Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra atención

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra atención en el contexto de una oración.

Término atención: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "atención" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra atención para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Atención.
  • A ver, atención.
  • El portero prestó atención.
  • La familia le miró con atención.
  • Apenas si paró en ello su atención.
  • Mis artículos llamaron la atención.
  • Jacinta ponía mucha atención a esto.
  • Guimarán se dignó prestar atención.
  • El siguió mirándolo todo con atención.
  • Pero prefería apartar de ellos la atención.
  • Fuera, don Joaquín daba palmadas de atención.
  • Se creía muy honrada con merecer su atención.
  • Pero, la verdad, esto no me llamaba la atención.
  • A todos os doy las gracias por vuestra atención.
  • Fortunata prestó atención a lo que allí pasaba.
  • (Volvió a poner toda la atención en su trabajo).
  • Pero su tren era de los que no llaman la atención.
  • El capitán Zaldumbide me trataba con mucha atención.
  • El día que la estrenara había de llamar la atención.
  • Era preciso que me hiciera digno de fijar su atención.
  • Un estímulo fuerte, algo que le ocupe la atención con.
  • Valía esto tanto como llamar la atención de la justicia.
  • Muchísimo le llamó la atención la chiquitina al pronto.
  • No me llama la atención que te quedes con la boca abierta.
  • Pero los dos farmacéuticos no fijaron su atención en él.
  • Nucha escuchaba con atención, apoyada la barba en la mano.
  • No le era fácil aquel día fijar su atención en los libros.
  • Por fortuna, Concha y Amparo atraían la atención de los dos.
  • Me acuerdo mucho de la atención con que seguiste mis consejos.
  • No hay que vituperar su empleo, en atención a lo que consuela.
  • Quenoveva me escuchó con gran atención para no perder palabra.
  • La mirada curiosa e interrogante del sobrino llamó su atención.
  • Hasta ahora, el pobre Juanito apenas si ha merecido tu atención.
  • Oía con atención las conversaciones que le sonaban a sabiduría.
  • Al principio no le llamaban la atención las mujeres que encontraba.
  • Al encontrarse en la calle comprendió su falta brutal de atención.
  • El rapaz fijaba su atención de salvaje en los guantes de la señora.
  • Pero lo que a las dos hermanas les llamaba la atención era la falla.
  • Atención, Bautista dijo Martín en francés, tú al uno, yo al otro.
  • Los quejidos del rebaño llamaban finalmente la atención del maestro.
  • Pero comprendí que me observaba con atención cuando yo no le miraba.
  • Al sexto, Fortunata le miraba con atención cortés cuando decía algo.
  • Necesitaba la atención para la prosa de la vida que era bien difícil.
  • Padilla se desternillaba de risa, y Maxi observaba con atención simpática.
  • Me miró con atención, esperó a que su hija saliera y me dijo rápidamente.
  • Indudablemente eran ellas las que más llamaban la atención en toda la plaza.
  • Entre ellas llamaba la atención una rubia muy guapa, acompañada de su madre.
  • El traje negro, casi de etiqueta, que en aquella taberna llamaba la atención.
  • Entre tanto, yo observaba con atención los indicios del amor que la dominaba.
  • Pero en otras sí que le dan algo, en reconocimiento, sin duda, a su atención.
  • Guillermina, sin dejar de oír esto, empezaba a poner su atención en otra cosa.
  • Creía ofender al difunto fijando su atención en aquellas bestias antipáticas.
  • Las libaciones consecutivas no fueron acompañadas de más fórmulas de atención.
  • Yo puse toda mi atención en Castelar, y le vi llevarse la mano a los ojos y decir.
  • La casa de doña Manuela llamó la atención por la tarde casi tanto como la falla.
  • Señora, usted donde quiera tiene que llamar la atención, aun del más distraído.
  • Le mareaba el fijar sucesiva y rápidamente la atención en tantas cosas inútiles.
  • La misma Pepeta hacía tiempo que no había parado su atención en la vieja barraca.
  • Queríamos entrar en el agua sin ruido que pudiera llamar la atención del centinela.
  • En Vetusta los insultos y murmuraciones en letras de molde llamaban mucho la atención.
  • Carlos respiraba el aire tibio de la noche, cuando oyó un cuchicheo y prestó atención.
  • Y entonces redobló la atención y oyó un rumor como un quejido débil, como un suspiro.
  • Una noche le llamó la atención un ruido de colmena que venía de la parte de la catedral.
  • ¡Las estrellas! ¡qué pocas veces las había mirado con atención desde que era canónigo!
  • Papitos fue quien le salvó aquel día, atrayendo a sí toda la atención del ama de la casa.
  • Llamaba la atención su peinado en sortijillas, batido, engomado y puesto con muchísimo aquel.
  • La entrada de don Robustiano, o sea de la ciencia, le hacía volver la atención a lo exterior.
  • Encerráronse en el despacho, sacaron unos mapas y estuvieron examinándolos con gran atención.
  • Trabuco se propuso redoblar su atención, observar mucho y ser una tumba, callar como un muerto.
  • Aunque Ana llegaba a la edad en que la niña ya puede gustar como mujer, no llamaba la atención.
  • Pero ni con la paciencia ni con la atención sostenida se desarrollaban sus talentos caligráficos.
  • Las campanas de los relojes atrajeron su atención, haciendo que mirase el suyo a la luz de un farol.
  • La bondad con que agradecía la atención más leve, pagándola con frases compuestas, pero sinceras.
  • Mas contemplándole con atención por espacio de algunos segundos, lancé una exclamación de asombro.
  • Jacinta le observaba con atención recelosa, sin pestañear, queriendo reírse y sin poderlo conseguir.
  • Una intuición singular le decía al ex regente que pagaba bien al amigo su atención llevándoselo a casa.
  • Dejaron un recado de atención a cargo de la mocetona y torcieron monte arriba, camino del Pazo de Limioso.
  • Gertrudis sufría al ver la atención con que los pequeños, sus sobrinos, seguían los juegos del averío.
  • Por ello, sin duda, apenas si llamaba su atención esta apuesta que tan alborotada traía á la vega entera.
  • A la señora de pueblo le llamó la atención la cabeza del santo, que desde que se ve una vez no se olvida.
  • La neófita miraba por la ventanilla, atraída vagamente y sin interés su atención por la gente que pasaba.
  • Como se expresaba muy bien, oíanle todos con gran atención, y las chicas del partido le ponían buenos ojos.
  • Aquí terminó Malespina, el cual fue oído con viva atención durante el relato de lo que había presenciado.
  • Pero en seguida abrió los ojos, y lo primero que vieron fue los de Jacinta, fijos en él con atención amante.
  • Pero él no se desconcertó, y la circunstancia de verse escuchado con atención, dábale un valor desconocido.
  • La preparación fue como la de un examen de grado, y el capellán tomo aquel caso con gran solicitud y atención.
  • Y volviendo la cabeza hacia el interior obscuro y silencioso de la casa escuchó también con atención profunda.
  • Liados en ella, no prestó atención a lo que el médico decía ninguno de los que podían volvérselas al cuerpo.
  • Este pensamiento baladí, obsesión estúpida que era casi un dolor, absorbía toda la atención de Ana, a su pesar.
  • En los bardales vio Jacinta unas plantas muy raras, de vástagos escuetos y pencas enormes, que llamaron su atención.
  • No le dijo nada, porque la operación aquella de mascar los jugosos tallos de la escarola absorbía toda su atención.
  • Pienso poco, vagamente, y los pormenores de los accidentes ordinarios que me rodean absorben lo mejor de mi atención.
  • , decírselo también a mi amita, contándole la grandiosa escena, y excitando su atención, su curiosidad, su interés.
  • De Pas no paró la atención en ellas, pero Ripamilán se detuvo, olfateando, y tendió el cuello en actitud de escuchar.
  • En Madrid había llamado mucho la atención predicando en las Calatravas, al volver de Roma con el buen Obispo de Vetusta.
  • Cuando se halló cerca del fin de su viaje, la Delfina fijaba exclusivamente su atención en los chicos que iba encontrando.
  • Las repetía cien veces, para fijar en ellas la atención, y llegaba a sentir náuseas antes de conseguir un poco de fervor.
  • Y en aquel silencio de la atención que esperaba, delirante, creía comprender y gustaba una adoración muda que subía a él.
  • Creía en una atención directa, ostensible y singular de Dios a los actos de su vida, a su destino, a sus dolores y placeres.
  • Iba Jacinta tan pensativa, que la bulla de la calle de Toledo no la distrajo de la atención que a su propio interior prestaba.