas.
- Sólo las magistraditas y las perchas de López comían con cierto dengue y lanzaban miradas escandalizadas cuando veían en sus copas dos dedos de vino.
- ¡Yo sólo te quiero a ti, insultador.
- Sólo que las suyas no eran baratas, sino de oro macizo, gruesas, pesadas y con cada pedrusco que quitaba la luz de los ojos.
- Sólo un rancio podía tronar contra ella.
- Tenía esclavizada la fortuna, y a pesar de esto, ¡qué sencillo! ¡Con qué modesta afabilidad trataba a los pequeños! Era un señor pequeñín, enfermizo por el exceso de trabajo, con gafas de oro y esa sonrisa atractiva y cándida cuyo secreto sólo poseen los grandes hombres de negocio o los Padres de la Compañía.
- Cuando estaba solo y entregado a sus reflexiones, asustábase de las audacias de su pensamiento.
- El pobre viejo se sentía solo en aquella casa.
- Don Eugenio sólo se consolaba yendo en busca del tío de Juanito, ante el cual mostraba su indignación por los negocios de Cuadros.
- Aquello sólo era una racha de fortuna, la terrible benevolencia de la fatalidad con los jugadores novatos.
- Estoy solo.
- Completamente solo.
- En la Bolsa sólo se arruinan los tontos, y mi principal tiene buen guía.
- Se me abren las carites sólo al pensar en la posibilidad de que el dueño de Las Tres Rosas aparezca como un insolvente, como un tramposo, casi como un estafador.
- Tónica era para él como esas vírgenes de cabeza hermosísima, que bajo la deslumbrante vestidura sólo tienen para sostenerse tres feos palitroques.
- Seguíanles las doradas águilas, enormes como los cóndores de los Andes, moviendo inquietas sus alas de cartón y talco, conducidas por jayanes que, ocultos en su gigantesco vientre, sólo mostraban los pies calzados con zapatos rojos.
- Ahora los dos estaban junto a Teresa, y el marido sólo se permitía frases amables y recuerdos sobre la gran amistad que siempre había unido a las dos familias.
- Sólo habían transcurrido algunos meses, pero estaban ya lejanos para Cuadros aquellos tiempos en que el tendero de costumbres tranquilas y rutinarias se indignaba al saber que su hijo iba a los bailes y le esperaba tras la puerta empuñando fieramente la vara de medir.
- Pasaron rozando la abandonada galerita, que, oculta bajo su funda de lienzo, sólo mostraba las ruedas, ligeras, amarillas y finas como las de un juguete.
- Tenía orgullo en decir que era muy bravo y sólo por él se dejaba manejar, y ahora estaba allí tendido de costado sobre el estiércol, inmóvil como carne muerta, agitando alguna vez con ronco estertor el redondo pecho y levantando un poco la cabeza para lanzar en torno suyo la mortecina y lacrimosa mirada.
- ¡Adiós, compañero de grandeza! La familia sólo tendría para ti grato recuerdo.
- Pero a pesar de ser tan numerosas las amistades, no encontraba, repasando su memoria, un solo nombre.
- Sólo una esperanza le restaba, pero no quería pensar en ella, pues en su interior elevábase como una voz de protesta.
- Pero ahora se trataba de una explotación deshonrosa, de una venta que sólo el suponerla le producía vergüenza y rubor.
- Por una bestia tan hermosa como Brillante sólo tendría que desembolsar unos tres mil reales.
- Y después, que viniera todo, hasta aquello que sólo al pensarlo tanto rubor le producía.
- Pero era una muchacha prudente y reservada, que sólo se ocupaba de sus actos, sin detenerse a interpretar los ajenos.
- Las primeras ganancias, adquiridas con dulce facilidad, le habían cegado y sólo pensaba en ser millonario, en esclavizar la fortuna, riéndose ahora de aquellos tiempos en que soñaba con Tónica la existencia monótona y tranquila de rutinarios burgueses, amasando ochavo tras ochavo un capital para pasar tranquilamente la vejez.
- Pero ¡bah! ¡Quién hace caso de esa gente rancia! Y entre, los rancios no sólo figuraba su tío, sino don Eugenio, el fundador de Las Tres Rosas, que también manifestaba al joven gran descontento.
- Sólo los grupos de los aficionados sostenían el entusiasmo palmoteando, aclamando a sus respectivos ídolos y entablando disputas ruidosas.
- Él sólo era el hijo de Melchor Peña, con toda la inocencia, la hombría de bien, la ruda dignidad del montañés de Aragón.
- Estaba solo en el mundo.
- Pero a pesar cíe su tristeza, Juanito seguía adorando a aquel ídolo, ante el cual volvía la cabeza para no ver los defectos, recordando sólo lo que le parecía bueno.
- En Las Tres Rosas sólo encontró a don Eugenio.
- Y Juanito pensaba con rabia en su antiguo ídolo como el devoto que pierde la fe, y en la imagen milagrosa que antes le arrancaba lágrimas de emoción ve sólo un miserable leño.
- Pero ahora estaba solo.
- Aquel silencio matizado por los ruidos propios de la noche hacía imaginarse a Juanito que se hallaba en un tranquilo pueblo, lejos de una vida en la que sólo había encontrado hondos pesares.
- Se alejaría de aquella familia que sólo era en apariencia suya, pero a la cual no le ligaba lazo alguno.
- ¡Ay, quién estuviera en tu piel! Pero yo dijo el joven con la tenacidad del que se agarra a una esperanza, yo no sólo jugaba a la Bolsa.
- Sólo la suposición de que sus sospechas pudieran resultar ciertas la hacía sentir intenso remordimiento.
- Sus hijas eran unas señoritas que sólo habían aprendido a figurar como muñecas bien educadas en un salón, y aun esto sin poder evitar cierta cursilería que saltaba a la vista apenas salían de su esfera.
- Sólo tú eres la autora de esa muerte.
- Sólo algunas fajas y tiras de pañuelos obscuros pendían de los balcones, balanceándolas el aire como sogas de ahorcado.
- Yo me quedé solo, dando gracias a Dios porque me hizo hijo de padres tan celosos de mi bien.
- Sólo anduviste errado en no preguntarle quién se lo dijo.
- Él era un clérigo cerbatana, largo sólo en el talle, una cabeza pequeña, los ojos avecindados en el cogote, que parecía que miraba por cuévanos, tan hundidos y oscuros que era buen sitio el suyo para tiendas de mercaderes.
- Noté con la ansia que los macilentos dedos se echaban a nado tras un garbanzo huérfano y solo que estaba en el suelo.
- Y todo esto creerá quien supiere lo que me contó el mozo de Cabra, diciendo que una Cuaresma topó muchos hombres, unos metiendo los pies, otros las manos y otros todo el cuerpo en el portal de su casa, y esto por muy gran rato, y mucha gente que venía a sólo aquello de fuera.
- Sólo añadió a la comida tocino en la olla, por no sé qué que le dijeron un día de hidalguía allá fuera.
- Parecióle después que en esto se gastaba mucho, y dio en sólo asomar el tocino a la olla.
- Ya daban cuenta de un pan, y el que más comía era el cura, con el mirar sólo.
- Los rufianes hicieron la cuenta, y vino a montar de cena sólo treinta reales, que no entendiera Juan de Leganés la suma.
- Él, que no sabía lo que era, preguntóme que qué querían, y yo, entre tanto, por lo que podía suceder, me acomodé entre dos colchones y sólo tenía la media cabeza fuera, que parecía tortuga.
- A mi amo apadrináronle unos colegiales conocidos de su padre y entró en su general, pero yo, que había de entrar en otro diferente y fui solo, comencé a temblar.
- Fuime a casa, que apenas acerté, y fue ventura el ser de mañana, pues sólo topé dos o tres muchachos, que debían de ser bien inclinados porque no me tiraron más de cuatro o seis trapajos y luego me dejaron.
- Dábanme a mí sólo.
- Quedé solo, llevéme el cofín a casa, conté la burla, y no quisieron creer que había sucedido así, aunque lo celebraron mucho.
- Decían los compañeros que yo solo podía sustentar la casa con lo que corría, que es lo mismo que hurtar, en nombre revesado.
- ¡Cosa admirable! Pero sólo reparo en que llama V.
- ¡Hablara yo para mañana! Por Dios, que entendí que hablaba conmigo, y es sólo contra los poetas hebenes.
- Sólo el sacristanejo empezó a jurar por vida de las vísperas solemnes, introibo y Chiries, que era sátira contra él, por lo que decía de los ciegos, y que él sabía mejor lo que había de hacer que nadie.
- Subimos por una escalera, que sólo aguardé a ver lo que me sucedía en lo alto, para si se diferenciaba en algo de la horca.
- Sólo que eran todas cosas para beber.
- Sólo el don me ha quedado por vender y soy tan desgraciado que no hallo nadie con necesidad de él, pues quien no le tiene por ante le tiene por postre, como el remendón, azadón, pendón, blandón, bordón y otros así.
- Yo vi el cielo abierto, y en son de entretenimiento para el camino, le rogué que me contase cómo y con quiénes y de qué manera viven en la Corte los que no tenían, como él, porque me parecía dificultoso en este tiempo, que no solo se contenta cada uno con sus cosas, sino que aun solicitan las ajenas.
- Solo se le contradijo lo del sonar con ellos, mandándole que los entregase a la vieja, para honrar la comunidad haciendo de ellos unos cuellos y unos remates de mangas que se viesen y representasen camisas, que el sonarse estaba vedado en la orden, si no era en el aire, u de saetilla a coz de dedo.
- Luego señalémosle su diócesis en el pueblo adonde él solo busque y apolille.
- ¡Ah, señor licenciado, qué de cosas tengo que contarle! Sólo me pesa de que me he de ir esta noche y no habrá lugar.
- Halléme solo y sin los amigos.
- Y una noche, para confirmarlas más en mi riqueza, cerréme en mi aposento, que estaba dividido del suyo con sólo un tabique muy delgado, y sacando cincuenta escudos estuve contándolos en la mesa tantas veces que oyeron contar seis mil escudos.
- Que se informase y vería si era cosa, no sólo acertada, sino de mucha honra para todo su linaje.
- Ofrecíle mi persona para hacerle espaldas, mas él, que tenía trazado el deshacerme las mías, dijo que le importaba ir solo, que me fuese.
- Pidiéronme perdón y dejáronme solo.
- Regalábame la mujer con cuidado y habíame dicho que sólo sentía que fuese farsante, porque yo había fingido que era hijo de un gran caballero, y dábala compasión.
- En verano es de ver cómo no sólo se calientan al sol, sino se chamuscan, que es gran gusto verlas a ellas tan crudas y a ellos tan asados.
- Veía que me condenaba a puñados y que me iba al infierno por sólo el sentido del tacto.
- Alguno de los alumnos más atrevidos comenzó a aplaudir, y viendo que el viejo catedrático, no sólo no se incomodaba, sino que saludaba como reconocido, aplaudieron aún más.
- III ANDRÉS HURTADO Y SU FAMILIA EN casi todos los momentos de su vida Andrés experimentaba la sensación de sentirse solo y abandonado.
- Andrés, de chico, sintió mucho miedo, sólo con la idea de acercarse al confesonario.
- Se sentía aislado de la familia, sin madre, muy solo, y la soledad le hizo reconcentrado y triste.
- Sólo perdonaba a la gente pobre su pobreza, si unían a ésta la desvergüenza y la canallería.
- Allá se encontraba a su gusto, solo.
- A pesar de esto, sólo la Anatomía bastaba para poner a prueba la memoria mejor organizada.
- La tía de Julio solía darle para que fuera alguna vez al teatro un duro todos los meses, y Aracil se las arreglaba jugando a las cartas con sus amigos, de tal manera, que después de ir al café y al teatro y comprar cigarrillos, al cabo del mes, no sólo le quedaba el duro de su tía, sino que tenía dos o tres más.
- Para él no podía aceptarse más clasificación entre ellos que la de los catedráticos de buena intención, amigos de aprobar y los de mala intención, que suspendían sólo por echárselas de sabios y darse tono.
- Ser inteligente constituía una desgracia, y sólo la felicidad podía venir de la inconsciencia y de la locura.
- Montaner, no sólo no pudo aprobar en estos exámenes, sino que perdió el curso, y abandonándose por completo, empezó a no ir a clase y a pasar el tiempo haciendo el amor a una muchacha vecina suya.
- Para Casares toda mujer le debía, sólo por el hecho de serlo, una contribución, una gabela.
- Andrés comenzó a ir con frecuencia a la casa, sólo para oir a Lulú.
- Sólo le apetecían cosas frías, picantes, con vinagre, escabeche, naranjas.
- El tío Miserias, el personaje más importante del barrio, vivía en una casa suya de la calle de la Verónica, una casa pequeña, de un piso solo, como de pueblo, con dos balcones llenos de tiestos y una reja en el piso bajo.
- Que sólo lo artificial, lo creado por el hombre, es bueno.
- Sólo un ligero tinte de rosa coloreaba una mejilla, mientras la otra estaba pálida.
- Pero luego se vió que no sólo no mejoraban, sino que su muerte se aceleraba.
- Del pueblo, del campo, de la atmósfera transparente llegaba el silencio, sólo interrumpido por el cacareo lejano de los gallos.
- A Andrés, sólo tener que ponerse la camisa planchada, le dejó de un humor endiablado.
- No sólo es absurdo, sino que es práctico.
- , y, sin embargo, el bloque continúa inconmovible, y la ciencia, no sólo arrolla estos obstáculos, sino que los aprovecha para perfeccionarse.
- Lo que quiero decir es que no creo que la voluntad sea sólo una máquina de desear y la inteligencia una máquina de reflejar.
- Si todo reflejo tuviera para nosotros un fin, podríamos sospechar que la inteligencia no es sólo un aparato reflector, una luna indiferente para cuanto se coloca en su horizonte sensible.
- él era un extranjero, una persona acomodada, con mucha plata, sí, señor, que había viajado por toda Europa, y toda América, y sólo en España, en un país sin civilización, sin cultura, en donde no se tenía la menor atención al extranjero, podían suceder cosas semejantes.
- El hombrecito comenzó a explicarse, hablando solo.
- Ni un boscaje, ni un árbol, sólo viñedos y viñedos se divisaban en toda la extensión abarcada por la vista.
- Por las noches iba a pasear solo por las calles desiertas.
- Sólo el hábito, la rutina les unía.
- Sólo un cementerio bien cuidado podía sobrepasar tal perfección.
- Andrés recordó a Iturrioz, cuando decía que sólo lo artificial es bueno, y pensó que tenía razón.
- A sus criados y labriegos, don Blas les llamaba galopines, bellacos, follones, casi siempre sin motivo, sólo por el gusto de emplear estas palabras quijotescas.
- Andrés decidió limitar la alimentación, tomar sólo vegetales y no probar la carne, ni el vino, ni el café.
- La comida escasa y sólo vegetal, el baño, el ejercicio al aire libre le iban haciendo un hombre sin nervios.
- Pero luego creyó que su situación espiritual era más fuerte siendo él solo el único testigo de su victoria.
- Le dejaron solo y Andrés subió con el juez.
- Sólo a ese chino, que los españoles consideramos como el colmo de la candidez, se le pueden decir las cosas que nos están diciendo los periódicos.
- No se contenta sólo con dividir a los hombres en felices y en desdichados, en ricos y pobres, sino que da al rico el espíritu de la riqueza, y al pobre el espíritu de la miseria.
- Ella había localizado su vida en la casa de la calle del Fúcar, de tal manera, que sólo lo que se relacionaba con aquel ambiente le interesaba.
- La naturaleza, no sólo hacía el esclavo, sino que le daba el espíritu de la esclavitud.
- Tenía un aire de insensibilidad y de estupor, que sólo un aluvión de miserias puede dar a una criatura humana.
- No quiso preguntar quién era, y sólo cuando lo dejó de ver se enteró de que era primo de Lulú.
- Pero sólo el peligro, sólo la posibilidad de engendrar una prole enfermiza, debía bastar al hombre para no tenerla.
- Al cabo de algún tiempo, no sólo tenía que hacer traducciones, sino estudios originales, casi siempre sobre datos y experiencias obtenidos por investigadores extranjeros.
- ¿Habría llegado a fuerza de ensayos a una existencia, no sólo soportable, sino agradable y sensata?
- Sólo en cuestiones de higiene y alimentación, ella no le hacía mucho caso a su marido.
- Porque si así no fuese, muy pocos escribirían para uno solo, pues no se hace sin trabajo, y quieren, ya que lo pasan, ser recompensados, no con dineros, mas con que vean y lean sus obras, y si hay de qué, se las alaben.
- Verdad dice éste, que me cumple avivar el ojo y avisar, pues solo soy, y pensar cómo me sepa valer.
- Que con sólo apretar los dientes se me quedaran en casa, y con ser de aquel malvado, por ventura lo retuviera mejor mi estómago que retuvo la longaniza, y no pareciendo ellas pudiera negar la demanda.
- Pero de hoy más, sólo por cerrar la puerta a la sospecha, quiero tener buena cuenta con ellos.
- Tanto, que otra cosa no hacía en viéndome solo sino abrir y cerrar el arca y contemplar en aquella cara de Dios, que ansí dicen los niños.
- Porque yo, por estar solo, no estoy proveído, antes he comido estos días por allá fuera, mas agora hacerlo hemos de otra manera.
- Contemplaba yo muchas veces mi desastre, que escapando de los amos ruines que había tenido y buscando mejoría, viniese a topar con quien no solo no me mantuviese, mas a quien yo había de mantener.
- Sólo tenía dél un poco de descontento.
- Venida la noche, y él no, yo hube miedo de quedar en casa solo, y fuime a las vecinas y contéles el caso, y allí dormí.
- ¿Qué os parece, como a estos villanos, que con solo decir Cristianos viejos somos, sin hacer obras de caridad, se piensan salvar sin poner nada de su hacienda?
- El mapa espiritual del universo de aquella época era como un plano de diferentes colores, en donde se apreciaban no sólo las entonaciones fuertes, sino los más ligeros matices.
- Sólo un marino pudo salvarse.
- Pero a mí me daba miedo estar allí solo.
- Era soltero, vivía solo, con una patrona vieja.
- Yurrumendi contaba que sólo una vez había visto, a lo lejos, al maldito holandés.
- Cuando estaba borracho hacía tales dibujos por las calles, que, como decía Yurrumendi, sólo por verle marchar trompicando, se le podía convidar a vino.
- La lancha se fué acercando al costado de la goleta, estuvo sólo un momento junto a ella, y se desasió violentamente del casco del buque perdido y se hundió entre las espumas.
- Aparecía calzado sólo en el pie derecho.
- Me esforcé en hablar tranquilamente a Recalte y en convencerle de que toda la fantasmagoría atribuída a la gruta era sólo para asustar a los chiquillos.
- Yo comprendía, al oír aquellos muchachos, que no sólo no sabía el castellano, sino que mi alma era distinta a la suya.
- El holandés no sólo no se incomodó, sino que dió excusas al marinero, que, a su vez, pidió mil perdones por su torpeza.
- Me quedé solo.
- Yo sólo soy diferente, yo sólo he variado.
- Al amanecer, por las callejuelas estrechas, sólo se ve alguna mujer, corriendo de puerta en puerta, golpeándolas violentamente, para avisar a los pescadores.
- Sobre ella se tiende un puente de un solo arco, por donde pasa la carretera de Elguea.
- Hoy sólo se hacen lanchas y alguna goletilla de poco tonelaje.
- Para el capitán Socoa, esta corriente, y sólo ella, ha producido el boquete de Lúzaro.
- Discutían los tres para demostrar que sólo lo que cada uno de ellos decía era la verdad, y me preguntaron mi opinión.
- La casa del torrero y el faro formaban un solo edificio, asentado sobre una plataforma cortada en las rocas.
- Sólo el mar puede producir tipos semejantes.
- Sólo mi padre me quería y yo voy a reunirme con él.
- Sólo por los golpes del viento en la cara comprendía inmediatamente las maniobras que había que hacer.
- Sólo cuando las olas ofrecían peligro por su magnitud, se ocupaba de ellas.
- Unas horas después, en la cubierta, encontramos a un portugués vestido sólo con un pantalón y una camisa.
- Sólo oyendo a Allen se sentía uno desgraciado, como si el mar, el viento, la soledad y la niebla se echaran sobre uno y lo acogotaran.
- El maestro Ewaldus tenía en su cuarto libros en todos los idiomas y hablaba muchas veces solo consigo mismo en latín.
- El Dragón entraba en el río despacio, navegando sólo con las velas triangulares del foque y alguna del palo de proa.
- Pero, al llegar él solo hasta unas cubas que había delante de la cocina, uno de los marineros le tiró el cuchillo, con tal acierto, que se lo clavó en la garganta.
- Pero, no sólo no se conformó, sino que intentó sublevar la tripulación.
- Sólo mirando el plano hay para echarse a temblar por aquellos parajes.
- Pero sólo nos hicieron sus granadas algún agujero en las velas.
- Yo necesitaba estar solo para saborear mi felicidad, y en vez de ir al casino o a mi casa, me marchaba al Rompeolas, me sentaba en el pretil con las piernas para afuera y miraba el mar a la luz de la luna o a la luz de las estrellas, retorciéndose en torbellinos furiosos.
- Estaba solo en el Rompeolas.
- Me parecía que con sólo un paso me faltaría el terreno o que la peña donde descansaba estaría en una pendiente tan grande que con moverme un paso podría caerme.
- Pero el viaje era peligroso, y, además, no me hacía ninguna gracia la perspectiva de entrar solo en aquel agujero.
- Pero si el tiempo es dudoso, los señeros, en vez de mandar recado a todos los pescadores, llaman sólo a los patrones, y en el extremo del muelle, al amanecer, discuten las probabilidades de que haya bueno o mal tiempo.
- Como sabes, aquí a los matrimonios que se hacen entre la gente del campo, atendiendo sólo al dinero, se llaman la venta de la ternera.
- Estando solo era razonable, pero cuando tenía público se volvía loco.
- Por las conversaciones de los demás compañeros, pude enterarme de que en el pontón funcionaba una logia masónica llamada Fe y Libertad, que tenía agentes para relacionarse con los presos de los demás pontones, y no sólo con los presos, sino también con algunos oficiales de la guarnición.
- El capataz, que era de estos irlandeses que tienen un odio furioso a Inglaterra, nos prometió que no sólo no diría nada, sino que si veía algún espía en la finca lo zambulliría en el estanque.
- Les advertí que, si seguían riñendo, les abandonaba y me iba solo.
- Antes de llegar a una aldea se destacaba el irlandés y entraba solo.
- A pesar de este deseo de incomunicación, el viejo egoísta se aburría y quería que fuera gente, pero sólo a distraerle a él.
- Me ha dicho que le dan asco los denunciadores, y que por eso sólo nos debemos ir.
- Encontrándome solo, sin la compañía de Allen y de Ugarte, me sentía más enérgico y con mayor miedo de ser preso.
- Llegamos a la arruinada fortaleza, y Allen exigió que le dejaran solo.
- Sólo deseo que tengan ustedes mejor suerte.
- Fuera de las dos calles largas, solo tiene callejones húmedos y estrechos y la plaza.
- ¡De dónde ha salido este chico así! decía, y experimentaba al pensar en él un sentimiento confuso de amor y de pena, solo comparable con el asombro y la desesperación de la gallina, cuando empolla huevos de pato y ve que sus hijos se zambullen en el agua sin miedo y van nadando valientemente.
- Pichía parecía natural que se indignara y no sólo no se indignaba como cerero y religioso, sino que azuzaba a su amigo para que dijera cosas más fuertes contra el vicario, los coadjutores, el sacristán o la cerora.
- Enfrente se erguía un monte de dos mil pies, según el mapa de la provincia, con algunos caseríos en la parte baja, y en la alta, desnudo de vegetación, y sólo cubierto a trechos por encinas y carrascas.
- El cielo se mostraba azul, de un azul suave, un poco pálido y sólo alguna nube blanca, de contornos duros, como si fuera de mármol, aparecía en el cielo.
- No sólo existían, sino que eran nobles.
- Sólo una niña de pocos meses quedó en la carreta choza jugando con un perro.
- El viejo, la mujer y los chicos tenían sólo carácter de pobres, eran de esos tipos y figuras borrosas que el troquel de la miseria produce a millares.
- Sólo su voz pone espanto en el corazón más valiente.
- Acudieron solo la madre y el hijo.
- Éste le dió la razón al borracho, y no sólo le recomendó que bebiera todos los días un poco de aguardiente, sino que le recetó una medicina hecha con ron.
- La idea del casamiento con Bautista no soló consoló a la muchacha, sino que pareció ofrecerle un halagador porvenir.
- Sólo el pensarlo le mortificaba y le corroía el alma.
- Por eso se le llamaba Joshé Cracasch, y a él no sólo no le ofendía el apodo, sino que le hacía gracia.
- Quedaban solo tres hábiles, y, retrocediendo y arrimándose a los árboles, siguieron haciendo disparos.
- Una pregunta sólo dijo Martín.
- Poco después, Fernando comía solo y tenía liebre y carnero de sobra.
- No hay sitio para tres personas, sólo una podría quedarse.
- Se fué de la plaza, y cuando se vió solo, leyó el papel de Bautista que decía.
- Inmediatamente que Zalacaín se vió solo, puso manos a la obra.
- Efectivamente, no sólo no se fueron, sino que llamaron en la casa con dos aldabonazos.
- Tenía tal convencimiento Martín de que sólo a fuerza de audacia se salvaría, que se desnudó con rapidez, se puso el uniforme y la boina, luego se ciñó la espada, se echó el capote por encima y comenzó a bajar las escaleras, taconeando.
- Yo voy solo a Laguardia y la tomo, o a lo más con mi cuñado Bautista.
- Los padres de Bautista, dos viejecitos arrugados, que hablaban solo vascuence, cantaron una canción monótona de su tiempo, y Bautista lució su voz y su repertorio completo y cantó una canción en honor de los novios.
- Sólo quedaba un rincón de la antigua cocina con cubierta.
- Si he estado otras veces solo, ¿qué me va a pasar, yendo en compañía de tanta gente?
- Afortunadamente Dios ha querido que en esto sólo nos parezcamos.
- Pero no quiero cansar al lector con pormenores que sólo se refieren a mis particulares impresiones, y voy a concluir de hablar de mí.
- Sólo recuerdo de ella que era muy hermosa, o al menos a mí me lo parecía.
- Mi madre debió padecer mucho con las atrocidades de su hermano, y esto, unido al trabajo tan penoso como mezquinamente retribuido, aceleró su fin, el cual dejó indeleble impresión en mi espíritu, aunque mi memoria puede hoy apreciarlo sólo de un modo vago.
- Creo que después me sacaron de allí, y con estas indecisas memorias se asocia la vista de unas que daban pavorosa claridad en medio del día, el rumor de unos rezos, el cuchicheo de unas viejas charlatanas, las carcajadas de marineros ebrios, y después de esto la triste noción de la orfandad, la idea de hallarme solo y abandonado en el mundo, idea que embargó mi pobre espíritu por algún tiempo.
- Sólo sé que sus crueldades conmigo se redoblaron hasta tal punto, que cansándome de sus malos tratos, me evadí de la casa deseoso de buscar fortuna.
- Con ellos me trasladé a Vejer de la Frontera, lugar de su residencia, pues sólo estaban de paso en Medinasidonia.
- II En uno de los primeros días de Octubre de aquel año funesto (1805), mi noble amo me llamó a su cuarto, y mirándome con su habitual severidad (cualidad tan sólo aparente, pues su carácter era sumamente blando), me dijo.
- Durante el diálogo que he referido, sin responder de su exactitud, pues sólo me fundo en vagos recuerdos, una tos recia y perruna, resonando en la habitación inmediata, anunciaba que Marcial, el mareante viejo, oía desde muy cerca la ardiente declamación de mi ama, que le había citado bastantes veces con comentarios poco benévolos.
- Y es preciso confesar que no se quejaba sin razón, pues aquel matrimonio, que durante cincuenta años habría podido dar veinte hijos al mundo y a Dios, tuvo que contentarse con uno solo.
- Bueno contestó el marinero, que se había sentado en el borde de una silla, ocupando sólo el espacio necesario para sostenerse.
- Iré yo solo.
- Pero había otras, hijas de su propia inventiva filológica, de él sólo conocidas y en todo su valor apreciadas.
- Iremos sólo a ver, mujer.
- ¡Ah, si hicieran caso de lo que yo digo, el señor de Bonaparte armaría la guerra solo, o si no que no la armara! Es verdad dijo mi amo, que la alianza con Francia nos está haciendo mucho daño, pues si algún provecho resulta es para nuestra aliada, mientras todos los desastres son para nosotros.
- V Para oponerse a la insensata determinación de su marido, Doña Francisca no se fundaba sólo en las razones anteriormente expuestas.
- Pero contemos, que el lector se cansa de reflexiones enojosas sobre lo que a un solo mortal interesa.
- Teníamos la misma edad, poco más o menos, como he dicho, pues sólo excedía la suya a la mía en unos ocho o nueve meses.
- Desde entonces, el novio siguió yendo a casa todos los días, sólo o en compañía de su padre.
- Viendo la recompensa que tenía mi ardiente cariño, comprendí que a nada podría aspirar en el mundo, y sólo más tarde adquirí la firme convicción de que un grande y constante esfuerzo mío me daría quizás todo aquello que no poseía.
- Marcial continuó, a pesar de esto, su guerrera estadística, pero en voz baja, dirigiéndose sólo a mi amo, el cual no se atrevía a expresar su aprobación.
- Si Napoleón quiere guerra, que la haga él solo.
- Este desastre no habría sido de grandes consecuencias, si después la Corte de España no hubiera celebrado con la República francesa el tratado de San Ildefonso, que nos puso a merced del Primer Cónsul, obligándonos a prestarle ayuda en guerras que a él solo y a su grande ambición interesaban.
- Dijo Don Alonso sin poder contener un arrebato de enojo, que sólo duró un instante.
- Ya le mostraré a usted los cálculos que tengo hechos, no sólo para aumentar hasta un extremo fabuloso el calibre de las piezas de Artillería, sino para construir placas de resistencia que defiendan los barcos y los castillos.
- Mas Godoy, que ya entonces era Valido, se obstinó en proseguirla, sólo por llevarme la contraria, según he entendido después.
- Tal es su timidez, y el miedo que tiene a los ingleses, que al entrar aquí la escuadra combinada en Agosto último no se atrevió a apresar el crucero inglés mandado por Collingwood, y que sólo constaba de tres navíos.
- Vengo tan sólo a presenciarlo, por pura afición y por el entusiasmo que me inspiran nuestras queridas banderas.
- Todas las conferencias terminaban en un solo punto, el próximo combate.
- Pequeñas olas acariciaban sus costados, y la mole majestuosa comenzó a deslizarse por la bahía sin dar la menor cabezada, sin ningún vaivén de costado, con marcha grave y solemne, que sólo podía apreciarse comparativamente, observando la traslación imaginaria de los buques mercantes anclados y del paisaje.
- Distinguíamos tan sólo el aparejo de algunos buques lejanos, aumentados de un modo inexplicable por no sé qué efecto óptico o porque el pavor de aquel sublime momento agrandaba todos los objetos.
- Cuando bajó mi amo, el comandante quedó solo arriba, con tal presencia de ánimo que no pude menos de contemplarle un rato, asombrado de tanto valor.
- Otro guardia marina que estaba a su lado cayó también mal herido, y Uriarte quedó al fin enteramente solo en el alcázar, cubierto de muertos y heridos.
- Los marineros y soldados de cubierta pugnaban por desalojar tan enorme masa de cuerpos inútiles, y desde entonces sólo la artillería de las baterías bajas sostuvo el fuego.
- Estos no sólo transportaron los heridos a la tercera y a la segunda batería, sino que también pusieron mano a las bombas, mientras sus carpinteros trataban de reparar algunas de las averías del casco.
- De la vanguardia sólo han venido a auxiliarnos el Rayo y el Neptuno.
- El anciano estaba herido de poca gravedad, y aunque una bala le había llevado el pie derecho, como este no era otra cosa que la extremidad de la pierna de palo, el cuerpo de Marcial sólo estaba con tal percance un poco más cojo.
- Un solo hombre, impasible ante tan gran peligro, permanecía en el alcázar sin atender a lo que pasaba a su alrededor, y se paseaba preocupado y meditabundo, como si aquellas tablas donde ponía su pie no estuvieran solicitadas por el inmenso abismo.
- El Santa Ana, amparado sólo por el Fougueux, francés, tuvo que batirse con el Royal Sovereign y otros cuatro ingleses.
- La gente de leva se había educado en el heroísmo, sin más que dos horas de aprendizaje, y nuestro navío, por su defensa gloriosa, no sólo era el terror, sino el asombro de los ingleses.
- Aquel hombre, débil y enfermizo, cuyo hermoso y triste semblante no parecía nacido para arrostrar escenas tan espantosas, nos infundía a todos misterioso ardor, sólo con el rayo de su mirada.
- A todos, que a uno solo jamás se hubiera rendido el San Juan.
- ¡Cuánto desastre, Santo Dios, causado por las torpezas de un solo hombre!
- Pero ¿qué fuerza podía tener aquel barco para remolcar otro tan pesado como el Santa Ana, y que sólo podía ayudarse con las velas desgarradas que quedaban en el palo del trinquete?
- Quedaron sólo dos, y el mentiroso continuó su perorata en estos términos.
- Marchóse otro de los oficiales, y quedó sólo uno, el cual tuvo que seguir sosteniendo la conversación.
- Malespina se quedó solo conmigo, y entonces creí que iba a callar por no juzgarme persona a propósito para sostener la conversación.
- Él solo habría derrotado con cuatro o cinco tiros los treinta navíos ingleses.
- El vendaval, no sólo le impedía la entrada en Cádiz, sino que le impulsaba hacia la costa, donde encallaría de seguro, estrellándose contra las rocas.
- Si la de quedarme a bordo, donde perecería sin remedio, o la de salir dejando solo a aquel desgraciado.
- Bajo mis pies, que pataleaban con ira, el casco del Rayo se quebraba en pedazos, y sólo se conservaba unida y entera la parte de proa, con la cubierta llena de despojos.
- Sentí un frío intensísimo, y sólo este accidente me dio a conocer la propia existencia, pues ningún recuerdo de lo pasado conservaba mi mente, ni podía hacerme cargo de mi nueva situación.
- Según decía, él había salvado a todos los de la lancha, y aseguraba que si hubiera querido salvar sólo a su hijo, lo habría logrado a costa de la vida de todos los demás.
- ¿No es triste considerar que sólo la desgracia hace a los hombres hermanos?
- Yo, yo, por un procedimiento nuevo, inusitado, que yo solo conozco.
- Pero quizás por demasiado cortesano carecía de aquella resolución que da el constante hábito de la guerra, y también de la superioridad que en carreras tan difíciles como la de la Marina se alcanza sólo en el cultivo asiduo de las ciencias que la constituyen.
- Hacía su anatomía, no como el fisiólogo que sólo quiere estudiar, sino como el gastrónomo que busca los bocados apetitosos.
- Era una presa que le disputaban, pero que acabaría de devorar él solo.
- Santo Domingo solo, tomaba una quinta parte del área total de la Encimada.
- No sólo era la iglesia quien podía desperezarse y estirar las piernas en el recinto de Vetusta la de arriba, también los herederos de pergaminos y casas solariegas, habían tomado para sí anchas cuadras y jardines y huertas que podían pasar por bosques, con relación al área del pueblo, y que en efecto se llamaban, algo hiperbólicamente, parques, cuando eran tan extensos como el de los Ozores y el de los Vegallana.
- Y mientras no sólo a los conventos, y a los palacios, sino también a los árboles se les dejaba campo abierto para alargarse y ensancharse como querían, los míseros plebeyos que a fuerza de pobres no habían podido huir los codazos del egoísmo noble o regular, vivían hacinados en casas de tierra que el municipio obligaba a tapar con una capa de cal.
- El pintor era un vetustense del siglo diez y siete, sólo conocido de los especialistas en antigüedades de Vetusta y su provincia.
- Como el interlocutor solía ser más alto, para verle la cara Ripamilán torcía la cabeza y miraba con un ojo solo, como también hacen las aves de corral con frecuencia.
- Ni un solo vetustense, aun contando a los librepensadores que en cierto restaurant comían de carne el Viernes Santo, ni uno solo se hubiera atrevido a dudar de la castidad casi secular de don Cayetano.
- Sólo el Provisor se contentó con sonreír, inclinarse y poner cara de santo que sufre por amor de Dios el escándalo de los oídos.
- Ripamilán saboreaba la plática lasciva sólo por lo que tenía de gracejo.
- La cual siempre había sido hija de confesión de don Cayetano, pero este, que de algunos años a esta parte sólo confesaba a algunas pocas personas, señoras casi todas, de alta categoría, escogidísimos amigos y amigas, al cabo se había cansado también de esta leve carga, pesada para sus años.
- En una procesión de desagravios cuatro borrachos le habían dado un susto, del que sólo se repuso su estómago.
- No era él un don Custodio, ignorante de lo que es el mundo, lleno de ensueños, ambicioso de cierto oropel eclesiástico, que tal vez se gana en el confesonario, para que le halagasen todavía revelaciones imprudentes, que sólo servían para inundarle el alma de hastío.
- Sólo que todo aquello ¡qué le importaba a él que era un compromisario! La digna esposa de Infanzón también estaba cansada, aburrida, despeada, pero no aturdida.
- Sólo contestó.
- Sólo veían allá arriba nubes que corrían delante de la cara de la luna.
- Si mi mujer supiera que sólo puedo disponer de dos horas y media de descanso, me dejaría volver a la cama.
- Hasta algo imprudente, él que era la prudencia misma, y sólo por esto digno de que ella no se irritara contra su infame intento.
- Cansado de casamatas, cortinas, paralelas y castillos, procurose un empleo en la corte y fue perdiendo sus aficiones militares, quedándose sólo con las científicas.
- Sólo le pedían que pensase cómo se había de conservar aquel resto precioso de tanta nobleza.
- Su amor propio de libre pensador no había llegado a esa jerarquía del orgullo en que sólo se admite lo que uno crea para sí mismo.
- Recordaba vagamente su amistad con el niño de Colondres, sólo distinguía bien el recuerdo del recuerdo, y dudaba, dudaba si había sido culpable de todo aquello que decían.
- Somos pobres, muy pobres, unos miserables que sólo entendemos de tomar el sol.
- Sólo aquello que el rubor más elemental manda que se tape, era lo que ocultaba don Carlos a su hija.
- Pero de cuantos podrían recordarle aquella vergüenza, sólo veía ella al señor Iriarte, el hombre del aya, que visitaba a don Carlos y miraba a la niña con ojos de cosechero que se prepara a recoger los frutos.
- Sólo con recordar la dulzura de San Agustín al reconciliarse en su cátedra con un amigo que asistió a oírle, del cual vivía separado, sentía Ana inefable ternura que le hacía amar al universo entero en aquel obispo.
- No sólo se trata de echar sobre sí la enorme carga de mantener, y creo que hasta vestir y calzar, a una persona que las sobrevivirá, según todas las probabilidades, carga que es de por vida o vitalicia por consiguiente.
- Es que no sólo Obdulia es la que tolera.
- Al ventilar semejante negocio, el tipo de la trotaconventos de salón, que sólo se diferencia de las otras en que no hace ruido, asomaba a la figura de aquellas solteronas, como anuncio de vejez de bruja.
- Lo que digo es que sólo creo en la bondad que da la naturaleza.
- Ni uno solo de aquellos hombres que quedaban allá abajo le había hablado de amor, de amor cierto, ni se lo había inspirado.
- Jugando o viendo jugar estaba siempre algún joven pálido, ensimismado, que afectaba despreciar los vanos placeres hastiado tal vez, y preferir los serios cuidados del solo y el codillo.
- De Vetusta y sólo de Vetusta salieron aquellos insignes tresillistas que, una vez en esferas más altas, tendieron el vuelo y llegaron a ocupar puestos eminentes en la administración del Estado, debiéndolo todo a la ciencia de los estuches.
- A pesar de la amenidad de tales conversaciones, el grupo de venerables ancianos, con los que sólo había un joven y éste calvo, prefería al más grato palique el silencio.
- No cabía duda que los chicos sólo en Madrid se despabilaban.
- Aunque pasaba la vida propalando los rumores maliciosos que corrían acerca del origen de la regular fortuna que se atribuía al Presidente, él, Ronzal, no creía que ni un solo céntimo hubiese adquirido de mala fe.
- ¿qué creías tú, que Obdulia sólo tenía citas en las carboneras?
- Había mujeres que sólo así sucumbían.
- Aquellas elegías parecían charadas, y sólo podía descifrarlas don Álvaro dueño de la clave.
- Sólo el amor fuerte, invencible, podía disculparlo todo.
- Como un jugador de ajedrez que juega solo y lo mismo se interesa por los blancos que por los negros, don Álvaro cuidaba de los negocios conservadores lo mismo que de los liberales.
- Sólo intervenía en la conversación para hacer alguna advertencia del género de los epigramas del Arcipreste, su buen amigo.
- Sólo podía llegar a la llave del gas Mesía, el mejor mozo.
- Madera y sólo madera.
- ¡Con que ya ve usted! ¡Sólo que al pobre Marqués, por supuesto, no hay que decirle una palabra! Mucho sintió Paco Vegallana en el primer momento, encontrar en su casa a Obdulia aquella tarde.
- Creía, o mejor, fingía creer, que las cosas no valen nada, que sólo la moneda es riqueza.
- Pero sólo él.
- Vigilaba el servicio del comedor desde lejos, pues no era un cocinero vulgar, egida sólo de pucheros y peroles, sino un capitán general metido en el fuego y atento a la mesa.
- ¿Ves esa cara dulce, apacible, que sólo tiene algo de pasión en los ojos, y esa, como a la sombra debajo de las pestañas, contenida.
- Pues eso parece, sólo que mucho mejor.
- Su alma es noble, y sólo porque en este sitio yo no puedo tributar elogios al penitente, me abstengo de señalar dónde está el oro y dónde está el lodo.
- No debía ella acudir allí sólo a pedir la absolución de sus pecados.
- No sólo se conseguía por el ayuno, por el ascetismo.
- Había hablado, sin precisar nada, de malos pensamientos, pero le parecía indecoroso e injusto para con ella misma, hasta grosero, personificar aquellas tentaciones, decir que se trataba de un solo hombre de tales prendas, y señalar los peligros que había.
- Delante del escaparate de una confitería nueva, la más lujosa de Vetusta, un grupo de pillos de ocho a doce años discutían la calidad y el nombre de aquellas golosinas que no eran para ellos, y cuyas excelencias sólo podían apreciar por conjeturas.
- No sólo el elemento joven de ambos sexos (de El Lábaro ) sino las personas formales.
- Sólo ella no tenía amor.
- Cuando caía enfermo y se encontraba en la fonda solo, abandonado de todo cariño verdadero, entonces sentía sinceramente, a pesar de haber corrido tanto, no ser un cristiano sincero.
- Aquello era para él solo, mientras estaba en Vetusta.
- Sólo ella estaba allí como en un destierro.
- La luna la miraba a ella con un ojo solo, metido el otro en el abismo.
- Pero sólo le contestaban las hojas secas, arrastradas por el viento suave sobre la arena de los senderos.
- Se quedó solo en su despacho meditando sobre las ruinas de sus inventos, máquinas y colecciones.
- En su despacho sólo recibía a los que quería deslumbrar por sabio.
- El catedrático de Psicología, Lógica y Ética, que saben ustedes que es muy amigo mío, aunque partidario de no sé qué endiablada escuela escocesa, y que se pasa la vida en el mercado cubierto, como si aquello fuese la Stoa o la Academia, pues ese filósofo dice que jamás ha visto a la criada del Provisor comprar salmón, y besugo sólo cuando está barato, muy barato.
- El Magistral, que estaba solo y seguro de ello, dio un puñetazo sobre la mesa.
- Pero desde que eran de la catedral fumaba en secreto, sólo delante de la familia y algunos amigos íntimos.
- Sólo sabía, por su mal, que había sido un escándalo que apenas se pudo sofocar antes que fuera tarde.
- La creía de Dios, sólo de Dios.
- Cuando se vio solo en el portal, sin poder contenerse, descargó un puñetazo sobre el pasamano de mármol del último tramo de la suntuosa escalera.
- Sólo allá, en el tabernáculo, brillaban pálidos algunos cirios largos y estrechos, lamiendo casi con la llama los pies del Cristo, que goteaban sangre.
- Sólo se veía de él, de vez en cuando, un reflejo morado y una mano que se extendía sobre el auditorio.
- De los libros de Balmes sólo admiraba El Criterio y ¡quien se lo hubiera dicho al señor Carraspique! en las novelas, prohibidas tal vez, de autores contemporáneos, estudiaba costumbres, temperamentos, buscaba observaciones, comparando su experiencia con la ajena.
- Prescindamos por un momento del auxilio de la fe, ayudémonos sólo de nuestra razón.
- Entonces, sólo entonces se descomponía un poco.
- Necesito estar solo.
- Los vetustenses llegaron a mirarla como un maniquí cargado de artículos de moda, que sólo divertía a las señoritas.
- Don Saturnino Bermúdez, pálido y ojeroso, con una sonrisa cortés que le llegaba de oreja a oreja, venía detrás, solo, también hecho un loquillo de la manera más desgraciada del mundo.
- Siempre se quedaba solo.
- Sólo Paco y Frígilis eran amigos de confianza.
- Ana, mientras oía, con la frente inclinada, mirando las piedras del patio, sólo podía vislumbrar de soslayo el gabán claro, pulquérrimo del buen mozo.
- Ella no lo conocía, pero debía de tener algo de tabaco bueno y otras cosas puramente masculinas, pero de hombre elegante solo.
- Sólo Edelmira río la gracia, que tenía para ella novedad.
- Sí, este cura quiere hacer lo mismo que yo, sólo que por otro sistema y con los recursos que le facilita su estado y su oficio de confesor.
- Quería decir el Magistral que cuando ella gozase las delicias de la virtud, las diversiones con que podía solazarse el cuerpo le parecerían juegos pueriles, vulgares, sin gracia, buenos sólo porque la distraían y daban descanso al espíritu.
- Y aquella mañana, al acercarse a ella para decirle cuánto había padecido con la ausencia de aquellos días (si bien ocultando los restreñimientos que le habían tenido obseso y en cama), al ir a rezarle al oído el discursito que traía preparado estilo Feuillet pasado por la sacristía Obdulia le había vuelto la espalda y no una vez, sino tres o cuatro, dándole a entender claramente, que non erat hic locus, que a él sólo se le toleraría en la iglesia.
- Uno solo, no admitía discusión en esto, la plaza de San Pedro.
- Dio algunas vueltas solo, saludando a diestro y siniestro con la amabilidad de costumbre, por máquina, sin ver apenas a quien saludaba.
- Se emparejaron y don Fermín siguió como si estuviera solo.
- Ahora sólo tenía esta idea.
- Quedó solo don Fermín con un murciélago que volaba yendo y viniendo sobre su cabeza, casi tocándole con las alas diabólicas.
- Conocen al Obispo, saben que sólo por ahí pueden atacarte.
- Ahora se lo digo al amo y tú, cuando él te llame, te niegas a casarte, dices que dicen que no eres tú solo.
- Solo ya no podría vivir.
- ¡decía tan bien aquel violín las cosas raras que estaba sintiendo él! De repente se acordó de sus treinta y cinco años, de la vida estéril que había tenido, fecunda sólo en sobresaltos y remordimientos, cada vez menos punzantes, pero más soporíferos para el espíritu.
- Pero antes, al pasar junto a la casa donde sonaba el violín, Barinaga, que venía hablando solo, se detuvo y calló.
- Quedó solo Barinaga en la calle, y el Magistral arriba, detrás de las vidrieras entreabiertas, sin perder de vista al que ya llamaba para sus adentros su víctima.
- Sólo conseguía hacerle llorar desesperado, como el infeliz rey Lear, o que montase en cólera y le arrojase a la cabeza algún trasto.
- Aquella maldad impune, irresponsable, mecánica del bronce repercutiendo con tenacidad irritante, sin por qué ni para qué, sólo por la razón universal de molestar, creíala descargada sobre su cabeza.
- Sólo la virtud era cosa sólida.
- Buscó subterfugios para no confesar aquello, se engañó a sí misma, y el Magistral sólo supo que Ana vivía de hecho separada de su marido, quo ad thorum, por lo que toca al tálamo, no por reyerta, ni causa alguna vergonzosa, sino por falta de iniciativa en el esposo y de amor en ella.
- Y sólo por medio de una pasión noble, ideal, que un alma grande sabría comprender, y que sólo un vetustense miserable, ruin y malicioso podía considerar pecaminosa, sólo por medio de esa pasión cabía lograr tan alto y tan loable intento.
- Sólo se degradan tanto las cursis y alguna dama de aldea en tiempo de feria.
- únicamente cuando los cómicos hacen mucho ruido, bien con armas de fuego, o con una de esas anagnórisis en que todos resultan padres e hijos de todos y enamorados de sus parientes más cercanos, con los consiguientes alaridos, sólo entonces vuelve la cabeza la buena dama de Vetusta, para ver si ha ocurrido allá dentro alguna catástrofe de verdad.
- Que era absurdo que la vida pasase como una muerte, que el amor era un derecho de la juventud, que Vetusta era un lodazal de vulgaridades, que su marido era una especie de tutor muy respetable, a quien ella sólo debía la honra del cuerpo, no el fondo de su espíritu que era una especie de subsuelo, que él no sospechaba siquiera que existiese.
- Y como la bolsa del otro era respetada y sólo se atrevían a visitarla personas de posición, a Ronzal le llevaban los diablos.
- En general don Víctor envidiaba a todo el que dejaba ver la contera de una espada debajo de una capa de grana, aunque fuese en las tablas y sólo de noche.
- Dos o tres veces se sonrieron y sólo la última vez que tal osaron, sorprendió aquella correspondencia Pepe Ronzal, que, como siempre, seguía la pista a los telégrafos de su aborrecido y admirado modelo.
- ¡Hablar del Don Juan Tenorio como si se tratase de un estreno! ¡Si el Don Juan de Zorrilla ya sólo servía para hacer parodias!
- Don Álvaro sólo observó que el seno se le movía con más rapidez y se levantaba más al respirar.
- A usted solo en el mundo he abierto mi corazón, usted sabe cuanto pienso y siento.
- A usted no sólo le es lícito ir a los espectáculos, sino que le conviene.
- Anita, aunque en el confesonario yo me atrevo a hablar a usted como un médico del alma, no sólo como sacerdote que ata y desata, por razones muy serias, que ya conoce usted.
- No la verdad fea sólo, sino también la hermosa.
- Además, usted necesita no sólo que la censuren, que la corrijan, sino que la animen también, elogiando sincera y noblemente la mucha parte buena que hay en ciertas ideas y en los actos que usted cree completamente malos.
- Aquel plan, que no tenía preparado, que era sólo una idea vaga que había desechado mil veces por temeraria, había sido un atrevimiento de la pasión, que podía haber asustado a la Regenta y hacerla sospechar de la intención de su confesor.
- Sí, tiene usted cien veces razón decía ella yo necesito una palabra de amistad y de consejo muchos días que siento ese desabrimiento que me arranca todas las ideas buenas y sólo me deja la tristeza y la desesperación.
- Aquel programa de diversiones, alegría, actividad bulliciosa, que había publicado a son de trompeta Quintanar, se cumplía sólo en las partes y por el tiempo que a su esposa le parecían bien.
- No era que Anita se los impusiese, sino que las cocineras preferían agradar al ama, porque allí veían una voluntad seria, y en el señor sólo encontraban un predicador que les aburría con sermones que no entendían.
- En cuanto las lluvias de invierno se inauguraban, después del irónico verano de San Martín, a Frígilis se le caía encima Vetusta y sólo pasaba en su recinto los días en que le reclamaban sus árboles y sus flores.
- Para Visita era el tiempo siempre el mismo, no pensaba en él, y sólo le servía de tópico de conversación en las visitas de cumplido.
- Ella está enamorada de ti, de eso estoy seguro decía Paco a Mesía en el Casino, a última hora, cuando sólo quedaban allí los trasnochadores de oficio.
- Efectivamente, en los Estados Unidos sólo son políticos los perdidos.
- Y a la media hora, cuando paseaba por el Espolón solo y a paso largo, olvidando el compás de su marcha ordinaria, le repetía en los sesos, no sabía qué voz.
- ¡Cuánto deseaba su presencia! sólo él podría acompañarla en la soledad de enfermo que empezaba aquel día.
- Hasta la una y media no concilió el sueño su mujer, y entonces y sólo entonces, pudo don Víctor disponerse a dormir.
- Sólo cuando trataba don Víctor de su buena puntería se quedaba un poco preocupado.
- Ella comprendió que estaba siendo una ingrata, no sólo con Dios, sino con su apóstol, aquel apóstol todo fuego, razón luminosa, lengua de oro, de oro líquido.
- ¡Esta sí que era resolución firme! Iba a ser buena, buena, de Dios, sólo de Dios.
- Tuvo que tolerar lo que al principio le sublevaba sólo pensado, que sus hijas se moviesen, que sus amigos pusieran en juego sus relaciones para que el obispo se metiera el rayo en el bolsillo.
- Bien decía él que estaba completamente solo, que era el único.
- Señores, decía a gritos después de tomar café, cerca del gabinete del tresillo, si aquí se habla de las graves cuestiones de la inmortalidad del alma, que yo niego por supuesto, de la Providencia, que yo niego también, o toman ustedes la cosa a broma, a guasa, como dicen ustedes, o sólo se preocupan con el aspecto utilitario, egoísta, de la cuestión.
- Le dejaban solo.
- No quiere pensar en las grandes cosas, sólo estudia nimiedades.
- Don Pompeyo daba el brazo a don Santos y le acompañaba hasta dejarle bastante lejos del café, porque si no se volvía solo.
- Don Santos quedaba solo en batalla con las quimeras del alcohol, con nieblas en el pensamiento y en los ojos.
- Se hablaba sólo de revolución social.
- Y ¡oh rabia! el Magistral, él lo había visto, pasaba sin obstáculo, y estaba solo con ella.
- Sólo Paco, franco y noble, confesaba que se sentía mejor que nunca, a pesar de haber vivido tanto como cualquiera.
- Añadió Foja, que sólo en sus borracheras exponía sus opiniones filosóficas.
- El premio me costó batalla nueva, y sólo pude recogerlo entre molestias sin cuento, por culpa del maíz deleznable, curioso, importuno, entremetido.
- Sólo que tú eres un ateo progresista, un ateo fanático, un teólogo patas arriba.
- Ni un solo músculo de su rostro se movió.
- Se puso de pie el Magistral, miró a todos lados por encima del seto de boj que rodeaba su escondite, y al verse solo, solo de seguro, se le ocurrió mezclar a la cháchara insustancial y armoniosa de los pájaros que saltaban de rama en rama sobre su cabeza, su voz más dulce y melódica, recitando aquellas palabras de espiritual hermosura que la Regenta le había escrito.
- Pero no sólo del terror nació mi piedad, que ahora creo que va de veras, sino también de amor de Dios, y de un deseo vehemente de seguir a millones de millones de leguas a mi modelo inmortal.
- Sólo quise a mi marido, y de este ya sabe usted de qué modo estoy enamorada.
- Nada de teología, nada de quebraderos de cabeza que habían hecho de su adolescencia y primera juventud un desierto estéril por donde sólo pasaban fantasmas, aprensiones de loco, figuras apocalípticas.
- Aquello de Ana también era una enfermedad, y grave, sólo que él no sabía clasificarla.
- Al principio sólo notó que su mujer se hacía más comunicativa, cariñosa a todas horas, como antes lo era después de los ataques nerviosos y en ausencias o enfermedades.
- Sería engañar a Dios, engañar al Magistral pensar en ese hombre ni un solo instante, ni siquiera para compadecerle.
- Detrás de la tentación no estaba ya sólo el placer prohibido, desconocido, seductor a su modo para la imaginación.
- Sólo Foja, que no veraneaba, por economía, procuraba mantener el fuego sagrado de la murmuración en el Casino, entre cuatro o cinco socios aburridos, que iban allí media hora a tomar café.
- Sólo diremos que, en concepto de los facultativos más acreditados, no ha sido extraña a la pérdida que lamentamos la falta de condiciones higiénicas del edificio miserable que habitan las Salesas.
- ¡Solo, estoy solo, ni mi madre me consuela! ¿Qué he de hacer?
- Don Álvaro no iba a casa de los Ozores sino muy de tarde en tarde y sólo hacía visitas de cumplido, muy breves.
- Además, no era él solo el que se retraía.
- El Magistral y sólo el Magistral.
- Con esto sólo consiguió que la Regenta y el Magistral conviniesen en verse más a menudo fuera del caserón y menos veces en él.
- El Magistral que vivía ya nada más de esta refinada pasión que según él no tenía nombre, luchaba con tentaciones formidables, y sólo conseguía contrarrestar las rebeliones súbitas y furiosas de la carne con armisticios vergonzosos que le parecían una especie de infidelidad.
- A la gracia y sólo a la gracia debía el vivir pura todavía.
- Aquí sólo se admite la caridad que no pide cédula de comunión.
- Sólo por milagro de Dios.
- Don Pompeyo había pasado la noche al lado del moribundo, solo, completamente solo, porque no había de contarse un perro faldero que se moría de viejo sin salir jamás de casa.
- Sólo así podían asistirlos de la Fábrica.
- Estoy solo.
- Ese capitán Araña me ha dejado solo.
- El enterrador actual sólo recordaba tres o cuatro entierros así.
- Se detuvo solo, completamente solo, en lo alto de la cuesta.
- Y como estaba solo, seguramente solo.
- Había protestado, había querido marcharse, pero no le dejaron, y él tampoco se atrevía a buscar solo su casa.
- La capilla desde la que oía misa la Regenta estaba separada sólo por una verja alta de la en que se habían escondido los trasnochadores del Casino.
- Pero de una capilla a otra no se distinguían las personas, sólo se veían bultos.
- ¡Estoy tan solo! ¿Cómo solo.
- ¿por qué está usted solo?
- Allá va, allá va el señor Magistral, está en mi gabinete solo, repasando su sermón sin duda.
- De su piedad pasajera sólo le quedaba la convicción de que son necesarias las buenas obras además de la fe para salvarse, y la costumbre de persignarse al levantarse, al salir de casa, al dormir, etc., etc.
- Cuando Saturnino volvió en sí, la de Vegallana tenía los ojos cerrados y sólo los abría de tarde en tarde para mirar a la Regenta y a Mesía.
- Aquel veneno que a él le mataba sólo sería veneno, saliendo de él para su madre.
- Entonces el amor de don Fermín sintió la lástima inefable que sólo el amor puede sentir.
- Después pensó en aquella hermosura exterior incólume, en la esperanza de saciar su amor sin miedo de testigos, solo, solo él con un cuerpo adorado.
- Algo había de eso, pero en ciertos casos los cuartos de hora de una mujer sólo los encuentra un buen relojero.
- Las melodías del órgano que hacían recordar en un solo momento todas las emociones dulces y calientes de la piedad antigua, de la fe inmaculada, mezcla de arrullo maternal y de esperanza mística.
- ¡Oh qué ingrata, qué cruel había sido con aquel hombre! ¡Qué triste, qué solo le había dejado!
- Y el pueblo asesino le volvía las espaldas y le dejaba allí solo.
- Siempre salía solo, al obscurecer, y volvía pronto a casa.
- Sólo os pido una cosa.
- Aquella carta era de él, de él solo.
- Y cansado por tantos esfuerzos y sorpresas, don Fermín dejó caer la cabeza sobre el sobado reps azul del testero y en aquel rincón obscuro del coche, ocultando el rostro en las manos que ardían, lloró como un niño, sin vergüenza de aquellas lágrimas de que él solo sabría.
- Don Pompeyo quería confesar, pero con De Pas y sólo con De Pas.
- Decía que sólo al Magistral quería decir sus pecados y declarar sus errores.
- Que una voz interior le pedía con fuerza invencible que llamara al Magistral y sólo al Magistral.
- En un solo día ¡cuánta felicidad! Ana y la influencia que se habían separado de él volvían a un tiempo.
- Sólo que al revés.
- Y además Barinaga sólo así podía ser conquistado.
- Pero no sólo el prurito de darse tormento como a cada hijo de vecino, le había inspirado aquella diablura de coronarse de espinas y dar un gustazo a los recentales de su rebaño pedagógico, sino que era gran parte en aquella exhibición anual la pícara vanidad.
- Había que perdonarle la vanidad de ostentar en aquella ocasión sus botas como espejos, que sólo se calzaba en tan solemne día.
- Ni un solo vetustense allí presente pensaba en Dios en tal instante.
- Visitación, la del Banco, en vez de mirar como todos hacia la calle estrecha por donde ya asomaban los pendones tristes y desmayados, las cruces y ciriales, observaba el gesto de don Álvaro Mesía, que estaba solo, al parecer, en el último balcón de la fachada del Casino, en el de la esquina.
- Ni un solo pensamiento de piedad vino en su ayuda en todo el camino.
- Iba la Regenta edificando al pueblo entero con su humildad, con aquel sacrificio de la carne flaca, de las preocupaciones mundanas, y era esto por él, se le debía a él sólo.
- No ya el hacerlo, sólo el pensar en hacerlo, en desmenuzar mis ideas, me da la aprensión de volver a sentir aquella horrorosa debilidad del cerebro.
- Decía así, en letra sólo para Ana inteligible, nerviosa y rapidísima.
- ¡Qué ha de ser! Más ridículo sería abstenerme de escribir (ya que es ejercicio que me agrada y no me hace daño, tomado con medida), sólo porque si lo supiera el mundo me llamaría cursilona, literata.
- ¡Sólo el genio tenía aquellas revelaciones!
- Cuando media hora después entraba solo por el postigo del bosque en la huerta, lo primero que vio fue a la Regenta metida en el pozo seco, cargado de yerba, y a su lado a don Álvaro que se defendía y la defendía de los ataques de Obdulia, Visita, Edelmira, Paco, Joaquín y don Víctor que arrojaban sobre ellos todo el heno que podían robar a puñados de una vara de yerba, que se erguía en la próxima pomarada de Pepe el casero.
- Bermúdez, en cuanto se sintió solo, se sentó sobre la yerba.
- Entonces, en cuanto se vio solo, De Pas subió corriendo cuanto podía, tropezando con troncos y zarzas, ramas caídas y ramas pendientes.
- Y sólo en un momento de exaltación.
- ¡Esto sólo se arregla con rayos!
- Ripamilán desde luego aceptó la cama que le ofreció la Marquesa para él solo.
- Es más, lloraba, sin llorar por supuesto, de pura gratitud, sólo porque le oían.
- Ya todo era silencio en la casa, todos dormían, y sólo en aquel rincón de la galería, junto a aquella ventana abierta había el ruido suave de un cuchicheo.
- Y después cuando ya sólo quedaba un intersticio le miró risueña, juguetona.
- Además a él también le rejuvenecía aquella situación de amor platónico, de intimidad dulcísima en que sólo él hablaba de amor con la boca y ambos con los ojos, la sonrisa y todo lo demás que era mudo y no era deshonesto y grosero.
- Nadie hablaba allí del peligro que sólo ignoraba Quintanar.
- ¡Aquel marido a quien ella había sacrificado lo mejor de la vida, no sólo era un maníaco, un hombre frío para ella, insustancial, sino que perseguía a las criadas de noche por los pasillos, las sorprendía en su cuarto, les veía las ligas!
- Cuando se convenció de que don Fermín, por mucho que disimulase, estaba enamorado como un loco de la Regenta, furioso de celos, y de que no había sido su amante ni con cien leguas, y de que a ella, a Petra, sólo la había querido por instrumento, la ira, la envidia, la soberbia, la lujuria se sublevaron dentro de ella saltando como sierpes.
- Pero las acalló por de pronto, disimuló, y por entonces sólo dio satisfacción a la avaricia.
- Don Álvaro, después de su conversación con Ana, la había hecho retirarse y se había quedado solo en el comedor para dar el ataque a Petra y proponerle, entre caricias, de que cada día le pesaba más, el cambio de amos.
- Mesía estaba quieto, mirando hacia la calleja, inclinado el rostro, atento sólo a buscar las piedras y resquicios que le servían de estribos en aquel descendimiento.
- Y el báculo se le rompía en las manos, la compañera le hacía traición, iba a estar solo.
- Allá en los prados de las marismas, cuando se quedara solo en acecho, en todo aquel día triste que iba a ser tan largo, meditaría.
- Tan lejos, que detrás de las lomas y de los árboles desnudos ya sólo se veía la torre de la catedral, como un gallardete negro destacándose en el fondo blanquecino de Corfín, envuelto por la niebla que el sol tibio iluminaba de soslayo.
- El público de las butacas había graznado al oírle como un solo espectador.
- Estrecha garganta por donde sólo cabían la angosta carretera y el río Abroño que se cruzaban en mitad de la hoz pasando el camino, perpendicular al río, por un puente de piedra blanca.
- Disparaba él uno solo y.
- El cual se quedó solo, sobre una loma dominando el valle.
- ¡Me dejas solo ahora! Volveré si quieres.
- No me dejes solo.
- Por fin, después de prometer de nuevo disimular, ocultar su dolor, su ira, lo que fuera, pero sólo por aquella noche, llamó el digno regente jubilado con el mismo aldabonazo enérgico y conciso con que hacía retumbar el patio, cuando la casa era honrada y el jefe de familia respetado y tal vez querido.
- ¡Egoísta, pensó don Víctor al quedarse solo.
- Y al fin doña Paula dejó solo a don Fermín.
- Sí, don Fermín, que cerró la puerta del despacho con llave en cuanto se quedó solo, se movía mucho.
- Sí, sí, mirando las cosas como las mira el mundo, aquello pedía sangre, es más, no ya sólo por satisfacer el deseo de vengarse, hasta para poder vivir entre las gentes con lo que llama el mundo decoro, era necesario, según las leyes sociales, según lo que las costumbres y las ideas corrientes exigían, que don Víctor buscase a Mesía, le desafiase, le matase si posible le era, o si le cogía in fraganti en el delito, o cerca de él, que le sacrificase sin miramientos, con justicia pronta.
- ¡Es verdad, pensó don Víctor cuando se quedó solo, es verdad! ¿Y yo, estúpido, tonto, no había dado en ello?
- Respiró Quintanar cuando se vio solo.
- Nunca había querido decir lo que había pasado allí, pero era lo cierto que ni Mesía ni su adversario habían guardado cama un solo día después del duelo.
- Sólo Fulgosio, que siempre se presta a tales enredos.
- Frígilis sólo había visto el duelo frustrado de Mesía.
- Cuando llegaron a la meseta, lugar del duelo, don Víctor y los suyos encontraron solo el terreno.
- Recordó que aquella piedad sólo le acudía en las enfermedades graves, en la soledad de su lecho de solterón.
- Vio salir a Frígilis que enseñaba los puños al cielo, creyéndose solo.
- Y resultó que envidiaban en secreto la hermosura y la fama de virtuosa de la Regenta no sólo Visitación Olías de Cuervo y Obdulia Fandiño y la baronesa de la Deuda Flotante, sino también la Gobernadora, y la de Páez y la señora de Carraspique y la de Rianzares o sea el Gran Constantino, y las criadas de la Marquesa y toda la aristocracia, y toda la clase media y hasta las mujeres del pueblo.
- El talle, el contorno de toda la figura, la genuflexión ante el altar, otras señales que sólo él recordaba y reconocía, le gritaron como una explosión en el cerebro.
- Tosco, de piedra común, tan mal labrado que a primera vista parecía monumento románico, por más que en realidad sólo contaba un siglo de fecha, siendo obra de algún cantero con pujos de escultor, el crucero, en tal sitio y a tal hora, y bajo el dosel natural del magnífico árbol, era poético y hermoso.
- Y al decirlo, miraba al recién llegado al través de sus erizadas y salvajinas cejas, como el veterano al inexperto recluta, sintiendo allá en su interior profundo desdén hacia el curita barbilindo, con cara de niña, donde sólo era sacerdotal la severidad del rubio entrecejo y la compostura ascética de las facciones.
- A tiempo que la comitiva entraba en la cocina, hallábase acurrucada junto al pote una vieja, que sólo pudo Julián Álvarez distinguir un instante con greñas blancas y rudas como cerro que le caían sobre los ojos, y cara rojiza al reflejo del fuego, pues no bien advirtió que venía gente, levantóse más aprisa de lo que permitían sus años, y murmurando en voz quejumbrosa y humilde.
- De pronto la criatura, incitada por el tasajo que sobrenadaba en la cubeta de la perra Chula, tendió la mano para cogerlo, y la perra, torciendo la cabeza, lanzó una feroz dentellada, que por fortuna sólo alcanzó la manga del chico, obligándole a refugiarse más que de prisa, asustado y lloriqueando, entre las sayas de la moza, ya ocupada en servir caldo a los racionales.
- Seguro ya de que sólo el chaquetón había padecido, soltó la risa.
- ¡Dificulto que no se caiga en el camino y no pase la noche al abrigo de un vallado! Solo ya, sacó Julián de entre la camisa y el chaleco una estampa grabada, con marco de lentejuela, que representaba a la Virgen del Carmen, y la colocó de pie sobre la mesa donde Sabel acababa de depositar el velón.
- Los demás seminaristas le llamaban San Julián, añadiendo que sólo le faltaba la palomita en la mano.
- Los únicos documentos que encontró fueron dos cuadernos mugrientos y apestando a tabaco, donde su antecesor, el abad de Ulloa, apuntaba los nombres de los pagadores y arrendatarios de la casa, y al margen, con un signo inteligible para él solo, o con palabras más enigmáticas aún, el balance de sus pagos.
- Una de las habilidades de don Gabriel fue hacer partijas con su hermana cogiéndole mañosamente casi toda su legítima, despojo a que asintió la pobre señora, absolutamente inepta en materia de negocios, hábil sólo para ahorrar el dinero que guardaba con sórdida avaricia, y que tuvo la imprudente niñería de ir poniendo en onzas de oro, de las más antiguas, de premio.
- Fray Venancio, que sólo había recibido tal cual puntapié o puñada despreciativa, no necesitó más pasaporte para irse al otro mundo, de puro miedo, en una semana.
- El respeto adulador con que trataban al señorito, el saludo, mitad desdeñoso y mitad indiferente que dirigían al capellán, se convertían en sumisión absoluta hacia Primitivo, no manifestada por fórmulas exteriores, sino por el acatamiento instantáneo de su voluntad, indicada a veces con sólo el mirar directo y frío de sus ojuelos sin pestañas.
- Cuando la aldeana fijaba en él sus ojos azules, anegados en caliente humedad, el capellán experimentaba malestar violento, comparable sólo al que le causaban los de Primitivo, que a menudo sorprendía clavados a hurtadillas en su rostro.
- Sociable y tolerante, había logrado no tener un solo enemigo entre sus compañeros.
- En suma, allí se juntaba lo más granado de la comarca, faltando sólo el marqués de Ulloa, que vendría de fijo a los postres.
- No sólo estamos obligados a ser buenos, sino a parecerlo.
- Sólo que en este pícaro mundo también se necesita ser cauto como la serpiente.
- ¡Sólo está contenta entre los demás labriegos, con la hechicera que le trae y lleva chismes y recados a los mozos! A mí me detesta.
- Como ambos interlocutores se habían acostumbrado a la oscuridad, no sólo vio Julián que el marqués meneaba la cabeza, sino que torcía el gesto.
- ¿ha podido usted amañarse solo?
- Por eso no es bueno para el hombre vivir solo, porque se encenaga, y como dijo quien lo entendía, es mejor casarse que abrasarse en concupiscencia, señor don Pedro.
- ¡No faltaba otra cosa! Si salgo solo, se me agua la fiesta.
- Voy a dar una sorpresa al tío Manolo, y a conocer a las primas, que sólo las he visto cuando eran unas mocosas.
- Tampoco hay burra objetó el cazador sin pestañear ni alterar un solo músculo de su faz broncínea.
- Cansa estar siempre solo.
- Porque aquel hidalgo de cepa vieja sentía a la vez gana ardentísima de casar a las chiquillas y un orgullo de raza tan exaltado, bajo engañosas apariencias de llaneza, que no sólo le vedaba descender a ningún ardid de los usuales en padres casamenteros, sino que le imponía suma rigidez y escrúpulo en la elección de sus relaciones y en la manera de educar a sus hijas, a quienes traía como encastilladas y aisladas, no llevándolas sino de pascuas a ramos a diversiones públicas.
- Las señoritas de la Lage sólo pueden dar su mano a quien se les iguale en calidad.
- En cuanto a Nucha y Carmen, se encerraban en los términos de una cordialidad mesurada, presenciando y riendo las bromas, pero sin tomar parte activa en ellas, con la diferencia de que en el rostro de Carmen, la más joven, se notaba una melancolía perenne, una preocupación dominante, y en el de Nucha se advertía tan sólo gravedad natural, no exenta de placidez.
- En cuanto a la tercera, Nucha, asemejábase bastante a la menor, sólo que en feo.
- Sólo tiene buen pelo y buen genio.
- Carmen sólo consintió en dejarse poner un estrafalario adorno, un penacho triple, que allá cuando se estrenó se llamaba Las tres potencias.
- Haga usted la prueba, sólo por gusto, de aquillotrarme algunas cosas de las que Primitivo maneja durmiendo.
- Sólo notaba Julián cierta resistencia pasiva en lo tocante al gobierno de los estados y hacienda del marqués.
- Si deseaba retirarse al campo, no le atraía tan sólo la perspectiva de dar rienda suelta a instintos selváticos, de andar sin corbata, de no pagar tributo a la sociedad, sino que le solicitaban aficiones más delicadas, de origen moderno.
- Y no sólo fue trabajo perdido, sino contraproducente, pues recrudeció su soberbia y le infundió mayores deseos de emanciparse de todo yugo.
- Sólo que ahora.
- No sólo no lo había echado de ver, sino que tan natural contingencia no se le había pasado siquiera por las mientes.
- Sólo asomaban entre la paja de la nidadura sus descalzos pies.
- Sólo se descubría su cabellera, el monte de rizos castaños como la propia castaña madura, envedijados, revueltos con briznas de paja y motas de barro seco, y el cuello y nuca, dorados por el sol.
- Era preciso para ir a Loiro internarse bastante en la montaña, y seguir una senda llena de despeñaderos y precipicios, que sólo se hacía practicable al acercarse a los dominios del arciprestazgo, vastos y ricos algún día, hoy casi anulados por la desamortización.
- No así el mastín, resuelto sin duda a morir en la demanda, y a quien sólo acalló la aparición de su amo el señorito de Limioso.
- Sólo tenían derecho a ello dos varones.
- ¡Melindres, diantre! ¡Melindres a que las acostumbran desde pequeñas! Pegó otro trompis y se levantó, dejando solo en el comedor a Julián.
- Sólo entiendo de decir misa.
- Comió distraídamente, y sólo bebió dos copas de ron.
- Sintióse Julián tan triste y solo, que ya se disponía a subir y encender su altar, para disfrutar al menos la compañía de las velas y los cuadritos.
- Estoy convencido dijo enfáticamente de que semejantes cosas sólo les pasan a las señoritas educadas en el pueblo y con ciertas impertinencias y repulgos.
- La aurora, que sólo tenía apoyado uno de sus rosados dedos en aquel rincón del orbe, se atrevió a alargar toda la manecita, y un resplandor alegre, puro, bañó las rocas pizarrosas, haciéndolas rebrillar cual bruñida plancha de acero, y entró en el cuarto del capellán, comiéndose la luz amarilla de los cirios.
- Sólo que angelito hembra.
- Sólo el corazón de Cecilia estaba triste.
- Realmente era el ama objeto curioso, no sólo para los payos, sino por distintas razones, para un etnógrafo investigador.
- Aran, cavan, siegan, cargan carros de rama y esquilmo, soportan en sus hombros de cariátide enormes pesos y viven, ya que no sin obra, por lo menos sin auxilio de varón, pues los del valle suelen emigrar a Lisboa en busca de colocaciones desde los catorce años, volviendo sólo al país un par de meses, para casarse y propagar la raza, y huyendo apenas cumplido su oficio de machos de colmena.
- , qué llenita se va poniendo! En materia de desnudeces infantiles, Julián no era voto, pues sólo conocía las de los angelotes de los retablos.
- No sólo se turbó, pero subió de nuevo a su dormitorio, notando una sensación extraña, como si le hubiesen descargado un fuerte golpe en las piernas quebrándoselas.
- Sólo que.
- Pero es que sólo un perro, ¡qué!, ni un perro.
- Sólo una fiera puede besar a un angelito y no quererlo bien.
- En rigor, la vida es serie de aplazamientos, y sólo hay un desenlace definitivo, el último.
- Escuchaba, tratando de entender mejor lo que sólo confusamente percibía, y como al hacerlo cargase sobre el barandal de la escalera, éste crujió levemente, y la bruja alzó su horrible carátula.
- Mas a la sazón no podía entender una sola línea del filósofo, y sólo oía los tristes ruidos exteriores, el quejido constante de la presa, el gemir del viento en los árboles.
- Pero no de hacerlo con ánimo sereno, con el hermoso desdén del peligro, con el buen humor heroico que sólo cabe en personas de rica y roja sangre y firmes músculos.
- Sólo el señor de Ramírez estaba muy formal, y apaciguaba a los alborotadores.
- Insensible como un espartano al mal físico, Perucho sólo pensaba en la injusticia cometida con él.
- Hay problemas que sólo lo son planteados a sangre fría.
- Sólo que fue como un relámpago, de esas cosas que desecha uno apenas las concibe.
- Sólo con ver su cara de usted.
- Sólo no pudo meterle el diente al juez, protegido en altas regiones por un pariente de la señora jueza, persona de viso.
- Atropellándose al hablar, de pura rabia y despecho, insistió en que nadie imaginaría que el marqués de Ulloa, un señorito que sólo pensaba en cazar, se echase a político.
- Sólo faltaba ya trajear decentemente a los santos y recoser ornatos y mantelillos.
- Sólo que a mí no se me ocurren las mejores tretas hasta que tocan a romper el fuego.
- Arreglada ya la capilla, sólo en la habitación de su madre podía verla, y allí fue, no bastándole el beso robado en el corredor, cuando el ama lo cruzaba con la nena en brazos.
- Ya ejecutaba con indecible monería ese movimiento cautivador entre todos los de los niños pequeños, de tender no sólo los brazos, sino el cuerpo entero, con abandono absoluto, hacia la persona que les es simpática.
- Hacía tiempo que la pequeña redoblaba la risa, y su carcajada melodiosa, repentina y breve, era sólo comparable a gorjeo de pájaro.
- ¿el señorito se iría solo a Madrid, o llevaría a su mujer y a la pequeña?
- Barbacana se quedó solo con el Tuerto.
- Él sólo tenía facultades para curar el espíritu.
- Sólo que ahora.
- No estoy loca, sólo estoy excitada.
- También él había tenido y tenía a cada instante miedo, miedo cerval, no sólo por la niña, sino por la madre.
- No sólo apetecía cobrarse del debido salario, sino que le seducían principalmente unos ochavos roñosos llamados de la fortuna en el país, y que, merced a consideraciones muy lógicas en su mente infantil, le parecían preferibles a las piezas gordas.
- Pero, con respeto supersticioso de aldeano, que sólo juzga propiedad ajena el dinero, jamás había tocado a una moneda.
- Al pronto sólo pensó en alcanzar a Primitivo, y lo logró en lo alto del camino que baja a los Pazos.
- Y por atajos y vericuetos sólo practicables para los conejos y para él, Perucho se lanzó tras la pista de su abuelo.
- Y con el instinto cauteloso de los niños hijos de la naturaleza y entregados a sí mismos, se agachó, quedando encubierto por el murallón de modo que sólo rebasase la frente.
- Por la era sólo vagaba media docena de gallinas, disputando a dos gorrinos las hojas de una col.
- (solo de este instrumento), y entré por una porta y salí por otra, ¡y manda el rey que te lo cuente otra vez!
- Al contrario, aquel día y los siguientes experimenta como un sentirmento de consuelo, de bienestar y de alegría, porque la señorita Nucha, en el cielo, estará desquitándose de lo sufrido en esta tierra miserable, donde sólo martirios aguardan a un alma como la suya.
- XXX Diez años son una etapa, no sólo en la vida del individuo, sino en la de las naciones.
- ¡pero cuán solo!, ¡cuán olvidado! Julián se detuvo ante la cruz.
- ¡Vaya si conocía Julián a la pareja! ¡Cuántas veces la había tenido en su regazo! Sólo una circunstancia le hizo dudar de si aquellos dos muchachos encantadores eran en realidad el bastardo y la heredera legítima de Moscoso.
- El primero es un solo piso terrero.
- Pero los que no creen que sólo en el hombre se manifiesta la voluntad y la inteligencia, es decir, los que son un poco paganos y lo ven todo animado, desde un cristal de cloruro de sodio hasta el homo sapiens, no encontrarán lo dicho paradójico.
- Las pasiones que nosotros creemos que sólo en el hombre alientan, alientan también en toda la Naturaleza.
- Y de este modo sólo los machos fuertes triunfan y legan a las nuevas generaciones su audacia y fortaleza.
- Excúseme el lector si las encuentra deficientes, y vea sólo en estas líneas un modesto intento de contribuir al estudio de la sociología comparada.
- Sólo sale de tarde en tarde a alguna novena.
- No sólo había notabilidades de primera fila, sino hombres modestos que valían mucho.
- Yo dice el viejo vivo solo.
- Cuando entre en ella y cierre tras sí la puerta y se vea otra vez solo, lanzará un suspiro y pensará que hoy se le ha disipado una esperanza.
- Hinojosa, que luego ha sabido encontrar el espíritu en los presupuestos, y Pascual Verdú, que ahora vive solo, desconocido, enfermo, torturado, en ese pueblecillo levantino.
- También hice oposiciones (aunque no tenía la edad reglamentaria, y sólo por complacer a la familia, pues no era ésa mi vocación) a una relatoría vacante en la Audiencia de Valencia.
- De los míos, ni uno solo.
- Por una parte, a la Diputación, cuyo peso llevaba casi yo solo.
- Puedo decir que he tenido tanto éxito en los asuntos por mí tratados, que no he perdido ni un solo pleito.
- ¿Cómo me veo otra vez en este pueblo, enfermo, solo, olvidado?
- Indudablemente ha concluido, yo puedo ser un genio, pero he de reconocer que aquí, en este pueblo, no estoy solo.
- ¡Sí precisamente no tener una idea fija es tenerlas todas, es gustarlas todas, es amarlas todas! Y como la vida no es una sola cosa, sino que son varias, y, a veces muy contradictorias, sólo éste es el eficaz medio de percibirla en todos sus matices y cambiantes, y sólo ésta es la regla crítica infalible para juzgar y estimar a los hombres.
- Pero les falta esa simplicidad, esa visión humilde de las cosas, esa compenetración con la realidad que Alonso Quijano encontró sólo en su lecho de muerte, ya curado de sus fantasías.
- Sólo que Azorín no es Spinoza.
- Yo me veo solo, yo me veo triste.
- Y cada vez que por la mañana o por la noche ellas ríen o lloran, vienen a mi espíritu recuerdos de otros días, un poco más felices que estos en que me veo tan solo.
- Pero ha sido sólo un momento, claro está.
- No eran sólo tortadas.
- Y yo me quedo solo en el coche.
- Y el aceite extraído es tan ínfimo, que sólo puede ser vendido a las fábricas de jabones.
- Y no es esto sólo.
- ¡Este telegrama está puesto hace dos días! ¡Sarrió está en Madrid! Aquí no tendría que poner un solo signo admirativo, sino seis u ocho.
- Y tal vez haya comido en Lhardy solo, triste, sin que hayamos podido tener un rato de amena plática ante las viandas exquisitas.
- Formaban las dos hermanas, siempre juntas, aunque no por eso unidas siempre, una pareja al parecer indisoluble, y como un solo valor.
- Ramiro está muy bien, es hijo solo.
- Y a partir de entonces no faltó Gertrudis un solo día de casa de su hermana.
- Sí, tú tienes que atender a los dos y yo sólo a éste.
- Tu marido, aunque no lo dice, comprende que un matrimonio, y más un matrimonio joven como vosotros y en plena producción, necesita estar solo.
- No me ha dado ni un solo disgusto.
- Sólo en el teatro y en las novelas se oye el yo te amo.
- En sus noches, ahora solitarias, mientras se dormía solo en aquella cama de la muerte y de la vida y del amor, sentía a su lado el ritmo de su respiración, su calor tibio, aunque con una congojosa sensación de vacío.
- El dolor se le espiritualizaba, vale decir que se le intelectualizaba, y sólo cobraba carne, aunque fuera vaporosa, cuando entraba Gertrudis.
- ¡Eso nunca! Pues yo sólo así me lo explico.
- ¡Sí, la culpa! Eso sólo querría decir.
- ¡Y lo impediré! Y casándome con Ramiro, entregándole mi cuerpo, y no sólo mi alma, no lo impediría.
- Muchas veces tiene que casarse una mujer con un hombre por compasión, por no dejarle solo, por salvarle, por salvar su alma.
- Pero si no le dejo solo.
- Sí, sí, le deja solo.
- No está solo.
- Pero el matrimonio no se instituyó sólo para hacer hijos.
- En nuestras circunstancias, el haberte hecho una promesa, el haberte sólo pedido una dilación para nuestro enlace, habría sido peor.
- Al principio, al veros, al ver a la pareja, sólo reparé en Rosa.
- Pero al acercarme, al empezar a frecuentaros, sólo te vi a ti, pues eras la única a quien desde cerca se veía.
- Yo soy médico, le digo, y no sólo no tuve hijos de mi mujer, que era viuda, y perdimos el que ella me trajo al matrimonio, ¡aún le lloro al pobrecillo!, sino que sé, sé positivamente, sé con toda seguridad, que no he de tener nunca hijos propios, que no puedo tenerlos.
- Años después, ya mayor Ramirín, y cuando el polvo que fué la carne de su tía reposaba bajo tierra, sin luz de sol, recordaba el entusiasmo con que un día de radiante primavera le explicaba cómo no puede haber más que cinco y sólo cinco poliedros regulares.
- , sólo cinco y no más que cinco, ni uno menos, ni uno más, ¡qué bonito! ¡Y no puede ser de otro modo, tiene que ser así!, y al decirlo me mostraba los cinco modelos en cartulina blanca, blanquísima, que ella misma había construído, con sus santas manos, que eran prodigiosas para toda labor, y parecía como si acabase de descubrir por sí misma la ley de los cinco poliedros regulares.
- Que no se encierre en su cuarto pensaba, que no esté nunca, a poder ser, solo.
- Sólo alguna vez cuando está a solas conmigo, porque entonces es otra cosa, es otra Manolita.
- Ahora era ya para sus hijos, sus sobrinos, la Tía, no más que la Tía, ni madre ya ni mamá, ni aun tía Tula, sino sólo la Tía.