Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra acuerda

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra acuerda en el contexto de una oración.

Término acuerda: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "acuerda" aquí tienes una selección de 21 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra acuerda para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Ya no se acuerda.
  • Sí, sí se acuerda, madre.
  • Ni se acuerda de usted para nada.
  • ¿Quién no se acuerda de Escriú?
  • ¿Ahora se acuerda usted de eso, don Andrés?
  • Si oye unas campanadas se acuerda de la muerte.
  • Si él no se acuerda ya ni del santo de mi nombre.
  • Está casado, es muy feliz, y no se acuerda de mí.
  • ¿Se acuerda usted de aquel don Cleto, el viejecito?
  • De los que fueron fieles a la tradición, ¿quién se acuerda?
  • ¿Se acuerda usted de aquellos estudiantes que nos dieron tanta guerra?
  • ¿Se acuerda usted de la burra que hubo que buscar en Cebre para mi mujer?
  • Tu verdugo no se acuerda ya de ti para nada, y ahora tiene amores con otra mujer.
  • Lo mismo que aquel tendero de la calle Mayor, aquel Rubio que tenía peletería, ¿se acuerda usted?
  • Y, sin embargo, a pesar de que no ve a nadie ni oye nada, ella se acuerda siempre de la deuda terrible.
  • ¡Cuánta brutalidad! ¡Cuánto absurdo! ¿Se acuerda usted del pobre Haussonville que conocimos en Estella?
  • Y se acuerda que Visita y Quintanar lleven a aquella señora a su casa, bien tapada, en la berlina de la Marquesa.
  • Se acuerda uno de las cosas contra toda lógica, y a veces el encadenamiento de las ideas es una extravagancia y hasta una ridiculez.
  • Pero a una derrochadora, que sólo se acuerda de su hermano en los apuros, y cuando tiene cuatro cuartos desprecia sus consejos, a ésa no le doy ni esto.
  • Doña Bárbara se acuerda de haber visto el primer billete que llevaron a la tienda como un objeto de curiosidad, y todos convinieron en que era mejor una onza.
  • Yo la conté su dinero y, estándosele dando, la desventura, que nunca me olvida, y el diablo, que se acuerda de mí, trazó que la venían a prender por amancebada, y sabían que estaba el amigo en casa.