Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra absoluta

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra absoluta en el contexto de una oración.

Término absoluta: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "absoluta" aquí tienes una selección de 46 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra absoluta para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Obscuridad absoluta.
  • Eran de una evidencia absoluta.
  • Mira, yo te dejo en absoluta libertad.
  • Mi confianza absoluta está puesta en usted.
  • Tenía por norma la arbitrariedad más absoluta.
  • Tenía la absoluta seguridad de poderse escapar.
  • En la parte interior la obscuridad era absoluta.
  • Mesía no creía en la virtud absoluta de la mujer.
  • Si le recomendara la virtud absoluta, ¿qué sería?
  • Aquella sumisión absoluta podía ser efecto de la enfermedad.
  • Como digo, tenía una confianza absoluta, una confianza estúpida.
  • Para mí, dentro de lo relativo de todo, la gravedad es una verdad absoluta.
  • Doña Manuela gozaba de una libertad absoluta, como jamás la había soñado.
  • Tengo en ella una fe absoluta, ciega, y ni la más ligera duda puede molestarme.
  • La anarquía absoluta produce el orden verdadero, el orden racional y propiamente humano.
  • La transacción le costó al clérigo humillarse hasta el polvo, una abdicación absoluta.
  • La monarquía absoluta y la constitucional, por entonces disfrazada de monarquía democrática.
  • Don Carlos se dedicó a filósofo y a conspirador, para lo cual creyó oportuno pedir la absoluta.
  • Diez kilómetros más adentro, en Maqueda que también he visitado, la rutina es señora absoluta.
  • Nada más que para tratar de las cuestiones financieras, con exclusión absoluta de toda idea política.
  • Entre padre e hijo existía una incompatibilidad absoluta, completa, no podían estar conformes en nada.
  • A esta confianza unía una sencillez y una falta tan absoluta de malicia, que le dejaban a uno perplejo.
  • Feliciana tenía ya pignorado lo mejorcito de su ropa, y Olmedo había perdido el crédito de una manera absoluta.
  • La taimada viuda de Jáuregui comprendió que una sujeción absoluta sería perjudicial, y empezó a darle libertad.
  • Dejé salir La Maríbeles, y unos días después iba a Batavia y entraba en El Dragón con una absoluta inconsciencia.
  • Su autoridad, que era absoluta casi, no conseguía sujetar aquel azogue que se le marchaba por las junturas de los dedos.
  • Creía en el buen corazón de las que llamaba Bermúdez meretrices y en la corrupción absoluta de las clases superiores.
  • Y con el imperio y la concisión de la señora absoluta que no admite réplicas, expuso a su marido el futuro plan de vida.
  • Lo acepto, lo acepto y me callo, en prueba de la sumisión absoluta de mi voluntad a lo que el mundo quiera hacer de mi persona.
  • Es el vivo retrato afirmó la otra, queriendo cerrar la puerta, con una opinión absoluta, a todas las dudas que pudieran surgir.
  • Hubiérase contentado ella, en vista de prohibición tan absoluta, con aproximar la yema del dedo índice al pico de una de las torres.
  • Te conviene una tranquilidad absoluta, renunciar a los deseos vehementes, a las cavilaciones que la no satisfacción de ellos te produce.
  • Manejaban el género con absoluta indiferencia, cual si los sacos de monedas lo fueran de patatas, y las resmas de billetes, papel de estraza.
  • Vivió en esa obscuridad psicológica normal entre la gente del campo, y pasó de soltera a casada y de casada a viuda con absoluta inconsciencia.
  • Don Pedro la administraba, cobraba los alquileres y hablaba mucho y con entusiasmo del marqués y de sus fincas, lo que a su hijo le parecía de una absoluta bajeza.
  • Antes de llegar a Orio, el viento cesó por completo y las velas quedaron inmóviles, arrugadas en sus grandes pliegues, como muertas en la calma absoluta de la tarde.
  • Y sin decir más, se fue a la cocina, pensando que toda severidad era poco contra aquella mujer, y que convenía aterrorizarla, a ver si se sometía al fin de una manera absoluta.
  • Pensó en sí misma, en su vida consagrada al sacrificio, a una prohibición absoluta del placer, y se tuvo esa lástima profunda del egoísmo excitado ante las propias desdichas.
  • Y entre los que yo proponía para evitar la destrucción de los montes públicos y conseguir su repoblación, fue la completa y absoluta desamortización de la propiedad forestal.
  • Si yo tuviera tiempo ahora, te contaría infinitos casos de pecadillos cometidos con una reserva absoluta, sin el menor escándalo, sin la menor ofensa del decoro que todos nos debemos.
  • Sus mayores triunfos de todos géneros habían venido así, con la corazonada verdadera, sintiendo él de repente, poco antes de la victoria, un valor insólito, una seguridad absoluta.
  • Adquiría por el simple placer de adquirir, y para ella no había mayor gusto que hacer una excursión de tiendas y entrar luego en la casa cargada de cosas que, aunque no estaban demás, no eran de una necesidad absoluta.
  • Fueron en tiempo remoto grandes hacendados y fundadores de capellanías, luego algunos reveses de fortuna y la guerra civil, amenguaron sus rentas y la llegada de otras familias ricas les quitó la preponderancia absoluta que habían tenido.
  • Que la privación absoluta de los apetitos alimentados por la costumbre más o menos viciosa, es el peor de los remedios, por engendrar la desesperación, y que para curar añejos defectos es conveniente permitirlos de vez en cuando con mucha medida.
  • Salía cuando quería, bajaba a la tienda algunas veces, como quien va a un lugar de entretenimiento, a distraerse viendo gentes y caras nuevas, y era dueña absoluta de todo el dinero de la casa, con gran descontento de don Eugenio y del avaro Fraile.
  • El respeto adulador con que trataban al señorito, el saludo, mitad desdeñoso y mitad indiferente que dirigían al capellán, se convertían en sumisión absoluta hacia Primitivo, no manifestada por fórmulas exteriores, sino por el acatamiento instantáneo de su voluntad, indicada a veces con sólo el mirar directo y frío de sus ojuelos sin pestañas.