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Ejemplos de oraciones con la palabra ánimas

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra ánimas en el contexto de una oración.

Término ánimas: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ánimas" aquí tienes una selección de 41 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ánimas para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Playa de las Ánimas.
  • Otros pidieron de las ánimas.
  • La del Faro y la de las Animas.
  • Saltó el de las ánimas, y dijo.
  • Avanzamos por la playa de las Animas.
  • El faro de las Ánimas era de última clase.
  • Esta playa es la llamada playa de las Ánimas.
  • Pasamos por delante de la playa de las Animas.
  • En invierno, la playa de las Ánimas es triste.
  • Una mañana me acerqué al faro de las Ánimas.
  • ¿Por qué no le animas y le convences a que viva?
  • ¡Ánimas benditas! De un salto salió al gabinete.
  • Acordaos de la muerte, y haced bien para las ánimas.
  • Mucho han holgado las ánimas para tener a su cargo mi sustento.
  • Tanto me han valido a mí las ánimas hoy como a ti los azotados.
  • Mauricia, no estés más entre las ánimas benditas, y vuelve a vivir.
  • La playa de las Ánimas es punto donde se desarrollan grandes temporales y galernas.
  • Md., que las ánimas de mi madre y hermano se lo pagarán en oraciones, y el Rey acá.
  • Trujeron caldo, y el de las ánimas tomó con entrambas manos una escudilla, diciendo.
  • Ilustración IV LA PLAYA DE LAS ÁNIMAS El monte Izarra forma una pequeña península.
  • Predica muy bien el presentado, y es hombre que desea mucho el provecho de las ánimas.
  • Mi abuela había dejado un caserío en Izarte, sobre las dunas de la playa de las Ánimas.
  • Yo hice lo mismo, y limpiamos dos cuerpos de corchetes de sus malditas ánimas al primer encuentro.
  • Ilustración VI BISUSALDE Una mañana de otoño llegué a la playa de las Ánimas antes del mediodía.
  • Este motivo me hizo sacudir la pereza e ir despacio, una mañana de noviembre, a la playa de las Ánimas.
  • La de Animas, la de la Purísima, la del Niño Jesús, la de San Antonio, la de San José, la de los Dolores.
  • Cuando ya bajaba el camino, se veía la playa de las Animas, entre la punta del Faro y otro promontorio lejano.
  • A mi boticarito me atengo dijo después que echó el Padre Nuestro por las ánimas, de que no se olvidaba nunca.
  • Porque yo imagino que en la pendencia de las berceras nos mataron, y que somos ánimas que estamos en el Purgatorio.
  • El caballo tomó un trotecillo no muy cómodo, y por la carretera, húmeda, llegamos en una hora a la playa de las Ánimas.
  • El criado trabajaba en el campo, y los domingos iban los tres al faro de las Ánimas, pues se trataban con el torrero y su familia.
  • En esto entró por la puerta, con una ropa hasta los pies morada, uno de los que piden para las ánimas, y haciendo son con la cajita, dijo.
  • Pero nunca la playa de las Ánimas da una impresión de serenidad, de belleza, como en otoño, después de pasar las tormentas equinocciales.
  • Comenzaba con chirimías, había sus ánimas de purgatorio y sus demonios, que se usaban entonces, con su bu, bu al salir, y rri, rri al entrar.
  • Entonces voy a pasearme por la playa de las Animas, y contemplo, como si fuera por primera vez en mi vida, las tres rayas de espuma de las olas que rompen en la arena.
  • Sobre las dunas de la playa de las Ánimas la vegetación se hace cada día más tupida, y van llegando las praderas y las heredades de Izarte hasta el borde mismo de la cornisa.
  • Menudeóse sobre dos jarros, y era de suerte lo que hicieron el corchete y el de las ánimas, que se pusieron las suyas tales, que trayendo un plato de salchichas que parecía de dedos de negro, dijo uno.
  • Hasta la boeta de las ánimas del Purgatorio fue cuidadosamente lavada y barnizada de nuevo, y las ánimas en pelota, larguiruchas, acongojadas, rodeadas de llamas de almazarrón, salieron a luz en toda su edificante fealdad.
  • Uno o dos meses después de llegar yo a Lúzaro, en la relojería se comenzó a hablar a todas horas de las minas de hierro que se estaban explotando en Izarte, y del embarcadero que se iba a construir en un extremo de la playa de las Animas.
  • Este fervor religioso de Vetusta comenzaba con la Novena de las Ánimas, poco popular, y la muy concurrida del Corazón de Jesús, no cesando hasta que se celebraba la más famosa de todas, la de los Dolores, y la poco menos favorecida de la Madre del Amor Hermoso, en el florido Mayo, esta última.
  • Ítem, advirtiendo que después que dejaron de ser moros (aunque todavía conservan algunas reliquias) se han metido a pastores, por lo cual andan los ganados flacos de beber sus lágrimas, chamuscados con sus ánimas encendidas, y tan embebecidos en su música que no pacen, mandamos que dejen el tal oficio, señalando ermitas a los amigos de soledad.