Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra asustó

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra asustó en el contexto de una oración.

Término asustó: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "asustó" aquí tienes una selección de 19 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra asustó para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Se asustó mucho y llamó.
  • Ana dio gritos, se asustó mucho, se sintió muy cobarde.
  • Fortunata se asustó sólo de oír el nombre de su tía política.
  • La pérdida de su padre la asustó más que la afligió al principio.
  • Plácido, acercándose a contemplarla, se asustó extraordinariamente.
  • Fortunata, que tenía la cabeza caldeada con ideas de envenenamiento, se asustó.
  • A Mesía le latió el corazón y se le apretó la garganta, con lo que se asustó no poco.
  • Le asustó a él que teme que vas a cantar, y me perjudica a mí, como comprendes, porque.
  • A don Fermín le asustó la impresión que le produjo, más que las palabras, el gesto de Ana.
  • Por eso, mira tú, por eso tengo yo tanto miedo a los locos y me asusto tanto de verme a su lado.
  • Tráiganme ustedes cuantos curas quieran, que yo no me asusto de nada, ni temo nada, y no desentono jamás.
  • Esto, que es feo de por sí, la asustó a ella haciéndole creer que sabes algo y que abusas de tu secreto.
  • ¡A regar! ¡á regar! La mujer se asustó, adivinando instantáneamente todo el peligro de tan desesperada resolución.
  • Pepinito entonces, asustó al pájaro con el pie, y al verlo revolotear, el gato se abalanzó sobre él y le hizo arrancar un quejido.
  • Exclamó el párroco, que se asustó un poco ante la actitud de aquel hombre, en quien reconocía la superioridad moral de un Júpiter eclesiástico.
  • Pero la desesperación taciturna de su Fermo, complicada con una enfermedad misteriosa, de mal aspecto, que podía parar en locura, asustó a la madre que adoraba a su modo al hijo.
  • Corrí también allá, y entonces un casco de metralla me hirió en el hombro, lo que me asustó en extremo, creyendo que mi herida era mortal y que iba a exhalar el último suspiro.
  • Despertó al sentir sobre su frente la mano de su amante esposo, que había subido a comer, y enterado de que estaba indispuesta, se asustó mucho, Doña Lupe quiso hacerle concebir esperanzas de sucesión.
  • Al llegar aquí Juan se asustó, creyendo que se le había ido un poco la lengua, y cayó en la cuenta de que si Fortunata era como él decía, si no tenía complexión viciosa, mayor, mucho mayor era la responsabilidad de él por haberla perdido.