Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "apuro" aquí tienes una selección de 23 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra apuro para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Buen apuro.
- Y la Caña les saca del apuro.
- Yo no me apuro por cosas que están previstas.
- ¡pero ella, Ana! Don Álvaro se vio en un apuro.
- Tú no me abandonarás en este apuro, ¿verdad, Juan?
- Apuró a Sabel reclamando la cena, pues traía un hambre feroz.
- Viéndole Fortunata en aquel apuro, acudió a remediarlo, diciendo.
- En buen apuro me vi, camaraíta dijo Villalonga conteniendo la risa.
- En momentos de apuro, los resuelve el instinto con seguridad maravillosa.
- Allí estaba su hermano, que solamente con una palabra podía sacarla del apuro.
- ¡Jesús! Si yo gastara calzones, me plantaba en Cádiz y le sacaba a usted del apuro.
- El Morito me sacó del apuro, porque se acercó a decirme que venía alguien por la acera.
- Ella vive en la trampa como en su propio elemento, y ya sabrá salir de este apuro como de otro.
- Estos dos amigos, seguramente que al verla en un apuro eran capaces de darla la sangre de sus venas.
- Apuró de nuevo el vaso, y el otro José admiraba igualmente su facundia y su receptividad de bebedor.
- Después que apuró el platillo de la compota, volvió Aurora para adentro, y trajo unas yemas en un papel.
- El caso es que recurría en el apuro a la cocina de Vegallana, u otra de buena casa, las más veces a aquella.
- Pues bien podía usted sacarnos del apuro inventando un cañón que destruyera de un disparo la escuadra inglesa.
- Diciendo así, colmaba de vino su vaso, y se lo presentaba al niño que, cogiéndolo sin vacilar, lo apuró de un sorbo.
- Esa doña Clara es una tal, que sólo va donde puede sacar, y vuelve las espaldas a una persona decente al verla en un apuro.
- Ha de estar cerca de Vetusta para que Benítez pueda hacernos frecuentes visitas y para trasladar a Ana pronto a la ciudad en caso de apuro.
- El buen Fortunato estaba en un apuro, no tenía dinero para pagar una cuenta de un sastre que había hecho sotanas nuevas a los familiares de S.
- Temerosa de que se enfriara, apuró todas las razones para sosegarle, y viendo que no podía ser, quitose la bata y se metió con él en la cama, dispuesta a pasar la noche abrigándole por fuerza como a los niños, y arrullándole para que se durmiera.