Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "amén" aquí tienes una selección de 16 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra amén para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Amén.
- Amén.
- Amen dico vobis.
- ¡Amén! exclamó la lugareña sin poder contenerse.
- A todo lo que él diga, por disparatado que sea, dices tú amén, y siempre amén.
- Lo que digo es que Dios nos saque bien, y nos libre de franceses por siempre jamás amén Jesús.
- Yo le respondo a usted de que, como este indigno capellán dé el pase, toda la familia dirá amén.
- Dios y la Virgen del Carmen vayan con nosotros, y nos libren de amigos franceses por siempre jamás amén.
- Y el marqués se terció la carabina y dejó para siempre jamás amén a su capellán bregar con los documentos.
- Su eterno adversario Trampeta, amigo de los unionistas, se le montaría encima por los siglos de los siglos, amén.
- En toda la noche no parecieron por allí ni Ronzal, ni Fulgosio, ni Bedoya, que, según se decía, eran los padrinos, amén de Frígilis.
- Urge inventar algo sorprendente, que en un periquete nos devuelva todo lo perdido y asegure a nuestra marina la victoria por siempre jamás amén.
- Amén de estas reliquias, entre las vigas pendían pálidas telarañas, y por todas partes descansaba tranquilamente el polvo, enseñoreado allí desde tiempo inmemorial.
- Que Manrique se enamora de Leonor, y que el conde también se enamora, y se la disputan hasta que ella y el perdulario del poeta amén de la gitana, se van al otro barrio, ¿y qué?
- El padre la empujó bruscamente, y la chica vino a caer contra el primo, toda ruborizada, recibiendo un apretón en regla, amén de un frote de barbas que la obligó a ocultar el rostro en la pechera del marqués.
- A Julián le ayudaba en su triunfo, amén de la gracia de Dios que él solicitaba muy de veras, la endeblez de su temperamento linfático nervioso, puramente femenino, sin ardores ni rebeldías, propenso a la ternura, dulce y benigno como las propias malvas, pero no exento, en ocasiones, de esas energías súbitas que también se observan en la mujer, el ser que posee menos fuerza en estado normal, y más cantidad de ella desarrolla en las crisis convulsivas.