Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra aullidos

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra aullidos en el contexto de una oración.

Término aullidos: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "aullidos" aquí tienes una selección de 11 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra aullidos para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Con esto y con los palos y puñadas que me dieron, daba aullidos.
  • La madre lanzaba gemidos desesperados, aullidos de fiera enfurecida.
  • Por él ladraban todos los perros de la huerta con desesperados aullidos.
  • ¡Dios mío, qué bulla! Y a las exclamaciones de arriba respondía la tarasca con aullidos salvajes.
  • Los bellacos, porque no se oyesen sus aullidos, cantaban todos juntos y hacían ruido con las prisiones.
  • De repente rompió en aullidos, pues no parecían otra cosa los esfuerzos de su voz para hablar a gritos.
  • En la taberna, entre tantas blasfemias, entre los aullidos de borrachos y jugadores, ella devoraba libros, que pedía al cura.
  • Había que oírle remedar los aullidos y la caída de los ebrios en el lodo de la calle, y el gesto que ponía el cura de Boán al majar en ellos.
  • 9 ¡Cuatro sueldos de multa! Batiste, dándose cuenta de su situación, calló asustado por haber incurrido en multa, mientras sonaban al otro lado de la verja las risas y los aullidos de alegría de sus contrarios.
  • Pero aun en este mismo existía diferencia notable, pues Julián distinguía claramente que se habían animado los emblemas de piedra, y el pino era un árbol verde en cuya copa gemía el viento, y los dos lobos rapantes movían las cabezas exhalando aullidos lúgubres.
  • Doña Lupe le rogó varias veces que fuese a ver a Maximiliano, que continuaba encerrado en su cuarto, y le daban la comida por un tragaluz, no atreviéndose a entrar ni la señora ni Papitos, porque los aullidos que daba el infeliz eran señal de agitación insana y peligrosa.