Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "acostarse" aquí tienes una selección de 37 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra acostarse para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Mejor era acostarse.
- Hay que acostarse con sueño.
- Casi todos servían para acostarse.
- Don Santos, ya es hora de acostarse.
- Maximiliano se desnudaba para acostarse.
- Y acostarse tan sereno como todas las noches.
- Por la noche al acostarse se atiza usted otra.
- Ahora dijo el simpático coronel retirado, a acostarse.
- Pero estaba tan débil, que tuvo que volver a acostarse.
- Y ahora doña Rufina la hacía acostarse en su misma alcoba.
- No podía ella acostarse sin un beso de su marido en la frente.
- Eran encierros, ayunos y el castigo peor, el de acostarse temprano.
- Aquello de acostarse de día era una revolución que mareaba a Guimarán.
- Ana sonreía, hermosa y fresca con su traje sencillo de la hora de acostarse.
- Cada cual fué a acostarse donde pudo, y Martín le dijo a Bautista en francés.
- Cuando subió a acostarse no tenía ya el rostro encendido, sino de color de cola.
- A las diez estaba el misántropo en su habitación, disponiéndose para acostarse.
- Nada, nada, aquella misma noche al acostarse, le había de contar todo a Baldomero.
- Celebraron los demás circunstantes las granujerías de Fernando el de Amezqueta y fueron a acostarse.
- VIII Escenas de la vida íntima i A poco de acostarse notó Jacinta que su marido dormía profundamente.
- Una mujer seca, delgada, fría, ceremoniosa, la obligaba a acostarse todas las noches antes de tener sueño.
- No se desnudaron los más, que con acostarse como andaban de día, cumplieron con el precepto de dormir en cueros.
- Es cuestión de nombres y de que diéramos en llamar dormir a lo que llamamos despertar, y acostarse al levantarse.
- La misma noche, antes de acostarse, presenció el capellán una escena extraña, que le sepultó en mayores confusiones.
- Al día siguiente, por la noche, iba a acostarse Martín, cuando la posadera le llamó y le entregó una carta, que decía.
- Sin darse cuenta de ello, se vio junto al cortinaje que cubría la puertecilla por donde entraba doña Manuela todas las noches a la hora de acostarse.
- Y al acostarse, al dejar en una percha una prenda de abrigo interior, de franela, murmuró a media voz don Álvaro, como hablando con el lecho, a cuyo embozo echaba mano.
- Dio orden a los criados de acostarse, y a las once y media, de puntillas y sin tropezar en nada, a pesar de ir a obscuras, bajó al parque en zapatillas, armado de escopeta.
- Se acordaba de su Jáuregui y de las cosas oportunas y sapientísimas que este decía sobre todo desgraciado que se metía con curas, pues era lo mismo que acostarse con niños.
- Despertó repentinamente, resintiéndose de una punzada dolorosa en la mano derecha, sobre la cual había gravitado el peso del cuerpo todo, al acostarse del lado izquierdo, posición favorable a las pesadillas.
- Jamás el Arcipreste, ni confesor alguno había prohibido a la Regenta esta voluptuosidad de distender a sus solas los entumecidos miembros y sentir el contacto del aire fresco por todo el cuerpo a la hora de acostarse.
- A poco de acostarse, observó que su marido, sentado frente a la mesa donde estaba la luz, sacaba del bolsillo un paquete, después otro, objetos envueltos en papeles, y los ponía frente a sí, como un hombre que se prepara a trabajar.
- Después se sentó en una mecedora junto a su tocador, en el gabinete, lejos del lecho por no caer en la tentación de acostarse, y leyó un cuarto de hora un libro devoto en que se trataba del sacramento de la penitencia en preguntas y respuestas.
- No sabía, pero como yo no quiero las mujeres para consejeras ni bufonas, sino para acostarme con ellas, y si son feas y discretas es lo mismo que acostarse con Aristóteles o Séneca o con un libro, procúrolas de buenas partes para el arte de las ofensas.
- El abono que tomaron en el Real a un turno de palco principal fue idea de Don Baldomero quien no tenía malditas ganas de oír óperas, pero quería que Barbarita fuera a ellas para que le contase, al acostarse o después de acostados, todo lo que había visto en el Regio coliseo.
- Pero al acostarse volvió Ido a ser atormentado por sus temores, y no tuvo más remedio que estar toda la noche hecho un ovillo, con las manos cruzadas en la cintura, porque si en una de las revueltas que ambos daban sobre los accidentados jergones la mano de su mujer llegaba a tocar el duro, se lo quitaba, tan fijo como tres y dos son cinco.
- ¡A matarse, al camino! Y cuando se abrían las navajas y se enarbolaban taburetes, en noche de domingo, Copa, sin hablar palabra ni perder la calma, surgía entre los combatientes, agarraba del brazo á los más bravos, los llevaba en vilo hasta la carretera, y atrancando la puerta por dentro, empezaba á contar tranquilamente el dinero del cajón antes de acostarse, mientras afuera sonaban los golpes y los lamentos de la riña reanudada.