Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra bebé

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra bebé en el contexto de una oración.

Término bebé: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "bebé" aquí tienes una selección de 19 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra bebé para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Bebe más, Juan.
  • ¿Y no bebe usted?
  • Bebe un poco de agua le dijo Fortunata incorporándose.
  • El que no bebe, no es hombre pronunció el abad sentenciosamente.
  • Y el travieso bebé decía esto con tonillo irritado, levantando el puño.
  • La Fe, pobre ciega, ofreciendo el cáliz donde se bebe la calma del anulamiento.
  • Era cosa decidida, y el bebé siempre contestaba con el mismo tono burlón a sus recriminaciones.
  • Y el travieso bebé experimentaba satisfacción al oírse llamar hermosa por aquella boca de ochenta años.
  • El bebé, con sus ingenuidades de loquilla, tenía una habilidad diabólica para salirse siempre con la suya.
  • Y hasta había llegado a unir su linda cabeza de bebé con las negras narices de la bestia, cubriéndolas de besos.
  • ¡Qué gusto ser bebé ! murmuró el Delfín, ¡sentirse en los brazos de la mamá, recibir el calor de su aliento y.
  • Andresito y el bebé quedábanse rezagados, andaban lentamente y se detenían para recalcar sus palabras con gestos vehementes.
  • ¡Bebe, bebe, pobrecita! Y hundían sus pies en el barro, yendo encorvados de un lado á otro del campo, para ver si el agua llegaba á todas partes.
  • Y el lindo bebé, aunque por costumbre seguía riendo, sentíase muy satisfecha en su interior de ser musa de alguien, honor que jamás alcanzaría su hermana Concha.
  • Y partiendo del descubrimiento del famoso tupé, fue señalando a su hermana cada bebé por su nombre, riéndose como una loca al ver que el ministro de Hacienda tocaba el violón.
  • Pero a pesar de esto, el bebé le había recibido con una sonrisa maligna, burlona, y antes de que hablara, se agarró del brazo de sus amigas, dejándole con la palabra en la boca.
  • Y Andresito sonreía, embelesado por la gracia con que el bebé le hablaba, ahuecando la voz para imitar grotescamente el tono de sus poesías y acompañando sus palabras con gestos de píllete.
  • Era Amparito, el malicioso bebé, que le sonreía, algo confusa y tímida, como si no supiera qué decirle, y un poco más allá, doña Manuela envolviéndolos en la más tierna de sus miradas maternales.
  • Linda cabeza de bebé, boca graciosa, hoyuelos en la barba y las mejillas, un puñado de rizos sobre la frente y ojos que en vez de mirar parecían sonreír a todo, revelando el inmenso contento de ser joven y que la llamasen bonita.