Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra acudió

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra acudió en el contexto de una oración.

Término acudió: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "acudió" aquí tienes una selección de 23 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra acudió para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Entonces acudió a la mamá.
  • El niño acudió al reclamo.
  • Santa Cruz acudió pronto a la defensa.
  • Sabel, muy servicial, acudió a ayudarla.
  • Como San Simón Estilista acudió Trabuco, que estaba presente.
  • Viéndole Fortunata en aquel apuro, acudió a remediarlo, diciendo.
  • Al oír la campanilla, acudió la chica dando traspiés y restregándose los ojos.
  • ¡Pero, señor, quién anduvo aquí! Acudió Ana, porque llegó a su cuarto el ruido.
  • Pero el prestidigitador acudió a defender la suerte con la presteza de su flexible ingenio.
  • ¡A la oreja madre! ¡a la oreja madre! gritó, y la bandada de mochuelos acudió al farol delante del Ratón.
  • Con la fraternidad del ebrio, acudió Terreròla el mayor en auxilio de su rival, mirando hostilmente á Batiste.
  • Un año hizo una espléndida novena a San Francisco, a la cual acudió toda Vetusta edificada, como decía Bermúdez.
  • Cuando una vez creyó observar en el muchacho inclinaciones ascéticas, acaso místicas, acudió alarmada al padre Alvarez.
  • Por fin, acudió la católica al Gobernador, y el Gobernador mandó que saliese Mauricia del poder de Poncio Pilatos, o sea de Don Horacio.
  • En efecto, Gravina acudió al consejo, llevando al teniente general Álava, a los jefes de escuadra Escaño y Cisneros, al brigadier Galiano y a mí.
  • Y casi al punto mismo en que acudió a su memoria tan severo dictamen, arrepintióse el capellán, sintiendo cierta penosa inquietud que no podía vencer.
  • De veras que desconfiaba, porque cuando ella extendió sus manos para coger las papeletas, acudió él a defenderlas como se defiende una propiedad sagrada.
  • Un día que acudió más diligente al cacareo delator, divisó agazapado en el fondo del gallinero, escondiéndose como un ratoncillo, un rapaz de pocos años.
  • Para mayor seguridad don Víctor compró un reloj despertador que sonaba como un terremoto y con este aviso automático, como él decía, acudió en adelante a la hora señalada para la cita.
  • Acudió de repente a su memoria aquella tarde de la lectura de San Agustín en la glorieta de su huerto, en Loreto, cuando era niña, y creyó oír voces sobrenaturales que estallaban en su cerebro.
  • Se quejaba de una aflición, una cosa repentina, y Julián, turbado pero compadecido, acudió a empapar una toalla para humedecerle las sienes, y a fin de ejecutarlo se acercó a la acongojada enferma.
  • Acudió a él su amante esposa, muy asustada de verle así y de oír los ayes lastimeros que de sus labios se escapaban, junto con una expresión fea que se perdona fácilmente a los hombres que padecen.
  • En dos o tres días refrescó sus lecturas, rehízo su erudición descompuesta en los viajes y en la vida de libertino, y bien preparado acudió al torneo a que el otro le retaba con sabidurías de tercera mano, aprendidas en los libritos franceses de ciencia popular a treinta céntimos el tomo.