Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra abandonaba

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra abandonaba en el contexto de una oración.

Término abandonaba: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "abandonaba" aquí tienes una selección de 19 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra abandonaba para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Él no la abandonaba.
  • Su hermana no le abandonaba.
  • ¿no se había dicho que hasta la Regenta le abandonaba?
  • Les advertí que, si seguían riñendo, les abandonaba y me iba solo.
  • Franz Nissen, el timonel, era el que no abandonaba nunca la rueda del timón.
  • Se abandonaba en brazos del Provisor para todo lo referente al gobierno de la diócesis.
  • El tejedor entraba de aprendiz en un taller, y sólo lo abandonaba para irse al cementerio.
  • Y ella, ella que le debía su honra, su religión, lo más precioso, le abandonaba y le olvidaba también.
  • Prefería, acompañándose de un acordeón que no le abandonaba, cantar canciones sentimentales de su país.
  • Don Cayetano, que sabía esto, hizo un simulacro de presentación diplomática en el tono jocoserio que nunca abandonaba.
  • La tropa, después de cañonear las trincheras carlistas, avanzaba, y el enemigo abandonaba sus posiciones refugiándose en los muros.
  • ¡ni esto! Bailaba con ella, y a lo mejor abandonaba a su pareja y salía del salón, para no reaparecer hasta la hora del galop final.
  • Avisé a Cádiz, diciendo que me encontraba enfermo y que abandonaba mi cargo de capitán de la fragata, y esperé los acontecimientos.
  • Justamente, en la época que don Antonio abandonaba su tienda, cada vez más atraído por los negocios, fue cuando Juanito comenzó a sentirse dominado por una preocupación.
  • Tía y sobrino asomáronse luego a los cristales del balcón y la vieron atravesar la calle presurosa, y doblar la esquina sin dirigir una mirada a la casa que abandonaba para siempre.
  • Él, tan metódico y cuidadoso de cumplir sus obligaciones, abandonaba la tienda para ir a la Bolsa en compañía de su principal, o a los lugares donde se reunían sus compañeros de explotación financiera.
  • En la plaza de la Constitución vio a don Eugenio, que miraba de lejos el milacre, apoyado en el viejo bastón y mostrando su carita de pascua por el embozo de su capa azul, que no abandonaba hasta bien entrado el verano.
  • El cuadrado sombrero sobre las cejas, flotante el paleto, que no abandonaba ni aun en el verano, y bajo el brazo el bastón de su juventud, una caña vieja y resquebrajada, con puño redondo de marfil que casi era una bola de billar.
  • Abandonaba la tienda a las horas en que aquélla tenía que salir por algún encargo de sus parroquianas, y por la calle iba al lado de ella, orgulloso como un triunfador, temiendo que le viera la mamá y deseando al mismo tiempo encontrarse con sus hermanas, para que éstas aprendiesen a distinguir y no le tuvieran por un pazguato incapaz de tener novia.