Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra arroja

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra arroja en el contexto de una oración.

Término arroja: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "arroja" aquí tienes una selección de 12 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra arroja para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Todo el bagaje mundano se arroja a la puerta.
  • Se le arroja un mendrugo y no se le paga soldada.
  • Mi padre me arroja a mí de su lado y clama por ese hereje chocho.
  • El que lo niegue me arroja un mentís, duda de mi honor, me tira a la cara un guante, y en tal caso.
  • Quintanar dejó caer al suelo un impermeable, como Manrique arroja la capa en el primer acto del Trovador.
  • Devoraba su presa, la Vetusta levítica, como el león enjaulado los pedazos ruines de carne que el domador le arroja.
  • Con vivos colores pintó el desprecio que el mundo arroja sobre el marido que perdona y que la malicia cree que consiente.
  • ¡Es ella quien me hace tan desgraciado, quien me arroja en este pozo obscuro de tristeza, de donde ya no saldré aunque mate al mundo entero.
  • Siempre que arrojaba un hueso, parecía que lanzaba a la inmensidad del pensar general una idea suya, calentita, como se arroja la chispa al montón de paja para que arda.
  • Casi siempre, antes de las tempestades, el mar arroja a la playa medusas y estrellas de mar, algas y trozos de madera arrancados del fondo del abismo por las agitaciones interiores del Océano.
  • ¡Jesús! Que así debe ser, que así está dispuesto añadió la señora de Rubín, volviendo a exaltarse y a tomar la expresión del anarquista que arroja la bomba explosiva para hacer saltar a los poderes de la tierra.
  • Sin poder resistir la tentación, y compelido por la misteriosa atracción del mar, cuyo elocuente rumor me ha parecido siempre, no sé por qué, una voz que solicita dulcemente en la bonanza, o llama con imperiosa cólera en la tempestad, me desnudé a toda prisa y me lancé en él como quien se arroja en los brazos de una persona querida.