Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "acuerdas" aquí tienes una selección de 37 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra acuerdas para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿Te acuerdas?
- ¿Te acuerdas?
- ¿Te acuerdas?
- ¿No te acuerdas?
- ¿No te acuerdas?
- ¿Te acuerdas tú?
- Tú bien te acuerdas.
- ¿De qué te acuerdas?
- ¿Te acuerdas de más?
- ¿No te acuerdas de mí?
- ¿Te acuerdas tú, Bárbara?
- Vamos, ¿a que no te acuerdas?
- ¿Te acuerdas de la Brigadiera?
- Tú no te acuerdas, pero yo sí.
- ¿Te acuerdas de lo que sostenías?
- Qué tiempos aquellos! ¿Te acuerdas?
- ¿Te acuerdas de cuando yo estaba loco?
- ¡Eso! ¿Te acuerdas de la carta del aya?
- ¿Te acuerdas de lo que te pasó en Granada?
- ¿Te acuerdas de aquella danza de las Bacantes?
- ¿Te acuerdas de cuando me adorabas, te acuerdas?
- El hijo del tío Pallús ¿te acuerdas, Amparito.
- ¿No te acuerdas de haberme visto en casa de la Paca?
- Toda la noche estuviste muy inquieto, ¿no te acuerdas?
- Tú no te acuerdas de Santa Bárbara sino cuando truena.
- ¿Te acuerdas del pañolito por la cabeza con el pico arriba y la lazada?
- Tú, como te estás durmiendo hasta las once de la mañana, no te acuerdas del que madruga.
- ¿Te acuerdas de aquel baile fantástico que bailaban los Bufos que vinieron el año pasado?
- ¿Te acuerdas de lo de aquel bárbaro de Pascualón, el guarda de tu cortijo de Majadalaprieta?
- ¿Te acuerdas de lo que me dio que hacer aquella miserable calumnia por ser tú noble y confiadote?
- ¡y qué mona estaba con su vergüenza! ¿Te acuerdas de aquel palmito descolorido con cabos negros?
- ¿Te acuerdas de Tarsila que tuvo aquel lance con aquel cadete, y después con Alvarito Mesía no sé qué amoríos?
- Pondré singular cuidado en que ignore esto Juan Pablo Rubín, que fue quien me presentó a ti, en la calle, ¿te acuerdas?
- Cómo tendrás esa cabeza dijo Barbarita con mucho fuego, que ni siquiera te acuerdas de que me diste medio duro para la lotería.
- Bien te acuerdas de mi famosa levita, de lo mal que me estaba y de lo desmañado que era en tu presencia, pues no me arrancaba a decir una palabra sino cuando alguien me ayudaba.
- De seguro que ahora, siendo rico, levantándote tarde y paseando en carruaje, te acuerdas con envidia de los tiempos en que bajabas a barrer la tienda a las seis de la mañana y echabas un párrafo con las criadas que van a la compra.
- ¿Te acuerdas cuando por las noches nos hacía rezar el rosario, cómo le cambiaba la voz al llegar a aquel padrenuestro y avemaría por el eterno descanso del alma de nuestra madre, y luego aquellos otros por el de su madre, nuestra abuela, a las que no conocimos?