Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra arrebato

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra arrebato en el contexto de una oración.

Término arrebato: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "arrebato" aquí tienes una selección de 19 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra arrebato para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Me arrebató.
  • Pasó el arrebato.
  • Maxi le arrebató el papel de un manotazo.
  • ¿No había sido un arrebato de locura aquella promesa?
  • Su rompimiento con él fue un arrebato de su carácter atrabiliario.
  • Estaba en efecto amenazada de un arrebato de sangre, y la cosa no era para menos.
  • En esto llegó Fortunata trayendo una botella, que al punto le arrebató Sor Marcela.
  • Dijo Don Alonso sin poder contener un arrebato de enojo, que sólo duró un instante.
  • Cundió la fama de Paula, y un canónigo de Astorga se la arrebató al cura de la Virgen.
  • ¿Cómo aquel socarrón, marrullero, siempre alerta, se había dejado llevar de aquel arrebato?
  • Y la chica, en un momento de arrebato, se acercó al acantilado con intención de tirarse al mar.
  • Lo que importa es la espontaneidad, la largueza, la tolerancia, el ímpetu generoso, el arrebato lírico.
  • La hija del Fraile se había dejado llevar de un arrebato del carácter violento que mostraba en las grandes ocasiones.
  • Y pareciéndole aún poco, con sólo su mirada arrebató los trapos y vendajes de su herida, que volaron y se esparcieron.
  • Aquel marido aceptado en un arrebato de ira, sí no llegó a inspirarla amor mereció la tierna simpatía del agradecimiento.
  • Julián, por su parte, quedó tembloroso, agitado, descontento de sí mismo, cual suelen los pacíficos cuando ceden a un arrebato de ira.
  • Entonces recordó habérsela partido él mismo, al aplastar con la culata de su escopeta el zarcillo de filigrana, en un arrebato de brutales celos.
  • Su carne de cañón, dura, tersa, y aquellos brazos que yo deseaba enlazados a mi cuerpo, en arrebato amoroso, me probaban su fuerza dando tortura a los míos, oprimidos, inertes.
  • Y Juanito, que hasta entonces había permanecido silencioso, contemplando a su madre con la misma expresión de arrobamiento que si fuese un amante, se apresuró a cumplir su deseo, y casi la arrebató el ajado billete que había sacado del limosnero, corriendo después al mostrador.