Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "alzando" aquí tienes una selección de 23 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra alzando para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Tío, tío dijo alzando la voz.
- Y alzando la voz y esforzándose, añadió.
- Añadió alzando la voz, ¿sabes lo que te digo?
- Murmuró la prójima, alzando la cara, como quien despierta.
- Puso, sí, una carita muy monamente apenada, y alzando la voz, dijo.
- Y no vacilo en decirlo agregó alzando la voz, como si se incomodara.
- El cual, alzando la mano, tocó en ellas, y viendo lo que era díjome.
- Decía alzando los hombros dentro de la cama, como si estuviera en pie.
- El tío le rebatía con acritud y calor, alzando al cielo las gigantescas manos.
- Después había opinado que su hermano era loco, y por fin, alzando los hombros, dijo.
- Gritó Juan Pablo, alzando arrogante la voz, que a mí no se me manda callar, ¿estamos?
- De la puerta volvió hacia Fortunata, y alzando el bastón con ademán de mando, le dijo.
- Jacinta observaba que alguien le hacía telégrafos desde la puerta, alzando un poco el cortinón.
- Aquí no hay más que mucha hambre decía uno de los curas de tropa alzando la voz en la mesa inmediata.
- Se quitó el sombrero, que era verde, de figura de cono truncado, y alzando la cabeza escuchó con aire de inteligente.
- El porquero que vio que el otro se le caía encima, levantóse, y alzando el instrumento de hueso, le dio con él una trompetada.
- Llegáronse otras y con ellas pícaros, y alzando zanahorias, garrofales, nabos frisones, tronchos y otras legumbres, empiezan a dar tras el pobre rey.
- No creas decía a su mujer, alzando la voz para que no la cubriese el ruido de los cascabeles y el retemblar de los vidrios, no creas que no hay gente fina allí.
- Yo no he faltado, yo no he faltado (alzando la voz), y quien diga que yo he faltado, miente, y merece que se le arranque la lengua con unas tenazas de hierro echando fuego.
- Guillermina, alzando la voz, decíale que se abrazara a la cruz, que Dios la perdonaba, que ella la envidiaba por irse derechita a la gloria, y otras muchas cosas que la hacían a una llorar.
- Ni el bronco abad de Ulloa, ni el belicoso de Boán, ni el Arcipreste, que siendo más sordo que una tapia, resolvía las discusiones políticas a gritos, alzando el índice de la mano derecha como para invocar la cólera del cielo.
- Y el pastor llamó á su rebaño, le hizo emprender la marcha por el camino, y antes de alejarse se echó la manta atrás, alzando sus descarnados brazos, y con cierta entonación de hechicero que augura el porvenir ó de profeta que husmea la ruina, le gritó á Batiste.
- Mas así lo disimuló como si no lo hubiera sentido, y luego otro día, teniendo yo rezumando mi jarro como solía, no pensando en el daño que me estaba aparejado ni que el mal ciego me sentía, sentéme como solía, estando recibiendo aquellos dulces tragos, mi cara puesta hacia el cielo, un poco cerrados los ojos por mejor gustar el sabroso licor, sintió el desesperado ciego que agora tenía tiempo de tomar de mí venganza y con toda su fuerza, alzando con dos manos aquel dulce y amargo jarro, le dejó caer sobre mi boca, ayudándose, como digo, con todo su poder, de manera que el pobre Lázaro, que de nada desto se guardaba, antes, como otras veces, estaba descuidado y gozoso, verdaderamente me pareció que el cielo, con todo lo que en él hay, me había caído encima.