Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra alargando

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra alargando en el contexto de una oración.

Término alargando: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "alargando" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra alargando para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Quelo citunas replicó alargando la jeta.
  • Ven, ven, hijito exclamó ella alargando sus brazos desnudos.
  • Yo que vi al corchete que, alargando la mano, tomó el salero y dijo.
  • Pues la voz pública se engaña gritó Ido alargando el cuello y accionando con energía.
  • Severiana empezó a sacar su repuesto, y alargando la mano lo mostraba de la puerta afuera.
  • Aquel animal alargando su manso hocico había visto venir al mundo á casi todos sus hijos.
  • Lo que es el dinero no lo tomo declaró la enferma del corazón, alargando los labios como los niños mimosos.
  • Parece que la santa frecuenta ahora estos barrios murmuró doña Lupe, alargando la cabeza para observarla por la calle abajo.
  • Fuertemente asida con ambas manos a los hierros, la cara pegada a estos, alargando la boca para ser mejor oída, decía con voz plañidera.
  • La rabia surgió terrible en su alma, y sin reparar en lo que hacía, incorporose en el lecho, alargando las manos a la percha para coger su ropa.
  • ¡Qué mulata está la olla! Ya mi tío estaba tal, que alargando la mano y asiendo una, dijo con la voz algo áspera y ronca, el un ojo medio acostado y el otro nadando en mosto.
  • Pero tuvo una idea, y dijo Cabeza, 10, sacando la suya por la ventanilla, alargando el brazo y tocando con la llave que en la mano llevaba, al modo de un arma, el brazo del cochero.
  • La jorobada y un su hermano, también algo cargado de espaldas, entraban con las manos de papel, y dando brazadas por entre las mesas del centro, iban alargando periódicos a todo el que los pedía.
  • Gritó la Marquesa incorporándose un poco y alargando una mano, que desde lejos, y gracias a su buena estatura, pudo estrechar el Magistral con gallardía, haciendo un arco sobre el cuerpo gentil, color cereza, de Obdulia, que desde allá abajo parecía querer tragar al buen mozo en los abismos de los grandes ojos negros.