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Ejemplos de oraciones con la palabra borrachera

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra borrachera en el contexto de una oración.

Término borrachera: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "borrachera" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra borrachera para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Aquella borrachera de dinero no podía acabar bien.
  • Dominaba él a su borrachera, morigerada, señoril, discreta.
  • Fue una borrachera estúpida, la primera y última de su vida.
  • La dulce borrachera del amor correspondido trastornaba a Juanito.
  • Yo creo que una mica, una borrachera de mil cosas, de ruido, de fatiga y hasta de vino.
  • Y el sencillo Juanito, olvidando lo de la borrachera, consideró a su hermano como un héroe.
  • La expansión ruidosa de la juventud libre y sin cuidados invadía la plaza como una atronadora borrachera.
  • Su mostrador era una atalaya desde la cual, como experto conocedor, vigilaba la borrachera de sus parroquianos.
  • á cualquier cosa, menos á pasar frente á la rojiza boca que despedía el estrépito de la borrachera y la brutalidad.
  • Y fue verdad que lo soñó a la madrugada, cuando su caldeado cerebro se adormeció, cediendo a una como borrachera de cavilaciones.
  • Barret sintió que toda su sangre le subía de golpe á la cabeza, que reaparecía su borrachera, y se incorporó, tirando de la hoz.
  • Señores dijo en voz baja a don Álvaro y a Orgaz conste que protesto, y que obedezco a fuerza mayor, a la fuerza de la borrachera de ustedes, al permanecer en semejante sitio.
  • No sé si un clavo saca otro clavo en medicina, ni si la mancha de la borrachera con otra verde se quita, pero don Santos es un tonel en persona y tiene más espíritu de vino en el cuerpo que sangre en las venas.
  • La gente menuda, los del tendido de sol, pasaban en grupos, con la enorme bota al hombro y un garrote de Liria en la mano, oliendo a vino y vociferando, como si comenzasen a sentir la borrachera de insolación que les aguardaba en la plaza.