Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra aturdimiento

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra aturdimiento en el contexto de una oración.

Término aturdimiento: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "aturdimiento" aquí tienes una selección de 11 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra aturdimiento para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Repuso la fundadora con cierto aturdimiento.
  • Su aturdimiento era obra de un estudio profundo y minucioso.
  • Disimulaba la envidia con una amabilidad pegajosa y fingía un aturdimiento en que no incurría nunca.
  • Así como así, la brisa que ya empieza a soplar, me quitará este calor, este aturdimiento, esta sed.
  • Tiene razón se atrevió a decir el Obispo, a quien todavía engañaba el aturdimiento postizo de la del Banco.
  • La bruma, el humo, el mismo aturdimiento de nuestras cabezas, nos impedía distinguir si eran españoles o enemigos.
  • Fortunata le vio entrar sobre las diez, pálido como la cera, convaleciente de la jaqueca, que le dejaba mareos, aturdimiento y fatiga general.
  • Se le había alabado su aturdimiento gracioso a los quince años, y ya cerca de los treinta y cinco aún era un torbellino, una cascada de alegría, según le decía en el álbum Cármenes el poeta.
  • Yo no habría sido mala dijo la de Rubín envalentonándose, al ver en su confesora un inexplicable aturdimiento, si él no me hubiera plantado en medio del arroyo con un hijo dentro de mí la santa vacilaba.
  • Despidiose Don Evaristo, dejando al pobre chico en tal grado de aturdimiento, que durante muchos días hubo de revolver en su mente indigestada los dejos de aquel coloquio que tuvo con el respetable anciano, en una noche fría del mes de Marzo.
  • Y como el Magistral arrugase el ceño, Peláez mudó de conversación y habló con falso aturdimiento de las últimas elecciones y hasta aludió a las hazañas de cierto cura de la montaña que conocía él, que había metido el resuello en el cuerpo a una pareja de la guardia civil.