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Ejemplos de oraciones con la palabra apoyo

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra apoyo en el contexto de una oración.

Término apoyo: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "apoyo" aquí tienes una selección de 36 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra apoyo para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • De ninguna manera apoyó doña Águeda.
  • El Marqués apoyó la idea muy eruditamente.
  • Y apoyó Mesía una mano en el hombro del viejo.
  • Fortunata apoyó esta idea con un signo de cabeza.
  • Parecía una sombra protectora, un abrigo, un apoyo.
  • Se levantó y se apoyó en el barandado de la azotea.
  • Don Fermín, con disimulo, apoyó una mano en la mesa.
  • Se doblaron sus rodillas, apoyó la frente en la tierra.
  • Apoyó los codos en el pupitre y escondió la cabeza entre las manos.
  • Fortunata apoyó esta proposición, pero él no tenía ganas de salir.
  • Enterada la tía, apoyó la misma idea respecto a Fortunata, diciéndole.
  • Abrió el balcón, apoyó los codos en el hierro y la cabeza en las manos.
  • Dejó esparcir sus miradas por la pared testera, como buscando por allí un apoyo.
  • Se apoyó en el frío estuco, y cayó sin sentido sobre la colcha de damasco rojo.
  • La señora de Moscoso cerró los ojos y apoyó la faz en los vidrios de la ventana.
  • Y miraba a Fortunata como para buscar en su rostro la aseveración o apoyo de lo que decía.
  • Ella apoyó la cabeza en el hombro de su novio y, viendo que la volvían a llamar subió la escalera.
  • Y el viejo le volvía la espalda, con la confianza de que los hechos vendrían en apoyo de sus pronósticos.
  • Don Víctor se detuvo pensativo, apoyó la culata de su escopeta en la arena húmeda del sendero y exclamó.
  • Cuando va cundiendo el corruptor materialismo, es preciso alentar la fe y dar apoyo a las conciencias honradas.
  • Puso ambas manos sobre el borde de la mesa, e inclinando la cabeza, apoyó la frente en ellas exhalando un sordo gemido.
  • El primero fue algo de enojo, el segundo satisfacción de que el acaso le proporcionase un buen apoyo para el rompimiento que deseaba.
  • Apoyó Ballester la idea que a su amigo le había entrado, y todo el día estuvo hablándole de lo mismo, temeroso de que se desdijera.
  • Apoyó la cabeza contra la panza churrigueresca de un altar de piedra, nuevo, que era el principal de la capilla en que estaba, sumida en la sombra.
  • Quitó el codo de la mesa y apoyó en ella los dos brazos cruzando las manos, entre cuyos dedos oprimía el cigarro, cargado con una pulgada de ceniza.
  • Fortunata le apoyó en todo, mostrándose muy penetrada de la urgencia de establecer, como realidad social, el principio de solidaridad de la sustancia divina.
  • Ana, lánguida, desmayado el ánimo, apoyó la cabeza en las barras frías de la gran puerta de hierro que era la entrada del Parque por la calle de Tras la cerca.
  • Pero desde el día en que vio a Fortunata, se sacudió la morriña, creyendo haber encontrado un punto de apoyo para levantar de nuevo el mundo abatido de su optimismo.
  • Las vigas son unas enormes palancas que, con un peso a uno de sus extremos, oprimen la pasta de aceituna molida, colocada en los cofines cerca del otro extremo, casi en el punto de apoyo.
  • Doña Paula se sentó en el borde de una silla, apoyó los codos sobre la mesa, que era de las llamadas de ministro, y emprendió la difícil tarea de envolver un cigarro de papel, gordo como un dedo.
  • Las narraba cada día con mayor seriedad, convicción y tono ingenuo, y a todas las chanzas respondía invocando a Dios y a los santos de la corte celestial en apoyo de sus aseveraciones estrambóticas.
  • Cuente con nuestro humilde apoyo para vencer los obstáculos tradicionales que aquí opone al verdadero progreso un despotismo teocrático de que está ya todo Vetusta hasta los pelos, como se dice vulgarmente.
  • ¡Dios sabe lo que pasó en aquellos momentos ante sus ojos, fijos, sin luz y desmesuradamente abiertos como los de un ciego! De pronto, doña Manuela abandonó su asiento al ver a su hijo vacilar, llevándose las manos al pecho y retroceder como si buscase apoyo.
  • Este infeliz inválido, cuyo fondo se había abierto al encallar, amenazaba despedazarse por sus propias convulsiones, y no podía tardar el momento en que, desquiciada la clavazón de algunas de sus cuadernas, quedaríamos a merced de las olas, sin más apoyo que el que nos dieran los desordenados restos del buque.
  • Y no alcanzando, sin duda, los medios de los Limiosos a echar piso nuevo, se habían contentado con arrojar algunas tablas sueltas sobre los pontones y las vigas, y por tan peligroso camino cruzó tranquilamente el señorito, sin dejar de ofrecer los dedos a Nucha, y sin que ésta se atreviese a solicitar más firme apoyo.
  • En cuanto comprendió de qué se trataba, antes de oír las frases crudas con que pintó la rubia lúbrica el asalto del caserón de los Ozores por el Tenorio vetustense, don Fermín giró sobre los talones, como si fuera a caer desplomado, dio dos pasos inciertos y llegó al balcón contra cuyos cristales apoyó la frente.