Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "blanca" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra blanca para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La luna resalta blanca.
- Su tez es blanca y fina.
- La iglesia es de piedra blanca.
- Tiene una barba larga y blanca.
- Blanca, Marina, Estrella, África.
- (Paloma blanca, dime a dónde vas.
- La mariposa blanca ha desaparecido.
- La barba, blanca, recortada y en punta.
- gritaban a coro los de la blusa blanca.
- De modo que le mataría con arma blanca.
- El comedor es una pequeña pieza blanca.
- El hélice deja una larga espuma blanca.
- Las paredes están rebozadas de cal blanca.
- Le miró y se puso del color de la cera blanca.
- Tiene la cara bordada al realce, con seda blanca.
- Una blanca columna de humo surte del tejado terrero.
- El médico era alto, fornido, de luenga barba blanca.
- Según él, en la raza blanca no hay más que dos tipos.
- En efecto, su tez blanca tenía los reflejos del estuco.
- Una fachada blanca refulge al sol en la remota lejanía.
- Como ella esperaba y deseaba, pusiéronle una toca blanca.
- Tenía la lengua blanca, mucha debilidad y ningún apetito.
- El agua, verde y blanca, saltaba furiosa entre las piedras.
- Se dejaba sotabarba, ya blanca, y el pelo lo llevaba largo.
- Otra, toquilla blanca, y otra estaba con las greñas al aire.
- Se veía la carne blanca de la madera, que chorreaba el agua.
- Don Fermín escribía a la luz tenue y blanca del crepúsculo.
- Estaba metiendo ropa blanca en un mundo y suspendió la tarea.
- La blanca torre de la iglesia resalta junto a un ciprés enorme.
- El capitán Sandow era un viejo flaco y cetrino, con barba blanca.
- Llevaba en los brazos un pañuelo negro que envolvía ropa blanca.
- Era rubia de color de azafrán, muy blanca, de facciones correctas.
- No le había visto más que los párpados, cargados de carne blanca.
- Un viejo de larga barba blanca arregla en las redecillas una maleta.
- La patrona era una mujer morena, de tez blanca, de cara casi perfecta.
- Necesito ver si hay abajo, en el sótano, arcones para la ropa blanca.
- Se agazapan en un pozo guateado de blanca seda, como la teniza minera.
- En la negrura, la estrella titilea, blanca, violeta, azul, anaranjada.
- Esta sustancia que ves aquí, blanca y en cristalitos, es la estricnina.
- También le decía esto la forma, la idea blanca encerrada en la custodia.
- Tú fíjate bien, y si el arma blanca no te gusta, me lo dices con franqueza.
- Una mariposa blanca va, viene, torna, gira, repasa entre los verdes pámpanos.
- Todos se quedaron como lelos, y Rosita más blanca que el papel en que escribo.
- La nieve cubría el campo con su mortaja blanca bajo el cielo entoldado y plomizo.
- Estaban los dos sentados junto a un velador cubierto con fina y blanca servilleta.
- Los palpos los tiene también negros y sin plumas, con una rayita blanca en la base.
- Letamendi era un señor flaco, bajito, escuálido, con melenas grises y barba blanca.
- Junto al Pretendiente iba una mujer a caballo, que Martín supuso sería doña Blanca.
- El otro, inmóvil y cubierto con gruesa nube blanca, semejaba hecho de cristal cuajado.
- Destacan en la negrura la mancha blanca de la calva y los trazos de la blanda gorguera.
- Las grandes coles, como rosas de blanca y rizada blonda encerradas en estuches de hojas.
- Cuando salió don Fermín de Santa María la Blanca, tenía la boca hecha agua engomada.
- Un gran brial de seda blanca cae sobre el césped y forma a sus pies un remolino airoso.
- Por la ropa blanca y por la mantelería tenía la señora de Santa Cruz verdadera pasión.
- La Dama Zuri era una goleta de tres palos, blanca como una gaviota y airosa como un cisne.
- Cuando al ofertorio estábamos, ninguna blanca en la concha caía que no era dél registrada.
- Paula era entonces una joven alta, blanca, fresca, de carne dura y piel fina, pero mal hecha.
- Lo que preferiría es tener una tiendecita de confecciones de ropa blanca y seguir trabajando.
- ¡Qué guapo estás con tu cara blanca, con tu cara de hostia dentro del cerco de piedras finas!
- Unos pantalones viejos de los señoritos, algo de ropa blanca, pues a los pobres todo les sirve.
- Esto se lo decía aquella misma claridad esencial, aquella idea blanca que salía de la custodia.
- Meta mano a la blanca si la trae y apuremos cuál es verdadera destreza, y déjese de cucharones.
- No era yo señor de asirle una blanca todo el tiempo que con él veví o, por mejor decir, morí.
- Y a la luz del día se notaba más la frescura de su tez, muy blanca y como infiltrada de sangre.
- Dejónos el bienaventurado hacer dos manos, y luego nos la dio tal que no dejó blanca en la mesa.
- En esto entró un viejo de melena blanca y barba también blanca, cojeando, apoyado en un bastón.
- Alrededor de la ancha campana de la chimenea colgaba una tela blanca planchada, sujeta por clavos.
- Don Álvaro no recordaba, pero lo de matar al cómplice con arma blanca le había alarmado un poco.
- Solía estar nadando, y cuando se cansaba, al salir a la playa, su padre le ponía una manta blanca.
- Había aprendido la viuda de Fenelón cuanto hay que saber en lo concerniente al ramo de ropa blanca.
- Su color era negro, con una faja blanca, y tenía portas fingidas para darse aires de barco de guerra.
- Otra vez vuelve a toser durante un breve rato, y otra vez vuelve a pasarse la mano por su blanca barba.
- Quejábaseme el mal ciego, porque al tiento luego conocía y sentía que no era blanca entera, y decía.
- Flores sobre la blanca vestidura, flores esparcidas en la mesa, apiladas, formando ramos en los extremos.
- Junto al mar, dunas de arena blanca, formadas por el viento, reflejaban el sol, hasta dejarle a uno ciego.
- Se veía una nubecilla blanca y pasaba al mismo tiempo una bala por encima de las cabezas de los fugitivos.
- Dicho esto, el buen Dios sonrió en su bella barba blanca y despidió a sus hijos, que partieron contentos.
- La Virgen, con la vestidura azul y blanca, el pelo suelto, la mirada en el cielo y las manos sobre el pecho.
- En el jardín del convento próximo, dos monjas de toca blanca han estado mirándome y hablando entre ellas.
- Y al poco rato, la blanca carne de la merluza, revuelta con los sabrosos adornos, estaba en todos los platos.
- En la suave penumbra, la luz que se cuela por la persiana marca en el techo unas vivas listas de claror blanca.
- Con mucho gusto entró en aquel templo risueño, alegre, con sus adornos flamígeros de piedra blanca esponjosa.
- Y llegaba a creerse la muy tonta que la forma, la idea blanca, le decía con familiar lenguaje semejante al suyo.
- Pepeta iba á seguir adelante, hacia su blanca barraca, que asomaba entre los árboles algunos campos más allá.
- Una mañana vio Ana que Petra y Pepe llenaban de la más colorada fruta un canastillo de paja blanca y de colores.
- Esta llevaba zapatillas de orillo, y aquella botitas finas de caña blanca, pero ajadas ya y con el tacón torcido.
- Parecía una dama holandesa, blanca y rolliza, vestida de negro, que marchaba contoneándose con gracia por el mar.
- Sí, cuatro, allí estaban, sangrando sobre el prado, mezclando las gotas rojas con la escarcha blanca de la hierba.
- Una senda blanca serpentea entre las peñas, se pierde tras los pinos, surge, se esconde, desaparece en las alturas.
- En la blanca y sana dentadura, tan hermosa, tan brillante, que al reír parecía iluminar la morena cara de la joven.
- Tamiza la luz una persiana verde, y una tenue cortina blanca de hilo vuelve a tamizarla y la difluye con claridad suave.
- Tenía la cara redonda, blanca y risueña, y cuando estaba sin sombrero parecía una mujer cincuentona, ama de canónigo.
- Era una casa de labor, grande, antigua, blanca, con el frontón pintado de azul y una galería tapiada en el primer piso.
- De esta blancura de las rocas precedía el nombre del monte Arrizuri (piedra blanca) en vasco y Peñaplata en castellano.
- El óvalo destaca en una amplia y cuadrada margen blanca, y el cuadro todo está ceñido por un ancho y plano marco negro.
- Había quedado blanca, como si fuera de mármol, con un aspecto de serenidad y de indiferencia, que a Andrés le sorprendió.
- Y Ana, con irresistible ímpetu de fe ostensible, viva, material, fortísima, se puso de rodillas sobre el lecho, toda blanca.
- Ana se había echado sobre el tronco porque se mareaba viendo el agua blanca que ladraba debajo como el perro enfrente de ella.
- Su bigote blanco, su perilla blanca, sus cejas grises le daban venerable y hasta heroico aspecto de brigadier y aun de general.
- Y luego se lo pone con las dos manos y se aleja un poco inclinado, tosiendo, pasándose suavemente la mano por su barba blanca.