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Ejemplos de oraciones con la palabra alcalá

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra alcalá en el contexto de una oración.

Término alcalá: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "alcalá" aquí tienes una selección de 31 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra alcalá para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Yo le dije que de Alcalá.
  • Es mi sobrino, maeso en Alcalá, gran supuesto.
  • De la convalecencia y ida a estudiar a Alcalá de Henares.
  • Y más que es menester hacerse a comer poco para la vida de Alcalá.
  • De la entrada de Alcalá, patente y burlas que le hicieron por nuevo.
  • Este, pues, me escribió una carta a Alcalá, desde Segovia, en esta forma.
  • Ahí están Gravina, Valdés, Cisneros, Churruca, Alcalá Galiano y Álava.
  • Calle de Alcalá, Peligros, Caballero de Gracia, ellos delante, nosotros detrás.
  • Levantéme de la cama, y hasta hoy no se ha acabado de solemnizar la burla en Alcalá.
  • Muy mal debe andar la máquina, cuando a mitad de la calle de Alcalá ya estoy rendido.
  • Tú que tienes ya el corazón como la puerta de Alcalá, de tanta gente como ha entrado por él.
  • Citaba a la Vidaña, su concurrente en Alcalá, y a la Plañosa, en Burgos, a Muñatones la de Salamanca.
  • Del camino de Alcalá para Segovia, y de lo que le sucedió en él hasta Rejas, donde durmió aquella noche.
  • Alcalá Galiano mandaba la maniobra y la artillería como si hubiéramos estado haciendo el saludo frente a una plaza.
  • También puede decirse que otro más caballero y más generoso que Don Dionisio Alcalá Galiano no ha nacido en el mundo.
  • Y todavía me dan ganas de llorar cuando me acuerdo de Don Dionisio Alcalá Galiano, el más valiente brigadier de la armada.
  • Yo que llegaba a mi casa dispuesto a andar otro tanto, ahora me siento fatigado a la mitad de esta condenada calle de Alcalá.
  • Desde que empezó la batalla, Don Dionisio Alcalá Galiano sabía que la habíamos de perder, porque aquella maldita virada en redondo.
  • Alcalá Galiano revistó la tripulación al mediodía, examinó las baterías, y nos echó una arenga en que dijo, señalando la bandera.
  • Yo no hacía a solas sino considerar cómo casi era peor lo que había pasado en Alcalá en un día que todo lo que me sucedió con Cabra.
  • Pasáronsenos tres meses en esto, y, al cabo, trató don Alonso de enviar a su hijo a Alcalá a estudiar lo que le faltaba de la Gramática.
  • Los amigos se habían trasladado a una casa de la calle de Alcalá, la de Casa Irujo, que tiene ventanas al parque del ministerio de la Guerra.
  • Traía encima de muy buena camisa, jubón, ropa, saya y manteo, un saco de sayal roto, de un amigo ermitaño que tenía en las cuestas de Alcalá.
  • Subieron juntos la cuesta de la calle de Alcalá, y al llegar a la esquina de la de Peligros, Montaner insistió para que entraran en el café de Fornos.
  • Llevaban tres carros, y quiso Dios que entre los compañeros iba uno que lo había sido mío del estudio en Alcalá, y había renegado y metídose al oficio.
  • Fuime con él y empecéle a contar que una mujercilla que él había querido mucho en Alcalá sabía yo dónde estaba, y que le podía dar entrada en su casa.
  • Vamos, que también Gravina, si se hubiera opuesto a la salida de la escuadra, como opinaban Churruca y Alcalá Galiano, habría evitado este desastre que parte el corazón.
  • Fuime luego a apear al mesón del Moro, donde me topó un condiscípulo mío de Alcalá, que se llamaba Mata, y agora se decía, por parecerle nombre de poco ruido, Matorral.
  • La discusión fue muy viva y acalorada, y Alcalá Galiano cruzó con el almirante Magon palabras bastante duras, que ocasionarán un lance de honor si antes no les ponemos en paz.
  • Pero, mujer repuso temblando mi amo, estaba aquí mirando el derrotero de Alcalá Galiano y de Valdés en las goletas Sutil y Mejicana, cuando fueron a reconocer el estrecho de Fuca.
  • La previsión, la serenidad, la inquebrantable firmeza, caracteres propios de las organizaciones destinadas al mando de grandes ejércitos, no las tuvieron sino Don Cosme Damián Churruca y Don Dionisio Alcalá Galiano.