Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra blanco

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra blanco en el contexto de una oración.

Término blanco: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "blanco" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra blanco para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • El pobre Blanco.
  • El Caballo Blanco.
  • El interior es blanco.
  • ¿Qué quiere usted, blanco?
  • El cianuro de Mercurio, blanco.
  • De blanco mate con filete de oro.
  • ¿Ven ustedes este pañuelo blanco?
  • Pa mí lo mismo es blanco que negro.
  • Y que ya lo mismo da blanco que negro.
  • Las puertas están pintadas de blanco.
  • Se han eliminado las páginas en blanco.
  • Dentro de la gruta negra todo era blanco.
  • El capataz blanco grita que paren la máquina.
  • Froilán era un esclavo blanco de doña Paula.
  • No habló de don Álvaro ni del caballo blanco.
  • Parecía decirle la madera de fino barniz blanco.
  • Verdad que tenía el cabello casi enteramente blanco.
  • Alrededor, cerca de nosotros, todo el mar estaba blanco.
  • Sí, que usted la debe tener buena, blanco replicó ella.
  • Las paredes del estudio son de brillante estucado blanco.
  • Estaba pálido, casi blanco, del color del papel en que escribía.
  • Cuando yo le conocí llevaba un pantalón blanco a rayitas negras.
  • ¡Es blanco y de cuatro aujeritos ! Buena sombra dijo guardándolo.
  • Antonio sabe mucho y es capaz de hacerme ver que lo blanco es negro.
  • Se apretó a la garganta un pañuelo de seda blanco, y al cabo dijo.
  • ¡Qué gentes trataba mi hermano! decía poniendo los ojos en blanco.
  • Recia viga, jaharrada de yeso blanco, sostiene las maderas del techo.
  • Si el botón es como este, blanco y con cuatro ujeritos, buena señal.
  • El pelo blanco, patillas muy cortas y los ojos pequeños y brillantes.
  • Entré en una tienda de montañés, pedí pescado frito y vino blanco.
  • Venía pálida, vestía un peinador blanco, y no hacía ruido al andar.
  • Este viejo tiene un bigote blanco, recortado, como un pequeño cepillo.
  • La servían negros y negras y un blanco, su padre, el esclavo más fiel.
  • Se acostó en el lecho blanco y alegre que estaba junto al de Quintanar.
  • Un estuche blanco galoneado de oro, mullido en su interior como una cuna.
  • Destacábanse los grupos de soldados, con los roses enfundados de blanco.
  • Había una mujer que guardaba constantemente en el regazo un gato blanco.
  • Ha comprendido que es absurdo llevar el pelo blanco y las patillas negras.
  • Dijo Ipintza lleno de terror, y retrocedió y enarboló su blanco garrote.
  • Los mozos, de chaqueta negra y mandil blanco, dormitaban por los rincones.
  • A tales horas estaba todo él blanco de sol, sin la menor mancha de sombra.
  • Más allá, entre el follaje, asoma el remate de un enorme letrero blanco:.
  • En el sombrero de copa, yo he visto escrito en el forro blanco, con lápiz.
  • Llevaba casi siempre sombrero de paja, traje blanco, patillas cortas, ya grises.
  • El papel blanco no era un abismo sin fondo, sino tersa y consistente superficie.
  • Sostenido sobre la flecha del tajamar ostentaba un dragón chino, blanco y dorado.
  • A un lado y a otro se extienden las fachadas en anchas pinceladas de blanco sucio.
  • Inclinándose hacia el lecho parecía mirar a través del tul del pabellón blanco.
  • Era muy blanco y fino el cutis, que una emoción cualquiera teñía de color de rosa.
  • Nosotros teníamos un perro de lanas blanco, que alimentábamos, y la marinería otro.
  • En esas viejas que os detienen para quitaros un hilo blanco que lleváis a la espalda.
  • Era un hombre viejo, encorvado por la cintura, con el pelo blanco y la pipa en la boca.
  • El capitán mandó atar un pañuelo blanco en un remo, en señal de que nos rendíamos.
  • La Regenta dormía en una vulgarísima cama de matrimonio dorada, con pabellón blanco.
  • Una cinta de sol fulgente cruza el blanco mármol y marca sobre el piso un vivo cuadro.
  • Gastaba levita negra, chaleco blanco, del que colgaba la cadena del reloj llena de dijes.
  • El alzacuello del clérigo era blanco y estaba manchado con vino tinto y sudor grasiento.
  • Ana, vencida por el terror, cayó de bruces sobre el pavimento de mármol blanco y negro.
  • Y con todo eso, Julián se juzgaba blanco de hostilidad encubierta por parte del cazador.
  • Su conciencia giraba sobre un pivote, presentándole, ya el lado blanco, ya el lado negro.
  • Pasóse la merienda en blanco, y la cena ya que no se pasó en blanco, se pasó en moreno.
  • Ahora cuando me pensé que estaba en el Cielo, la vi encima de una nube con un velo blanco.
  • La hermana, doña Isabel, tenía el color muy blanco, el pelo muy negro y la voz lacrimosa.
  • Ponía los ojos en blanco, las manos en cruz y los hombros a la altura de las orejas para decir.
  • Pero la paz ajustada espontáneamente ante el blanco ataúd del pequeño no llegaba á turbarse.
  • Aplausos y carcajadas, y a los pocos minutos servían de blanco todos los bebés de la orquesta.
  • Del gabinete de la derecha salió un gato blanco, gordo, de cola opulenta y de curvas elegantes.
  • ¡No se comprará otro! Y como este sombrero, que tiene un forro blanco con un letrero que dice.
  • Hay junto a la pared un grande y blanco arcaz con la cebada igual que en las novelas picarescas.
  • ¡A mí! replicó Fortunata sentándose en la silla de la cocina, junto a la mesa de pino blanco.
  • El pantalón blanco de los soldados de hace cuarenta años ha sido origen de grandísimas riquezas.
  • Blanco llaman al sano de malicia y bueno como el pan y negro al que deja en blanco sus diligencias.
  • Sobre los tejados negruzcos las chimeneas ponen su trazo blanco, las lumbreras se abren inquietadoras.
  • ¡Qué mujer esa! prosiguió la de Jáuregui, después de una triste pausa, poniendo los ojos en blanco.
  • En vano, siempre que el tiempo lo permitía, montaba en su hermoso caballo blanco de pura raza española.
  • La casa es de dos pisos, enjalbegada de yeso blanco, con rejas coronadas por elegantes cruces de Santiago.
  • Y la carretera, a la izquierda, se pierde a lo lejos, en rápido culebreo blanco, por la estrecha garganta.
  • Su cabello se había puesto ya enteramente blanco, lo cual la favorecía más que cuando lo tenía entrecano.
  • Instintivamente se agachó, queriendo confundirse con la lobreguez del suelo, no presentar blanco al enemigo.
  • Y se han perdido a lo lejos, con una maleta raída, con dos saquitos de lienzo blanco, con un paraguas viejo.
  • En el comedorcito, la mesa ofrecía a los concurrentes bandejas con dulces y pastas y botellas de vino blanco.
  • Era rubia, de un blanco de jaspe, de facciones correctas, a excepción de la barba, que apuntaba hacia arriba.
  • Era este un hombre bajito, entre rubio y canoso, con la nariz arqueada, el bigote blanco y los anteojos de oro.
  • Era blanco, sonrosado, pero sin rastro de afeminamiento, porque tenía hermosa piel, buena sangre, mucha salud.
  • Tenía bigote blanco y marcial arrogancia, continente reposado, ojos vivos, sonrisa entre picaresca y bondadosa.
  • Adornaron el cuarto de la enferma de blanco, lo cubrieron de sobrecamas y trajeron flores y estampas religiosas.
  • Sobre la fábrica de electricidad, a la derecha, se eleva un nimbo blanco del humo en que el resplandor refleja.
  • Interrumpiendo un silencio de algunos minutos dijo el Magistral con una voz que se parecía a la del gato blanco.
  • Después, el encargado, que leía un papel blanco, se lo ha devuelto a la monja y le ha dado dos billetes azules.
  • Fortunata vio primero a una de pelo blanco, después a Jacinta, después a una pollita que debía de ser su hermana.
  • Quién tal pensara!) la ropilla de pardo paño la delantera, y la trasera de lienzo blanco, con sus fondos en sudor.
  • Por ser nuevo en el país y haber rehusado siempre quedarse a comer en las fiestas, era blanco de todas las miradas.
  • Una carretela vieja, desvencijada, tirada por un caballo negro y otro blanco, ambos desfallecidos de hambre y sucios.
  • Guillermina dijo Casa Muñoz algo conmovido, cuente usted con doscientos quintales, y del blanco, que es a nueve reales.
  • Todo estaba forrado de un satén blanco con flores que el día anterior había visto ella y Barbarita en casa de Sobrino.
  • Yo estaba cubierto el rostro con la capa, y tan blanco, que todos tiraban a mí, y era de ver cómo tomaban la puntería.
  • Doña Paula se había arrancado los parches, las trenzas espesas de su pelo blanco cayeron sobre los hombros y la espalda.
  • En muchos libros, en las primeras páginas en blanco, escribió el nombre de su héroe, y lo rodeó como a un sol de rayos.
  • Con nerviosa presteza fue a la rebotica y sacó del cajón un objeto del tamaño de una yema, blanco y de apariencia azucarada.
  • Su bigote blanco, su perilla blanca, sus cejas grises le daban venerable y hasta heroico aspecto de brigadier y aun de general.