Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ánimos" aquí tienes una selección de 21 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ánimos para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Pero los ánimos estaban más serenos.
- Pero un incidente distrajo los ánimos.
- Don Juan cobró ánimos con este estrépito.
- ¿Hay ánimos para otra pinguita de tostado?
- Esto me da tantos ánimos que me atrevo con todo.
- Hasta entonces los ánimos no se habían ocupado más que de la defensa.
- Salió de la cárcel con la cabeza más aturullada y los ánimos más encendidos.
- El capellán cobró ánimos, pues la oscuridad alienta mucho a decir cosas difíciles.
- Le miró de un modo tan indagador, que al pobre chico se le volvieron a abatir los ánimos.
- Sus pláticas con aquella muchacha tranquila y juiciosa le daban nuevos ánimos para trabajar.
- No tuvo ánimos para pronunciar una sola frase, ni disimulo para componer sus facciones alteradas.
- Murmuraba el arcipreste difícilmente, extendiendo las manos como para calmar los ánimos irritados.
- Y con tantos ánimos se sentía, que consolaba a Juanito, el cual, sin perder tanto como su maestro, mostrábase aterrado por el suceso.
- Y apenas le vio doña Lupe de espalda, se le encendieron bruscamente los ánimos y corrió tras él, conteniendo las palabras que a la boca se le salían.
- Trataba de darse ánimos considerando que su hermano era el más simpático de la familia, el de más talento y el que mejor se hacía cargo de las cosas.
- No, señora respondió el acusado, y esta negación, que era afirmación, empezó a darle ánimos, aligerándole un poco la angustia aquella de la boca del estómago.
- Pero Pintado tenía manos de hierro, aunque era de pocos ánimos, y una vez lanzado al heroísmo, no sólo sujetó a Mauricia, sino que le aplicó dos sonoras bofetadas.
- Y por fin se acostaba, satisfecho de sí mismo, contento con la vida, feliz en este mundo calumniado donde, dígase lo que se quiera, aún hay hombres buenos, ánimos fuertes.
- ¡Tan hechos estaban los ánimos a la desgracia, que el espectáculo de la muerte les era poco menos que indiferente! Las exequias del mar son más tristes que las de la tierra.
- La consternación de que yo estaba poseído desde que recibí en mis brazos al héroe del San Juan, no me impidió observar el terrible efecto causado en los ánimos de todos por aquella desgracia.
- Se debía haber continuado el sistema de conciliación inaugurado por don Jaime el Conquistador, y se tomaron medidas humillantes y vejatorias, que dieron por resultado la exasperación de los ánimos, las situaciones violentas y, por fin, la expulsión, que se realizó de la manera más cruel, pues muchos murieron de hambre y de sufrimientos en los desiertos de África, si es que no eran robados y muertos en el camino.