Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "bajito" aquí tienes una selección de 24 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra bajito para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿Uno bajito, rubio?
- Y vuelta a empezar bajito, para concluir a gritos.
- Fortunata había entrado, y hablaba muy bajito con Patria.
- Lloraba muy bajito, queriendo hablar y pedir misericordia.
- Lo diré muy bajito, las dos hemos hecho una soberbia plancha.
- En el transcurso de la cena, el hombre bajito habló más que nadie.
- Pero tía y sobrino siguieron hablando muy bajito, y nada pudo percibir.
- Y todas, empezando por cuchichear bajito, acababan por charlotear como urracas.
- Esto lo cantó bajito Joaquín Orgaz, tocando el tambor en la cabeza de Guimarán.
- Era un viejecito bajito y flaco, muy limpio, muy arreglado, de barba gris recortada.
- Letamendi era un señor flaco, bajito, escuálido, con melenas grises y barba blanca.
- ¡Gracias! contestó el bajito, y añadió en inglés, dirigiéndose a su compañero.
- Un hombre viejo, bajito, que presidía la mesa, se quitó la boina y comenzó a rezar.
- El hombre bajito, vestido de negro, le hizo la misma advertencia de que allí no se fumaba.
- Hace tiempo que el corazón me decía algo de esto, pero muy bajito, y yo no lo quería creer.
- El, con su intelectualismo, pensó qué clase de tipo sería el hombre bajito, vestido de negro.
- La cruz negreaba ya sobre ellos, y Julián se puso a rezar el Padre nuestro acostumbrado, muy bajito.
- Era este un hombre bajito, entre rubio y canoso, con la nariz arqueada, el bigote blanco y los anteojos de oro.
- En la capilla acostumbraba Perucho notar que se hablaba bajito, se andaba despacio, se contenía hasta la respiración.
- El hermano Juan era un hombre bajito, tenía la barba negra, la mirada brillante, los ademanes suaves, la voz melíflua.
- Uno de ellos era un hombrecito bajito, cínico y rubio, que había llegado a olvidar sus estudios de cura y adquirido afición por la Medicina.
- Y a lo mejor se quedaba como un gato que acecha, los ojos como ascuas, y hablando bajito, bajito, y señalando para la mesa en que está el altar y la lamparilla, decía.
- Y los convidados, transidos aún del miedo que infunde el terrible sacramento del matrimonio visto de cerca, hablaban bajito, lo mismo que en un duelo, esmerándose en evitar hasta el repique de las cucharillas en la loza de los platos.
- Después de una larga pausa, durante la cual Jacinta se pegó a su marido como para defenderle de una agresión, el infeliz dijo esto, empezando muy bajito como si secreteara, y elevando gradualmente la voz hasta terminar de una manera estentórea.