Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "adónde" aquí tienes una selección de 80 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra adónde para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿Adónde?
- ¿Adónde?
- ¿Adónde vas?
- ¿Pero adónde?
- Pero, ¿adónde?
- ¿Y adónde iba?
- ¿Adónde se va?
- ¿Adonde va usted.
- ¿Adónde iríamos?
- ¿Adónde vas a ir?
- ¿Adónde lo hubiste?
- Pero ¿adonde va usted?
- ¿Adónde quieres ir tú?
- ¿Y adónde es su tierra?
- XXVIII ¿Adónde van ustedes?
- ¿Y adónde lleva ese agujero?
- ¿Adónde irás tú, pobrecito?
- ¿Adonde iría esta pobre gente?
- ¿Adónde había ido su doncella?
- Saben adónde van, de dónde vienen.
- Pero Dios mío, ¿adónde nos llevan?
- ¡Tendré que marcharme! ¿Y adónde?
- Marido y señor mio, ¿adónde os llevan?
- Mary me preguntó adónde iba a llevarla.
- Marido y señor mío, ¿adónde os me llevan?
- No sé adónde diablos se me ha ido la razón.
- Don Eugenio andaba sin saber adonde dirigirse.
- ¡Anda tú, pendón ! ¿Adónde vais, pingos ?
- Su padre fue un tronera y vea usted adonde llegó.
- Preguntéle cómo se llamaba y adónde iba y a qué.
- ¿Por qué no había de ir él adonde iban los otros?
- Conozco adonde se llega siguiendo ese camino en que os halláis.
- Luego señalémosle su diócesis en el pueblo adonde él solo busque y apolille.
- Y emprendió el camino hacia Valencia, temblando de frío, sin saber adónde iba.
- Yo gocé de la ocasión, habléla, y preguntóme que adónde iba y algo de mi vida.
- Entró el nuevo Tristán en Batavia, adonde habíamos ido a desembarcar unos negros.
- Desde el cazadero, adonde llegaron a cosa de las nueve, desparramáronse por el monte.
- Alquilé una mula y salíme de la posada, adonde ya no tenía que sacar más de mi sombra.
- No sabían adonde ir, y al fin, insensiblemente, sin ponerse de acuerdo, encamináronse allá.
- En aquel Café del Siglo, adonde iba Sañudo, el público, en su mayoría, era de estudiantes.
- Ella no deseaba otra cosa, pero insistía en su oposición por ver adónde llegaba el capricho del ama.
- ¿Y adónde se hallará ése decía yo entre mí si Dios agora de nuevo, como crió el mundo, no le criase?
- Julián se refugió en su cuarto, adonde hizo subir, medio arrastro, al niño, para la lección acostumbrada.
- Me encargaron de buscar un socio capitalista que pusiera los medios necesarios para ir adonde está el tesoro.
- Esto era de la parte de abajo y nuestra, pero de la de arriba, adonde estaban las monjas, era cosa de ver también.
- Nunca dice adonde va, y eso que, aunque me esté mal el decirlo, aquí se le traía con las mayores consideraciones.
- Yo me iba determinando a quebrar el ayuno, y llegué con esto a la esquina de la calle de San Luis, adonde vivía un pastelero.
- Un pedacito de un librillo que tengo hecho a las once mil vírgenes adonde a cada una he compuesto cincuenta octavas, cosa rica.
- De allí teníamos que saltar a la galería redonda del coronamiento de popa, adonde daban los balcones de la cámara del comandante.
- Y ansí pasamos adelante hasta la puerta del mesón, adonde pluguiere a Dios nunca allá llegáramos, según lo que me sucedía en él.
- Y si tanta prisa tenéis, yo me voy a la sopa de San Jerónimo, adonde hay aquellos frailes de leche como capones, y allí haré el buche.
- Y ansí nos fuimos hasta otro lugar de aquel cabo de Toledo, hacia la Mancha, que se dice, adonde topamos otros más obtinados en tomar bulas.
- Consideraba yo que iba a la Corte, adonde nadie me conocía, que era la cosa que más me consolaba, y que había de valerme por mi habilidad allí.
- Traía media docena de corchetes, verdugos de a pie, y dio con todo el colegio buscón en la cárcel, adonde se vio en gran peligro la caballería.
- Esto lo supieron poco después los médicos, en la casa nueva del Vivero, adonde se trasladó, como se pudo, el cuerpo inerte del digno magistrado.
- Al mismo tiempo mandó botar la ballenera, la izamos tirando de las cuerdas, y la bajamos al mar por el lado contrario adonde se encontraba el inglés.
- Ella le había hecho niño mimado de un Obispo, ella le había empujado para llegar adonde había subido, y ella ganaba lo que ganaba, podía lo que podía.
- Uno tiene la angustia, la desesperación de no saber qué hacer con la vida, de no tener un plan, de encontrarse perdido, sin brújula, sin luz adonde dirigirse.
- Después corrió al cuarto de los chicos, y á golpes y gritos los sacó en camisa, como un rebaño idiota y medroso que corre ante el palo, sin saber adónde va.
- Y como iba tentando si era allí el mesón, adonde él rezaba cada día por la mesonera la oración de la emparedada, asió de un cuerno, y con un gran sospiro dijo.
- Más inútil y egoísta aún, nunca quiso hacer nada, ni estudiar ni trabajar, y le habían colocado en una oficina del Estado, adonde iba solamente a cobrar el sueldo.
- Por agradarle, ¡cuántas funciones y misas había de costear yo! Y no haría esto con hipocresía, porque amándola, vendría la fe, la fe, sí, que se ha ido yo no sé adónde.
- Tú reconoces que fuera del dominio de las matemáticas y de las ciencias empíricas existe, hoy por hoy, un campo enorme adonde todavía no llegan las indicaciones de la ciencia.
- Desde la altura adonde habíamos subido se veían dos pueblecillos, uno que debía ser una aldea de pescadores, y el otro un pueblo de tierra adentro, rodeado de campos de labranza.
- Tanto gusté de las extrañas maneras de vivir del hidalgo, y tanto me embebecí, que divertido con ellas y con otras, me llegué a pie hasta las Rozas, adonde nos quedamos aquella noche.
- Ellos me préguntaron por él y díjele que no sabía adónde estaba y que tampoco había vuelto a casa desde que salió a trocar la pieza, y que pensaba que de mí y de ellos se había ido con el trueco.
- IV ABURRIMIENTO Las gestiones para encontrar un pueblo adonde ir no dieron resultado tan rápidamente como Andrés deseaba, y en vista de esto, para matar el tiempo, se decidió a estudiar las asignaturas del doctorado.
- De la niña que se le cayó la muñeca en un pozo seco adonde no podía bajar a sacarla y se puso a llorar, a llorar, a llorar, y lloró tanto que se llenó el pozo con sus lágrimas y salió flotando en ellas la muñeca.
- Disimulé, fue mi padre, curó al muchacho, apaciguólo y volvióme a la escuela, adonde el maestro me recibió con ira hasta que, oyendo la causa de la riña, se le aplacó el enojo considerando la razón que había tenido.
- Yendo que íbamos ansí por debajo de unos soportales en Escalona, adonde a la sazón estábamos en casa de un zapatero, había muchas sogas y otras cosas que de esparto se hacen, y parte dellas dieron a mi amo en la cabeza.
- Pero el joven, pálido y tembloroso, como si le atormentase algún pensamiento oculto, guiaba la conversación insensiblemente, y Amparito se dejaba arrastrar, segura de que por cualquier camino llegaría siempre adonde ella deseaba.
- Presentose en aquellos días al simpático joven la coyuntura de hacer su primer viaje a París, adonde iban Villalonga y Federico Ruiz comisionados por el Gobierno, el uno a comprar máquinas de agricultura, el otro a adquirir aparatos de astronomía.
- Tras esto dijo que iba a la Corte, porque un mayorazgo roído como él en un pueblo corto, olía mal a dos días, y no se podía sustentar, y que por eso se iba a la patria común, adonde caben todos y adonde hay mesas francas para estómagos aventureros.
- Y, ya que hubo acabado la misa y echada la bendición, tomóla con un pañizuelo, bien envuelta la cruz en la mano derecha y en la otra la bula, y ansí se bajó hasta la postrera grada del altar, adonde hizo que besaba la cruz, e hizo señal que viniesen adorar la cruz.
- Tratado Segundo Cómo Lázaro se asentó con un clérigo, y de las cosas que con él pasó Otro día, no pareciéndome estar allí seguro, fuime a un lugar que llaman Maqueda, adonde me toparon mis pecados con un clérigo que, llegando a pedir limosna, me preguntó si sabía ayudar a misa.
- Tratado Tercero Cómo Lázaro se asentó con un escudero, y de lo que le acaeció con él Desta manera me fue forzado sacar fuerzas de flaqueza y, poco a poco, con ayuda de las buenas gentes di comigo en esta insigne ciudad de Toledo, adonde con la merced de Dios dende a quince días se me cerró la herida.
- Y la mayor y fundamento de las otras fue que cuando llegué a casa y fui a ver una arca, adonde tenía en una maleta todo el dinero que había quedado de mi herencia y lo que había ganado, menos cien reales que yo traía conmigo, hallé que el buen licenciado Brandalagas y Pero López habían cargado con ello y no parecían.
- Cansado de mirar o no pudiendo ver lo que buscaba allá, hacia la Plaza Nueva, adonde constantemente volvía el catalejo, separose de la ventana, redujo a su mínimo tamaño el instrumento óptico, guardolo cuidadosamente en el bolsillo y saludando con la mano y la cabeza a los campaneros, descendió con el paso majestuoso de antes, por el caracol de piedra.
- Llovió poco, las cosechas fueron malas durante cuatro años, y Batiste no sabía ya qué hacer ni adónde dirigirse, cuando en un viaje á Valencia conoció á los hijos de don Salvador, unos excelentes señores (Dios les bendiga), que le dieron aquella hermosura de campos, libres de arrendamiento por dos años, hasta que recobrasen por completo su estado de otros tiempos.
- Y cuando salgas de ella a altas horas de la noche en sucio carro para ser conducido adonde te explotarán por última vez, convirtiendo tu piel en zapatos, tus huesos en botones y tu carne en abono fertilizante, por la puerta entreabierta entrará la pobreza, la desesperación de una miseria disimulada, y quién sabe si la deshonra, eterna compañera de los que se aferran tenazmente a las alturas de donde les arrojan.