Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra alegre

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra alegre en el contexto de una oración.

Término alegre: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "alegre" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra alegre para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Me alegré.
  • La borraja es alegre.
  • Canta algo más alegre.
  • Estaba alegre, sin nubes.
  • Se entiende, un poco alegre.
  • Cantadle al tío algo alegre.
  • El día estaba claro y alegre.
  • Fue la comida alegre en extremo.
  • Llevaba una vida ligera y alegre.
  • Pero al ver a su mujer se puso alegre.
  • Decididamente, el tío se ponía alegre.
  • La moza es alegre como unas castañuelas.
  • No es día de llorar, sino de estar alegre.
  • Don Juan comenzaba a mostrarse más alegre.
  • La casa es alegre hasta de noche dijo ella.
  • Jacinta parecía alegre, Dios sabría por qué.
  • Esta es una capital de provincia alegre y sana.
  • Es bonita la casa, y alegre, sí señor, alegre.
  • ¡Qué alegre está el tiempo! ¿De qué te ríes?
  • De burlona y alegre, la hizo triste y sentimental.
  • Era una mañana de Junio alegre, tibia, sonrosada.
  • Y con gesto muy alegre y risueño me lo dio, diciendo.
  • Se me figura que está usted menos alegre, preocupado.
  • La señorita Rita tiene el genio así, franco y alegre.
  • ¿No ves que esa familia no tiene un nene que la alegre?
  • Vida alegre, buenos alimentos, carne y leche sobre todo.
  • Pero para alegrar a los demás hay que estar alegre una.
  • Volvió a oirse la risa alegre y chillona de la muchacha.
  • Era más guapo, más sonrosado, más alegre y más gordo.
  • Y nadie estuvo en ella más alegre que lo estuvo Gertrudis.
  • Y con aquél pasé aquel día, no tan alegre como el pasado.
  • Teresina, el chocolate gritaba alegre, frotándose las manos.
  • Al otro día entró el simpático amigo más alegre y excitado.
  • Venía alegre, vaporosa, y con las apariencias de un torbellino.
  • Porque yo, yo misma, ¿qué te parezco, Carita, triste o alegre?
  • Este trabajo ponía alegre a Nelet y excitaba su jocosidad brutal.
  • Mesía había encontrado a la Regenta expansiva, alegre, confiada.
  • Pues no sé si eres triste o alegre, pero a mí me pareces alegre.
  • Después pensó dejar un recuerdo alegre y divertido en la cárcel.
  • Y un coche se desliza ligero, con alegre tintineo, sobre el asfalto.
  • La vista del cuadrilátero de la plaza era bonita, despejada y alegre.
  • La plazuela de las de Pajares tenía un vecindario bullicioso y alegre.
  • La pobre muchacha, tan alegre y tan viva naturalmente, era una víctima.
  • Se acostó en el lecho blanco y alegre que estaba junto al de Quintanar.
  • Oyó risas, cuchicheos, jarana alegre, impropia del lugar y la ocasión.
  • Y tiene el amor de la vida alegre, de la naturaleza, la manía de la salud.
  • IV El Carnaval de aquel año fue muy alegre para la familia de doña Manuela.
  • ¡Dos años hace que no he veraneado! decía Quintanar alegre como un chiquillo.
  • No me sentía alegre, sino agresivo, con gana de hacer una brutalidad cualquiera.
  • Cuando estaba alegre, los objetos se revestían a sus ojos de maravillosa hermosura.
  • Y a los demás, por ser oficio alegre y de pullas, que se acomoden en mozos de mulas.
  • Este entró muy alegre, saludando a la familia, y dando un apretón de manos a Moreno.
  • Cuando Zaldumbide se encontraba alegre y con ganas de pasar el rato, pegaba él mismo.
  • Había subido la luenga calle con aires de paseante, distraída, alegre, vago el mirar.
  • Recibióme muy alegre diciendo que tenía cara de hombre agudo y de buen entendimiento.
  • Yo iba el más alegre del mundo en ver que no nos habíamos ocupado en buscar de comer.
  • Glocester, al verle tan alegre y decidor, amable con amigos y enemigos ocultos se dijo.
  • Era una canción al mismo tiempo alegre y melancólica, monótona y llena de variaciones.
  • Me voy, hijas mías dijo con expresión melancólica, a pesar de su carita siempre alegre.
  • Aquel tono alegre era más picante por el contraste con el rostro de Dolorosa de la joven.
  • Don Ciriaco muchas veces me decía, con una exasperación alegre que le era característica.
  • El tal Ulmus sylvestris era un chico simpático, buen mozo, alegre y de cabeza un tanto ligera.
  • Ya estaba decidida, y no crean, alegre como unas Pascuas, porque sabía lo que tenía que hacer.
  • Cuando nuestro amigo, el viejo lobo de mar, estaba más alegre que de ordinario, contaba cuentos.
  • Yo no conocía a nadie, y me alegré de relacionarme con alguien que pudiese darme una orientación.
  • No se parece pensaba entre alegre y desalentada, cuando Izquierdo le señaló la puerta para que entrase.
  • La Shele era muy cariñosa, y sin duda de verse mimada en aquel trance, se encontraba alegre y sonriente.
  • Para la viuda, uno de los placeres más refinados era una sesión alegre con uno de sus antiguos amantes.
  • ¡Historias! Por detrás de la tapia del huerto se oyó entonces vocerío alegre y argentinas carcajadas.
  • El mundo, después de resucitar Nuestro Señor Jesucristo, parece más alegre, más lícitos sus placeres.
  • Es decir, a vestirse lúgubremente, y el alegre imperio de los colorines se derrumbaba de un modo indudable.
  • Aquella voz alegre me produjo una sensación indefinible, una sensación no sé si de miedo o de vergüenza.
  • Y ellas, que no estaban acostumbradas a ver tan alegre al viejo, volvían a gustar el vinillo para no enojarle.
  • Casi el ruido más alegre de su instrumento era cuando le faltaba una nota, y parecía tener un ataque de asma.
  • Catalina, en vez de ser obscura y cerril como su hermano Carlos, era pizpireta, sonriente, alegre y muy bonita.
  • A medida que se acercaban a Cebre, que entraba en sus dominios, se redoblaba la alegre locuacidad de don Pedro.
  • Por la noche, después de la cena, llegaban el señor Cuadros, Teresa y su hijo, y comenzaba la alegre reunión.
  • Con mucho gusto entró en aquel templo risueño, alegre, con sus adornos flamígeros de piedra blanca esponjosa.
  • Fortunato era un santo alegre que no podía ver una irreverencia donde se podía admirar y amar una obra de Dios.
  • La multitud se arremolinó, movida por el regocijo, y exclamaciones de alegre curiosidad salieron de muchas bocas.
  • De este libro, sin conocerlo, hablaba muy mal don Saturnino Bermúdez, cuando estaba un poco alegre, después de comer.
  • Ha de ser bastante cómoda, amena, ofrecer un paisaje alegre, tener cerca agua corriente, yerba fresca, leche de vacas.
  • Aquella noche el paraíso, alegre, entusiasmado, le parecía mucho más inteligente y culto que el señorío vetustense.
  • Doña Lupe, cuando entró su sobrina bastante sofocada por haber subido muy aprisa la escalera, admirose de verla tan alegre.
  • Las nueces lanzaban en sus sacos un alegre cloc cloc cada vez que la mano del comprador las removía para apreciar su calidad.
  • Era don Eugenio joven y alegre como unas pascuas, y su condición, más que de padre de almas, de pilluelo revoltoso y ladino.
  • Pero la música alegre botando de pilar en capilla, del pavimento a la bóveda, parecía iluminar la catedral con rayos del alba.
  • No tardaron los señoritos, a pesar del ideal, en tomar parte más activa en el entusiasmo alegre y expansivo de aquellas artistas.
  • ¡Qué alegre está el tiempo! Es que ha llegado el marqués, y desde que se sentó en la mesa empezaron Aparisi y él a tirotearse.
  • El delantero, ordinariamente bromista, alegre y revoltoso, manejaba el badajo de la Wamba con una seriedad de arúspice de buena fe.
  • Al pasar él junto á ellos, callaban, hacían esfuerzos para conservar su gravedad, aunque les brillaba en los ojos la alegre malicia.
  • Tomo mi real y jarro y a los pies dándoles priesa, comienzo a subir mi calle encaminando mis pasos para la plaza muy contento y alegre.
  • Además, ¿no estaba allí el Kempis sangrando, probando, como tres y dos son cinco, que en el mundo nunca hay motivo para estar alegre?
  • Determinéme de ir a una posada, donde hallé una moza rubia y blanca, miradora, alegre, a veces entremetida y a veces entresacada y salida.
  • Le presentaba primero fresco, colorado, alegre, como una flor, lleno de gracia, de sueños de grandezas, esperanza de los suyos y de la patria.
  • Un día de sol, en Mayo, Ana que se preparaba a una vida nueva, por dentro, cantaba alegre limpiando los estantes de la biblioteca en la quinta.
  • Cantaba alegre como un pájaro, mientras iba sacando la ropa del arca y la colocaba sobre su lecho, aún caliente y con las huellas de su cuerpo.
  • ¡es mi macho! Frígilis olvidó el guante y el gato, y quedó arrobado oyendo el repiqueteo estridente, fresco, alegre del jilguero de sus amores.
  • Enfrente don Víctor, un poco alegre, fingía enamorar a Visitación y recitaba versos de sus poetas adorados y repetía hasta parecer un martillo.
  • Pero cuando don Eugenio le invitó con alegre cordialidad a pasar en Naya el día del patrón, aceptó de buen grado, comprometiéndose a no faltarle.