Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra alza

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra alza en el contexto de una oración.

Término alza: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "alza" aquí tienes una selección de 15 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra alza para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Alza la cabeza.
  • ¿Que sigue sosteniéndose el alza?
  • Si no se alza a pulso todo el columpio.
  • Cruzo la misma plaza en que la iglesia se alza.
  • Alzaba la custodia como la alza el sacerdote para que la adoren los fieles.
  • Mientras trabajaba en su bastidor llevaba el alza y la baja de lo que pasaba entre los vecinos.
  • Es bebedor fino, y cuando alza la copa entorna los ojos y luego contrae los labios y chasca la lengua.
  • Y tanto él como Juanito manteníanse firmes, a pesar de que continuaba el alza y no se veía la menor probabilidad de que pudiesen cumplirse las predicciones de don Ramón.
  • ¡Tan añejado está en él este morbo feroz que llamamos inteligencia! XXII En el camino de Petrel a Elda, al comedio, entre la verdura de nogueras y almendros, se alza un humilladero.
  • En vez de cumplirse los vaticinios de éste, el alza continuaba su carrera triunfal, ganando nuevos escalones y arrollando las mermadas fortunas de los que osaban ponerse enfrente de ella.
  • No al mantillo de la tierra, sino a las razas de lumbre que del sol le llegaran, y que crece mejor el arbolito que prende sobre una roca al solano dulce del mediodía que no el que sobre un mantillo vicioso y graso se alza a la umbría.
  • El mismo banquero confesaba que esta vez se había equivocado, aunque no por ello dejaba de sonreír, asegurando que lo mismo que había ocurrido una alza contra todas sus previsiones, podía sobrevenir una baja, pues no todos los tiempos son iguales.
  • Y por todas partes, sobre las albardillas, en los rincones de los patios, cabe a misteriosas ventanas, surgiendo de la oleada de casuchas que se alza, se deprime, ondula entre el ábside de los Irlandeses y el Seminario lejano, destaca la apacible copa de un árbol.
  • La mañana pasábala don Antonio conferenciando con los corredores en la trastienda, leyendo los despachos bursátiles de los periódicos, haciendo comentarios y sosteniendo disputas con ciertos amigos nuevos que formaban corro a la puerta del establecimiento y hablaban con calor de la alza y la baja, los enteros y los céntimos.
  • Después, cuando entraron Ido, Refugio y otras personas, estuvo muy comunicativo, discurriendo admirablemente sobre todo lo que se trató, que fue la insurrección de Cuba, el alza de la carne, lo que se debe hacer para escoger un bonito número en la lotería, la frecuencia con que se tiraba gente por el Viaducto de la calle de Segovia, el tranvía nuevo que se iba a poner y otras menudencias.