Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra bajando

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra bajando en el contexto de una oración.

Término bajando: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "bajando" aquí tienes una selección de 35 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra bajando para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Y luego, bajando la voz, agregaba.
  • (y bajando más la voz dije) Antonio Pérez.
  • Balbució ella cortadísima, bajando los ojos.
  • Miró á su hija, que enrojecía bajando los ojos.
  • Pero ¿cómo desatarla después para seguir bajando hasta el mar?
  • Dígame (bajando la voz), ¿Jacinta faltó o no faltó con aquel caballero?
  • Entonces acercándose más a la cama y bajando la voz Petra dijo, ya seria.
  • Y la otra, bajando la voz e inclinándose hacia mí, añade confidencialmente.
  • ¡Silencio! se atrevió a decir bajando la voz Joaquinito, sin dejar la puerta.
  • El de la tralla aludió embozadamente a ciertas bofetadas probables pa en bajando.
  • Avanzó algunos pasos dentro del recibimiento, y bajando la voz dijo a la señorita.
  • Me he convencido de que vivir es la mayor de las sandeces le dijo él, bajando la escalera.
  • Aquella noche el Magistral no quiso complacer a su madre bajando a la trastienda, le daba asco.
  • De que la sacaron del gabinete, de que le abrieron la puerta y de que se vio bajando la escalera.
  • Luego la popa fué bajando y metiéndose en el mar y se formaron torbellinos y grandes olas encima.
  • Porque todo se puede conllevar dijo Ido bajando la voz lúgubremente, menos la infidelidad conyugal.
  • Al cerrar los ojos sintió que su lecho, siempre inmóvil, también se sublevaba bajando y subiendo.
  • Bajando por la calle Imperial, en dirección al gran pelmazo de gente que se ha formado, viene Juanito Santa Cruz.
  • Por fin se oyeron las botas chillonas del ex alabardero bajando la escalera, y doña Lupe reapareció en el gabinete.
  • Bajando desde lo alto, por senderos de cabras, se llegaba a un camino que corría junto a las aguas claras del Ibaya.
  • Marchábamos por la orilla del mar, subiendo y bajando por una sucesión de colinas de poca altura, cubiertas de matorrales.
  • Con exquisito cuidado, más con gran decisión, empuñó la custodia bajando con ella por una escalera que antes no estaba allí.
  • Don Juan subrayó con tanta expresión estas palabras, que su hermana dio un paso atrás, palideciendo y bajando las amenazantes manos.
  • Y lo que más me subleva es tu terquedad dijo doña Lupe bajando la voz, y ese empeño de gobernarte sola, sí, esa independencia estúpida.
  • Bajando la cabeza, se atravesó en la entrada del hórreo, y por espacio de algunos minutos defendió su presa haciéndole muralla con el cuerpo.
  • La luna nueva se puso temprano, bajando al horizonte como una hoz, rodeada de aureola blanquecina que anunciaba más calor para el día siguiente.
  • Atravesamos la barra dando terribles bandazos, íbamos escalando una tras otra aquellas montañas de agua y bajando después a los profundos abismos.
  • Había en la Ciudadela, en uno de los lienzos de la muralla, un rellano formado por tierra, al cual parecía tan imposible llegar subiendo como bajando.
  • Dio media vuelta y, seguro de que nadie le había visto, apretó el paso bajando por un callejón que conducía a la plazuela de Palacio, a la Corralada.
  • Hasta la luz del sol parecía lúgubre bajando al fondo de este barranco tamizada por una áspera vegetación y reflejándose pálidamente en las aguas muertas.
  • El Pitusín prosiguió Ido tomándose más confianza y bajando más la voz, es un nene de tres años, muy mono por cierto, hijo de una tal Fortunata, mala mujer, señora, muy mala.
  • Yo me acordaba de las fantasías de Yurrumendi acerca de la sima que hay en aquel sitio en el mar, y me veía bajando al insondable abismo con una velocidad de veinticinco millas por minuto.
  • En las carnicerías sonaban los machetazos con sorda trepidación, y los platillos de las pesas, subiendo y bajando sin cesar, hacían contra el mármol del mostrador los ruidos más extraños, notas de misteriosa alegría.
  • Quiero decir que Anita es muy cavilosa, como todos sabemos y seguía bajando la voz, y los demás acercándose, hasta formar un racimo de cabezas, dignas de otra Campana de Huesca es cavilosa y tal vez haya notado las miradas.
  • Buscó el olor del incienso, los resplandores del altar y de las casullas, el aleteo de la oración común, el susurro del ora pro nobis de las masas católicas, la fuerza misteriosa de la oración colectiva, la parsimonia sistemática del ceremonial, la gravedad del sacerdote en funciones, la misteriosa vaguedad del cántico sagrado que, bajando del coro nada más, parece descender de las nubes.