Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra alpargatas

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra alpargatas en el contexto de una oración.

Término alpargatas: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "alpargatas" aquí tienes una selección de 12 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra alpargatas para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Abajo, alpargatas rotas, siempre manchadas de barro.
  • La que no, salía como estaba, con las alpargatas llenas de agujeros.
  • Llevaba una blusa clara, una falda azul, medias rojas y alpargatas blancas.
  • ¡Ah! Y que no olvidase comprar hilo, agujas y unas alpargatas para el pequeño.
  • Debía no sé cuántas fanegas de judías, doce docenas de alpargatas, tantísimas arrobas de aceite.
  • Iba á llevarse el montoncito de ochavos recogido por Teresa para comprar alpargatas nuevas á los pequeños.
  • Este hombre, que no se sabía de dónde había venido, andaba vestido con una blusa negra, alpargatas y un crucifijo colgado al cuello.
  • Iban llegando, solemnes, con una majestad de labriegos ricos, vestidos de negro, con blancas alpargatas y pañuelo de seda bajo el ancho sombrero.
  • Y allá iba dos veces al año, para manchar el piso con sus alpargatas cubiertas de barro y repetir que las cadenas son para los hombres, haciendo molinetes con la navaja.
  • Iba en cuerpo y en alma, el cuello en el sombrero, los calzones vueltos, la camisa en la espada, la espada al hombro, los zapatos en la faldriquera, alpargatas, y medias de lienzo, sus frascos en la pretina y un poco de órgano en cajas de hoja de lata para papeles.
  • ¡á él! Y empezó una carrera loca en el profundo cauce, andando á tientas en la sombra, dejando perdidas las alpargatas en el légamo del lecho, con los pantalones pegados á la carne, tirantes, pesados, dificultando los movimientos, recibiendo en el rostro el bofetón de las cañas tronchadas, los arañazos de las hojas rígidas y cortantes.
  • Rústicos gañanes que, enfundados en un uniforme mal cortado, faja de general y ros vistoso con pompón de rabo de gallo, andaban con cierta dificultad como si los pies, acostumbrados a alpargatas en el resto de la semana, protestasen al verse oprimidos en botitos de gomas, mientras el sudor de su cuerpo sano y vigoroso rezumaba por todas las costuras de la guerrera.