Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "arruinado" aquí tienes una selección de 20 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra arruinado para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Me ha arruinado.
- La Iglesia me ha arruinado.
- Usted ha arruinado a mi familia.
- Ha arruinado también al cerero.
- Allí todo era viejo y arruinado.
- ¿van a prender a don Santos después de haberle arruinado?
- Arruinado para siempre, perdido, y lo que es peor, deshonrado.
- Por falta de instinto colectivo el pueblo se había arruinado.
- La Shele era hija de una familia de buena posición que se había arruinado.
- Y como él obraban todos los defensores teóricos del comerciante arruinado.
- Una y otra se han arruinado y han traído aparejada en su ruina la ruina de España.
- La mujer y las hijas del arruinado labrador fuéronse con unas vecinas á pasar la noche en sus barracas.
- Me he arruinado, chica, y para mantener a mis padres y a mi mujer, estoy trabajando de escribiente en una oficina.
- Sea usted honrado, trabaje usted mucho, para verse arruinado, sin otro recurso que pedir limosna en la puerta de San Juan a los hijos de mis amigos.
- Ya sabemos que la hija segunda de Gumersindo Arnaiz, hermana de Jacinta, casó con Pepe Samaniego, hijo de un droguista arruinado de la Concepción Jerónima.
- Dejamos el bote atado a un árbol de la orilla, y escondiéndonos entre las peñas con grandes precauciones, subimos el cerro, hasta llegar al castillo arruinado.
- Se había arruinado, había caído hasta en la deshonra por hacer su papel en la comedia del mundo, y fuera de algunas satisfacciones de su orgullo, ¿qué había sacado?
- Ahora continuó, apoyando sus palabras con pataditas nerviosas, ahora, todo muerto por culpa del maldito Lyón, de esos gabachos que con sus máquinas endiabladas nos han arruinado.
- Su padre, un campesino arruinado, había ido huyendo de un pueblo de Irlanda a Liverpool, en busca de trabajo, dejando en la miseria, al morir, a la viuda y a una porción de chicos y chicas.
- De noche, en la biblioteca, discutían don Carlos, un clérigo de Loreto y varios aficionados a la filosofía y a la buena sidra, que prodigaba el arruinado Ozores por tal de tener contrincantes.