Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra arrepentido

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra arrepentido en el contexto de una oración.

Término arrepentido: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "arrepentido" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra arrepentido para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Y arrepentido de la partida serrana que te jugó.
  • Ya arrepentido de haber cedido al ruego tácito de Anita.
  • Sabía que arrepintiéndose uno, bien arrepentido, se salva.
  • Estaba arrepentido de haberse quedado junto á los jugadores.
  • Y así me casé con ella, y hasta agora no estoy arrepentido.
  • Yo decía Feijoo, soy progresista desengañado, y usted tradicionalista arrepentido.
  • Esto es lo que deseaba Batiste, cada vez más pálido, más arrepentido de verse allí.
  • Y don Antonio mostrábase arrepentido, dispuesto a no proteger más mujeres de tal calaña.
  • Y después de esto, arrepentido otra vez, miedoso, aterrado por sus palabras, echó á correr como un niño.
  • Hacía tres años que estaba abonado al segundo curso de la Facultad de Medicina, consecuencia heroica de la que no estaba arrepentido.
  • Mesía al fin, cansado, y algo arrepentido de haber hablado tanto, puso término a sus confesiones, y volviéndose a don Pompeyo le invitó a usar de la palabra.
  • Al amanecer le vió Roseta en el camino, casi oculto tras el tronco de una morera, mirándola con zozobra, como un niño que teme la reprimenda y está arrepentido, dispuesto á huir al primer gesto de desagrado.
  • Ser dueño de la voluntad de aquella mujer y corresponder a su afecto con infidelidades era un pecado imperdonable a los ojos del pobre Melchor, que amaba a Manolita en silencio, siempre en perpetua batalla interna, tan pronto dispuesto a declarar su pasión como arrepentido de su audacia.
  • Y agora, visto el daño que haría a mi conciencia y a vuestras haciendas, arrepentido de lo hecho, os declaro claramente que las bulas que predica son falsas, y que no le creáis ni las toméis, y que yo directe ni indirecte no soy parte en ellas, y que desde agora dejo la vara y doy con ella en el suelo.