Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "alguien" aquí tienes una selección de 99 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra alguien para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿Ha venido alguien?
- Si alguien nos viera.
- Aquí entró alguien.
- ¡Si alguien nos viera!
- Alguien se movía dentro.
- En efecto, alguien venía.
- Alguien estaba en la puerta.
- Alguien fué por el martillo.
- Alguien subía por el caracol.
- No sea cosa que alguien venga y.
- Luego que pasaron, alguien cerró.
- Yo he conocido a alguien de Lúzaro.
- Era alguien de la familia que se iba.
- Juraría que alguien anda en la puerta.
- Y si alguien lo creyera, él lo desmentiría.
- ¿Puede alguien casarse sin saber que se casa?
- Parecían de alguien que procuraba emboscarse.
- Me explico que alguien anhele llegar a la luna.
- Me vendría bien que alguien me los diese a mí.
- Porque yo necesito que alguien me quiera de firme.
- En los naufragios siempre hay alguien que se ahoga.
- Alguien se reirá de un filósofo de catorce años.
- Lo inmoral es lo que hace daño positivo a alguien.
- Vió a alguien que se movía a través de un cristal.
- Indudablemente, allá arriba había alguien viéndolo todo.
- ¡Ya verás, ya verás! Allí es uno alguien y supone algo.
- Alguien intentaba sorprenderle traidoramente por la espalda.
- Alguien abrió la portezuela y la volvió a cerrar en seguida.
- Y si alguien quería apoderarse de aquello, bien sabido era el remedio.
- Yo tengo que decirle a alguien que me muero de pena, que no puedo vivir.
- Alguien ha querido darte un bromazo, que por cierto es de muy mal gusto.
- De fijo fue la voz de Marcial, si es que realmente dijo alguien tal cosa.
- En cuanto alguien lo supiera había que proceder de prisa, con violencia.
- Si habré conocido en mi infancia a alguien que tenga criados, sin saberlo.
- ¿No siente usted un ruidito como si alguien estuviera tentando la cerradura?
- Pero alguien la sacó de aquel su primer molde para lanzarla a vida distinta.
- Pensé si alguien habría advertido en la casa que la cerrasen aquella noche.
- Estoy muerta de miedo, y por las noches sueño que alguien viene a robármelo.
- Hay alguien que te castiga, haciendo que la deshonra no pueda servirte de Dada.
- ¡Si alguien nos oyera, cómo se reiría de nosotros! Pero como no nos oye nadie.
- ¿Pero usted cree que por allá hay alguien que se esté durmiendo hasta el medio día?
- Le hubiera gustado comunicar a alguien sus impresiones y pensó en escribir a Iturrioz.
- Lo cierto era que alguien huía de él, fuese quien fuese, y nada tenía que hacer allí.
- Vosotros que le azuzáis díjoles la tiita, que en alguien tenía que descargar su enfado.
- No conoces a nadie y es conveniente que, en caso de necesidad, puedas dirigirte a alguien.
- El Morito me sacó del apuro, porque se acercó a decirme que venía alguien por la acera.
- Procuraré darme buena vida, y si tengo que hacer por alguien, ya sé a quién me dirigiré.
- Es que se pirraba por proteger, dirigir, aconsejar y tener alguien sobre quien ejercer dominio.
- El viejo recalcaba estas palabras, como si quisiera hacer responsable a alguien de su abandono.
- Jacinta observaba que alguien le hacía telégrafos desde la puerta, alzando un poco el cortinón.
- Yo no conocía a nadie, y me alegré de relacionarme con alguien que pudiese darme una orientación.
- Miraba con insolente fijeza, y cuando escuchaba a alguien, lo hacía con aire protector y desdeñoso.
- Y alguien encontró que la sirena del mascarón de proa tenía las facciones de la hermosa Hortensia.
- Márchate tranquilo, que alguien queda para proteger a los que te amaban y habían de formar tu familia.
- Aquí alguien nos vende, articula el abad de Ulloa en voz bronca, mirando desconfiadamente a don Eugenio.
- ¡Esta es la moral positiva! decía el Marquesito muy serio cuando alguien le oponía cualquier argumento.
- En efecto, la familia del corredor de obras (Mira el Río 12), merecía que alguien se interesara por ella.
- A veces, mientras leía, notaba que alguien abría la puerta con gran cuidado, sin ruido, por no distraerla.
- Y, por supuesto, era según él indispensable que alguien se disfrazase cambiando, por lo menos, de sombrero.
- Cuando crees que no me fijo en ti, estás ensimismada y te sonríes como si en espíritu hablaras con alguien.
- Estaba hablando su hermana Catalina, desde la ventana de su cuarto, con alguien que se encontraba en la huerta.
- En la lenta convalecencia y total soledad de Nucha, falta le hacía que alguien se consagrase a tan piadoso oficio.
- Y ahora, por si alguien duda todavía de que yo sea la cordura andando, voy a dar a todos la última prueba de ella.
- Hubo en la antesala exclamaciones como berridos y caricias que parecían golpes, cual si alguien riñese a brazo partido.
- Me parece lo mismo que si viéramos un gigante que marchara al parecer con un fin y alguien descubriera que no tenía ojos.
- Era que le acometía la pícara idea de que alguien entraba o quería entrar en la casa con intenciones de robarle su honor.
- En este momento, alguien metió el cañón de la pistola por un ventanillo que tenía la puerta, y disparó un tiro adentro.
- Alguien ha dicho que amores desgraciados la empujaron a la devoción primero, a la caridad propagandista y militante después.
- Tiempo hacía que Maximiliano deseaba hablar de aquella manera con alguien, y manifestar su pensamiento libre y sin turbación.
- El capitán nombró a Nissen teniente piloto, aunque acordó que siguiera de timonel hasta encontrar alguien que lo sustituyera.
- El padre o la madre que veía que el niño se le moría, necesitaba descargar en alguien su dolor, y lo descargaba en el médico.
- Si en lo más sabroso de su charla entraba alguien a comprar, Estupiñá le ponía la cara que se pone a los que van a dar sablazos.
- Venga la Marsellesa ! repitieron miles de voces con expresión amenazante, como si alguien se negase por anticipado a sus exigencias.
- Y furioso contra la fatalidad, que le había dado por madre a doña Manuela, cerraba los puños como si quisiera estrangular a alguien.
- Empujole hacia la puerta mirando a todos lados por si había en el recibimiento o en los pasillos alguien que tales despropósitos oyera.
- Poseía doña Lupe la aptitud y la vanidad educativas, y para ella no había mayor gloria que tener alguien sobre quien desplegar autoridad.
- Temía encontrar a alguien que le mirara con malicia, y pensaba lo que había de decir, aconteciendo las más de las veces que no decía nada.
- Si alguien me hubiera dicho que no era el rey, el czar, el emperador, el niño mimado de la suerte, le hubiera mirado con olímpico desprecio.
- Pasada la taberna, la muchacha corría y corría, creyendo que alguien iba á sus alcances, esperando sentir en su falda el tirón de una zarpa poderosa.
- Solía esparcir melancólicamente sus miradas por la calle, entre el gentío, sin fijarse en nadie, cual si buscaran a alguien que no quería dejarse ver.
- Aquí Don Evaristo se acercó más a ella, como si temiera que alguien le pudiese oír, y con el dedo índice muy tieso iba marcando bien lo que le decía.
- Si creían haber llegado demasiado lejos y temían que alguien pudiera sospechar de su acendrada religiosidad, se añadía, después de la murmuración escandalosa.
- Y el lindo bebé, aunque por costumbre seguía riendo, sentíase muy satisfecha en su interior de ser musa de alguien, honor que jamás alcanzaría su hermana Concha.
- Parece que está siempre distraído y como si estuviese pensando en otra cosa o en otra persona, ¡quién sabe! o temiendo que alguien nos vaya a sorprender de pronto.
- Pero luego creí mejor embestirla a usted directamente, y apelar a su conciencia, porque me parecía a mí que llamando a esa puerta, alguien me respondería desde dentro.
- Alguien, que luego no se supo quién fué, disparó un tiro contra el león, y en aquel momento insensato de fuga resultaron magullados y contusos varias mujeres y niños.
- ¡Gran Dios, qué gente! Y doña Manuela, viendo tales fachas, por una extraña relación de pensamientos, sujetó su bolso con las dos manos, como si alguien fuese a robarla.
- Bien te acuerdas de mi famosa levita, de lo mal que me estaba y de lo desmañado que era en tu presencia, pues no me arrancaba a decir una palabra sino cuando alguien me ayudaba.
- Era que la amazona de la huerta, al sentir el primer pellizco del viejo pirata, había contestado con una bofetada, contenta en el fondo de que alguien pusiera a prueba su virtud.
- Doña Bárbara vivía en la mayor intranquilidad, y cuando alguien le contaba que había visto a su ídolo en compañía de un individuo del arte del cuerno, se subía a la parra y.
- Total, que el piano tuvo que salir pitando, y sus arpegios y trinos se oían después perdidos y revueltos, como si alguien estuviera barriendo sus notas por la calle de Toledo abajo.
- Porque el que sostenga ahora que estoy loco es el que lo está verdaderamente, y si alguien me lo dice en mi cara, ¡vive Cristo, por la santísima uña de Dios!, que me la ha de pagar.
- Quemé la carta porque, perdiéndoseme acaso, no la leyese alguien, y comencé a disponer mi partida para Segovia, con fin de cobrar mi hacienda y conocer mis parientes para huir de ellos.
- En aquel instante llamó alguien a la puerta del convento, y a poco entró una señora, de visita, que pasó al salón, y enterándose de lo que ocurría, asomose también a la ventana baja.
- Ella tenía a los pies de la cama la caza del león, ¡pero estampada en tapiz miserable! Ana corrió con mucho cuidado las colgaduras granate, como si alguien pudiera verla desde el tocador.
- En el salón vio a varias personas, Casa Muñoz, Ramón Villuendas, Don Valeriano Ruiz Ochoa y alguien más, hablando de política con tal expresión de terror, que más bien parecían conspiradores.
- ¡Bravo!¡bravo! Y si por alguien se ha creído que yo puedo fraternizar con el escándalo, aunarme con la desfachatez y adherirme a la orgía, protesto indignado, que a muy otra cosa he venido aquí.
- Era el sumo sacerdote de este templo del alcohol, y al querer obsequiar á alguien, sacaba, con tanta devoción como si llevase entre las manos la custodia, un vaso en el que centelleaba el líquido color de topacio con irisada corona de brillantes.
- Si alguien lo dudaba, allí estaban para atestiguarlo los principales comerciantes de Valencia, con grandes almacenes, buques de vela y casas suntuosas, que habían pasado la niñez en los míseros lugarejos de la provincia de Teruel guardando reses y comiéndose los codos de hambre.