Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra alfombra

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra alfombra en el contexto de una oración.

Término alfombra: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "alfombra" aquí tienes una selección de 21 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra alfombra para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Las pisadas las apagó en seguida la alfombra.
  • Mira cómo pusiste la alfombra cuando volviste de avisar al carbonero.
  • No había estera ni alfombra, a no contar la que rendía homenaje al sofá.
  • Sobre la alfombra, a los pies del lecho, había una piel de tigre, auténtica.
  • De pronto los cascos del caballo cesaron de resonar y se hundieron en blanda alfombra.
  • Las cortinas estaban torcidas, las guardamalletas mal colocadas, la alfombra mal casada.
  • ¡Buenas noches! sin levantar los ojos de la alfombra de fieltro, a cuadros verdes y grises.
  • Dejó caer sobre la alfombra La Etelvina, novela que había encantado su juventud, y exclamó.
  • Que se desprendiese una hoja del tallo ya marchito de una planta cayendo sin ruido sobre la alfombra.
  • La alfombra tupida que se parecía al mismo Mesía en lo de apagar todo rumor que delatase secretos amorosos.
  • Aquellas águilas, según el señor Páez, hacían juego con otras dos bordadas en la alfombra de su despacho.
  • ¡No me toques a las hijas del marqués! gritó la tía, poniéndose en pie y dejando caer el Werther sobre la raída alfombra.
  • En el principal había una embajada, y cuando en ella se celebraba sarao, decoraban la escalera con tiestos y le ponían alfombra.
  • ¡Todo era polvo allá dentro! Y los ojos de Ana fijos en el espanto, veían sobre la alfombra una imagen confusa del recuerdo formidable.
  • Su mano tropezó con una nariz en las tinieblas, oyó un grito de mujer estaba seguro y sintió ruido de sillas y pasos apagados en la alfombra.
  • Sobre la alfombra yacían dos o tres libros, pedazos de papel, barro del Vivero, hojas de flores, y una rota de Begonia, como un pedazo de brocado viejo.
  • Al pie mismo de la torre, el huerto de los Pazos se asemejaba a verde alfombra con cenefas amarillentas, en cuyo centro se engastaba la luna de un gran espejo, que no era sino la superficie del estanque.
  • Y, sin embargo, ¡qué deliciosa podría ser una conferencia íntima con Obdulia o con Ana sobre la verde alfombra ! El Magistral tuvo que quedarse con Ripamilán, don Víctor, el gobernador, Benítez y otros señores graves.
  • Si se entusiasmaba hablando de sus marchitos laureles, abría las arcas, abría los armarios, y seda, galones y plumas, abalorios y cintajos en mezcla de colores chillones saltaban a la alfombra, y en aquel mar de recuerdos de trapo perdía la cabeza Quintanar.
  • La claridad que bañó la habitación, una vez abiertas las maderas de la ventana, permitió a Nucha distinguir al fin el sofá de repis azul, los dos sillones haciendo juego, el velador de caoba, la alfombra tendida a los pies del sofá y que representaba un ferocísimo tigre de Bengala, color de canela fina.
  • En casa de doña Petronila, en el salón de balcones discretamente entornados, de alfombra de fieltro gris, era donde pasaban horas y horas los dos amigos del alma, hablando de intereses espirituales, como decía el gran Constantino, sin más testigo que el gato blanco, cada vez más gordo, que iba y venía sin ruido, y se frotaba el lomo contra las faldas de la Regenta y el manteo del Magistral, cada día más familiarmente.