Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra atreve

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra atreve en el contexto de una oración.

Término atreve: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "atreve" aquí tienes una selección de 15 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra atreve para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿A que no se atreve?
  • ¿Se atreve usted a sostener que lo he dicho?
  • ¿Quién se atreve a condenar a un semejante sin oírlo?
  • No se dirá que un vasco francés no se atreve a ir donde vaya un vasco español.
  • Pero el Ministro le contestó cualquier cosa, porque no se atreve a resolver nada.
  • ¡Jesús! Mira, esta noche le voy a sentar junto a ti, a ver, si después de la cena se atreve a decírtelo.
  • Además, cuando se es honrada y se quiere al marido, se le tiene respeto y no se atreve una a ciertas cosas.
  • Avanzaba un poco, retrocedía, daba la impresión de una persona indecisa que quiere dar un salto y no se atreve.
  • Pero no podía conmigo ni con mi fe, y tanto hice que lo metí en un puño, y ahora, que se atreva, ¿a que no se atreve?
  • Pero su temperamento frío, su poco trato, su orgullo de mujer intachable, le hacen ser menos expansiva y por eso nadie se atreve a murmurar.
  • Hay momentos críticos en que la mente acaricia dos o tres soluciones violentísimas, extremas, y la lengua, más cobarde, no se atreve a formularlas.
  • Muchas cosas, de las que he notado que usted no se atreve a hablar en la capilla, estoy seguro de que me las expondría aquí, por ejemplo, sin inconveniente.
  • Finge que se alborota por defender su honor que, en resumidas cuentas, aquí nadie se atreve a amenazar seriamente, y lo que en rigor la irrita, es mi frialdad.
  • ¡Hija! ¡Cualquiera se te atreve! ¡Eres una fierecita! ¡Y hasta fuerza en los puños descubres en esos momentos! ¡Diantre! Vete ordenó Nucha recobrando su seriedad.
  • Mas, ¿quién es el guapo que se atreve a formar estadística de las ramas de tan dilatado y laberíntico árbol, que más bien parece enredadera, cuyos vástagos se cruzan, suben, bajan y se pierden en los huecos de un follaje densísimo?