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Ejemplos de oraciones con la palabra briones

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra briones en el contexto de una oración.

Término briones: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "briones" aquí tienes una selección de 45 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra briones para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Rosa Briones.
  • Preguntó Briones.
  • ¡Fuego! gritó Briones.
  • Vamos, hombre dijo Briones.
  • Extrañas ideas murmuró Briones.
  • No replicó Briones, yo lo prohibo.
  • Me ha contado Briones sus aventuras.
  • Martín felicitó a Briones por sus ascensos.
  • ¿Y el capitán Briones, también lo conocerá usted?
  • El general discutió con Briones y con el otro ayudante.
  • Es usted la inquietud personificada, Martín dijo Briones.
  • La otra era la señorita de Briones, y puso una rosa roja.
  • Rosita Briones y su madre doña Pepita le mimaban y le halagaban.
  • El regimiento del capitán Briones se encontraba en las avanzadas.
  • Briones, con su tropa, y Martín subían por el monte a duras penas.
  • Se reunió con Briones y ambos se pusieron a la cabeza de la columna.
  • Briones y sus amigos recibieron a Martín y a Bautista como a héroes.
  • Le hizo pasar Briones a Martín al cuarto en donde se encontraba el general.
  • Mientras marchaban Martín y Briones a caballo, fueron hablando amistosamente.
  • La casa de la señora de Briones estaba en una calle céntrica, con soportales.
  • Cuando salió de casa de la señora de Briones, eran cerca de las once de la noche.
  • Mientras unos van por aquí dijo Martín a Briones otros pueden subir por el lado opuesto.
  • Y presidieron el duelo Briones, vestido de uniforme, Bautista Urbide y Capistun el americano.
  • Martín se despidió del general y de Briones, y volvió a Añoa, para tranquilizar a su mujer.
  • Presentó Briones a Martín, y el general, después de estrecharle la mano, le dijo bruscamente.
  • Escribí a Briones y me contestó que estabas aquí escandalizando el pueblo, y por eso he venido.
  • A Rosita Briones le centellearon los ojos y envolvió a Martín en una de sus miradas enigmáticas.
  • Sí, sí, conozco a una persona dijo de pronto Martín, conozco a la señora de Briones y a su hija.
  • Briones, que le conocía, trató de disuadirse de hacer esta barbaridad, pero Zalacaín no se convenció.
  • Cuando tú te fuistes a comer a casa de la señora de Briones, Catalina, la monja y yo nos fuimos a la fonda.
  • Briones mandó a los tiradores de la vanguardia preparasen sus armas y fueran avanzando despacio en guerrilla.
  • No habían comenzado a oirse los primeros tiros, y Briones y su gente esperaron tendidos entre los matorrales.
  • El general mandó un ayudante suyo, y media hora después estaba el capitán Briones, que reconoció a Martín.
  • Después de comer vinieron unas señoritas amigas de Rosa Briones, y Martín tuvo que contar de nuevo sus aventuras.
  • Montaron Briones y Zalacaín a caballo y charlando de muchas cosas llegaron a esta villa, centro del valle del Baztán.
  • Si no fuera por Catalina pensó era capaz de quedarme aquí y ver si Rosita Briones está de veras por mí, como parece.
  • Se encontraban a la puerta de la venta Martín y Bautista, cuando pasó, envuelto en su capote, Briones, el hermano de Rosita.
  • Martín, Catalina y Bautista iban a marcharse juntos, a pesar de la oposición de la superiora, cuando el capitán Briones dijo.
  • Briones dió cuenta al general de lo dicho por Martín, y aquél ordenó que medio batallón fuera por el lado indicado por el guía.
  • Uno de los oficiales jóvenes trajo una cuerda, y Martín y Bautista, sin hacer caso de las palabras de Briones, avanzaron por la carretera.
  • Zalacaín y Briones bajaron de sus caballos y tomaron por una senda, y durante un par de horas fueron rodeando el monte, marchando entre helechos.
  • Briones presentó a Zalacaín y a Bautista a algunos oficiales compañeros suyos, y por la noche tuvieron una partida de cartas y jugaron y bebieron.
  • CAPÍTULO VI CÓMO CUIDÓ LA SEÑORITA DE BRIONES A MARTÍN ZALACAÍN Cuando de nuevo pudo darse Martín Zalacaín cuenta de que vivía, se encontró en la cama, entre cortinas tupidas.
  • Al llegar a este punto, Martín avisó a Briones que era conveniente que sus tropas estuviesen preparadas, pues al final de estas sendas se encontrarían en terreno descubierto y desprovisto de árboles.
  • Ganó Martín, y uno de los compañeros de Briones, un teniente aragonés que había perdido toda su paga, comenzó, para vengarse, a hablar mal de los vascongados, y Zalacaín y él se encarzaron en una estúpida discusión de amor propio regional, de esas tan frecuentes en España.