Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ajenas" aquí tienes una selección de 22 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ajenas para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Es gana de meterse en vidas ajenas.
- No hay que meterse en vidas ajenas.
- No me gusta meterme en vidas ajenas.
- Pues ¿qué diré del modo de comer en casas ajenas?
- Pesquisar y procurar de saber vidas ajenas para contárselas.
- Perdone las flaquezas ajenas y piense bien, y no se cuide de apariencias.
- Pero allí pasaba el rato enterándome de las vidas ajenas, y me entretenía.
- Porque somos esclavos de las acciones ajenas, y las nuestras no son la norma de nuestra vida.
- Pagamos las más veces los estómagos de vacío, que es gran trabajo traer la comida en manos ajenas.
- Era buena para todo, y se aburría en casa de Quintanar, donde no había aventuras ni propias ni ajenas.
- Veíase que era mozo inteligente, de bastante lectura y determinado a lidiar con las enfermedades ajenas.
- Es decir, son explotadoras, lo cual sucede, por ejemplo, con las orobancas, que crecen sobre ajenas raíces.
- No he conocido a nadie de un valor más sereno ni de mayor indulgencia y generosidad para las debilidades ajenas.
- ¡meterme en vidas ajenas! La impresión que saqué el otro día es que por el momento no es ella quien te le distrae.
- Examínese y mire si no entra en ello un deseo de afrontar las preocupaciones ajenas, de desafiar la opinión pública.
- Pasaba la vida ocupada en su gran pasión de tratar asuntos de los demás, de chupar golosinas ajenas, y comer fuera de casa.
- ¡Qué malo era el hombre! ¿Por qué recrearse en aquellas tristezas cuando eran ajenas, si tanto dolían cuando eran propias?
- El ver las huertas y las casas ajenas desde lo alto de la muralla, y el contemplar los trabajos de los demás, iba dando a Martín cierta inclinación a la filosofía y al robo.
- ¡Señor, que nos ahogamos! Don Alonso no me hizo caso, y aun creo, si la memoria no me es infiel, que sin abandonar su actitud pronunció palabras tan ajenas a la situación como éstas.
- Deseosa de llegar antes, abandonó á la vaca y al ternerillo, y las dos bestias siguieron su marcha tranquilamente, como quien no se preocupa de las cosas ajenas y tiene el establo seguro.
- La lectura es vida artificial y prestada, el usufructo, mediante una función cerebral, de las ideas y sensaciones ajenas, la adquisición de los tesoros de la verdad humana por compra o por estafa, no por el trabajo.
- Yo vi el cielo abierto, y en son de entretenimiento para el camino, le rogué que me contase cómo y con quiénes y de qué manera viven en la Corte los que no tenían, como él, porque me parecía dificultoso en este tiempo, que no solo se contenta cada uno con sus cosas, sino que aun solicitan las ajenas.