Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra aturdido

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra aturdido en el contexto de una oración.

Término aturdido: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "aturdido" aquí tienes una selección de 21 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra aturdido para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Está aturdido.
  • Me la han aturdido, ¿verdad?
  • Tartamudeó Julián, aturdido.
  • Santa Cruz estaba algo aturdido.
  • Andrés salió de la azotea aturdido.
  • Y sin atender a más, salió del portal el aturdido Marquesito.
  • Bajó apresurado, frotándose los párpados, medio aturdido aún.
  • Y corrió aturdido a ponerse la levita y el sombrero de copa alta.
  • Hoy le encontrará un poco aturdido a consecuencia de la mala noche.
  • Notó don Fermín que Contracayes estaba más aturdido que atemorizado.
  • Izquierdo estaba como aturdido con esta rociada de palabras vivas y contundentes.
  • Humilló los suyos don Custodio y pasó cabizbajo, confuso, aturdido en dirección al coro.
  • , ¡te azoto! Pasó tras el biombo otra vez, y Julián la siguió aturdido, sin saber lo que le sucedía.
  • Ramiro, aturdido, con el corazón acorchado, sumergido como en un sueño sin fondo y sin despertar, muerta el alma, mientras dormía el niño.
  • Rubín estaba algo aturdido, como si analizara y descompusiera en su mente las acusaciones de su mujer antes de darles la réplica que merecían.
  • El otro José estaba muy aturdido con la bárbara charla del grande hombre, el más desgraciado de los héroes y el más desconocido de los mártires.
  • Completamente aturdido, cual si le hubieran descargado una maza sobre el cuello, Izquierdo se sentó sobre la cesta, y esparció sus miradas por el suelo.
  • Comprendían que valía más, mucho más de lo que habían pagado por él, abusando de la situación apurada de don Carlos, que además era un aturdido en materia de intereses.
  • De un sueño dulce y profundo, poco frecuente en él, despertó Quintanar aquella mañana con más susto que solía, aturdido por el estridente repique de aquel estertor metálico, rápido y descompasado.
  • Don Víctor, aturdido como solía, hablaba sin miedo de ser oído, sin ver al Magistral, que fingiendo leer un periódico y a ratos atender a Ripamilán, se esforzaba en no perder ni una palabra del diálogo del balcón.
  • Este joven sentimental y amante del saber se cansó de devorar en silencio aquel amor único y procuró ser veleidoso, aturdirse, y esto último poco trabajo le costaba, porque nunca se vio hombre más aturdido que él en cuanto una mujer quería marearle con una o dos miradas.