Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra aburría

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra aburría en el contexto de una oración.

Término aburría: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "aburría" aquí tienes una selección de 22 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra aburría para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Se aburría.
  • Al principio se aburría.
  • La aburría tanta alabanza.
  • El sol le aburría y le picaba.
  • La lidia las aburría o las horrorizaba.
  • La pobre muchacha se aburría mucho en Madrid.
  • Frígilis en el teatro se aburría y se constipaba.
  • Pero doña Anuncia se aburría en Loreto, donde no había sociedad.
  • Don Víctor, que se aburría abajo, oyó cantar el Spirto gentil y subió.
  • Su plan era no contestarle nada, a ver si se aburría y se marchaba pronto.
  • Todo Vetusta se aburría aquella tarde, o tal se imaginaba Ana por lo menos.
  • Tenía una buena voz, pero nos aburría tocando cosas tristes con su acordeón.
  • ¿no la aburría pasar la vida entre borrachos y jugadores que se convertían tan a menudo en asesinos?
  • Era buena para todo, y se aburría en casa de Quintanar, donde no había aventuras ni propias ni ajenas.
  • En cambio, como la tuvieran sentada en una silla haciendo trabajos de marca de ropa se aburría de lo lindo.
  • El tresillo le aburría y los conciliábulos de canónigos y obispos de levita, como él decía siempre, le ponían triste.
  • A pesar de este deseo de incomunicación, el viejo egoísta se aburría y quería que fuera gente, pero sólo a distraerle a él.
  • Estupiñá se aburría algunas veces por más que no lo declarase, y le gustaba que alguna beata rezagada o beato sobón le preguntara por la misa.
  • Y sin embargo se aburría, le parecía estar allí de más, seguro de que aquella comida no le serviría para nada en sus planes, y de que la Regenta no era mujer que se alegrase en tales ocasiones, a lo menos por ahora.
  • No era que Anita se los impusiese, sino que las cocineras preferían agradar al ama, porque allí veían una voluntad seria, y en el señor sólo encontraban un predicador que les aburría con sermones que no entendían.
  • La lectura la cansaba también y la aburría soberanamente, porque después de estarse un mediano rato sacando las sílabas como quien saca el agua de un pozo, resultaba que no entendía ni jota de lo que el texto decía.
  • Le acompañaba en tan dulce ocupación un criado de su prima, y en tanto yo, sin libertad para correr por Cádiz, como hubiera deseado, me aburría en la casa, en compañía del loro de Doña Flora y de los señores que iban allá por las tardes a decir si saldría o no la escuadra, y otras cosas menos manoseadas, si bien más frívolas.