Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra agradecía

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra agradecía en el contexto de una oración.

Término agradecía: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "agradecía" aquí tienes una selección de 20 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra agradecía para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Mucho agradecía la desdichada joven aquellas visitas.
  • La Regenta agradecía al Magistral su prudencia, su discreción.
  • Agradecía mucho estas finezas el chico, y se comía la golosina.
  • Ella agradecía el ofrecimiento del señor Peña, pero no podía aceptar.
  • Ella se lo agradecía y se lo pagaba siendo su abogado más elocuente en todas partes.
  • El Marqués agradecía a don Álvaro su abnegación, y le pagaba diciéndole, por ejemplo.
  • La soledad le iba pesando un poco a don Víctor y aquellas visitas las agradecía en el alma.
  • Y parecíanme a mí tan bien estos pensamientos honrados, que yo me los agradecía a mí mismo.
  • Don Álvaro agradecía la delicadeza de sus cómplices y callaba también, tranquilo y satisfecho.
  • La bondad con que agradecía la atención más leve, pagándola con frases compuestas, pero sinceras.
  • Ella se lo agradecía y, como en tiempo antiguo, procuraba aturdirse, no pensar en los peligros de aquella amistad.
  • Esto lo agradecía tanto el enfermo que se le aumentaba el amor, si fuera capaz de aumento lo que ya era tan grande.
  • Doña Águeda agradecía este triunfo como Fidias pudiera haber agradecido la admiración que el mundo tributó a su Minerva.
  • Don Víctor agradecía en el alma aquella solicitud doméstica, pero en lo que tocaba a él hubiera preferido que las cosas siguiesen como hasta allí.
  • El padre, siempre silencioso é impasible, recibía las visitas, estrechaba manos, agradecía con movimientos de cabeza los ofrecimientos y las frases de consuelo.
  • Y don Álvaro agradecía a Visitación el aviso y volvía a engolfarse en el palique general, ocultando como podía su aburrimiento que para sus adentros llamaba soberano.
  • Entraba de noche muy tarde, y casi siempre comía fuera, lo que agradecía mucho doña Lupe, pues Nicolás con su voracidad puntual le desequilibraba el presupuesto de la casa.
  • Sentía entonces remordimientos, se apiadaba de Mesía, le agradecía en el alma su silencio y atención, y le invitaba muchas veces a tomar un vaso de cerveza alemana en su casa.
  • De Pas respondía con mal disimulado despego a las coqueterías de Obdulia y no le agradecía siquiera el holocausto que le estaba ofreciendo de los obsequios de Joaquín Orgaz que ella desdeñaba con mal disimulado énfasis.
  • Mucho agradecía esto el joven, y juzgando por sí mismo, creía que la indulgencia de doña Lupe se derivaba de un afecto, cuando en rigor provenía de esa imperiosa necesidad que sienten los humanos de ejercitar y poner en funciones toda facultad grande que poseen.