Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra arrepentimiento

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra arrepentimiento en el contexto de una oración.

Término arrepentimiento: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "arrepentimiento" aquí tienes una selección de 18 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra arrepentimiento para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¡Lástima, arrepentimiento!
  • Si daba pruebas de arrepentimiento.
  • ¡Caridad, lástima, arrepentimiento.
  • Cuando hay arrepentimiento el Señor perdona.
  • Eso ha sido también una venganza, no es arrepentimiento.
  • Aquel llorar continuo, ¿qué puede ser sino arrepentimiento?
  • ¿Y por qué no ha de ser verdad todo eso del arrepentimiento?
  • Esas lágrimas que usted derrama, ¿son de arrepentimiento sincero?
  • Lo pasado, pasado está, y el arrepentimiento no deja ni rastro de mancha, pero ni rastro.
  • Confesaba cosas de su alcoba, se desnudaba ante la celosía entre llanto de falso arrepentimiento.
  • Era un examen de conciencia, una explosión de arrepentimiento que afluía á la pobre vivienda de todos los extremos de la vega.
  • Esto no es delirio, es arrepentimiento añadió Santa Cruz, quien, al moverse, por poco se cae, y tuvo que apoyar las manos en el suelo.
  • ¡Pobre Teresa! Tal vez se imaginaba que las palabras de doña Manuela conmovían al descarriado, haciéndole entrar en el camino del arrepentimiento.
  • La última que cambió algunas palabras con ella fue Fortunata, que la siguió hasta el vestíbulo movida de lástima y amistad, y aún quiso arrancarle alguna declaración de arrepentimiento.
  • Temía sobre todo que si rompía sus relaciones devotas con él, volviese una reacción de lástima, arrepentimiento y piedad imaginaria que la arrastrase a otra locura como la del viernes Santo.
  • Pues lo que yo necesito ahora agregó Rubín terciándose el manteo sobre las piernas, y accionando como un hombre que necesita tener los brazos libres para una gran faena, es ver en usted señales claras de arrepentimiento y deseo de una vida regular y decente.
  • Pero gracias a los ruegos del notario había consentido, antes de proceder, en celebrar una conferencia con el párroco montañés, prometiendo que, si advertía en él verdadero arrepentimiento, se contentaría con un castigo de carácter reservado, que en nada perjudicaría la fama del clérigo, gran elector, y muy buen partidario de la causa óptima.
  • Y viniendo él con la cruz y agua bendita, después de haber sobre él cantado, el señor mi amo, puestas las manos al cielo y los ojos que casi nada se le parecía sino un poco de blanco, comienza una oración no menos larga que devota, con la cual hizo llorar a toda la gente como suelen hazer en los sermones de Pasión, de predicador y auditorio devoto, suplicando a Nuestro Señor, pues no quería la muerte del pecador, sino su vida y arrepentimiento, que aquel encaminado por el demonio y persuadido de la muerte y pecado, le quisiese perdonar y dar vida y salud, para que se arrepintiese y confesase sus pecados.