Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra bote

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra bote en el contexto de una oración.

Término bote: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "bote" aquí tienes una selección de 50 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra bote para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Allí no estaba el bote.
  • De allí volví en el bote.
  • El bote iba rasando la roca.
  • ¿Quieres dar un paseo en bote?
  • Se soltó el bote de salvavidas.
  • Estuvo a punto de romper el bote.
  • El bote estaba atado con una cadena.
  • El bote estaba más allá de los pantanos.
  • Era tiempo, porque el bote iba haciendo agua.
  • El bote saltaba como un delfín sobre las olas.
  • ¿Qué importa robar un bote o un barco de vela?
  • Allen vio de pronto el bote en una punta próxima.
  • Decidimos encallar el bote y pasar la noche en tierra.
  • No había saliente donde agarrarse y el bote se movía.
  • Nos abrazamos, él se metió en el bote y desapareció.
  • Pero no, se mantuvo firme y saltó al bote con agilidad.
  • Debe estar en el bote, si no se ha ido al agua le dije yo.
  • Así dejamos el bote, medio atado, medio sostenido en el agua.
  • La primera impresión al entrar en el bote fué de sofocación.
  • Sin duda, al chocar el bote con alguna piedra, se había abierto.
  • Miraba con terror el suelo del bote, que se iba llenando de agua.
  • Mientras veía que entrábamos en el bote, hacía como que no se fijaba.
  • El tapón de la abertura debió moverse, y empezó a inundarse de nuevo el bote.
  • Los marineros de la fragata, vestidos de día de fiesta, nos esperaban en el bote.
  • ¿Quiere usted decirle a Larragoyen, el patrón, que prepare el bote de salvavidas?
  • Salté al bote, y Larragoyen, con una galantería marina, me dijo que dirigiera yo.
  • Para mí la consecuencia es fácil contestó Iturrioz con el bote de agua en la mano.
  • Unos chicos de un bote contaron espantados en Lúzaro que habían visto fuego en Frayburu.
  • Recalde persistió en sus tentativas, y llegó a impedir que siguiera inundándose el bote.
  • Nos levantamos muy temprano y fuimos al muelle, donde esperaba un bote que nos condujo a bordo.
  • Nuestro bote dió un salto al ser arrastrado por la goleta y comenzó a hundir la proa en el agua.
  • Los del guardacostas no nos vieron o creyeron que se trataba de un bote abandonado, y siguieron adelante.
  • Te contestaré por partes repuso Iturrioz dejando el bote para regar, porque estas discusiones le apasionaban.
  • Comencé a remar despacio, con cuidado, haciendo la menor violencia, para que no saltaran los tapones del bote.
  • A Recalde debió parecerle, además, el procedimiento un tanto humillante, y dijo que teníamos que sacar el bote.
  • Me puse a trabajar con el achicador, con brío, y conseguí que el nivel del agua dentro del bote disminuyera muchísimo.
  • Estábamos haciendo nuestras señales, cuando en un bote se acercaron a El Dragón dos individuos de la policía de aquella isla.
  • Abandonamos la goleta, y en un bote remontamos el río, hasta llegar frente a las ruinas de una fortaleza que se levantaba en un cerro.
  • Mi compañero de embriaguez bajó los escalones de una escalerilla y se puso a gritar, hasta que brotó de entre las tinieblas un bote blanco.
  • Sacábamos la ballenera y el bote, los anclábamos, los uníamos con tablones, formando una balsa, y a ésta la lastrábamos con los cañones.
  • El Dragón, como asombrado, dió un bote terrible, se inclinó hasta hundir la proa en el agua, se tendió al viento y se lanzó a la carrera.
  • La lluvia, el aburrimiento, la piedad, la costumbre, trajeron su contingente respectivo al templo que estaba todas las tardes de bote en bote.
  • Por gusto, hubiéramos comenzado a marchar inmediatamente, pero nos retenía la esperanza de encontrar el bote visto el día anterior por Allen.
  • Sin duda la tripulación del barco, dándose cuenta del peligro antes que el capitán, se apoderó del bote, que chocó con algún arrecife y se fué a pique.
  • Dejamos el bote atado a un árbol de la orilla, y escondiéndonos entre las peñas con grandes precauciones, subimos el cerro, hasta llegar al castillo arruinado.
  • Salió el bote para levar el ancla, el cabrestante comenzó a chirriar para levantarla, las velas se tendieron en los palos, y unos momentos después zarpábamos con viento fresco.
  • Cuando nuestro bote pasaba junto a un navío, yo le examinaba con cierto religioso asombro, admirado de ver tan grandes los cascos que me parecían tan pequeñitos desde la muralla.
  • El capitán mandó que desde la ballenera y el bote fuéramos cortando aquel estero por la mitad, y después de una larga faena lo pudimos partir en dos pedazos y pasar por en medio.
  • Era una la de comerse las obleas, que con su provocativa blancura y encendido rojo le estaban convidando desde un bote de hojalata, y aun cuando sería más glorioso para nuestro héroe vencer el goloso capricho, la sinceridad obliga a declarar que alargó el dedo humedecido en saliva, y fue pescando una, dos, tres, hasta zamparse cuantas encerraba el bote.
  • A cada instante decía Barbarita que no más, y tras de la colección de purés para sopas, iban las perlas del Nizán, el gluten de la estrella, las salsas inglesas, el caldo de carne de tortuga de mar, la docena de botellas de Saint Emilion, que tanto le gustaba a Juanito, el bote de champignons extra, que agradaban a Don Baldomero, la lata de anchoas, las trufas y otras menudencias.