Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra ánimo

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra ánimo en el contexto de una oración.

Término ánimo: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ánimo" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ánimo para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Se animó.
  • Él se animó.
  • Se animó aquello.
  • Es ya pasión de ánimo.
  • ¡Me hace daño! Ánimo.
  • Ánimo, Gabrielillo prosiguió.
  • ¡Vamos! ¡Animo! decía Martín.
  • Pero sin ánimo de ofender al sexo.
  • Rosario se animó con la conversación.
  • Bautista llevaba el ánimo de protestar.
  • La hilandera se animó con su compañía.
  • De repente Fortunata vaciló en su ánimo.
  • Juanito no tuvo tanta presencia de ánimo.
  • Don Pompeyo sintió el ánimo desfallecer.
  • Todo era preocupación, pequeñez de ánimo.
  • Con que ánimo, chiquillo, que esto se acaba.
  • Ánimo, chico, que hoy te va a sonreír la suerte.
  • En la mesa, los comensales mascaban con buen ánimo.
  • Esta razón hizo efecto grande en el ánimo de Rubín.
  • Aquella ruina apenaba el ánimo, oprimía el corazón.
  • Es que usted no está curada de su enfermedad del ánimo.
  • El estado de su ánimo no contradecía estos propósitos.
  • Una profunda conmiseración invadió el ánimo de Juanito.
  • ¡Ahora, ánimo, y a otra! La enferma sonrió tristemente.
  • Quien la coma puede estar seguro de tener ánimo divertido.
  • En la enorme turbación de su ánimo no podía decidir nada.
  • Y el equilibrio del ánimo, que me trajo la calma apetecida.
  • Pocas veces se hallaba él en semejante disposición de ánimo.
  • Ánimo chica, y dame un beso, que las hambres con amor son menos.
  • Estas crisis del ánimo solían provocarlas noticias del personal.
  • Y empezó a subir con buen ánimo la cuesta arriba de la oración.
  • Equilibrado el ánimo, volvió don Víctor al amor de las sábanas.
  • La filosofía y la religión triunfaban en el ánimo de don Víctor.
  • ¡Ánimo! Si usted me quiere, yo la adoraré, yo la idolatraré a usted.
  • Doña Manuela, a pesar de su ánimo varonil, estaba aturdida por el asombro.
  • Ánimo, don Víctor le dijo Mesía volviéndose a él, y dejando el balcón.
  • Alegráronse con el nuevo pariente y cobraron ánimo con lo de la ejecutoria.
  • Algo dijo, sin embargo, que animó la desmayada conversación de aquella noche.
  • Si no confesábades, ¿era por vuestro ánimo o por las bebidas que yo os daba?
  • A pesar de esta excelente disposición de su ánimo, la infeliz vacilaba un poco.
  • Cuando usted esté buena, hablaremos indicó la santa con ánimo ya de retirarse.
  • Yo lo sabía todo y a veces lo oía, pero no me hallaba con ánimo para responder.
  • Ha gastado casi toda su fortuna en buenas obras, y esto da tranquilidad de ánimo.
  • Pero a los dos meses, las ideas pesimistas habían ganado ya por completo su ánimo.
  • Necesitaba arrojar la careta, dar rienda suelta a su mal ánimo, pisar algo con ira.
  • Miró la señora de soslayo a la criada, por ver si esta mostraba entereza de ánimo.
  • Al poco rato, sintiendo que Jacinta salía, acercose a la puerta con ánimo de verla.
  • Don Víctor, yo necesito antes de hablar que usted me declare el estado de su ánimo.
  • Cerró los ojos, y una pereza de vivir que parecía sueño o sopor le embargó el ánimo.
  • Ella fingió un rubor que estaba muy lejos de su ánimo y volvió la espalda no muy cubierta.
  • Al ver a ésta una corriente de ánimo recorrió el cuerpo todo victorioso de la nueva madre.
  • Los días menguaban, entristeciendo el ánimo de los que ya, por otros motivos, estaban tristes.
  • ¡Oh, por algo él vacilaba antes de consentir a De Pas apoderarse del ánimo de su esposa! Sí.
  • Estas cuartillas están escritas en distintas épocas de mi vida y con diferentes estados de ánimo.
  • Esto que te doy añadió la monja, es una reparación de los nervios y un puntal del ánimo desmayado.
  • Bueno, ¡hay que tener ánimo! Pensad bien, bien, muy bien, lo que hayáis de hacer, pensadlo muy bien.
  • Vegallana venía consolando al mísero Quintanar, que no ocultaba su tristeza, su decaimiento de ánimo.
  • Si yo aprovechase la excitación de la comida me perdería para mucho tiempo en el ánimo de esta señora.
  • Y Mesía comprendía y sentía lo que estaba pasando por Ana, aquel abandono, aquella flojedad del ánimo.
  • Algo dijo que llevó al ánimo de don Evaristo el convencimiento de que su chulita se veía en un mal paso.
  • Temió que aquel estado de ánimo influyese desfavorablemente en su salud, y para prevenirlo metiole miedo.
  • Guillermina, no conformándose con el escondite, quiso salir con ánimo de recibir la visita en otra habitación.
  • Esa familiona contestó Fortunata, cuyo ánimo estaba bastante aplacado para poder tomar aquella correcta actitud.
  • Por el camino, Jacinta exploró otra vez el ánimo de su tía, esperando que se hubieran disipado sus prevenciones.
  • El optimismo tornaba a apoderarse de su ánimo, como una reacción necesaria tras tantas horas de insufrible dolor.
  • Y fué esta muerte, tan natural, la que más ahondó en el ánimo de Gertrudis, que había asistido a otras tres ya.
  • Su mirada que sembraba paz, su sonrisa, su aire de vida, eran encarnación de un ánimo sedante, sosegado y doméstico.
  • Las ventajas de don Álvaro en el ánimo de Ana las pagaba el clero parroquial, aquel clero que Foja decía respetar tanto.
  • Tanteó el aire y palpó un bulto de mujer, que aprisionó en sus brazos sin decir palabra, con ánimo de repetir el castigo.
  • Poco a poco se fue apoderando de su ánimo aquella farsa inventada por ella y tomó la niña en serio su papel de reina Midas.
  • Samaniego no había reclamado nunca el pago de su deuda, y esta delicadeza pesaba más en el ánimo de los Rubín para pagarle.
  • ¡A ver, dónde está Foja! gritó don Pompeyo, que no se encontraba con ánimo para dar otra batalla al obscurantismo clerical.
  • Recordé que debía tener un cortaplumas en el bolsillo, y esta idea me animó a esforzarme para soltar la ligadura de las manos.
  • Era el luto oficial de los ricos que sin ánimo o tiempo para visitar a sus muertos les mandaban aquella especie de besa la mano.
  • Era mejor vivir como todos, dejarse ir, ocupar el ánimo con los pasatiempos vulgares, sosos, pero que, al fin, llenan las horas.
  • Creía en lo maravilloso, en la influencia astrológica, sintiendo que la calma augusta de la inmensidad se filtraba en su ánimo.
  • ¡Y se había marchado así! Una profunda lástima y una gratitud que parecía amor invadieron el ánimo de Ana en aquel instante.
  • Este parecía dormido profundamente, y su esposa se acostó sin sueño, con el ánimo más dispuesto a la centinela que al descanso.
  • Sospechaba quizás que en su ausencia los tunantes hablaban de otro asunto, y se alejó con ánimo de volver y aproximarse cautelosa.
  • Aquello que él llamaba placer material y tenía mucho de pueril, era el consuelo de su alma en los frecuentes decaimientos del ánimo.
  • Se animó Joaquín con el buen éxito de sus murmuraciones y sostuvo que era cursi aquel respeto y admiración que inspiraba la Regenta.
  • De esto hablaba él, mientras Ana sentía sudores mortales que parecían sacarle de la piel la última fuerza, y hasta el ánimo de vivir.
  • él afirma que al poco rato volvió a embargar su ánimo el deseo de los cuartos ofrecidos, que ya ascendían a la respetable suma de cuatro.
  • Y la pobre Jacinta, a todas estas, descrismándose por averiguar qué demonches de antojo o manía embargaba el ánimo de su inteligente esposo.
  • Y volvió a caer sobre el sofá el pobre viejo, que volvía a sentir el mismo sueño soporífero que le había encogido el ánimo por la mañana.
  • ¡Ay, su acción descompuesta y brutal le gravitó en el alma como si la casa se le hubiera desplomado encima! No tuvo ánimo para entrar también.
  • Don Pompeyo llevaba los pies encharcados, y era sabido que la humedad le hacía mucho daño, le ponía nervioso y con esto se le achicaba el ánimo.
  • Salió Fortunata despidiéndose muy fríamente, y a los dos minutos se despidió también Maximiliano con ánimo de alcanzarla todavía en el portal.
  • Andrés animó un poco a la enferma, jabonó y friccionó la piel en el sitio de elección, y hundió el trócar en el vientre abultado de la muchacha.
  • Cuando bajó mi amo, el comandante quedó solo arriba, con tal presencia de ánimo que no pude menos de contemplarle un rato, asombrado de tanto valor.
  • Ballester había conseguido, combinando la persuasión con la severidad, apartarle en absoluto de toda lectura favorable a la concentración del ánimo.
  • Por el camino iba Maxi cabizbajo, y la aproximación al cementerio le imponía, subyugando su ánimo con la gravedad que lleva en sí la idea del morir.
  • Iba la Regenta al cuarto de su marido con ánimo de conversar, si estaba despierto, de hablarle de la misa del gallo, sentada a su lado, sobre el lecho.
  • Dejando que su hermano se arreglara como pudiese con los demás tratadistas de derecho público, abandonó el café con ánimo de irse derechito a su casa.
  • Don Víctor sintió que el ánimo aflojaba, no por amor a la vida propia, que no creía en gran peligro ante don Álvaro, sino por miedo a los remordimientos.
  • ¡Y no lo veo! Y como ya es de noche y me siento fatigado por el precipitado trajín, por el viaje, por el cansancio, me retiro a casa con ánimo de acostarme.
  • El capellán bajó la escalera de caracol con ánimo de decir su misa, que a causa del mal estado de la capilla señorial acostumbraba celebrar en la parroquia.
  • Ana, lánguida, desmayado el ánimo, apoyó la cabeza en las barras frías de la gran puerta de hierro que era la entrada del Parque por la calle de Tras la cerca.
  • Tradújose esta disposición de ánimo en un sentimiento filantrópico, pues toda la calderilla que tenía la iba dando a los pobres que encontraba, que no eran pocos.
  • Cada uno llevaba tras sí un cortejo de guardas de acequia, de pedigüeños que antes de la hora de la justicia buscaban predisponer el ánimo del tribunal en su favor.