Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "andaluz" aquí tienes una selección de 21 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra andaluz para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- El cielo parecía andaluz.
- Antoñito era un andaluz con una moral de chulo.
- Nos reímos de él, porque decía en un andaluz muy cerrado.
- Quería transformarme en un andaluz flamenco, en un andaluz agitanado.
- Hablaba con acento andaluz y tomaba posturas académicas en la conversación.
- Era exigencia del oficio cambiar el nombre, así como hablar con acento andaluz.
- Hablaba con un acento entre vascongado y andaluz, intercalando palabras filipinas.
- Por la cancela se veía un patio, a estilo andaluz, con arcos y columnas de piedra.
- ¡Olé, salero! ¡Viva tu mare! se atrevió a gritar un andaluz con acento gallego.
- El otro, sonriendo con una sonrisa insinuante, me dijo en castellano, con acento andaluz.
- El riojano no se las echaba de franco ni de bruto, y el andaluz no pretendía ser gracioso.
- A Bautista le dieron tal risa los piropos del andaluz, que comenzó a reirse con una risa contenida.
- Un sargento viejo, andaluz, se amarteló con la superiora y comenzó a echaría piropos de los clásicos.
- El más calificado era un viejo catarroso, andaluz, gran narrador de anécdotas, mal hablado, y en el fondo buena persona.
- El otro, un riojano que vendía tartratos para los vinos, y el último, un andaluz que vivía en Madrid y corría aparatos eléctricos.
- Plácido la profesaba con no menos entusiasmo que cualquier caballista andaluz, sólo que era de infantería, y además no quitaba la vida a nadie.
- A la puerta de casa de Azpillaga, colgando de las negras paredes, suelen verse chisteras para jugar a la pelota, albardas, jáquimas, monturas de estilo andaluz.
- Este modo de hablar de la tierra ha nacido en Madrid de una mixtura entre el deje andaluz, puesto de moda por los soldados, y el dejo aragonés, que se asimilan todos los que quieren darse aires varoniles.
- Como se había empeñado la imaginación exaltada en comparar lo que pasaba en Vetusta con lo que sucedía en Sevilla, sintió supersticioso miedo al ver el mal en que paraban aquellas aventuras del libertino andaluz.
- Si ella viera los originales, ¡qué desilusión! Esta pareja del andaluz a caballo y la maja en la reja pelando la pava, para la sentimental y romancesca mistress Mitchell, que pone los ojos en blanco al hablar de España, el país del amor, del naranjo y de las aventuras increíbles.
- Pues en las guerras de la República francesa dijo un oficial andaluz que quería confundir a Don José María, se estableció que en las ambulancias de los heridos fuese un cuerpo de baile completo y una compañía de ópera, y con esto se ahorraron los médicos y boticarios, pues con un par de arias y dos docenas de trenzados en sexta se quedaban todos como nuevos.